E L RECURSO A LA E SCRITURA
C. E L SENTIDO DE LA E SCRITURA Y SU INTERPRETACIÓN
3. La interpretación de la Escritura
En tres lugares del corpus paulino encontramos indicaciones acerca de una interpretación de la Escritura (judía) a la luz de la fe cristiana.
a) 1Co 10,1-12
Ya hemos visto el pasaje del capítulo 10 de la primera carta a los corintios en que Pablo exhorta a los corintios a no pecar, recurriendo a episodios del relato del éxodo de Israel. Ahí afirma que “esas cosas les sucedieron a ellos tupikwV (tupikós)” (1Co 10,11), es decir, como “modelo”; por el contexto sabemos que se trata de modelo para la conducta moral cristiana y, en concreto, se trata de un modelo negativo, que no hay que seguir, pues lleva a la muerte. Poco antes ha dicho que “estas cosas se convirtieron para nosotros [se entiende, los cristianos] en tupoi (túpoi)” (1Co 10,6), es decir, modelos216.
que lee el Antiguo Testamento en clave moral, buscando en él modelos —en este caso negativos— para la conducta cristiana. El autor tiene conciencia de la diferente situación entre los cristianos—que leen ahora la Escritura— y el pueblo de Israel —para quien fue escrita—, porque dice que “a nosotros [los creyentes en Jesús] nos ha llegado el fin de los tiempos” (1Co 10,11b) y, obviamente, el pueblo de Israel vivía en la espera de ese fin.
b) Gal 4,21-31
Pablo discute en este pasaje del capítulo 4 de la carta a los gálatas con los cristianos de
Galacia que, seducidos por grupos judaizantes, quieren someterse a la Ley. Sus argumentos los toma de la misma Ley. Se refiere al caso de Abrahán, que tuvo dos hijos, uno con la esclava Agar, el otro con la mujer libre, Sara. El hijo de la esclava nace “según la carne” (Gal 4,23), es decir, por la simple fuerza de la naturaleza humana. En cambio, el de la libre nace por una promesa de Dios. Esto lo interpreta “alegóricamente”; dice:
Hay en esto una alegoría217: estas [mujeres] son dos alianzas; la primera, la del monte Sinaí, madre de los esclavos, es Agar; pues el monte Sinaí está en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, que es esclava, y lo mismo sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba es libre, y esa es nuestra madre, pues está escrito: Regocíjate, estéril, la que no das hijos; rompe en gritos de júbilo, la que no conoces los
dolores de parto, que más son los hijos de la abandonada que los de la casada (Gal 4,24-27; la cita
es de Is 54,1).
Pablo hace expresamente una interpretación alegórica del relato de las dos mujeres
y los dos hijos de Abrahán, vinculándolos a las dos Alianzas: la de Israel y la de los cristianos. A la de Israel se remite mediante la mención de la Jerusalén actual; a la de los cristianos, mediante el adjetivo “nuestra” y a ella se adosa la Jerusalén de arriba. El paso de las dos mujeres a las dos Jerusalén está realizado mediante la afirmación de una correspondencia218, para la que no da fundamentos. El vínculo de Agar con la alianza del
Sinaí, en cambio, está explicitado porque el texto señala que el monte Sinaí está en Arabia y, según el Antiguo Testamento, Ismael, el hijo de Agar es el ancestro de los árabes del norte219.
La alegoría se completa en el versículo que sigue, en el que Pablo dice a sus corresponsales: “Ustedes, hermanos, a la manera de Isaac, son hijos de la promesa” (Gal 4,28), idea que repite poco más abajo: “No somos hijos de la esclava sino de la libre” (Gal 4,31).
El procedimiento alegórico que usa Pablo en este texto para interpretar un pasaje de la Escritura no es de origen judío sino griego. A diferencia de la parábola judía, la alegoría vincula un relato ficticio con una realidad determinada de manera que a cada elemento del relato (en nuestro caso, Agar, Sara, Ismael, Isaac) corresponde uno de la realidad: Agar representa la alianza del Sinaí y remite a la Jerusalén actual; Sara representa la nueva alianza y remite por ello a la Jerusalén de arriba, la que, en el imaginario apocalíptico de la época, ha de bajar del cielo cuando se instaure
definitivamente el tiempo mesiánico220. Por ello, Ismael representa el actual pueblo judío
e Isaac la comunidad cristiana; Pablo explota también este aspecto del relato y lo alegoriza: “Así como entonces el nacido según la carne perseguía al nacido según el Espíritu, así también ahora” (Gal 4,29).
El procedimiento alegórico es empleado aquí para la interpretación de un relato preciso de la Escritura. Nada hace pensar que Pablo lo considere como un procedimiento adecuado para otros pasajes de la Escritura, menos aun como el procedimiento exclusivo para la interpretación cristiana de la Escritura judía. Si lo usa aquí, es porque le proporciona un buen argumento contra estos cristianos que se han dejado seducir por los judaizantes.
c) 2Co 3,12-18
En los dos pasajes anteriores un determinado relato de la Escritura es interpretado por
Pablo como modelo para la conducta cristiana, en el primer caso, o como alegoría de la
realidad cristiana y de su (mala) relación con el judaísmo, en el segundo. No hay en esos pasajes ninguna pretensión de establecer principios hermenéuticos más generales. En el tercer texto, en cambio, se plantea un principio de interpretación de la Escritura que vale para toda ella y que establece la diferencia insalvable entre el judaísmo y el cristianismo en sus respectivas lecturas del mismo texto sagrado.
En el capítulo 3 de la segunda carta a los corintios Pablo hace ver que el ministerio apostólico cristiano está al servicio de una nueva alianza, que ya no es de la letra como la primera, sino del Espíritu. La diferencia es radical, porque “la letra mata, pero el Espíritu da vida” (2Co 3,6). A continuación, desarrolla un contraste entre el “ministerio de la muerte” (2Co 3,7), vinculado a las letras grabadas sobre piedras —una evidente referencia al Decálogo, núcleo de la Ley dada por Dios a su pueblo— y el “ministerio del Espíritu”. La comparación se centra en la gloria que corresponde a cada ministerio. La del primero es visible en el rostro de Moisés, una gloria pasajera, pero que hacía que los israelitas no pudieran mirarlo. Esto lo lleva a exclamar que si este ministerio de muerte fue glorioso, “¡cuánto más glorioso no será el ministerio del Espíritu!” (2Co 3,8). A este primer contraste se añaden otros dos: “Si el ministerio de la condenación fue glorioso, con mucha más razón lo será el ministerio de la justicia” (2Co 3,9). “Si aquello que era pasajero fue glorioso, ¡cuánto más glorioso será lo permanente!” (2Co 3,11).
Un último detalle del relato acerca del ministerio de Moisés lo lleva al tema de la interpretación de la Escritura:
Teniendo, pues, esta esperanza [implicada en la gloria de lo que ha de ser permanente], hablamos con toda valentía, y no como Moisés, que se ponía un velo sobre el rostro, para impedir que los israelitas vieran el fin de lo que era pasajero. Pero se embotaron sus inteligencias. En efecto, hasta el día de hoy perdura ese mismo velo en la lectura de la antigua alianza. El velo no se ha descorrido, porque en Cristo queda destruido. Hasta el día de hoy, siempre que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. Cuando se hayan convertido al Señor, entonces caerá el velo. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad (2Co 3,12-17).
Según esta afirmación, entonces, la lectura de la Escritura —designada aquí como “la antigua alianza” o “el antiguo testamento”— lleva a una interpretación correcta cuando se hace a la luz de Cristo y de su Espíritu, porque ellos descorren ese velo que, de otro modo, queda puesto sobre el corazón del lector y embota su inteligencia.
Notas:
1 En singular (grafh, grafé), introduce una cita textual en Rom 4,3; 9,17; 10,11; 11,2; Gal 3,8; 4,30; 1Tim 5,18; introduce una alusión en Gal 3,22. En plural se trata siempre de alusiones: Rom 1,2; 16,26; 1Co 15,3,4.
2 Γεγραπται, gégraptai: Rom 12,19; 14,11; 1Co 1,19; 3,19; 9,9-10; 10,7; 14,21; 15,45,54-55.
3 Kαθως γεγραπται kathôs gégraptai: Rom 1,17; 2,24; 3,4,10; 4,17; 8,36; 9,13,33; 10,15; 11,8,26; 15,3,9- 11,21; 1Co 1,31; 2,9; 2Co 8,15; 9,9.
4 El primer “en” es eiV, eis, hacia el interior de; el segundo y el tercero son en, en; la referencia bíblica es a Ex 13,21 y 14,22 respectivamente.
5 Rom 10,5-8,19; 1Co 9,9; 2Co 3,15. 6 Rom 1,3; 2Tim 2,8.
7 Rom 11,2-3.
8 Rom 1,2; 3,21; 1Tes 2,15. 9 Rom 9,25-26.
10 Rom 9,27-29; 10,16,20-21; 15,12.
11 1Co 12,28,29; 14,29,32,37; Ef 2,20; 3,5; 4,11. Ef 2,20 podría referir a los profetas del Antiguo Testamento, pues afirma que los cristianos estamos edificados sobre el cimiento de los apóstoles (claramente son del Nuevo Testamento) y de los profetas (podrían ser, entonces, los del Antiguo). Pero en los otros dos lugares de esta carta, los “profetas” son inequívocamente los de las comunidades cristianas.
12 Tit 1,12. 13 Rom 9,6.
14 1Co 14,36; 2Co 2,17; 4,2; Col 1,25; 1Tes 2,13; 2Tim 2,9; Tit 2,5. En este último texto refiere a una conducta acorde con el Evangelio.
15 Xρηματισμος, jrematismós: Rom 11,4. 16 Λογος, logos: Rom 9,9.
17 Col 4,3; Fil 1,14.
18 1Co 6,16, que introduce, sin sujeto explícito, una cita de Gn 2,24. 19 Rom 9,15,25; 2Co 6,2,16.
20 Rom 12,19; 1Co 14,21. 21 Rom 14,11; 2Co 6,17,18.
22 Rom 4,3; 9,17; 10,11; 11,2; Gal 4,30; 1Tim 5,18.
23 Rom 15,10; 1Co 15,27; Gal 3,16; Ef 4,8. Hay que añadir 1Co 6,16, que usa la raíz fe-. 24 Ef 5,14.
25 Rom 3,19; 7,7; 1Co 9,8,10; 14,34. 26 Rom 10,19.
28 Rom 10,16,20,21; 15,12.
29 Eκ πιστεως, ek písteos: Rom 10,6,8. 30 Rom 4,18; 9,12,26; Gal 3,16. 31 Rom 9,29.
32 Rom 9,7-9; Ef 6,1-3.
33 Rom 4,13,21; 9,4; 15,8; Gal 3,29; 4,23,28. 34 Rom 4,13-16,20; Gal 3,17-18,21-22.
35 Eκ πιστεως Iησου Xριστου, ek písteos Iesú Jristú; literalmente: la fe de Jesucristo. 36 Ef 2,12; 3,6; ver Rom 9,4.
37 2Co 7,1, texto que alude a 2Co 6,16-18, donde se citan muchos pasajes de la Escritura. 38 Gal 3,14; Ef 1,13.
39 Gal 3,16,19. 40 Rom 1,2.
41 1Tim 4,8; 2Tim 1,1; Tit 1,2.
42 Δυναμις, dúnamis, que traduzco habitualmente como “poder”. 43 Eκ, ek, a partir de, desde.
44 Eις, eis, hacia, pero hasta llegar al punto al que se dirige. 45 Eκ πιστεως, ek písteos.
46 Συν τω πιστω, sun tô pistô. 47 Rom 3,9.
48 Eκ πιστεως Iησου Xριστου, ek písteos Iesú Jristú; literalmente: a partir de la fe de Jesucristo. 49 Rom 4,9 y 4,22; Gal 3,6.
50 Stgo 2,23.
51 Σπερμα, spérma, cuyo primer significado es semilla. 52 Gn 12,3b; 18,18; 22,17-18; Sir 44,21.
53 Nενεκρωμενον, nenekroménon. 54 Nεκρωσις, nékrosis.
55 Eνδυναμωθη, endunamóthe, que se puede traducir también literalmente “se empoderó”. 56 Δυνατος, dunatós. 57 Eρρηθησαν, erréthesan. 58 Kατα το ειρημενον, katà tò eireménon. 59 Rom 9,4. 60 Eρρεθη, erréthe. 61 Eρρεθη, erréthe. 62 Προειρηκεν, proéireken. 63 Rom 15,7.
64 Tα εθνη, tà éthne, las naciones gentiles o paganas, no judías. 65 Mυστηριον, mustérion, que puede traducirse también como secreto. 66 Tελος, télos; se puede traducir también por meta.
en Jn 12,38. 68 Eξ ακοης, ex akoés.
69 Pημα, réma, que se acerca más que logoV, logos, al sentido hebreo de la palabra “dabar”, palabra eficaz, que hace lo que dice.
70 Λειμμα, leîmma. 71 Σκανδαλον, skándalon. 72 Rom 14,1-23. 73 1Co 1,17. 74 Λογος, logos. 75 Δυναμις, dúnamis. 76 1Co 2,1-5. 77 Eν μυστηριω, en musterío. 78 1Co 2,7. 79 1Co 2,8. 80 1Co 1,26-28.
81 Πασα σαρξ, pâsa sárx, es decir, “toda carne”, todo ser humano, que es frágil. 82 1Co 9,6-8.
83 1Co 9,12b; ver 2Co 11,9-12.
84 Texto citado también en 1Tim 5,8, como veremos a continuación, en el acápite 4. 85 Σαρκικα, sarkiká.
86 Pablo usa la palabra tupoV, túpos. 87 1Co 10,1-11.
88 1Co 14,20. 89 1Co 14,1-5. 90 1Co 12,7. 91 1Co 14,24-25.
92 Capítulo 2, sección “a”, acápite 1, apartado (d). 93 1Co 15,35-43.
94 Σωμα ψυχικον, sôma psujikón.
95 Σωμα πνευματικον, sôma pneumatikón. 96 Rom 1,17 y Gal 3,11-12 que citan Hab 2,4. 97 Rom 4,2-3,9,22 y Gal 3,6 citan Gn 15,6. 98 Rom 3,20 y Gal 2,16 citan Sal 143,2. 99 Rom 9,11-13 cita Gn 25,23 y Mal 1,2-3. 100 Rom 10,11 cita Is 28,16.
101 Rom 4,6-8 cita Sal 32,1-2.
102 Rom 3,10-18 cita Sal 14,1-3; 5,10; 140,4; 10,7; 36,2; Is 59,7-8. Gal 3,22 afirma lo mismo, pero no cita textos de Escritura.
103 Rom 2,24 cita Is 52,5 y Ez 36,20-22.
105 Rom 3,4 cita Sal 51,4.
106 Rom 15,8-12 cita Sal 18,50; 117,1; Dt 32,43; Is 11,10. Rom 16,25-26, en referencia a la justificación de los gentiles en Cristo, habla del “misterio” oculto durante siglos y manifestado ahora mediante escrituras proféticas.
107 Rom 11,25-27 cita Is 59,20-21; 27,9.
108 Δυναμις, dúnamis, cuyo sentido primero es “poder”, como hemos visto ya varias veces. 109 1Co 1,18-20 cita Is 29,14; 19,12; 33,18; 44,25.
110 1Co 3,19-20 cita Job 5,3; Sal 94,11.
111 1Co 2,1-9 cita Is 64,3 (o 64,4, según los editores) y Sir 1,10. 112 1Co 15,45 cita Gn 2,7. 113 1Co 15,54-55 cita Is 25,8 y Os 13,14. 114 Gal 4,31 cita Gn 21,10. 115 Gal 3,13 cita Dt 21,23. 116 1Co 14,21 cita Is 28,11-12. 117 1Tim 5,18-19 cita Dt 25,4. 118 Rom 1,1-3.
119 Rom 10,5-8 cita Lev 18,5 para la justicia de la Ley y Dt 9,4; 30,12-14 para la de la fe. 120 Rom 4,13. 121 Rom 10,18. 122 Rom 3,20; Gal 2,16. 123 Gal 3,16. 124 1Co 14,1-25. 125 Rom 9,19-29; 10,14-15; 15,20-21.
126 Ez 36,20-22 y también Is 52,5, citados en Rom 2,23-24. 127 Is 28,16, citado en el pasaje Rom 9,30-33.
128 Dt 32,21; Is 65,1-2, citados en Rom 10,19-21. 129 Os 2,23; 1,10, citados en Rom 9,25-26. 130 Gn 15,5, citado en Rom 4,16-18. 131 Gn 12,3, citado en Gal 3,8. 132 Gn 15,6, citado en Rom 4,22-24. 133 Sal 19,4, citado en Rom 10,18.
134 1Re 19,10,14,18, citado en Rom 11,2-4. 135 Is 10,22-23; 1,9, citados en Rom 9, 27-29. 136 Is 59,20-21; 27,9, citados en Rom 11,25-27.
137 Sal 44,22, citado en Rom 8,36 y leído en el contexto de todo el pasaje 8,31-39. 138 Gn 21,10, citado en Gal 4,29.
139 1Tes 2,14-15.
140 Ex 16,18, citado en 2Co 8,13-15.
141 Ex 32,6; Num 25,1,9; 21,5-6; 14,2,36; 16,41-49; Sal 106,25-27, citados en 1Co 10,7-10. 142 Ex 20,12 = Dt 5,16, citado en Ef 6,1-3.
143 Prov 22,8 y Sal 112,9, citados en 2Co 9,7-9. 144 Is 52,15, citado en Rom 15,21.
145 Dt 25,4, citado en el pasaje 1Co 9,6-11. 146 Sal 69,9, citado en Rom 15,3.
147 Dt 30,13, citado en Rom 10,7.
148 Ex 33,19, citado en el pasaje Rom 9,14-15. 149 Eυγενεις, eugenéis, literalmente “bien nacidos”. 150 1Co 1,30. 151 1Tes 2,14-15. 152 Rom 1,12-29. 153 Rom 7,15-25. 154 Nομος, nómos. 155 Eντολη, entolé. 156 Aγαθη, agathé. 157 Kαλος, kalós. 158 Δικαιωμα, dikáioma. 159 Δικαιοσυνης, dikaiosúnes. 160 Gal 3,17. 161 Nομιμως, nomímos. 162 Fil 3,4-6.
163 Eν, en, que en primer lugar significa “en”. 164 Eκ, ek, “a partir de, desde”.
165 La cita de Habacuc se encuentra también en Rom 1,17; la cita del Levítico en Rom 10,5. 166 Rom 2,12-13,25; 10,5; Gal 3,10; 5,3; Fil 3,5-6; ver Gal 6,13.
167 Lev 18,5, citado en Rom 10,5; Gal 3,12. Y Dt 27,26, citado en Gal 3,10. 168 Rom 3,21-22,27-31; Gal 3,21-24.
169 Gal 2,21. 170 Fil 3,9.
171 Rom 4,13-18; Gal 3,18. Rom 4,17-18 cita Gn 17,5; Rom 4,18 cita Gn 15,5. 172 Gal 3,17. 173 Gal 3,2,5. 174 Gal 5,18. 175 Gal 5,23. 176 Gal 5,3-4. 177 Rom 6,14-15.
178 Rom 7,1-4,6; 1Co 9,20; Gal 2,19; 3,13; 4,4-5; 5,18,23; Ef 2,15. 179 1Co 9,8-9; 14,21,34; Gal 3,10-11; 4,21-25.
180 Tελος, télos. 181 Rom 8,1-8. 182 Rom 7,1-6.
183 Gal 2,19. 184 Gal 6,13. 185 Rom 2,12-29.
186 Tο αδυνατον, tò adúnaton. 187 Nους, nûs.
188 Para ser completos, hay que señalar que hay tres lugares en que la palabra “ley” es usada en un sentido más semejante al que tiene hoy cuando hablamos de las leyes que rigen los procesos naturales, sicológicos o sociales (Rom 7,21,23,25).
189 Rom 13,9, que cita Ex 20,13-15,17 = Dt 5,17-19,21. 190 Ef 6,2-3, que cita Ex 20,12=Dt 5,16.
191 1Co 14,37; 1Tim 6,14. 192 Eντολας, entolás.
193 Rom 1,2. En 2Tim 3,15 se refiere a la Escritura con la expresión “letras sagradas” (iera grammata, hierà
grámmata). 194 Rom 1,2; 3,21; 16,26. 195 Rom 7,12. 196 Rom 7,12. 197 Rom 7,12,16; 1Tim 1,8. 198 Rom 7,14. 199 Rom 8,4; 9,31. 200 Gal 3,17. 201 Rom 10,13.
202 Es decir, “Dios se lo reputó”, debido al uso del llamado “pasivo divino”: la voz pasiva sirve para señalar a Dios como agente de una acción, evitando nombrarlo.
203 Se entiende: se les iba a reputar su fe en el Padre de Jesús como justicia. 204 Rom 15,1-2.
205 Προεγραφη, proegráfe. 206 1Co 10,1-10.
207 Tυπικως, tupikôs, que algunos traducen “en figura”. 208 1Co 10,3-4.
209 2Tim 3,14.
210 Tα ιερα γραμματα, tà hierà grámmata.
211 El texto dice anqrwpoV (ánthropos), que designa no al varón, sino al ser humano en general. 212 Θεοπνευστος, theópneustos.
213 1Co 1,10-13; 3,1-11. 214 1Co 4,1-5.
215 Literalmente: no ir por encima de lo que está escrito.
216 La palabra tupoV (túpos) aparece unas pocas veces en el Nuevo Testamento, casi siempre con este sentido de modelo de conducta: Fil 3,17; 1Tes 1,7; 2Tes 3,9; 1Tim 4,12; Tit 2,7. Hay solo dos lugares en que cambia algo su significado: en Rom 6,17 se trata de un modelo de doctrina o enseñanza; en Rom 5,14 se afirma que Adán era tupoV de Cristo, es decir, figura que apuntaba a Él: aquí la relación se invierte.
217 Aτινα εστιν αλληγορουμενα, hátiná estin allegorúmena. El verbo allhgorein (allegoréin) usado en voz pasiva significa decir algo en forma de alegoría.
218 Συστοιχει, sustoijéi. 219 Ver Gn 25,12-18.
IV