Cap´ıtulo 5: El taller de casos para estudiantes de pedagog´ıa
5.3 Facilitaci´ on de una sesi´ on de un Taller de casos
Como hemos dicho, el facilitador del caso juega un papel crucial, ya que debe guiar la discusi´on para que se analicen los temas centrales del caso y no aspectos perif´ericos. Las recomendaciones internacionales, y lo que nos ha dado resultado, es que los grupos no sean de m´as de 20 integrantes ni de menos de 10, para poder realizar una discusi´on donde todos puedan opinar, las opiniones sean fundadas y puedan ser revisadas nuevamente.
Figura 5.1. Grupo de estudiantes de Pedagog´ıa en Matem´atica de la PUCV, sentados en c´ırculo discutiendo un caso, con el profesor Jaime Mena como facilitador.
Es importante que la discusi´on se realice en un grupo dispuesto en c´ırculos, don- de el facilitador o facilitadora no ocupa uno de los asientos del c´ırculo, sino que se mueve por dentro y, muy especialmente, por fuera del c´ırculo. Esto es para que los y las estudiantes concentren las opiniones hacia sus compa˜neros. El facilitador debiera permitir que se produzca una conversaci´on abierta, sin tener que intervenir luego de cada opini´on, siempre y cuando se mantenga un ambiente de respeto y tolerancia.
Figura 5.2. Diagrama de la disposici´on del Taller de estudio de casos.
A continuaci´on presentamos algunos aspectos importantes a considerar, en tanto la pr´actica nos ha se˜nalado como cruciales en el conjunto:
Antes de la sesi´on:
1. Leer varias veces el caso y la gu´ıa.
2. Retener los nombres y detalles de la historia en la memoria.
3. Preguntarse a s´ı mismo: ¿Por qu´e esto aparece en el caso? ¿Es anecd´otico o es importante?
4. Plantear metas espec´ıficas propias para la discusi´on del caso.
5. Recolectar informaci´on respecto de anteriores experiencias, de otros profesio- nales o propias, respecto a la implementaci´on del caso.
6. Desarrollar preguntas de antemano, para hacer que los estudiantes noten algunos puntos cr´ıticos del caso, que podr´ıan no ser evidentes.
7. En los casos en que aparecen estudiantes en las historias, desarrollar preguntas tendientes a ponerse en el lugar del estudiante de la escuela, y tratar de entender cu´al es la dificultad que tiene.
8. Anticipar posibles dificultades. Por ejemplo, si la audiencia no advierte un error conceptual (matem´atico) del caso, ¿qu´e debo hacer para mostrar que efectivamente es un error?, ¿por qu´e ese error est´a tan difundido en las es- cuelas?
9. Imaginar que la discusi´on se atasca y planear formas de hacerla fluir. 10. Definir una estrategia para comenzar la discusi´on, incluyendo la distribuci´on
de las sillas, la lectura del caso (pedir a una o dos personas que hagan un breve resumen) y el inicio de la discusi´on en s´ı (tipo de preguntas).
11. Planear el t´ermino de la discusi´on, cuidando que se hayan comentado los asuntos cruciales.
Durante la sesi´on:
1. Estar atento a la reacci´on natural de los estudiantes al caso. Conocer qu´e as- pecto del caso les llama m´as la atenci´on puede denotar sus propias falencias, preferencias o fortalezas.
2. Mantener la discusi´on en un ambiente de respeto y tolerancia.
3. Animar a los estudiantes para que respondan a sus pares y no al facilitador. 4. Pedir que expliquen lo que dijo un compa˜nero, de una forma distinta y propia. 5. Dar est´ımulos positivos a las respuestas, para crear un ambiente donde todos
participen: ¡Qu´e buena observaci´on! ¡Excelente!
6. Moverse dentro de la sala, para que la tensi´on de la sesi´on no se centre en el facilitador.
7. Acercarse a quien defienda una opini´on que aparece m´as d´ebil que las otras, para traspasarle el poder del facilitador.
8. Invitar al grupo a dar opiniones, cuando surge una respuesta muy equivocada. 9. Dejar muy claro que no existe una respuesta ´unica, ni una sola manera ade-
cuada de ense˜nar.
10. Cuando el caso incluye estudiantes secundarios, jugar su rol, diciendo frases como “su respuesta no me satisface”, considerando a los futuros profesores en el papel del profesor del relato. Pedir que expliquen como si estuvieran frente a estudiantes.
11. Analizar la mayor´ıa de los aspectos del caso, aunque no es necesario analizar- los todos.
12. Recordar siempre que la meta de la discusi´on es que cada estudiante tenga un acercamiento a la situaci´on problem´atica y reflexione al respecto.
13. Recordar que las preguntas que aparecen en la Gu´ıa del facilitador, tienen como objetivo guiar la discusi´on, por si se estanca o desv´ıa. El facilitador no entrega respuestas a las preguntas, sino que estimula la reflexi´on de los estudiantes sobre el problema, para que obtengan una respuesta propia.
Despu´es de la sesi´on:
Para que la experiencia ganada en la conducci´on de cada caso sea enriquecedora y se acumule sesi´on a sesi´on, al finalizar la discusi´on de cada caso es muy importante que anoten en un cuaderno de ruta sus observaciones, lo que les gustar´ıa recordar para ´
este o el siguiente caso. Por ejemplo, hacer anotaciones respecto a: 1. Conflictos del caso que no provocan gran controversia. 2. Estrategias que dan resultados y otras que no funcionan. 3. Aspectos que hacen participar a los integrantes o los inhiben. 4. Objetivos que no se alcanzan.
5. Conocimiento deficiente de los estudiantes de los t´opicos matem´aticos. En general, ya hemos dicho que no hay una ´unica manera de conducir un caso; en la Universidad de Concepci´on los estudiantes de pedagog´ıa llegaban con el caso le´ıdo a la sesi´on; en otras, como en la Universidad Cat´olica del Maule, se encuentran por primera vez con el caso en la sesi´on misma. En la mayor´ıa de los lugares se pide a algunos estudiantes que hagan un resumen del caso; en otros, como en la PUC, se les pide que expliquen los conflictos del caso “puestos en los zapatos” de alguno de los personajes. En la UDEC se solicita que dramaticen un momento conflictivo del caso tomando roles.
Respecto al tiempo dedicado a un caso, como ya dijimos, la experiencia nos dice que 1,5 horas es muy poco tiempo para reconocer los conflictos importantes y desa- rrollar ideas claras que expresen las diferentes reflexiones, soluciones y posturas. En general, se sugieren dos sesiones de 1,5 horas, para lograr una maduraci´on del tema. Sin embargo, tal vez en las primeras tres o cuatro sesiones, las de conocimiento del caso, se podr´ıa utilizar un caso por sesi´on.
Nos parece importante que la facilitaci´on del curso est´e a cargo de un equipo formado por al menos dos acad´emicos, ojal´a un matem´atico y un educador, para que ambos se vayan observando y retroalimentando a lo largo del Taller. Entendemos que esto implica un costo mayor, pero se pueden conformar equipos con estudiantes de postgrado en did´actica o en matem´atica, cuyos perfiles sean adecuados para el desarrollo de la tarea.