No hay duda que las leyes no resuelven de manera inmediata los casos que son presentados ante los operarios judiciales, por lo que siempre serán necesarios cierto conjunto de principios que guíen la interpretación jurídica, permitiéndole aplicar a una situación concreta y determinada una norma de carácter objetivo.
Esta compleja realidad que ha inquietado a los hombres desde la antigüedad, llevó a que filósofos como Aristóteles trataran con sumo cuidado aquellas situaciones en que las leyes no encajan en los casos expuestos, lo que requiere en su concepto corregir la insuficiencia de la ley a la luz de la equidad333. Y no es que el derecho antes del filósofo griego no diera respuesta a los casos difíciles, sino que los operadores jurídicos o jueces no contaban con una herramienta interna al derecho que les permitiera optar por caminos extralegales de corrección.
De esta manera, una realidad ajena al derecho y sus reglas entra a desarrollar un papel determinante, en la medida que establece una interpretación correctiva del derecho desde la ética y el concepto de justicia mayor. Pues, como ya quedó establecido antes, no es que la equidad sea mejor que la justicia sino más bien, una forma de justicia mayor334.
Además, que para Aristóteles el objetivo de la justicia es que el conjunto de normas que componen el derecho alcancen en su práctica la anhelada virtud. Lo que se podría titular como la homogeneidad entre el derecho y la justicia. Una característica propia del derecho mítico que precisamente viene a ser deconstruida por la posmodernidad y la filosofía deconstrucionista.
En la medida que la justicia, eternamente superior al conjunto de normas, es en sí una violencia pura que al tratar de servir como medio de los fines del derecho se “habrá mancillado, bastardeado, las formas eternas de la violencia divina con el derecho”335. Al
punto que llama esta ficción jurídica como:
“Mal casamiento, genealogía impuraμ no mezcla de sangres sino bastardía que en el fondo habrá creado un derecho que hace correr la sangre y hace pagar con sangre”336.
Es tan sangriento el derecho en este sentido, que la violencia divina, propia de la justicia mayor, entra a ser adoptada por el conjunto de reglas que componen el Código Civil como
333 Aristóteles, Ética a Nicómaco, cap. 4º 334 Ibid.
335 Derrida, Fuerza de Ley,140 336 Ibid.
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un criterio subsidiario de interpretación legal337, por detrás de coerción que goza la interpretación del legislador, la doctrina, la gramática, el significado de las palabras y el propio contexto de situación.
Implicando con ello que la violencia intrínseca de la codificación que pone forma y da las formas del derecho, acoge dentro de sí un criterio potencialmente peligroso para el orden jurídico338, por lo que lo titula, bajo su fuerza de nominación, como un criterio subsidiario y escasamente necesario dentro del ejercicio práctico de la ley.
Asegurando así un modelo interpretativo que conserva la violencia fundadora de la ley y promueve un discurso de autolegitimación. Ya que la interpretación que los operadores jurídicos hagan de la ley estará marcada por la violencia jurídico-simbólica que le es propia a las normas y que les impide responder a las injusticas que los escenarios sociales presentan.
En materia de dominio los magistrados de las Altas Cortes han conservado la violencia del derecho a pesar de las reformas sociales que el Legislador ha tratado de implementar y que ha degenerado en una contradicción interna del derecho civil. Ya que la propiedad es al mismo tiempo un derecho subjetivo sin mayores límites y un derecho gravado por una hipoteca social; lo que hasta el momento no ha sido resuelto de manera clara por los jueces. Frente a este estrecho sistema de interpretación jurídica que no permite nuevos sistemas de pensamiento, como decisiones absolutamente novedosas que llevan a la deconstrucción de la violencia intrínseca del derecho, aparece la apuesta hermenéutica de la comunidad mateana la cual tiene como fundamento la justicia mayor característica del Reino de los Cielos.
Esto exige conocer los principios hermenéuticos expuestos por Mateo en 5, 17-20, los cuales operan desde una idea de justicia infinita, irreductible a fórmulas sustentadas en la violencia mítica que no dan campo a la singularidad, ahogando “la otredad” y la singularidad de las situaciones.
Autores como Ulrich Luz reconocen que este trozo del Evangelio es la parte principal del sermón de la montaña, como los versículos más difíciles de interpretar de todo el texto evangélico339.
337Colombia, Código Civil, Artículo 32. Criterios subsidiarios de interpretación. En los casos a que no pudieren aplicarse las reglas de
interpretación anteriores, se interpretarán los pasajes oscuros o contradictorios del modo que más conforme parezca al espíritu general de la legislación y a la equidad natural.
338“(…) la codificación, la fijación de rituales, permite alejar las situaciones potencialmente peligrosas para el campo jurídico, fijándolas
y, a través de los mecanismos de negación del derecho, haciéndolas parecer como necesarias” Bourdieu & Teubner, La fuerza del derecho,73-74
100 4. Desarrollo exegético de Mt. 5, 17-20
Si bien aquí se han querido identificar los vv. 17-20 como principios hermenéuticos, es importante resaltar que esta denominación responde al título que Hans Dieter Betz les ha querido dar340. Sin embargo, hay que tener en cuenta que Neil J. McEleney en su interesante artículo “Los principios del sermón del monte”, usa el término “principio” para expresar la noción de “idea principal” usada por Jέ Kurzinger341.
Además que McEleney solamente identifica los vv. 17 y 20 como “kalalim” o principios estructurales por medio de los cuales Jesús interpreta de manera novedosa de la ley de Moisés, alcanzando con ello la justicia superior del reino de Dios en contraposición de la justicia limitada o mítica propia del grupo de los escribas y fariseos342. Mientras que los vv. 18 y 19 son adiciones redaccionales del evangelista con los cuales les da un tinte profético y escatológico al sentido total de la perícopa343.
A pesar de esta importante distinción que propone el anterior autor es importante indicar que no se puede pasar por alto la manera como el evangelista articula la perícopa, agrupando los cuatro versículos bajo una unidad sólida.
De lo contrario se desconocería que el v. 20 está conectado con el v. 19 mediante el “ ὰ ”344. Además, la expresión del vέ 1κ “yo os digo” va en conexión con el vέ βί, que
comienza su sentencia siguiendo el modelo de “ ω ὰ ῖ ”έ Incluso la conjunción “ ὰ ” mira hacia atrás, es decir al “hacer” y “enseñar” del vέ1λ, o como lo afirma Carballosa, al “cumplir” del vέ 1ι345.
Lo que exige concentrar la fuerza en esta perícopa y sobre todo, en los vv. 17 y 20 que contienen el centro de la respuesta de la comunidad mateana a las dudas suscitadas por las bienaventuranzas antecedentes y las antesis siguientes del Reino.
4.1Mt. 5, 17 no penséis que he venido a abolir la Ley o los profetas. No he venido a
abolir, sino a dar cumplimiento.
El versículo comienza con una negación “Μὴ” que advierte al lector que no es posible pensar, “ ”, que Jesús ha venido a derogar la Ley y los profetasέ Lo que claramente
340 En este sentido ver: Betz, el sermón de la montaña.
341“McEleney argumenta que Mtέ η,1ι y βί como los dos “principios básicos estructurales”έ Para él, los vvέ 1ι y βί van atrás, al Jesús
histórico en esencia y no en palabras, mientras que los vvέ 1κ y 1λ son una adición de Mateo”έ Betz, el sermón de la montaña, 167
342Ver: Mackenzie, Capitalism, Justice and the Law 343 Carballosa, Mateo, 207
344 Conjunción que significa en efecto, pues, porque, dado que. un término que según las reglas gramaticales del griego de la koiné nunca
se encuentra como primera palabra de una oración o frase. El termino técnico para designar este fenómeno es “pospositivo” verμ Swetnam, Introducción al estudio del griego del Nuevo Testamento, 71
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muestra como la comunidad mateana estaba atravesando por una fuerte polémica respecto a los pensamientos y palabras de Jesús, ya que muchos predicaban el fin de la ley mosaica. Por eso el versículo está dirigido principalmente a los discípulos. Quienes debían conocer el dicho original y corregir las palabras falsas que llevaban a enseñanzas e interpretaciones erradas sobre el mensaje evangélico346.
A Mateo le importa formular el dicho en su sentido correcto sin tener que hacer explícito el error. Es por eso el lector quien debe reconstruir las palabras falsas de Jesús cambiando el sentido negativo de la oración por uno positivo347. Lo que lleva a que la oración sea única en el N.T y sin ningún punto de comparación348, más cuando el punto debate es un dicho de Jesús que debe ser declarado falso.
Si bien el versículo 17 es corto y las palabras con las que está compuesto son comunes dentro del Evangelio es muy difícil encontrarle un sentido preciso, por lo que para su interpretación es decisivo el significado de los verbos con los que está compuesta la oración, pensar ( ), venir (ἦ ), abolir ( α α ῦ α) y cumplir (π α )349. La expresión “no pensar” que alerta sobre un error de carácter teológico que podría causarse por las palabras de Jesús en las bienaventuranzas del Reino (Mt. 5, 1-11), utiliza el verbo griego . El cual que desempeña un papel importante dentro de la teología y la filosofía griega, en la medida que hace referencia a un pensamiento elaborado, cognoscitivo y en atención a los dioses350.
Además de ello, según lo muestra Betz, es también un verbo que tiene conexión con el derecho y la ley ( o ). En la medida que es usado en contextos legales, sobre todo respecto al establecimiento de normas y el debate político que precede su formulación final351.
Y es precisamente bajo este sentido que está unido con la siguiente parte del versículo que hace mención a abolir la ley o los profetas.
346 Betz, The Sermon of the Mount, 175
347 “(…) el texto esta intencionalmente escrito de tal forma que los lectores no pueden fácilmente discernir el dicho correcto de uno falso,
ellos deben construir el dicho correcto a partir de los materiales de construcción que la repetición en el vέ 1ιb ofrece” Betz, p. 176
348Si bien en Mtέ 1ί, γ4 también aparece la expresión “no penséis”, e incluso la formulación de la frase goza de cierta semejanza con el
versículo aquí analizado, “Μὴ ο ε ὅ ἦ ο α εῖ εἰ ἐπὶ ὴ ῆ · οὐ ἦ ο α εῖ εἰ ἀ ὰ χα α ”έ En él no se evidencia la formulación de un dicho propio de Jesús.
349 Las traducciones de las expresiones al griego fueron tomadas del texto Vocabulario griego del Nuevo Testamento. 350Derrida, Fuerza de Ley, 140
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Por su parte la expresión “que vine”, (ὅ ἦ ), hace mención al “yo” de Jesús y a su vocación divina352. Siendo uno de los vocablos favoritos del evangelista para dar cuenta de su autoridad mesiánica e interpretativa, por lo que no es posible pensar que su venida esté en contra de la Revelación de Dios o de su propósito salvador expresado en la ley, sino por el contrario, al servicio de la voluntad divina dentro de la historia.
De ahí que sea difícil compartir la tesis de Betz de que la perícopa no puede ser leída desde una concepción cristológica sino únicamente legal353, cuando precisamente el verbo venir, “ἦ ”, tiene una connotación mesiánica relativa a la promesa del envío del Hijo354.
Por su parte el término “ α α ῦ α ” o abolir, que tiene también un origen jurídico y expresa negarse a reconocer o poner por obra leyes o normas355, por ello sinónimo de no observar356.
De esta manera el texto llama la atención que Jesús no ha venido a abolir la ley o los profetas. En otras palabras, los dos cuerpos que configuran el conjunto de Torah judía y que definen el derecho mosaico que da cuenta de la santidad de Dios, prohibiendo o permitiendo acciones y hechos.
El evangelista expresa dos tipos de exigencias diferentes, “ ὸ ὺ π φ α ”, pues los términos sobre los que recae el verbo: profetas y Escritura, están unidos por una conjunción disyuntiva “o”, “ ”, algo que no es común del σuevo testamento357. Con el fin
de darle énfasis al verdadero mensaje de Jesús, el evangelista repite la negación de que el Hijo haya venido a buscar la abolición de la ley y los profetas, “ ἦ α α ῦ α ”, llevando a que el lector se concentre en el verbo siguiente “π α ” o cumplimiento358. El antónimo de abolir, “ α α ῦ α ”, es cumplir, “π α”, lo que se explica el movimiento que presenta el versículo, entre los dichos falsos que buscan la abolición de la
352 Kapkin, Mateo,1-6, 186
353 “Respecto a la terminología, el vέ 1ι contiene un numero de términos técnicos que uno debe cuidadosamente definirέ Ellos han de
interpretarse primariamente como términos legales, no como conceptos cristológicos mateanos…” Ibidέ, 1ιι
354“Vino el ώijo del hombre (ἦ ε ὁυὸ οῦἀ που), que come y bebe, y dicenμ “Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de
publicanos y pecadores…”” Mtέ 11,1λ En el mismo sentido “Respondió élμ “σo he sido enviado (Ο ἀπε ) más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel” Mtέ 1η, β4”
355“De acuerdo con Carter, Bέ Balch observa que el verbo aparece como “un término en la discusión política de la constitución y leyes de
un Estado o pueblo”, afirmando que la constitución del fundador es de obligatorio acatamiento a lo largo de la historia, aun cuando pueda ser revisada”έ Verμ Carter, Mateo y los márgenes,.222
356 De ahí la propuesta de los exegetas a que el verbo deshacer hace referencia a las obras y no a las enseñanzas de Jesús. Con la fuerza
que el texto antecedente es una muestra de la actividad pública de Jesús. Ulrich, El Evangelio según san Mateo, 329
357“La partícula (o) es disyuntiva y apunta a la diferencia entre términos similares, mientras que el usual αὶ (y) enfatiza comúnmente
(esto ocurre en San Mateo 7,12). La elección de no es superflua, sin embargo, se concentra en un punto particular de la teología judía. Ningún otro pasaje en el N.T hace esto, ni siquiera en el propio evangelio de San Mateo” pέ1ικ
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Escritura y las concepciones teológicas de la comunidad mateana que llaman a un cumplimiento novedoso de la Ley359.
Llama la atención que Mateo hubiera escogido el término “π α ”, cuando perfectamente contaba también con el verbo “teléo” o hacer. Indicando con ello que “dar cumplimiento” posee un sentido religioso más profundo que lleva a la perfección y cumple lo anunciado por los profetas de Israel, “Todo esto sucedió para que se cumpliese (π ω )lo dicho por el Señor por medio del profeta” (Mt, 1, 22) 360.
Por eso las enseñanzas evangélicas no echan para abajo la estructura de la Ley judía ( α α ῦ α ), sino que dan cuenta de una nueva interpretación que garantiza la justicia divina361. Afirmando con ello, que el verbo “π α ” no lleva a cumplir la ley de Moisés con nuevos preceptos o haciéndola más pesada de llevar (Mt. 23,4), sino completando los mandatos normativos revelados por Dios con la experiencia divina o destructora del derecho mítico362.
Por ello se puede afirmar que Jesús cumple toda justicia por medio de su vida. Por lo que en Él se muestra la “cualidad máxima, irrepetible y única del revelador y de lo revelado”363.
Por eso la fuerza de este primer principio está en el “cumplir” que se muestra como una fuerza divina lo suficientemente capaz para deconstruir la ley y las instituciones violentas. De ahí que el término cumplir exige que el cuerpo normativo del derecho se vuelva detrás de sí y se interprete de tal forma que la justicia divina o mayor sea alcanzada. Pues las leyes serán siempre objetivas u universales, por lo que no operan de manera automática lo que exigirá una interpretación que permita resolver el caso y la cual ha de hacerse desde una concepción de cumplimiento, “π α ”, que facilite realmente la justicia de Dios “
α π ῖ ”.
Solo así, el conjunto de reglas civiles podrán realmente adaptarse a las particularidades del contexto, el caso y servir en la consecución del Reino.
359 Trilling, El Evangelio según San Mateo, 108 360 Cfr. Mt. 2, 15.17.23; 13,35; 21,4; 27,9. 361 Carballosa, Mateo, 203
362“De la misma forma en que Dios y mito se enfrentan en todos los ámbitos, se opone también la violencia divina a la mítica; son
siempre contrarias. En tanto que la violencia mítica es fundadora de derecho, la divina es destructora de derecho. Si la primera es culpabilizadora y expiatoria, la divina es redentora; cuando aquélla amenaza, ésta golpea, si aquella es sangrienta, esta otra es letal aunque incruenta.” Benjamin, Para una crítica de la violencia y otros ensayos, 41
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4.2Mt. 5,18 Os lo digo: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente
ni una iota ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla.
No hay duda de la excelente conexión que logra entablar Mateo entre el versículo anterior y el v. 18. Ya que es tal la profundidad del v. 17 que la misma lectura exige una explicación adicional, si se quiere más completa y suficiente que termine de aclarar el dicho falso imputado a Jesús364.
En esta medida este segundo versículo no se puede entender propiamente como un principio hermenéutico, sino más bien, siguiendo las tesis de McEleney365, como una idea que refuerza el sentido de la enseñanza de la doctrina de Jesús y completa el versículo anterior con una perspectiva de tipo profético reforzando el contenido apocalíptico del texto.
Es precisamente la conjunción “ a ” la que permite continuar con el hilo temático de sobre la validez de la ley366. En este caso, de una manera afirmativa, lo que supone que ha quedado clara la intención apologética del versículo anterior.
El propósito del v. 17 se consolida con el amen litúrgico, “ἀ ὴ ”, que contrarresta la objeción negativa. Pues este es un término positivo, que dentro de la composición literaria de Mateo precede una declaración solemne y con alto grado de autoridad por parte de Jesús367, dota de suficiente fuerza la afirmación según la cual la autoridad de la Ley será tan perdurable como la creación misma.
No hay duda que el contenido del versículo es bastante problemático, calificado por muchos como la expresión más judía de todo el Nuevo Testamento368, además que va acompañada de un tinte profético y apocalíptico que exige una lectura particular. Esto a pesar que el único de los cuatro principios hermenéuticos que tiene un paralelo en el Evangelio de Lucas (16, 17), lo que lleva a pensar que el versículo no fue de la autoría redaccional de Mateo, sino que existía muy temprano entre los primeros círculos cristianos369.
364Betz, The Semon of the Mount, 176
365 Ver: Betz, The Semon of the Mount
366 Lastimosamente al traducir el versículo al castellano se pierde la importante función que cumple la conjunción ὰ έ Si se quisiera
hacer una traducción literal del texto en griego ω ὰ vendría a decir “porque de cierto”έ Ver: Pérez, Comentario exegético al texto griego del Nuevo Testamento.
367 De acuerdo con Carballosa, esta palabra implica una irrevocabilidad y una autoridad de su mensaje totalmente sin paralelo en otro
lugar. p. 204. Importante resaltar que Mateo la usa 31 dentro del Evangelio.
368 Ver: Kapkin, Mateo 1, El Evangelio del Reino.
369 De ahí que para muchos el v. 18 es un logia propio de la tradición judeocristiana y que por avatares desconocidos quedó suelto. Ya
que en el documento “Q” no va unido al vέ 1ιέ Lo que le permitió a ambos evangelistas tener la libertad para ubicarlos en diferentes lugares y con propósitos particulares dentro de sus composiciones literarias. Ver: Guijarro, El Evangelio según San Mateo, 308