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La expresión femicide y el debate en Estados Unidos

CAPÍTULO I LOS CONCEPTOS DE FEMICIDIO/FEMINICIDIO

1. Clases de femicidio/feminicidio: tipológicas existentes

1.1. La expresión femicide y el debate en Estados Unidos

Según Russel y Hames, las expresiones femicidio y feminicidio encuentran sus antecedentes en la voz inglesa femicide14. Con esta

primera aproximación sobre el significado de estas muertes, las autoras destacan que las muertes clasificadas como femicidio serían el resultado de una discriminación basada en el género, al no haber identificado las conexiones con otros marcadores de diferencia tales como raza/etnia o generación.15

Otra característica que define femicidio es que no se trata de un hecho separado en la vida de las mujeres, que pero se presenta como un punto final de un continuum de terror, que incluye agresiones verbales, físicas y una extensa gama de manifestaciones de violencia y privaciones a las que las mujeres son sometidas a lo largo de sus vidas. Siempre que estos abusos provoquen la muerte de la mujer, deberían ser reconocidos como femicidio.

El término se utilizó por primera vez en público cuando Russel pronunció una conferencia, a aproximadamente 2.000 mujeres procedentes de 40 países, en el primer Tribunal Internacional de Crímenes contra las Mujeres en Bruselas, en 1976.16 Para las autoras, el concepto de

14 El término femicidio ha sido utilizado durante más de dos siglos. La primera vez que se

utilizó fue en A Satirical View of London at the Commencement of the Nineteenth Century

(Corry) en 1801 que significaba "the killing of a woman". En 1827 se publicó la tercera

edición de The Confessions of a Unexecuted Femicide. Este manuscrito fue escrito por un femicida llamado William MacNish sobre el asesinato de una mujer. (Russel, 2001:13). Diana Russel y Roberta Hames, Femicide in Global Perspective. Teachers Collage (New York and London: Columbia University, 2001).

15 Diana Russel define el femicidio de la siguiente forma: “The killing of females by males

because they are females”( Russel, 2001: 13)

16 Años más tarde, en 1990, junto con Jane Caputi publicó un artículo “Femicide: Speaking

the Unspeakable” en la revista MS. (septiembre/octubre, 1990), que posteriormente se publicó en el libro Femicide: The Politcs of Woman Killing, de Diana Russel y Jill Radford en 1992. El texto, en una versión más ampliada de 1998. Disponible en:

las muertes violentas de mujeres se sitúa en un continuum de violencia, que incluye muchas otras formas de violencia y que se producen tanto en el ámbito público como en el privado.

En el concepto de femicidio de Russel se incluyen la lapidación (stoning) hasta la muerte de la mujer (que puede considerarse como una forma de tortura -femicidio); asesinatos de mujeres en nombre del "honor"; crímenes de estupro, asesinatos de mujeres y niñas por sus maridos, parejas, y por haber tenido una relación pasajera, o por ser rebelde, o por cualesquiera otras disculpas; muertes como resultado de mutilaciones genitales femeninas; esclavas sexuales, trata de mujeres, y mujeres prostituidas, asesinadas por sus "propietarios", los traficantes y explotadores sexuales, y las mujeres muertas por extraños misóginos, conocidos y asesinos en serie.17

Ha gozado de gran aceptación la tradicional clasificación de femicidio o feminicidio formulada siguiendo las investigaciones de Russel que hace una distinción entre femicidio íntimo, no íntimo y por conexión. El primero se refiere a la muerte por parte de aquél con quien la víctima tenía una relación íntima de afecto, familiar, de convivencia o afines; en cuanto al segundo, la muerte se produce cuando la víctima no conocía su verdugo y frecuentemente implica violencia sexual previa al crimen de femicidio, que puede denominarse también femicidio sexual. Finalmente, el último se produce a modo de conexión, cuando la mujer fue asesinada porque estaba " en la línea de fuego" de un hombre que intentaba matar a una mujer. Éste es el caso de mujeres familiares de las víctimas que intentan intervenir para evitar el crimen o simplemente se encuentran delante del femicida.

Existen diversas clasificaciones de femicidio: femicidio racista (cuando mujeres negras mueren a manos de hombres blancos), femicidio homofóbico, o lesbicídio (cuando lesbianas mueren a manos de hombres

17 Diana Russel, “The Origin and the importance of the Term Femicidio". Disponible en:

heterosexuales); femicidio marital (cuando mujeres mueren a manos de sus maridos); femicidio cometido fuera de casa por un extraño; femicidio serial; y el femicidio en masa (RUSSEL: 1992; 7).

El concepto de femicidio abarca, además de las definiciones legales de asesinato, a las situaciones en las que las mujeres corren el riesgo de morir a causa de las actitudes misóginas o de las prácticas sociales. Esta autora utiliza el ejemplo de una mujer que no puede controlar su propia fertilidad y muere como consecuencia de un aborto ilegal.

Un estudio realizado en los Estados Unidos por Jacquelyn C. Campbell (CAMPBELL, 2003), investigadora que se ocupa del femicidio que se produce en ese contexto norteamericano, concluyó que se produjo un aumento de aproximadamente del 54% al 72%, desde 1976 a 1996, de los asesinatos de mujeres y, en la mayor parte de los casos, llevado a cabo por "intimate partner", es decir, compañeros íntimos de estas mujeres (maridos, parejas, ex-maridos o ex-pareja). Durante este período, el movimiento feminista tuvo una intensa actividad, sugiriendo que la independencia de las mujeres hizo que muchos hombres reaccionaran con extrema violencia. Sintiendo su poder amenazado o desafiado, estos hombres usaron la fuerza necesaria para mantener la dominación sobre aquéllos que consideran sus inferiores. La dominación masculina continúa colocando a las mujeres en una diaria y profunda inseguridad18.

Según Campbell “all women are at risk of femicide”, el miedo de ser asesinada por un hombre es, probablemente, lo que la mayoría de las mujeres sienten más a lo largo de sus vidas (CAMPBELL, 2003).

18 Jacquelyn Campbell, “If I Can’t Have You, No One Can: Power and Control in Homicide

of Female Partners,” en Femicide: The Politics of Woman Killing, ed. Jill Radford and Diana E.H. Russell, New York: Twayne Publishers, 1992: 99–113.

De acuerdo con la investigación realizada, las mujeres en los Estados Unidos son asesinadas por sus compañeros íntimos (casados y no casados) con más frecuencia que por desconocidos.

En otro estudio realizado por la misma investigadora sobre femicidio en la Ciudad de Dayton, Ohio, se constató que desde 1975 a 1979, 73 mujeres fueron encontradas muertas y 65 (89%) de ellas murieron a manos de hombres. De este análisis, la autora seleccionó los casos de 28 mujeres que murieron a manos de sus compañeros íntimos. De estas 28 mujeres, antes de ser asesinadas, al menos 18 de ellas sufrieron violencia por parte de sus compañeros íntimos. Hay que destacar que por aquel entonces, la policía no solía preguntar a las mujeres si habían sufrido anteriormente violencia. Cuatro mujeres de estos 28 casos murieron muy cruelmente, sugiriendo incluso una forma de sadismo. Una de estas mujeres fue secuestrada por su hombre en una cárcel privada durante seis meses y en este período sufrió violencia física hasta provocarle la muerte. 19

Según los estudios de Campbell, la gran mayoría de las mujeres, además de haber sido agredidas físicamente, fueron asesinadas por sus compañeros íntimos. Por tanto, para disminuir el número de mujeres asesinadas deberían concretarse cuáles serían los factores de riesgo de femicidio, para poder identificar e intervenir sobre las mujeres que podrían estar en riesgo de muerte.

En noviembre de 2012, con ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, se celebró en Austria un Simposio sobre el Femicidio organizado por la Organización de la Naciones Unidas, donde Diana Russel dio una conferencia y hubo un gran debate en torno al término que convenía adoptar; es decir, si adoptar femicidio o feminicidio. Este debate generó grandes controversias entre las feministas de América del Norte y de América Latina. Y hay algunas razones por las

19 Jacquelyn Campbell, “If I Can’t Have You, No One Can: Power and Control in Homicide

que Diana Russel optó por el término femicidio como el más adecuado: Primero, porque significa que en aquellos casos donde el agresor sea procesado y condenado a prisión, estos crímenes ya no se considerarán como feminicidas. Segundo, porque esta impunidad podría ser no común en muchos otros países, aunque no siempre es el caso. Muchos femicidas en los Estados Unidos y en Inglaterra, por ejemplo, son procesados, y muchos son condenados y encarcelados. En opinión de Russel, sería preferible definir el femicidio o el feminicidio de una manera que pudiera usarse globalmente. Tercero, porque la autora dice tener aversión hacia un término que se asemeja al concepto opresivo de feminidad. El cuarto, sería el triste hecho de los intensos conflictos que se desarrollaron entre muchas feministas en América Latina que unas veces adoptan el término feminicidio y, otros, el femicidio. 20