2007 2008 2009 2010 2011 Variac.% 04-11
Ingresos 880 1.054 967,9 1126,5 1374,4 254%
EBITDA 200 235 231,1 241,1 165,2 126%
Como podemos observar en el cuadro precedente, la facturación (ingresos) y las ganancias (EBITDA) del grupo han crecido exponencialmente en el período 2004-2011, aumentando respectivamente entre un 254% y un 126% en siete años.
¿Qué es lo que dice el propio grupo Codere sobre el crecimiento de sus ingresos y de la participación fundamental que tiene en los mismos y en sus ganancias, el negocio del juego en la
Argentina? En el último balance anual, reconoce que “el EBITDA
de 2011 refleja un fuerte crecimiento en Argentina e Italia, así como en Otras Operaciones, parcialmente mitigado por la debilidad en España y en las operaciones de Legacy Caliente, así como por la apreciación del euro contra la mayoría de las monedas”53.
Las pérdidas de ganancias en su país de origen, lejos está de ser un fenómeno pasajero. En su último balance anual se puede leer lo siguiente: “Los ingresos disminuyeron debido a una
menor recaudación media diaria del producto máquina recreativa, afectada por la prohibición de fumar (en vigor desde el 1 de enero de 2011), por el entorno macroeconómico adverso y por la dilución de los cambios regulatorios en Madrid y Extremadura (entrada en vigor en 2S2009), y País Vasco (1T2010). Y agrega que también contribuyó negativamente “el incremento del porcentaje destinado a premios de bingo (del 65% al 71%) que entró en vigor el 1 de enero de 2011”.
Los efectos de la ley antitabaco española, y sus notables diferencias con la normativa bonaerense, serán tratados en el capítulo IX
53 Cabe consignar que la magnitud de la Ebitda que se obtiene en la Argentina es
4 veces superior a lo que Codere obtiene en Italia: 186 millones de euros, contra poco más de 44 millones
Por otra parte, resulta por demás llamativo las diferencias en los ingresos que obtiene la empresa, según los países donde opera. A saber:
Recaudación media diaria por maquina (en euros)
2.010 2.011 Var. Argentina 312,7 376,9 20,50% México 70 68 -2,40% Italia AWPs 113,9 103,4 -9,20% Vlts 233,3 368,4 57,90% España 65 59 -9,40%
Evolución de la cantidad de máquinas tragamonedas/ TEBs
2008 2009 2010 2011 Var. 2010/11 España 15.738 15.590 15.340 15.182 1,00% Argentina 4.464 4.479 5.042 5.164 2,40% México 18.366 20.599 18.933 18.874 -0,40% Panamá ---- --- 3.389 3.328 1,80% Colombia --- --- 6.377 6.247 2,00% Uruguay --- --- 1.604 1.856 15,70% TOTAL --- --- 53.060 56.581 6,60%
En principio, puede observarse la enorme y desproporcionada diferencia de ingreso entre las máquinas instaladas en Argentina y en el resto de los países. Por ejemplo, si tomamos como referencia nuestro país y México, dos naciones con idiosincrasias y culturas parecidas, vemos que en la Argentina tiene 3,5 veces menos cantidad de tragamonedas que el país azteca, pero cada una de ellas obtiene una recaudación cuatro veces superior que cada maquinita instalada en México. La diferencia en la recaudación es de 6 veces en comparación con España y de 3 veces con Italia.
No hay dudas: si hoy Codere no tuviera los negocios que tiene en la provincia de Buenos Aires, daría muchas más pérdidas de las que hoy reconoce la propia empresa.
¿Cómo se fundamenta semejante desproporción? ¿Será que los apostadores argentinos tienen un nivel de vida y de ingresos que no podemos explicar? ¿O será que el nivel de ingresos y ganancias que la empresa tiene por sus negocios en nuestro país es realmente escandaloso?
Mientras Argentina sólo cuenta con el 7,3% de las salas de bingo del grupo Codere (14 sobre 191), y el 4,7% de las máquinas tragamonedas (5.279 sobre 54.818) que posee en el mundo, a pesar de eso, y como ya afirmamos anteriormente, nuestro país tiene una participación relativa cada vez más grande en el negocio del juego que Codere tiene alrededor del planeta.
¿Cómo se puede entender que un país con la cuarta parte –o más- de su población por debajo de la línea de pobreza y/o
indigencia sea precisamente el que le entrega a una empresa europea de juego (que opera en varios países) ganancias tan importantes?
En sus balances, la firma Codere, suele comentar que la diferencia en la recaudación se debe, en parte, a la instalación del sistema TITO y otros sistemas coinless (sin ficha o sin moneda). Según la empresa, “al 31 de diciembre de 2011 habíamos completado la instalación de TITO y otros sistemas coinless en la mayoría de las máquinas de once salas (Lomas del Mirador, San Martín, Lanús, Morón, San Justo, San Miguel, Lomas de Zamora, Ramos Mejía, La Plata, Sol y Puerto) que representan el 90,1% de los puestos de máquinas en la Provincia de Buenos Aires, un incremento desde el 85,0% en el 3T 2010”
Digamos que esta es una verdad a medias. La instalación del sistema coinless significa que el apostador ya no compra fichas o monedas en la caja para poder apostar en las tragamonedas, sino que recurre a los empleados que están en las salas con unas pequeñas máquinas impresoras de tickets, con los que después jugará en la máquina que le plazca. Esto quiere decir, en principio, dos cosas: que la empresa –desde el punto de vista del soporte tecnológico y el recurso material que se utiliza para la máquina- se ahorra las fichas y transforma el insumo necesario en papel. Por otro lado, que tiene un control más claro de cuánto se juega y dónde, porque todo lo que imprime la “ticketera” tiene un control que realiza la propia empresa, y a su vez en la máquina queda un resumen o registro de qué tickets se jugaron allí.
Ahora bien, cabe preguntarse lo siguiente: si antes, con el sistema de las fichas, se abría una máquina y se sabía cuánto dinero se había jugado allí, ahora con el sistema de los tickets, la empresa tiene el control de la información de lo que se juega, pero el Estado, que debe controlar las máquinas on line, ¿también tiene la tecnología necesaria para controlar debidamente el juego mediante el sistema coinless? Quizás en la falta de controles, oportunamente cuestionados por expertos de la UBA, pueda encontrarse las razones del significativo aumento de la recaudación diaria por máquina en Argentina, a pesar de la crisis económica que afecta al mundo desde el último trimestre de 2008.
No se podría dar tal situación sin la complicidad del Poder Ejecutivo y el legislativo que perduró transversalmente los gobiernos de Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, Felipe Solá y Daniel Scioli.
CAPITULO IV