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Examen de la información financiera prospectiva

La información financiera prospectiva se relaciona con hechos y acciones que aún no sucedieron y que quizás no ocurran, siendo las evidencias disponibles orientadas al futuro y por lo tanto de naturaleza especulativa, claramente diferente de las evidencias que normalmente están disponibles en una auditoría de información histórica. Es por este motivo que el auditor no está en condiciones de expresar una opinión sobre si se alcanzarán los resultados indicados en la información prospectiva.

Por lo indicado precedentemente, generalmente se le hará dificultoso al auditor obtener un nivel de satisfacción suficiente para brindar una expresión positiva de que los supuestos están libre de

incorrecciones significativas, por lo tanto, los auditores generalmente brindarán un nivel moderado de grado de seguridad.

Por el alto riesgo asociado a este tipo de trabajo, los auditores no deberán aceptar un trabajo o deberán retirarse del mismo cuando los supuestos sean claramente poco realistas o cuando piensen que la información será inapropiada para el uso que se le dará.

Para una correcta evaluación del encargo, se tiene que tener un nivel de conocimiento del negocio que permita al auditor evaluar si se han identificado todos los supuestos significativos necesarios para la preparación de la información y conocer el proceso interno que tiene el ente para preparar la información, considerando entre otros, los controles internos del sistema utilizado para la elaboración de la información, los conocimientos y experiencia de los funcionarios que preparan la información, la documentación que respalda los supuestos, la precisión de la información preparada en períodos anteriores y el análisis de las variaciones significativas. Y considerar en qué medida podemos confiar en la información financiera histórica del ente, en función de la cual se prepara la prospectiva.

Otro aspecto relevante es el período que abarca la información, ya que a medida que aumenta el período cubierto disminuye la capacidad de realizar supuestos de mejor estimación, y así lo tendrá que considerar el auditor al realizar su trabajo. El período que abarca la proyección, no debe sobrepasar aquel respecto del cual la dirección posee bases razonables para poder realizar las estimaciones.

En la determinación del alcance, oportunidad y naturaleza de los procedimientos a aplicar, el auditor deberá considerar los siguientes factores:

La probabilidad de errores significativos. El conocimiento adquirido en trabajos previos.

La confiabilidad de la gerencia para preparar la información prospectiva.

En este tipo de encargos los contadores tenemos que obtener elementos de juicio válidos y suficientes sobre si:

Los supuestos de mejor estimación no son irrazonables y en el caso de proyecciones, los supuestos hipotéticos son congruentes con el objetivo para el cual se prepara la información.

La información financiera prospectiva está correctamente preparada según los supuestos.

La información está correctamente presentada y los supuestos se expresan adecuadamente, indicando claramente si son pronósticos (mejor estimación) o proyecciones (supuestos hipotéticos).

La información está preparada tomando como base los estados financieros históricos del ente y se aplicaron los principios contables apropiados.

Como auditores deberemos analizar la fuente y confiabilidad de las evidencias que sustentan los supuestos. Dichas evidencias pueden provenir de fuentes internas y externas. Considerar, en el caso de

supuestos hipotéticos las consecuencias de los mismos, como por ejemplo si ante un aumento de las ventas se tendrán que realizar inversiones de capital.

En el caso de los supuestos hipotéticos tendremos que evaluar, si bien no es necesaria la obtención de evidencias que los sustente, que los mismos sean compatibles con el propósito de la información financiera prospectiva y que no existan indicios que los mismos sean realmente poco realistas.

Se tendrá que verificar que la información está correctamente preparada según los supuestos de la gerencia, por ejemplo, revisando los cálculos matemáticos y la coherencia interna.

Se tendrá que obtener una declaración escrita de la gerencia sobre el uso que se le dará a la información prospectiva, la totalidad de los supuestos significativos de la gerencia y la aceptación de su responsabilidad sobre la información preparada.

Informe

El informe sobre el examen de información financiera prospectiva contendrá:

Título, Destinatario, identificación de la información y una referencia a las normas aplicables al examen. Una declaración de que la gerencia es la responsable de la información incluyendo los supuestos sobre las cuales se preparó la misma.

Una declaración de seguridad negativa sobre si los supuestos brindan una base razonable para la información prospectiva.

Una opinión con respecto a si la IFP ha sido preparada en forma adecuada sobre la base de los supuestos y se presenta de acuerdo a las normas de presentación de información financiera.

Advertencia sobre la posibilidad de concreción de los resultados informados en la IFP. Concluyendo con la fecha, dirección y firma.

De la lectura del informe se tendrá que poder comprender claramente tres (o cuatro) cuestiones:

Si sobre la base del examen realizado algo llamó la atención del auditor que lo haga suponer que los supuestos NO brindan una base razonable para la elaboración de la IFP.

La opinión con respecto a si la IFP ha sido preparada de forma adecuada sobre la base de los supuestos y se presenta de acuerdo con las normas de presentación.

Es probable que los resultados reales sean diferentes de la IFP ya que las situaciones previstas a menudo no suceden según lo esperado y la variación podría ser significativa.

Por último, en el caso de una proyección, que la IFP se elaboró en base a un fin específico, el cual debe estar claramente indicado, mediante el uso de un conjunto de supuestos que incluyen hipótesis respecto de hechos futuros y acciones de la gerencia que no necesariamente se espera que sucedan. Advirtiendo de esta manera, que la IFP no se debe utilizar con otros fines de los previamente descriptos.

Cuando el auditor piensa que la presentación de la IFP no es adecuada, debe realizar un dictamen con salvedades o una opinión adversa en el informe, según corresponda. Por caso, cuando la IFP no revela adecuadamente la totalidad de las consecuencias significativas de los supuestos más relevantes.

Cuando el auditor piense que uno o más supuestos significativos no brindan una base razonable para la IFP, se tendrá que expresar una opinión adversa en el informe o retirarse del trabajo.

Adicionalmente se puede dar el caso de limitaciones en el alcance las cuales concluirán en una abstención de opinión o un retiro del trabajo.

En el informe sobre la conclusión del trabajo realizado tenemos que dejar asentado:

Al igual que en los informes de auditoría, una clara delimitación de las responsabilidades del auditor, estableciendo claramente que la información prospectiva, las premisas y supuestos son exclusiva responsabilidad de la dirección.

Que los resultados proyectados posiblemente difieran de los reales. Que los supuestos establecidos por la dirección pueden no ocurrir. Que los supuestos son coherentes y consistentes con normas contables.

Que no hemos tomado conocimiento de que la información está basada en supuestos irrazonables.