2.2 Más allá de lo consabido: Agenda oculta en violencia en la pareja
2.2.4 Víctima paciente, pero (también) resistente y rebelable
2.2.4.4 Facilitadores de permanencia y de salida de la relación de maltrato
contribuyen una serie de factores “subjetivos” y “objetivos”, que interactúan re- forzándose mutuamente. Los esquematizamos en las tablas siguientes, elaboradas a partir de datos obtenidos en entrevistas a personas maltratadas por sus parejas en general y a personas profesionales de asistencia a mujeres víctimas de maltrato por sus parejas masculinas.
Tabla 8. Facilitadores de la PERMANENCIA en una relación de maltrato en la pareja según ex-víctimas supervivientes
Nivel subjetivo (personal) Nivel objetivo (ambiental)
$ No percibir apoyo social (de amistades, familia, co- legas, etc)
$ Evitar el “nombrar” el maltrato vivido, el autoreco- nocimiento como “víctima”, la identificación de situaciones de riesgo de maltrato, la adopción de estrategias de prevención y de autoprotección y el establecimiento de puntos de resistencia $ No Sentir afecto de parte de personas ajenas a la
pareja
$ Tener miedo de las consecuencias de no seguir en la relación (horror a una “vida sin pareja”, vértigo a la soledad en la vejez, a la falta de recursos eco- nómicos, a la presión social, a las represalias por parte de la pareja, etc.)
$ Olvidar (negar, enmascarar, ocultar, silenciar, mi- nimizar, etc.) las experiencias aversivas sufridas $ Ceder al chantaje emocional, creer en las “prome-
sas” de cambio, etc.
$ Creerse víctima “culpable” de los propios “errores” y “defectos”, merecedora de “castigo” por los mismos, “indefensa” en un mundo “cruel” y amenazante, ante un destino inescapable y una vida hecha de sacrificios, penas y sufrimientos, etc.
$ No recibir apoyo social (de amista- des, familia, colegas, etc) $ No existir (o no conocer la existen-
cia de) leyes y de políticas especí- ficas para el caso del maltrato en la pareja, ni tener acceso a (even- tuales) puntos de información, ni a programas de atención, ni a profesionales (competentes, mo- tivados y comprometidos) de asistencia a casos como el propio $ No tener un reconocimiento como
“víctima”
$ Ser objeto de victimización secun- daria al ser tratado desde presun- tos servicios de asistencia, o reci- bir de los mismos un trato burocrático, prejuicioso, irrespe- tuoso o intolerante
$ Vivir en un entorno social autorita- rio, dominado por prejuicios (ma- chistas, homofóbicos, etc.) e into- lerancia
$ No tener empleo ni recursos eco- nómicos
174
Tabla 9. Facilitadores de la SALIDA de una relación de maltrato en la pareja según ex-víctimas supervivientes
Nivel subjetivo (personal) Nivel objetivo (ambiental)
$ Percibir apoyo social (de amistades, familia, colegas, etc)
$ Ponerle “nombre” al maltrato vivido $ Autoreconocerse como “víctima”
$ Identificar situaciones de riesgo de maltrato $ Adoptar estrategias de prevención y de auto-
protección
$ Establecer puntos de resistencia al maltrato (buscar trabajo, ahorrar, informarse de cuestiones legales, mantener contactos ex- teriores, etc.)
$ Sentir afecto de parte de personas ajenas a la pareja
$ Tener miedo de las consecuencias de seguir en la relación
$ Recordar (no olvidar – negar) las experiencias aversivas sufridas
$ Desear una vida diferente
$ Valorar la dignidad de la persona humana $ Observar otros tipos de relación de pareja $ Autoaprender de la propia experiencia de la
presente relación
$ Aprender de (ser modelado por) personas “supervivientes” de malos tratos en pareja $ Asertividad, autoestima, autoeficacia, habili-
dades sociales
$ Recibir apoyo social (de amista- des, familia, colegas, etc) $ Disponer de información perti-
nente sobre qué hacer en si- tuaciones de maltrato en la pareja
$ Conocer la (eventual) existencia de leyes y de políticas especí- ficas para el caso del maltrato en la pareja
$ Tener acceso a (eventuales) programas de atención y a profesionales (competentes, motivados y comprometidos) de asistencia a casos como el propio
$ Ser objeto de consejo, orienta- ción y acompañamiento por algún referente importante desde el inicio del proceso de “salida” de la relación $ Ser tratado desde los servicios
de apoyo correspondientes con empatía, respeto y profe- sionalidad
$ Vivir en una sociedad que valo- ra, en la Constitución y en la cotidianidad, la libertad, la tolerancia, la igualdad y la dignidad del ser humano $ Tener empleo y recursos eco-
176
En términos generales, los factores que facilitan la “permanencia” dificultan la “salida” y viceversa. Sin embargo, algunos de ellos pueden tener muchas caras y dependen de la que aparezca en cada caso. Por ejemplo, el “miedo” puede referir- se a las consecuencias de permanecer y también a las de salir. Incluso el mismo miedo a las consecuencias de permanecer puede tener, en unos casos, un “efecto bloqueador” de iniciativas de salida y en otras, producir un efecto de signo contra- rio.
Además de estos factores generales, las personas “supervivientes” (esto es, que han logrado salir y sobrevivir física, psicológica y socialmente a una relación de maltrato en la pareja) tienden a coincidir en señalarnos “algo” puntual y preciso que “precipita” la “salida” que se venía deseando, vislumbrando y anticipando: suele tratarse de un momento a veces difícil de explicar (“no sé cuándo, ni dón- de…pero…¡ya no más!”), pero, que en general va asociado a una experiencia (normalmente una más de la serie) que marca un “antes” y un “después” en la historia de la relación: una paliza, una discusión, una “infidelidad”, una “trai- ción”, un “abandono” temporal, etc.
Lo que tiene de especial este momento es ese “¡Ya no más”, la afirmación con fuerza de la voluntad de “salir”, acompañada de un cierto sentimiento de seguri- dad y del saberse capaz de lograrlo (“salí corriendo”, “me refugié”, etc.). Es con- tado y recordado como un momento intenso de luz, fuerza, dolor, miedo, rabia, firmeza, corage y decisión.
Con la reflexión y elaboración posterior, con el tiempo y la distancia, se llega a hablar de ello incluso con notables dosis de lucidez y de frialdad. A partir de aquél momento clave, la relación de pareja ya no volvió a ser lo que había sido. Veamos dos ejemplos contados por ex-víctimas de maltrato en relación de pareja gay:
$ “En un exceso de celos, me puso una trampa en internet (insertó un anuncio de un chico por si yo "picaba"….y "piqué"). Se puso furioso y desencadenó una serie de hechos que terminaron por hacerle marchar de mi casa. Después nos vimos muchas veces con cordialidad. Comprendió que me había hecho mucho daño intentando anularme, pero ya estaba hecho y no había vuelta atrás.” (E.G.)
$ “¡Joder!… uno sabe que algo no funciona, y uno sabe que no es feliz…Y, aun- que te hagas la película de que sí, te quieras engañar… dejas a todos los ami- gos, desaparecen tus amigos en seguida, dejas de relacionarte, sólo te rela- cionas con él... Pero esto te da para pensar: ¡Joder!,¿ en qué me he metido?
177
Pasa el tiempo y, en mi caso, yo creo que me dí cuenta por una infidelidad, al- go tan prosaico como... le pillé con otro (…) No era la primera vez, ni la se- gunda… ni la tercera… Pero bueno, en aquel momento, dije: ¡A ver!,¡Pero ya está bien!. Pero, ¿ qué estoy haciendo aguantando a este tío que me da pena… que me machaca…?
Ahí pensé: ¡Me despierto! Y fui hacia atrás… y vi todo lo que llevaba acumu- lado, y pensé: ¡Joder!, ¡Pero si esto es mucho…!
¿Sabes?, yo creo que llega un momento en todas las parejas en que les pasa esto: que una cosa, que puede ser de lo más trivial, de repente dices: ¡Co- ño!… ¡Todo lo que llevo aguantando desde hace mucho tiempo…! Miras atrás, y empiezas a verte en situaciones, y te dices: ¡Éste soy yo! Y te pregun- tas:¿Pero qué coño esta pasando?. ¿Éste soy yo?
EL error es que intentas contárselo a él ... entonces se lo cuentas y, en ese momento, te das cuenta de que él es un monstruo: Y en ese momento, hay algo que hace aquí (en el corazón): ¡Zas. Y empieza el proceso…
No sé si tiene una explicación… Debe tener algo de común en todos los casos: Yo empecé un proceso como de despertar conmigo mismo, y se lo conté. Le di- je: “tío, yo quiero empezar a vivir de otra manera, a vivir de verdad conmigo mismo, quiero...”. Y entonces él me dijo: “Ten cuidado, porque, cuando uno decide vivir de verdad con uno mismo, es cuando le aparecen en la vida mu- chos mentirosos”.
Y yo me oí decir: “¡Tú el primero!”. Y ahí viene todo. Y no me preguntes por qué lo dije, por qué... se me escapó… me oí decir eso y pensé:¡Joder!,¡Es que es verdad!, ¡Esto es verdad!. No tengo otra explicación.”
Algunos supervivientes nos cuentan los recursos y estrategias que emplearon para no regresar:
$ “irse lejos”, marcando una distancia física que dificulte el regreso
$ “recordar malos ratos vividos”, como vacuna contra renovadas “prome- sas” de nueva “luna de miel”, de “vida distinta”, etc.
$ “mantenerse en actividad” ayuda a no echar de menos a la pareja, al tiem- po que refuerza la vivencia que se es capaz de realizar cosas sin ella $ “buscar personas afines y compartir cosas con ellas” ayuda a visualizar un
178
$ “dejar pasar el tiempo”, que lo cura todo y permite lo que parecía imposi- ble: olvidar a la pareja, dormir tranquilamente, no sentir miedo, volver a sonreír, etc.