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Facultase al Poder Ejecutivo a través de la autoridad de aplicación a revisar las autorizaciones para la

SCIOLI Y SU AMIGO “CHICHE”

Artículo 22: Facultase al Poder Ejecutivo a través de la autoridad de aplicación a revisar las autorizaciones para la

explotación de máquinas electrónicas de juegos de azar y de captación de apuestas en línea y fijar las condiciones y requisitos de explotación, como así también prorrogar las mismas si fuese pertinente, en tanto y en cuanto sea beneficioso para el fisco provincial no pudiendo exceder las mismas el plazo establecido en el artículo 6 de la presente ley”.

Este controvertido borrador de proyecto de ley nunca llegó a tratarse en el recinto. El advenimiento de las elecciones legislativas de 2009, hicieron que el oficialismo lo dejará en stand by. Pero Cristóbal López no se iba a dar por vencido. Y encontró la forma de desembarcar en la Provincia: asociarse con Codere y luego comprar el bingo de Los Polvorines (Ver capítulo siguiente), plafón desde el cual sigue insistiendo para poder alcanzar su objetivo mayor: instalar tragamonedas en Vicente López o San Isidro.

Entre “gallos” y medianoches

En una estrategia que evidentemente fue pensada para evitar que haya mayor ruido, desde el sciolismo se justificó la salida de Peluso aduciendo que, luego de siete años, había llegado a su fin la intervención que había sido dispuesta en 2002. Y por eso asumió, como presidente del Instituto, un funcionario que, como administrador del Hipódromo de La Plata, había

atravesado por las gobernaciones de Duhalde, Ruckauf, y Scioli. Se trata de Jorge Norberto “Piedrita” Rodríguez (el mismo que firmó la famosa resolución que habilitó el funcionamiento de máquinas tragamonedas en la Provincia, durante el gobierno de Duhalde), acompañado por Néstor Cotignola.

Un año más tarde se conoció que Cotignola estaba siendo investigado por la Justicia penal de La Plata por el presunto delito de enriquecimiento ilícito, al detectarse marcadas diferencias entre sus ingresos mensuales y las importantes sumas de dinero que, a través de cifras oficiales, lo posicionó entre los “cinco aportantes más grandes” en la campaña del Frente para la Victoria (FpV) en las elecciones de 200796.

La causa penal fue instruida por la fiscal Graciela Rivero, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) n° 11 de La Plata, quien impulsó importantes medidas de prueba en el expediente, como una solicitud a la Escribanía General de Gobierno bonaerense para que remita una copia de la declaración jurada de Cotignola.

Como suele ocurrir habitualmente en la Justicia bonaerense, las investigaciones contra funcionarios del poder político quedan en la nada: pocos meses después de conocerse la

96 Diario Hoy en la Noticia.”Investigan al vicepresidente de Loterías y Casinos”

http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-70789-titulo- Investigan_al_vicepresidente_de_Lotera_y_Casinos

denuncia, de forma sorpresiva, Cotignola fue sobreseído y la causa pasó a dormir el sueño de los justos en el archivo.

Por su parte, ·”Piedrita” Rodríguez también atravesó por algunos inconvenientes judiciales. Concretamente, en noviembre de 2010 se conoció el robo de 1,3 millones en el Hipódromo de La Plata, siendo el principal acusado el “tesorero” Diego Miranda.

Al declarar en la Justicia, Miranda decidió prender el ventilador e involucró a sindicalistas del turf, tres contadores y funcionarios de Loterías97, incluido Rodríguez.

Miranda aseguró, en sede judicial, que el día en que se detectó el faltante, en septiembre de 2010, “antes de que llegaran

los peritos de la Policía, el gerente de personal, Pedro Prioretti, se robó de la tesorería entre dos y tres chequeras firmadas en blanco por los contadores Pedro Vázquez y Raúl Bértora. Eso delataba un poco de qué manera se hacían las cosas en el Hipódromo”.

En otro tramo de su relato, Miranda dijo: “Nunca fui

nombrado ni con un acto administrativo, como sí lo fueron distintos trabajadores del Hipódromo entre agentes y profesionales, con decretos y ordenanzas del administrador del Hipódromo. Eso dejaba en evidencia la irregularidad existente en cuanto a la decisión de nombrar un tesorero. Tampoco fui elegido por el voto popular de nadie, simplemente yo era un cajero más, que fue muy

97 Diario Hoy en la Noticia. “Soy sólo un cajero y me usaron para delinquir”

bien utilizado por las autoridades del Hipódromo y del Instituto de Lotería como escudo de maniobras ilícitas”.

En todas las declaraciones de los testigos quedó clara la

necesidad de probar que yo era el tesorero. Pero las conciliaciones bancarias de las cuentas del Hipódromo no las realizaba yo, sino que se hacía cargo de ellas la contadora Ana Juan. Yo ni la firma de los cheques tenía”, añadió el imputado.

Y manifestó que “fue así que se siguieron malversando los

fondos del Hipódromo durante todo este último tiempo bajo la mirada cómplice y sarcástica de todos mis compañeros de trabajo, que en parte trato de comprenderlos, ya que son todos parientes, como Lautaro y Verónica Ramírez, hijos de la contadora Ana Juan, la señorita Guillermina Prioretti y Spotti, hermana y cuñada del gerente de personal, (Pedro) Prioretti, a su vez mano derecha del presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, Jorge Rodríguez”.

Mientras el imputado se iba dedicando a cada uno de los testigos que lo incriminaron en la causa, procuró aclarar que “todas las maniobras fraudulentas se gestaban con la complicidad

de Capellini y Urlezaga, administradores del Hipódromo durante 2010, quienes, por supuesto, no estaban ajenos a todas las maniobras que se perpetraban en el Hipódromo”.

Miranda también remarcó que “todas estas estafas y malversaciones tuvieron lugar durante todos los años en que la administración del hipódromo estuvo a cargo del Licenciado Caressano. Todos los días durante todos estos años se sacó

dinero indiscriminadamente mediante la sobrefacturación de obras y compras de manera escandalosa; a fines personales y también para campañas políticas como la del Sr. Carlos Castagneto (actual viceministro de Desarrollo Social de la Nación), al cual la administración del Lic. Caressano respondía políticamente hacia finales de su gestión”.

Además, habló de presuntas irregularidades con el cobro de retroactividades. “En cuanto a la estafa al Estado mediante

retroactividades, recuerdo que corría el año 2006, y si mal no recuerdo se hace cargo del hipódromo como administrador general, el Sr. director provincial de Hipódromos y Casinos, Sr. Jorge Rodríguez. Hubo denuncias presentadas por empleados que se habían negado a renunciar al retroactivo, pero que igualmente desde la gerencia de la Administración como en los gremios, se les había obligado a firmar los recibos de haberes, sin recibir por supuesto ni un solo peso”.

CAPITULO IX