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3.6) FRAGMENTACIÓN ESPACIAL DEL SANEAMIENTO Y EL PODER Pero estos procesos que describimos, requerían de la puesta en

EXPANSIÓN URBANA Y DE LAS RELACIONES CAPITALISTAS “La urbanización de la pobreza”

3.6) FRAGMENTACIÓN ESPACIAL DEL SANEAMIENTO Y EL PODER Pero estos procesos que describimos, requerían de la puesta en

marcha de otro dispositivo disciplinario, ahora para canalizar la acción racional de los vecinos 74 y corporativizar sus demandas, legalmente condicionadas: las anteriormente creadas asociaciones vecinales de fomento (en adelante, AVF)75.

Esta institucionalización de relaciones sociales76, impuesta por el gobierno municipal, actuará como bisagra en una tensión, un doble juego de ruptura y unión, entre el campo político y el campo barrial77. Esto supondrá un conjunto de acciones sociales que permita traficar influencias a través del

expediente como instrumento.

En palabras de Weber, “la burocracia es el medio de transformar la “acción comunitaria” en una “acción societal” organizada racionalmente. La burocracia, como instrumento de societalización de las relaciones de poder, ha sido y es un instrumento de poder de gran importancia para quien controle el aparato burocrático” (Weber, 1991:79).

El marco legal que impone el gobierno municipal, establece la modalidad del vínculo, a través del cual la posesión de cierto tipo de capital para asociarse (cultural, simbólico) institucionaliza una forma social, una forma de acción y un comportamiento político. Se está codificando la modalidad de ingreso y una identidad dentro de un sistema simbólico (vecinalista, fomentista, dirigente): se participa imaginariamente del poder pero se está excluido del control y la decisión.

74 La Ley Orgánica de la Municipalidad define al vecino como “el agente del progreso urbano y rural, socio de la Municipalidad y posible contribuyente con aportes de capital en forma libre”.

75Retomamos cuestiones planteadas en Núñez; Lado (2005); Núñez (2004). Las primeras

sociedades de fomento de las que tenemos referencia en Mar del Plata, a comienzos del siglo XX, fueron la Sociedad de Fomento Sur, integrada por Miguel Alfredo Martínez de Hoz, Peralta Ramos, Tornquist y Arturo Paz y la que se denominó Propietarios de la Sección Norte del Municipio, creada en 1913 por José Morandé, Vicente Constantino, Héctor Jara, Victorio Tettamanti, Pascual Berti, Luis Arata y David Costaguta.

76Nuestro referente teórico es, para el análisis institucional, nuevamente Lourau, (1980;

2001).

Este ordenamiento es lo que instituye una ruptura entre lo que se puede y no se puede hacer dentro de esa forma social; donde la integración y la participación dentro de ese sistema establecido facilita la aceptación de la ideología dominante, pero lo que se organiza, en realidad, es un fragmento de la clasificación social: las carencias, para transformarse en demandas, no sólo deben ordenarse, justificarse y legitimarse sino que, además, deben emanar de una multiplicidad de fragmentos espaciales organizados administrativa, jurídica y materialmente, que tienen un carácter específico producido por su finalidad oficial. Es decir, la dilución, fragmentación y manipulación en la rutina burocrática.

Esta fragmentación oficial del espacio y del poder, es el momento de la singularidad de la institución; el momento en que se tornan visibles formas sociales de origen estatal.

En otras palabras, se decreta el nacimiento del campo barrial en coexistencia con una disputa por el campo político local; se constituyen nuevas relaciones sociales y se vulneran algunas pre-existentes; se transforman las prácticas sociales.

Las AVF son establecimientos “marcados”, divididos en el tiempo y en el espacio social cuya base, como la de toda institución, es la exclusión o restricción: las modalidades de ingreso y egreso están codificadas y el contenido del concepto está simbolizado en el espacio urbano78.

Paralelamente al proceso de expansión urbana, el municipio ha ido sucesivamente ampliando la jurisdicción de las AVF, obligándolas a incorporar sectores que en un primer momento se hallaban fuera de los límites del barrio y que no habían participado del loteo original. Este accionar ha originado que todos los barrios posean en su interior zonas segregadas socio-espacialmente, surgiendo estrategias que desplacen una posible identidad imputada al barrio.

Pero, además, como vemos en el Mapa Nº 3.3, esos espacios sociales son atravesados por el radio permisible y/o el radio servido, originando

conflictos en su interior por el destino de los recursos públicos y cortando las relaciones de buena vecindad.

Así, la pretendida homogeneidad oficial, desatará nuevas disputas por la definición de una idea de barrio legítima, que se corresponda con un habitante legítimo, con derechos para ser llamado vecino, como mostramos en el próximo Capítulo.

Mapa Nº 3.3: Fragmentación oficial del espacio urbano y el saneamiento, Mar del Plata, 1942-1955

4. UNA NUEVA FACETA EN LA ESTATALIDAD

“Cuando vino la revolución del ´55, fui uno de los primeros que vinieron a buscar. Vinieron por mí vecinos, comerciantes, estancieros, terratenientes y hasta el propio Intendente. Todos pidieron mi cabeza...Querían que me fusilaran. Decían que eso iba a ocurrir con los principales dirigentes que eran del peronismo. Éramos unos veinte y ellos venían armados hasta los dientes y nos quintuplicaban, o más, en número...Se acercaban con carabinas y hasta montados a caballo...”

Así relata Delfor Saint Bonnet su vivencia, en la ciudad, de la “guerra militar” en que las fracciones sociales más reaccionarias de la burguesía, arrebatan el control del aparato estatal que detentaba el peronismo.

Se inicia aquí un proceso de represión al movimiento peronista, particularmente sobre la clase obrera, sobre la que opera una doble proscripción. En ese proceso de guerra entre burgueses (distribuyendo sus fracciones entre peronismo y antiperonismo) y represión a las masas, la clase obrera inicia una lucha de resistencia para construir su autonomía como clase (Izaguirre y Aristizábal, 2002; Marín, 2003).

Derrotados, los sectores nacionalistas de la derecha más tradicional, ceden lugar a aquellos vinculados con los intereses de Estados Unidos: había que modernizar, sobre nuevas bases, la economía y la sociedad (Paz, 1985) y Argentina ingresa, en 1956, al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Interamericano de Fomento y Reconstrucción (BIRF), con la consiguiente apertura al capital financiero internacional.

Pero ese mismo año, además, se institucionaliza el Sindicato de Trabajadores de Obras Sanitarias 1 y comienza a discutirse, al interior de OSN, su transferencia a las provincias y municipios.

Es decir que, en este Capítulo, desplegamos interrelacionadamente la forma en que una fracción de la burguesía reestructura el sistema institucional y cómo construye instrumentos de dominio y obediencia, redefiniendo tanto la política de saneamiento como su sujeto, el vecino.

1El 11 de noviembre de 1958 adhiere a la Federación Nacional de Trabajadores de Obras

Sanitarias (Resolución Nº 744), afiliada a la CGT, y recién el 4 de julio de 1963 adquiere su personería jurídica Nº 580 (Resolución Nº 492).

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