Estrategias de manejo Referencias J. Sauerborn
Caracterización
que invaden el tejido radical del hospedero con la ayuda de haustorios para absorber el agua y los nutrientes, casi exclusivamente de plantas hospedantes de hoja ancha. De las más de cien especies en el género Orobanche
(Orobanchaceae) sólo unas pocas poseen importancia económica como malezas. Las más importantes están relacionadas en la Tabla 1.
Tabla 1. Principales especies de Orobanche
Especies Características Hospederas
Orobanche aegyptiaca
Pers. (Foto 7a.)
ramificado hasta 40 cm tomate, papa, lenteja, repollo
Orobanche ramosa L. (Foto 7b.)
ramificado hasta 40 cm tomate, tabaco, papa,
berenjena, repollo, cañamo, mostaza.
Orobanche crenata Forsk. (Foto 7c.)
ramificado hasta 1.3 m habas, lenteja, garbanzo, arveja, guisantes, apio, zanahoria
Orobanche minor Sm. ramificado 10 a 50 cm alfalfa, trébol
Orobanche cernua Loefl. (Foto 7d.)
ramificado hasta 40 cm tomate, berenjena, papa
Orobanche cumana Wallr. ramificado hasta 40 cm girasol
Orobanche foetida Poir. ramificado hasta 50 cm alfalfa, trebol, habas
Distribución/importancia. Cada especie está ampliamente propagada, por ejemplo O. cernua desde el Atlántico hasta China, O. minor desde Cabo Verde a través de Europa y el norte de Africa hacia el este hasta el Cáucaso y hacia el sur hasta Mozambique. El comercio y el turismo internacional han ayudado a dispersar las semillas. Las especies de Orobanche encontradas en zonas
meridionales al ecuador son generalmente especies introducidas, p.ej. O minor
en Africa Oriental y Nueva Zelandia, O. cernua en Australia Occidental y O. mutelii (variante de O. ramosa) en Sudáfrica. Junto a cultivos como el cáñamo o sisal, el tabaco y el trébol, O. minor y O. ramosa fueron diseminadas en Norteamerica. Orobanche spp. están actualmente reportados en más de 50 países.
Foto 7a. Orobanche aegyptiaca Foto 7b. Orobanche ramosa Foto 7c. Orobanche crenata
Foto 7d. Orobanche cernua
Aunque Orobanche spp. actualmente se encuentran por todo el mundo los principales centros de distribución son la región Mediterránea, Europa oriental y Asia occidental, donde alrededor de 16 millones de hectáreas de tierras cultivables están amenazadas (Sauerborn 1991a). La parásita daña al hospedero a través de la extracción de agua, minerales y compuestos orgánicos, por lo que su crecimiento y rendimiento se ve reducido. Varias
especies difieren en sus rangos de hospederos y en las épocas de crecimiento.
O. cernua, O. cumana, O. mutelii atacan a cultivos de verano y O. crenata a los de invierno, mientras que O. aegyptiaca y O. ramosa atacan a ambos. La
magnitud de las pérdidas de los cultivos debido a las parásitas es dependiente del nivel de infestación en el campo. La mayor parte del daño ya está hecho antes de que la parásita emerja sobre la superficie del suelo y puede ser vista por el agricultor. Además, la mayoría de las parásitas adheridas permanecen por debajo de la superficie del suelo y solo del 10 al 30 % de estas emergen. Donde las infestaciones son severas los campos puede que tengan que ser retirados de la producción y abandonados.
Estrategias de manejo
Hasta ahora no se han encontrado medios de control que sean tanto eficaces como económicos. Bajo sistemas de cultivo de bajos insumos, que son típicos de las regiones infestadas, las medidas químicas y físicas más efectivas, pero a la vez costosas, que incluyen la fumigación y la solarización, pueden no estar al alcance de los agricultores. Los métodos culturales, incluyendo la siembra tardía, el uso de cultivos de trampa y captura, el arranque manual son opciones menos costosas para reducir los niveles de la parásita en el suelo y las
pérdidas de rendimiento de los cultivos.
Arranque manual. El desyerbe manual puede ser una medida útil de control de Orobanche. Desafortunadamente, a menudo éste sólo se inicia por el agricultor después de dos o tres años, cuando la infestación ya ha alcanzado un alto nivel. Para evitar la diseminación es importante iniciar las medidas de control cuando se observe por primera vez la parásita en un campo no
infestado previamente. Cuando existen muchas semillas de la parásita en el suelo y el nivel de emergencia es alto, el desyerbe manual se hace
particularmente tedioso y laborioso. Sin embargo, el desyerbe manual reduce la producción de nuevas semillas, por lo que la población de éstas puede ser reducida a largo plazo.
El mejor momento para el desyerbe manual es después de la caída de las flores de Orobanche, pero antes de que las cápsulas y semillas estén maduras
(ICARDA 1989). El desyerbe en etapas más tempranas aumenta la
emergencia de plantas y exige repetidas operaciones. Es importante eliminar las parásitas del campo después del desyerbe, ya que Orobanche es capaz de producir semillas viables aún después de haberse arrancado las plantas en estadio de floración. El desyerbe manual puede ser un método práctico, particularmente ante un nivel bajo de infestación y en combinación con herbicidas.
Siembra tardía. La siembra tardía del cultivo, como medio de escapar a los peores efectos de la infestación de O. crenata, es una técnica tradicional usada por los agricultores en la región Mediterránea. Sin embargo, debido al corto período vegetativo del cultivo, tendrá lugar una reducción de rendimientos, a menos que se utilicen variedades de maduración temprana. Con la siembra tardía de cultivos de invierno, tales como habas, en diciembre-enero, en lugar de octubre-noviembre el número de plantas de Orobanche emergidas se puede reducir hasta un 90% y consecuentemente aumentar los rendimientos. La
reducción de plantas de Orobanche adheridas al cultivo sembrado tardíamente puede ser atribuída a factores ambientales, particularmente a los efectos de la temperatura. La siembra tardía está correlacionada con bajas temperaturas en condiciones Mediterráneas, las que no son óptimas para el crecimiento y
desarrollo de la parásita (Sauerborn 1989).
La rotación con cultivos-trampas ofrece cierto potencial para el control de parásitas radicales. Los cultivos-trampas son plantas que estimulan la
germinación de las semillas de la parásita, pero que no se autoinfestan, poor lo que reducen la población de semillas en el suelo. Las opciones en el uso de cultivos-trampas variarán de acuerdo a la especie de Orobanche que se requiere controlar. Estas opciones incluyen linaza, frijol lablab (Lablab purpureus), frijol mungo (Vigna radiata), culantro o coriandro (Coriandrum sativum), alverjana (Lathyrus ochrus) y Vicia spp. Se puede esperar que tales plantas de cultivo estimulen alrededor de un 30% de germinación de las
semillas de Orobanche.
El establecimiento de cultivos-trampas en rotación con cultivos susceptibles como mejor se puede usar es como parte de un programa de manejo
integrado. Este se recomienda utilizar para evitar el incremento de la población de semillas en el suelo.
Herbicidas. El uso de herbicidas para el control de Orobanche no ha sido generalmente aceptado por los agricultores. Además del problema del costo, no se ha encontrado ningún herbicida que brinde un control selectivo perfecto y que garantice un rendimiento normal. Los herbicidas disponibles, p.ej. glifosato o los compuestos imidazolinonas, imazaquin e imazethapyr se pueden usar en
leguminosas de período frío y pueden, al menos parcialmente, evitar la
emergencia de la parásita y así reducir la producción de semillas. Glifosato se ha usado para el control de Orobanche en habas, pero los resultados han sido más bien variables. Un problema para el agricultor es el momento de la
aplicación. Por ejemplo, glifosato tiene que ser asperjado sobre la planta
hospedera mientras que O. crenata está aún en estadio subterráneo, cuando el agricultor aun desconoce el nivel de daños probable. El riesgo de una
sobredosis, por una baja infestación de la parásita, es alto. Un mejor
conocimiento del nivel de la infestación subterránea es una condición para un control satisfactorio.
La resistencia del hospedero puede ser un medio eficaz para reducir el nivel de reproducción de la parásita. El mejoramiento y selección de variedades resistentes ha tenido cierto éxito en girasol, habas y arveja. Los mecanismos de resistencia a Orobanche no se conocen aún completamente. Se ha
encontrado en girasol, que la lignificación de las paredes de las células radicales, que obstaculiza la penetración de la parásita, juega un papel importante. La obtención por mejoramiento de variedades resistentes puede ser negativamente afectada por el desarrollo subsiguiente de nuevas razas de
Orobanche, lo que resulta ser un reto permanente a los mejoradores. Esto ha sucedido, especialmente en el caso de girasol, en Europa Oriental.
Agentes de control naturales. Aún no existen técnicas de control biológico totalmente disponibles. Varios hongos atacan Orobanche, entre ellos, Fusarium oxysporum f. sp. orthoceras se ha usado con buenos resultados. El hongo causa pudrición en la unión entre el hospedero y la parásita, por lo que detiene el desarrollo de la parásita. La reproducción del hongo es fácil, lo cual se
puede realizar sobre granos de cebada esterilizados o sobre una mezcla de harina de maíz y paja desmenuzada. El suelo se inocula con el hongo durante la siembra o el trasplante de un hospedero susceptible. Esta técnica es
especialmente útil para el control de Orobanche en cultivos de hortalizas de alto valor, por ejemplo, el melón.
El control biológico usando la mosca Phytomyza orobanchia Kalt. (Diptera, Agromyzidae) también puede ser efectivo. La mosca deposita sus huevos dentro de la yema, la flor o el tallo. Las larvas se alimentan principalmente de las cápsulas, pero también en el tallo. La mosca es capaz de destruir hasta el 90% de las semillas de Orobanche. El aumento artificial de la población de insectos es necesario se realice mediante la liberacion de pupas invernalizadas o mediante la cría masiva inmediatamente antes de la emergencia del
Orobanche. Se ha logrado un exitoso control del Orobanche en girasol y melón en Europa del Este mediante la aplicación de este método.
En países con agricultura de bajos insumos las medidas de control de bajo costo son en la actualidad las más factibles de uso. El control integrado,
incluyendo la siembra de ciertos cultivos en combinación con una variedad de maduración temprana del cultivo, el desyerbe del Orobanche y su posterior extracción del campo, resultarán en una significativa reducción del número de semillas en el suelo y una reducción en las pérdidas de rendimiento.
Referencias
ICARDA 1989. Food legume improvement program. Annual Report. ICARDA, P. O. Box 5466, Aleppo, Siria, pp 243-266.
Sauerborn J. 1989. The influence of temperature on germination and attachment of the parasitic weed Orobanche spp. on lentil and sunflower.
Angewandte Botanik 63: 543- 550.
Sauerborn J. 1991a. The economic importance of the phytoparasites
Orobanche and Striga. En: J.K. Ransom, L.J. Musselman, A.D. Worsham and C. Parker (Eds.) Proceedings, 5th International Symposium on Parasitic
Weeds, Nairobi, Kenya, 1991, pp 137-143.
Sauerborn J. 1991b. Parasitic flowering plants in agricultural ecosystems of West Asia. Flora et Vegetatio Mundi IX: 83-93.