B: Costo base del bien depreciable VS: Valor de salvamento
2.3 EVALUACIÓN FINANCIERA
2.3.1 Flujo de Caja: Herramienta para la Evaluación Financiera
La herramienta que nos permite calcular el indicador de viabilidad del proyecto es el flujo de caja que puede ser llamado de muchas otras formas de acuerdo a sus componentes y los criterios que se incluyan en su construcción. Se presenta en el ANEXO A un cuadro comparativo de lo considerado por algunos autores:
Vélez Pareja Ignacio propone el FLUJO DE CAJA LIBRE donde se incluyen los ingresos y egresos generados por el proyecto cuando ocurren, pero teniendo en cuenta que NO deben considerarse en este FCL algunos desembolsos como (intereses, aportes de socios, dividendos pagados, ingresos por préstamos y pago de amortizaciones de préstamos). Estos rubros no se incluyen en el flujo de caja libre porque no hacen parte de la actividad operativa de la empresa, es decir su razón social. Así mismo, éstos ya han sido incluidos en el Costo Promedio de Capital como la tasa de descuento. Como su nombre lo indica el flujo de caja libre esta libre de todo tipo de financiación incluido los ahorros en impuestos debido al pago de intereses.
Mokate Karen Marie propone el FLUJO DE FONDOS o FLUJO DE CAJA que consiste en un esquema que represente sistemáticamente los costos e ingresos registrados año por año (o período por período). El autor plantea el Flujo de fondos del proyecto “Puro” y el Flujo de fondos del proyecto “Financiado”. En este esquema se parte de los ingresos de la operación deduciendo costos de operación, gastos financieros, depreciaciones y todas los rubros que implica la venta de un activo ya sea por encima o debajo de su valor comercial, de esta manera se obtiene la utilidad gravable a la que nuevamente se le restan los gastos de depreciación y se le adiciona el
valor de salvamento y los costos de inversión para obtener el flujo de fondos del proyecto neto sin financiamiento. Para el proyecto financiado al final se deben agregar los ingresos recibidos por préstamos y la amortización de éste.
León García Oscar propone utilizar para la evaluación de proyectos y valoración de empresas el FLUJO DE CAJA LIBRE PROYECTADO. Parte de la Utilidad Operativa a la que se descuentan los impuestos directos, obteniendo la utilidad después de impuestos. A este valor se suman las depreciaciones y amortizaciones con lo que se calcula el Flujo de Caja Bruto. Este flujo menos las inversiones en capital de trabajo neto operativo e inversiones totales de activos fijos arrojan el Flujo de Caja Libre.
Cruz, Juan Sergio; Villareal, Julio y Rosillo, Jorge proponen un FLUJO DE EFECTIVO PRESUPUESTADO que consta básicamente de entradas y salidas de efectivo en el método directo y por el método indirecto (se parte de la utilidad neta descontando los gastos de depreciación, las inversiones y el aumento de capital de trabajo obteniendo el flujo efectivo neto). Este método es casi igual al propuesto por el autor Héctor Ortiz Anaya el cual también fue estudiado pero debido a esta similitud no se muestra en el análisis comparativo que posteriormente se realizará.
Sapag & Sapag, propone el FLUJO DE CAJA LIBRE como el instrumento para realizar la evaluación financiera de proyectos, en la estructura que plantea parte de los ingresos afectos a impuestos descontando y gastos no desembolsables para obtener la utilidad antes de impuestos. Inmediatamente le resta los impuestos y a esta utilidad después de impuestos le descuenta los ajustes por gastos no desembolsables, los egresos no afectos a impuesto y los ingresos no afectos a impuestos para obtener el Flujo de Caja Libre.
Por último, se presenta lo considerado por los autores Alexandra Arango, Eduardo Cervantes, María Téllez y Hernando Triana (2003), quienes plantearon un modelo de flujo de caja que básicamente parte de el inicio de un estado de resultados e incorpora consideraciones respecto a las ventas de activos, y elementos que representan entradas y salidas de efectivo, para llegar al flujo de caja del proyecto.
A partir de la presentación general de lo planteado por cada uno de los autores y el cuadro comparativo que se encuentra como ANEXO A, se puede inferir lo siguiente: Los autores considerados son reconocidos en el tema de evaluación de proyectos y tienen teorías y planteamientos bien fundamentados. Aunque se le dan diferentes denominaciones al flujo de caja, cada uno de los modelos plantea de acuerdo a su forma las consideraciones pertinentes que han de tenerse en cuenta. Se encontró mucha similitud en los modelos de flujo de caja que plantean los autores Ortiz A., Héctor En Su Libro “Flujo de Caja y Proyecciones Financieras” y Cruz, Juan Sergio; Villareal, Julio y Rosillo, Jorge en su texto “Finanzas Corporativas”, aunque en el cuadro comparativo solo aparece el segundo.
El autor de este trabajo comparte mucho más las ideas y los criterios planteados por Vélez P., Ignacio; León G., Oscar y Sappag, en utilizar el flujo de caja libre para la evaluación financiera de proyectos, por encontrar en su modelo coherencia y consideraciones que llevan a la no realización de tantos supuestos que pueden afectar el proceso de evaluación.
En cuanto al modelo del autor Mokate Karen, se tienen algunas inquietudes respecto a si es pertinente la proyección de valores de mercado de activos para además asumir que esto puede generar una ganancia o una pérdida. De la misma forma y considerando la naturaleza de los activos fijos estipulado en la ley 2649 de la contabilidad, una de las principales características de estos, es que no deben considerarse para la venta.
La estructura de los modelos parte generalmente de los ingresos de la operación para el caso Sapag & Sapag, Mokate y de la Utilidad Operativa como es el caso de García y Vélez. Así mismo Cruz, Juan Sergio, Villareal, Julio y Rosillo Jorge, tiene dos formas de presentarlo como un esquema de entradas y salidas y otro que también parte de la Utilidad Neta.
Algunos autores plantean restricciones acerca de rubros que no deben tenerse en cuenta en el flujo de caja como es el caso de Vélez P., Ignacio, como aportes de socios,
ingresos por préstamos recibidos, pagos o amortizaciones de préstamos, intereses pagados, dividendos o utilidades distribuidas, y el ahorro en impuestos por pago de intereses y León G., Oscar respecto a que a la utilidad operativa debe castigarse con los impuestos como si no hubiera deuda, evitando la doble consideración del beneficio tributario.
El modelo presentado por los Ingenieros Arango, Alexandra; Cervantes, Eduardo; Téllez, María y Triana, Hernando, responde más a la metodología que se diseñó con su proyecto de investigación que a un modelo de flujo de caja como tal. Pero es ahí donde esta el papel del evaluador, en escoger el modelo que mejor se asemeje a su realidad. Cabe resaltar las consideraciones pertinentes y la fundamentación teórica que tiene la metodología, al recoger los elementos tan importantes que se consideraron para el flujo de caja y presentarlos de una manera didáctica. A consideración del autor el flujo de caja presenta un gran número de rubros que se disminuirán si se hubiera manejado con presupuestaciones y proyecciones financieras antes de su construcción para evaluar el proyecto.
Para llegar a la elaboración de los flujos de caja que son la materia prima primordial para la evaluación financiera se requiere de una serie de proyecciones de datos, presupuestos y estados financieros que permitirán lograr valores consistentes y basados en unas políticas definidas.