9 Ver Bourguignon, F y Morrison, C., 2002.
EVOLUCIÓN Y ESTRUCTURA DE LA INVERSIÓN PÚBLICA 1987-
Inversión Pública (Millones de dólares) Productiva (% respecto al total) Apoyo a la producción (% respecto al total) Infraestructura (% respecto al total) Social (% respecto al total) Total (%) 1987 272,1 33 12 45 10 100 1988 360,8 29 17 45 9 100 1989 334,0 31 12 45 12 100 1990 315,4 32 13 37 18 100 1991 420,5 29 20 42 9 100 1992 531,6 23 12 49 16 100 1993 480,6 20 10 52 18 100 1994 513,3 21 8 46 25 100 1995 519,7 13 10 42 35 100 1996 588,7 10 10 39 41 100 1997 548,3 6 13 36 45 100 1998 504,7 1 15 35 49 100
Fuente: Elaboración en base a datos de la Unidad de Análisis de Políticas Económicas y Sociales, 2000.
A pesar de estos significativos avances, la política social aún carece de una clara estrategia de las acciones a ser adoptadas. Por ejemplo, en 1993 fue creado el Ministerio de Desarrollo Humano, como una instancia de abordaje integral y multisectorial de la problemática social, pero en 1997 se disolvió, restituyéndose los ministerios sectoriales existentes antes de 1993, para que puedan focalizar su atención en áreas específicas.
67 UDAPE, 1998.
Por otro lado, se debe aumentar la eficiencia para promover la equidad, evitando que las políticas se dispersen en múltiples acciones de reducido impacto y falta una mayor gestión compartida, con una mayor coordinación de todos los actores sociales: Gobierno Nacional, Prefectura, Gobiernos Municipales, ONGs y Sociedad Civil.
4. Principales resultados del Programa de Estabilización y Reformas Estructurales
Los programas de ajuste y las denominadas reformas estructurales mostraron, con mayor o menor éxito, resultados similares en los países en los cuales se aplicaron: reducción de la inflación, recuperación de los equilibrios externo y fiscal y el incentivo a la producción de bienes transables mediante la liberalización de precios, tasas de interés, tipo de cambio y las regulaciones al comercio exterior.
Ahora bien, antes de efectuar la evaluación del desempeño de la economía boliviana desde la implementación de la NPE en 1985, por lo menos 4 factores deben ser tomados en cuenta. Las condiciones iniciales en términos de debilidades en infraestructura física, capital humano no capacitado, mercados financieros poco desarrollados e inexistencia de capacidad ociosa industrial, que limitan la recuperación económica, una vez que ejecutaron sus reformas estructurales68.
El hecho que desde el inicio del programa de estabilización y reformas estructurales en 1985, el país sufrió severos shocks externos, reflejados en las caídas de los precios de los principales productos de exportación del país (minerales, gas natural y en los últimos años de la soja), implicando en un considerable deterioro en los términos de intercambio del país.
En tercer lugar, por Bolivia ser aún una economía primario exportadora poco diversificada, donde una de sus principales actividades productivas continúa siendo la agrícola, producida en forma tradicional sin la aplicación de tecnologías modernas, factores climatológicos, relacionados con los fenómenos el Niño o la Niña tienen una incidencia importante sobre el comportamiento de la economía.
68
Para un análisis detallado de como condiciones iniciales relacionadas con la geografía, condiciones sociales, concentración industrial y estructura productiva ayudan a explicar los diferenciales de ingreso y distribución de la pobreza en las diferentes regiones de Bolivia consultar, Universidad Católica Boliviana (1999).
Finalmente, el combate a la producción de coca, cuya producción era estimada en 10% del PIB en 1985, que llevó a una reducción de la economía de la coca a menos del 3% del PIB en 1998, según estimaciones oficiales, debe haber impactado negativamente sobre los ingresos y condiciones de vida de una parte de la población boliviana.
Resaltar que la evaluación para el caso boliviano, de los efectos de las políticas de estabilización y de las reformas estructurales, es bastante complejo debido, en primer lugar, a que la superposición de políticas obstaculiza la evaluación de sus impactos atribuidos a una sola de ellas y, en segundo lugar, la información disponible sobre la mayor parte de las estadísticas sociales recién empieza a mejorarse a partir de 1988.
Por consiguiente, los resultados que se presentan a continuación, no deben ser atribuidas enteramente a las políticas de estabilización o al programa de ajuste puesto que dichos cambios pudieron haberse gestado mucho antes, ya sea en el marco del modelo anterior, durante la hiperinflación o como resultado del actual modelo económico.
4.1. Sector real y precios
4.1.1 Producto y precios
La economía continuó en recesión durante el primer año y medio del programa de estabilización (ver Cuadro Nº 30). En 1986, la economía experimentó una caída de 2,6% explicada en parte por la política de estabilización, pero también por la fuerte caída de los términos de intercambio de 12% en 1985 y alrededor de 15% en 1986.
Desde 1987, se revierte la tendencia negativa del producto, pero solo a partir de 1990 se genera una tasa de crecimiento superior al 4% al año. Durante la década de los noventa la tasa de crecimiento se mantiene superior a 4% al año, con excepción de 1992, debido a los efectos climatológicos del Fenómeno de El Niño, que afectaron la actividad agropecuaria.
La tasa de inflación se redujo significativamente en la segunda mitad de la década de 1980, pero aún mantenía niveles elevados (18% en 1990, ver Cuadro Nº 30). En los años siguientes se dió una consolidación de la estabilización económica, con una reducción gradual de la inflación hasta llegar a tasas inferiores al 5%. Estos niveles de
inflación fueron los más bajos desde el inicio de los años setenta. Es así que desde el inicio del programa de estabilización y reformas estructurales la mayor estabilidad económica ha sido asociada con un crecimiento más alto del PIB. Se deben destacar estos resultados ya que desde 1985, Bolivia tuvo que enfrentar un deterioro de 64% en sus términos de intercambio (Cuadro Nº 30).
4.1.2 Políticas macroeconómicas
Estos resultados fueron en parte resultado del manejo prudente de las políticas macroeconómicas: el déficit del sector público disminuyó a lo largo del tiempo, y si bien aumentó en los últimos como resultado de las reformas estructurales y en especial la reforma de pensiones (ver Cuadro Nº 30), se enfatizó el financiamiento externo de carácter concesional para evitar presiones sobre la inflación o las tasas de interés domésticas.
En este contexto, las tasas de interés disminuyeron a medida que se aumentó la credibilidad en el programa. La mayor confianza en la estabilidad económica permitió también aumentar significativamente la intermediación financiera de menos de 4% del PIB en 1985 a más del 42% del PIB en 1998 (Cuadro Nº 30), pero con el costo de tener un sistema financiero bastante dolarizado. Las reservas internacionales crecieron continuamente a partir de los primeros años de la década de 1990 y en 1998 superaron los 6 meses de importaciones y el 30% de la liquidez total de la economía.
Después de la sobrerreacción de 1985, la política cambiaria promovió una estabilidad en la paridad de compra respecto al dólar de los Estados Unidos, que debido a la política cambiaria seguida por algunos de los principales socios comerciales de Bolivia en la región, le permitió aumentar la competitividad del tipo de cambio real multilateral (Cuadro Nº 30).
Las negociaciones internacionales permitieron reducir la carga de la deuda y conjuntamente con las amortizaciones realizadas, implicaron en un menor endeudamiento externo del sector público boliviano como porcentaje del PIB, que prácticamente se redujo a la mitad entre 1986 y 1998 (Cuadro Nº 30).
Cuadro Nº 30