1 0,9 0,8 0,7 0,6 0,5 0,4 0,3 0,2 0,1 0 Todos los países Países en desarrollo América
Latina Uruguay OCDE
Desarrollo Humano Alto Desarrollo Humano Medio Desarrollo Humano Bajo V
datos actualizados, la caída de Uruguay en- tre el 2004 y el 2005 sería de un lugar, dado que en el 2004 el país se habría situado dos lugares más abajo. Esto se debe a que, si bien el pib creció, los datos de educación
permanecieron constantes en los dos años. Es llamativo que los datos actualizados de Uruguay muestren un descenso en la tasa de alfabetización de la población de 15 años y más de 97,7% a 96,8%, dado que no es ra- zonable pensar que la población sea aho- ra menos alfabeta. Esto se explica por un cambio en la fuente o en el criterio de in- terpolación utilizado.
La comparación regional de los logros de Uruguay en cada dimensión presenta resulta- dos dispares (cuadro I.11). Los logros en salud han sido superados por varios países de la re- gión, los cuales han acrecentado la esperanza de vida gracias a políticas de abatimiento de la mortalidad infantil. En el Informe nacional de desarrollo humano 2005 se planteó que otros paí- ses, como Chile y Cuba, habían logrado ma- yores reducciones de la mortalidad infantil que la llevaron a niveles bastante más bajos.
En cuanto a la alfabetización de adultos, los logros de Uruguay son considerables y solo los supera Cuba, país que ha desarrolla- do políticas muy activas al respecto. Mien- tras tanto, la tbmc de Uruguay fi gura entre
las más altas de la región, solo igualada por la de Argentina. El peso del rezago en la
tbmc hace que Brasil alcance cifras que supe-
ran a otros países de la región con mayores logros educativos si se los mide por el prome- dio de años de educación de adultos.
Aunque Uruguay está bien situado en la región con relación al pib por habitante en ppa, Argentina y Chile presentan indicadores
notoriamente superiores, que los colocan en los primeros lugares de la región en términos de desarrollo humano. Así, la mejora en el ac- ceso a los recursos se transforma en un aspec- to clave para que Uruguay recupere posiciones en el ordenamiento mundial del idh.
La distancia entre la posición de los países en el ordenamiento mundial del pib por ha-
bitante y del idh permite evaluar el nivel de
armonía entre las dimensiones del idh y sus
prioridades en materia de transformación de los recursos en logros en educación y salud.
De los países analizados en el cuadro I.11, Cuba es el que presenta mayores disparida- des, dadas por los altos logros en educación y salud y los bajos niveles de ingreso por ha- bitante. En segundo lugar se ubican Chile, Uruguay, Costa Rica, Panamá y Venezuela. Pese a las notorias diferencias en la distribu- ción del ingreso de estos países, parecería que han logrado transformar recursos en niveles altos de educación y salud. En el lado opuesto
1995/2005 1975/2005
Variación del idh en el largo plazo, países seleccionados, 1975-2005
GRÁFICA I.12
Chile Emiratos Árabes Unidos Costa Rica Trinidad y Tobago Uruguay Hong Kong Kuwait Hungría Argentina 0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 IDH País Fuente: pnud (2007)
Cuadro I.10 Variación de idh de los países de América Latina. 2000-2005
País 2000 2005 Variación 2000-2005 Orden 2005
Argentina 0,862 0,869 0,8% 38 Chile 0,845 0,867 2,6% 40 Uruguay 0,842 0,852 1,2% 46 Costa Rica 0,83 0,846 1,9% 48 Cuba — 0,838 — 51 México 0,814 0,829 1,8% 52 Panamá 0,797 0,812 1,9% 62 Brasil 0,789 0,8 1,4% 70 Venezuela 0,776 0,792 2,1% 74 Colombia 0,772 0,791 2,5% 75 Republica Dominicana 0,757 0,779 2,9% 79 Perú 0,763 0,773 1,3% 87 Ecuador — 0,772 — 89 Paraguay 0,749 0,755 0,8% 95 El Salvador 0,716 0,735 2,7% 103 Nicaragua 0,671 0,71 5,8% 110 Honduras 0,668 0,7 4,8% 115 Bolivia 0,677 0,695 2,7% 117 Guatemala 0,667 0,689 3,3% 118 Haití — 0,529 — 146
se ubica Brasil, cuyo lugar en el ordenamien- to mundial del pib supera al que obtiene en el idh, lo que indica modestos logros en salud
y educación. Si la atención se concentra en los 15 países que figuraban como los de ma- yor idh en el Informe mundial de desarrollo humano 2007, se observa que en casi todos las diferen- cias son positivas, excepto en eua, donde la
distancia entre pib y logros es de –10, lo que
indica desajustes en logros aún mayores que los de Brasil. Los países de este grupo que presentan mayores diferencias positivas son Australia (13), Canadá (6), Francia (8), Suecia (7), Japón (9) y España (11).
4.1.2 La evolución del IDHIDH
y sus componentes entre 1986 y 2006
Para comprender mejor la evolución del
idh de Uruguay se requiere analizar los va-
lores y la evolución de cada uno de los com- ponentes del índice (cuadro I.10, gráfica I.13 y Anexo de la Parte I). Mientras el pib
y la tbmc presentan modifi caciones impor-
tantes en el período, la tasa de alfabetiza- ción y la esperanza de vida presentan una leve pero sostenida tendencia ascendente. En el período considerado en este informe, continúa manteniéndose la asociación ne- gativa entre la tbmc y el pib por habitante:
en los períodos en que uno aumenta, el otro desciende. Debido a ello, entre 2001 y 2003 la caída del idh debido a la evolución desfa-
vorable del pib se suavizó por el aumento de
la tbmc (pnud, 2005). En el período reciente
la tendencia se invierte: el pib crece fuerte-
mente y la tbmc disminuye.30
La relación inversa entre la tbmc y el pib su-
giere que la matriculación no es ajena a la fase del ciclo económico en que se toma la decisión de ingresar, reingresar o permanecer en el siste- ma educativo. Si las personas optan entre traba- jar y estudiar, los períodos de recesión podrían conducir a una mayor matriculación, dado que el costo de oportunidad de estudiar decrece. Por el contrario, en períodos de auge económico la alternativa de estudiar implica sacrificar ma- yores ingresos potenciales. Pese a estas fl uctua- ciones de corto plazo, la consideración de todo el período indica que hay un aumento efectivo de la tbmc a lo largo del tiempo.
La contribución de cada componente a la evolución del idh indica que, tanto en los au-
mentos como en las caídas, los movimientos obedecen en gran medida a la evolución del pib
(cuadro I.13). La participación de este indicador en las variaciones del índice total supera clara- mente el peso que tiene en la construcción del
idh (un tercio). Ello es particularmente válido
en el último período (2002-2005), cuando el au- mento del idh se produce fundamentalmente
como resultado de la recuperación económica. Esto indica que, si bien el idh pretende ofrecer
un ordenamiento distinto al que surgiría del
pib per cápita, está bastante ligado a este in-
30 Los datos presentados en el cuadro 3 tienen ligeras diferencias con los que contiene el Informe de desarrollo mundial 2007 debido a que las proyecciones de población y las tasas de alfabetización utilizadas no son idénti- cas. Véanse los detalles en el Anexo metodológico.
Cuadro I.11 Componentes sin estandarizar del idh y diferencias con respecto a Uruguay. Países seleccionados 2005
Componentes Argentina Chile Uruguay Costa
Rica
Cuba México Panamá Brasil Venezuela Colombia América Latina
y el Caribe Salud 74,8 78,3 75,9 78,5 77,7 75,6 75,1 71,7 73,2 72,3 72,8 Tasa de alfabetización 97,2 95,7 96,8 94,9 99,8 91,6 91,9 88,6 93 92,8 90,3 Matricula bruta combinada 89,7 82,9 88,9 73 87,6 75,6 79,5 87,5 75,5 75,1 81,2
PIB por habitante (PPA) 14280 12027 9962 10180 6000 10751 7605 8402 6632 7304 8417
IDH 0,869 0,867 0,852 0,846 0,838 0,829 0,812 0,800 0,792 0,791 0,803
Diferencia en el ordena-
miento en el PIB y el del IDH 9 15 16 13 43 7 15 –3 14 4
dicador. En efecto, el pib es una variable que
presenta fl uctuaciones mayores que los otros componentes en el corto plazo, aspecto que se agudiza en América Latina, donde crisis perió- dicas llevan a variaciones importantes en las tasas de crecimiento económico.
Mientras tanto, la contribución de la es- peranza de vida siempre se ubica por debajo de un tercio, dado que es un indicador que solo se mueve en el largo plazo. Los compo- nentes educativos tienen un peso relevante, en particular la tbmc, máxime considerando
que su peso total en el idh es de un noveno.
Su contribución a la evolución del idh mues-
tra claramente su papel anticíclico, que fre- nó la caída del idh en el período 2000-2002
y detuvo su incremento en el período 2004- 2005. De esta manera, parecería que uno de los desafíos para el incremento del desarrollo humano, y sobre todo para la política edu- cativa, consistiría en independizar del ciclo económico las decisiones sobre la permanen- cia en el sistema educativo, favoreciendo la retención en los períodos de auge.
4.1.2.1 La evolución por departamentos
El ordenamiento basado en el idh y en el ín- dice de desarrollo humano modifi cado (idhm) coloca a
Montevideo como el departamento de mayor desarrollo humano del país (cuadro I.14)*. Las principales diferencias entre uno y otro índi- ce se observan en el caso de Río Negro, que cae ocho lugares al considerar el idhm. Esta caída
obedece a que el pib generado en el departa-
mento es notoriamente superior a las remu- neraciones que allí se mantienen. Lo contra- rio puede observarse en Canelones, San José y Durazno, que suben respectivamente siete, cinco y cuatro lugares en el idhm con respecto
al idh. En el caso de los dos primeros, esto se
debe a su cercanía de Montevideo, dado que muchas personas residen en dichos departa- mentos pero perciben ingresos en la capital (véase pnud, 2005).
Entre 1991 y el 2005 no se perciben cambios relevantes en el ordenamiento, lo cual indica
que no hay departamentos cuyo desarrollo los haya llevado a despegarse de la evolución del resto. Se encuentran mejoras relativas en Flo- res, Cerro Largo, San José, Rocha y Treinta y Tres, mientras que Salto y Paysandú empeoran sensiblemente. Estas variaciones acompañan en cierta medida la evolución de las regiones que contienen los departamentos (Apéndice I). En el caso de San José y Flores refieren al im- portante crecimiento del Litoral Sur y Centro, mientras que Paysandú y Salto se correspon- den con el relativo estancamiento observado en el Litoral Oeste, región que en 1996 presen- taba niveles de desarrollo humano similares a los del Litoral Sur.
En la gráfica I.14 y en los cuadros A.9 al A.14 del Anexo estadístico se presentan los componentes del idh y del idhm para los dis-
tintos departamentos ordenados por región en 1996, 2002 y 2006, excepto en el caso del
pib, que llega hasta el 2005. A lo largo del pe-
ríodo se observa un incremento de los valo- res de los componentes del idh, excepto en el
caso del ingreso. Este ha recuperado los nive- les previos a la crisis solamente en Río Negro y Salto, lo cual puede vincularse a la fuerte expansión de la actividad económica en esos departamentos. La crisis del 2002 explica la superposición de las líneas de 1996 y 2002 para todos los departamentos. Mientras tan- to, la tbmc no registró cambios relevantes
entre 1991 y 1996 y se incrementó en el 2002 y el 2006 en algunos departamentos.
Si bien, como se adelantó, Montevideo es el departamento con mayor idh, existen en
su interior importantes disparidades. A efec- tos de ilustrarlas, se desagregó el idh para
los barrios y zonales de Montevideo. Como no se dispuso de estimaciones de la espe- ranza de vida por barrios y zonales, esta se aproximó mediante la tasa de mortalidad infantil. Los indicadores de educación se es- timaron con datos de la Encuesta Nacional de Hogares Ampliada (enha) del ine, por lo
cual las tasas de analfabetismo son obser- vadas y, a diferencia de las que se utilizaron en las secciones anteriores, no provienen de una proyección basada en datos del censo. Al igual que en el caso del idhm, el acceso a
recursos se aproximó mediante el ingreso. Los valores se estandarizaron con máximos y
* Los detalles del cálculo del idhm se presentan en el
Anexo metodológico. La fórmula es similar a la del
idh, pero se sustituye el pbi per cápita por el ingreso
mínimos barriales. Al índice así construido se lo llamó IDH modifi cado 2 (idhm2).
En el mapa 1 (datos en el Anexo de la Parte I) se ponen de manifi esto las importantes dispa- ridades por barrios de Montevideo en el nivel de bienestar medido mediante el idhm2 y sus com-
ponentes. Estas disparidades se muestran en un amplio y continuo recorrido del idhm2, que
da cuenta de amplias zonas de la ciudad que presentan niveles de privación importantes. Es notorio que las zonas costeras se caracterizan por altos niveles de bienestar, mientras que las zonas que bordean la ciudad hacia el interior presentan los niveles más deprimidos, tal como se ha detectado en trabajos previos basados en otros indicadores socioeconómicos (por ejem- plo, Kaztman, 1999; Gallo, 2005; imm, 2005).
Las importantes diferencias dentro de la ciudad se ponen de manifi esto en que el idhm2
de Punta Carretas, barrio que ocupa el primer lugar en el ordenamiento, es casi cinco veces mayor que el que corresponde a Casavalle, ba- rrio que fi gura en el último lugar en todos los componentes del idhm2. Si se compara Pun-
ta Carretas con Casavalle, se observa que la mortalidad infantil es la mitad, el ingreso por persona es siete veces mayor y la tasa bruta de matriculación es casi el doble. Las diferencias menos pronunciadas se observan en la tasa de alfabetización de los adultos, que en Punta Ca- rretas es un 13% mayor en Casavalle.
Estas diferencias han sido constatadas en diversos trabajos donde también se ha hecho referencia a un proceso de creciente segrega- ción residencial y a la importancia de centrar el análisis en el Gran Montevideo.31 También
se ha sugerido diversas políticas que podrían reducir las disparidades. Sin embargo, queda por estudiar cómo opera la segregación resi- dencial sobre el desarrollo humano futuro, para entender la relación de causalidad en- tre ambos aspectos y poder realizar un aporte más preciso a la discusión de políticas.
4.2 Desarrollo humano y género
En el primer Informe mundial de desarrollo hu- mano, de 1990, se expuso la necesidad de dar
31 No fue posible calcular el idh por barrios para el Gran
Montevideo dado que el ine proporciona la información
de la ech clasifi cada por barrios solo en Montevideo.
Cuadro I.12
Componentes del idh para los años 1986, 1991, 1996 y 2000-2005
Año Valores de los componentes
Esperanza de vida Matriculación * Alfabetización ** PIB
1985 71,9 75.4 95,4 6 729 1991 72,9 77,2 96,2 8 107 1996 73,9 78,8 96,8 9 670 2000 74,9 83,4 97,3 9 866 2001 74,9 84,8 97,4 9 462 2002 74,8 87,4 97,6 8 357 2003 74,9 88,9 97,7 8 477 2004 75,3 89,3 97,8 9 413 2005 75,6 88,6 98 9 962
* Dado que la información sobre matriculación se publica desde la década de 1990, el valor de 1985 se cons- truyó con datos de las ech ajustados por las diferencias de captación entre los datos de la Administración Nacional de Educación Pública (anep) y los de la misma encuesta para el promedio entre 1991 y 1994. ** Surge de proyecciones basadas en los Censos de Población y difi ere por tanto de la publicada en pnud
(2007), que permanece fi ja en el valor del cpv de 1996 (96,8%).
Fuente: Elaboración para este informe basada en los World Development Indicators delBanco Mundial, Censo 1996, Proyecciones de Población del ine y los Anuarios Estadísticos del mec.
Evolución del idh y de sus componentes estandarizados, Uruguay 1985-2005 (1985 = 100) GRÁFICA I.13 120 115 110 105 100 95
Fuente: Elaboración para este informe basada en ech, World Development Indicators del Banco Mundial, Censo 1996, Proyecciones de Población del ine y los Anuarios Estadísticos del mec.
Esperanza de vida Matriculación Alfabetización pbi ppa
1985 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
(1985=100)
Cuadro I.13 Descomposición de la evolución del idh. Contribución de cada componente estandarizado ponderado por su peso en el idh
Año Esperanza de vida Matriculación Alfabetización PIB
1985-1991 0,5 0,3 0,2 4,4 1985-2005 1,6 1,7 0,6 9,3 1991-2005 1,2 1,4 0,4 4,7 1996-2005 0,7 1,2 0,3 0,7 2000-2005 0,3 0,7 0,2 0,2 2000-2002 0,0 0,5 0,1 –3,6 2002-2005 0,4 0,2 0,1 4,0 2004-2005 0,1 –0,1 0,0 1,2
Fuente: Elaboración para este informe basada en ech, World Development Indicators del Banco Mundial, Censo 1996, Proyecciones de Población del ine y los Anuarios Estadísticos del mec.
cuenta de la existencia de desigualdades en- tre hombres y mujeres, particularmente las referidas a la vulnerabilidad femenina ante la pobreza y a su aporte a la sociedad a través del trabajo doméstico no remunerado (pnud,
1991). También se señaló que las brechas en- tre los sexos signifi can un reto para alcanzar un mayor desarrollo humano, a la vez que su superación constituye una oportunidad para los países de acelerar su progreso económi- co y social potenciando las capacidades en la población femenina.
Esto implicó, a su vez, reconocer las limi- taciones del idh para dar cuenta de las signi-
fi cativas diferencias internas en el grado de desarrollo del que gozan distintos sectores de la población de un país, especialmente en el caso de grupos poblacionales como hombres y mujeres, así como disparidades entre cla- ses, grupos raciales, regiones y otros (Anand y Sen, 1995).
La preocupación por incorporar la pers- pectiva de género a las mediciones del desa- rrollo humano se plasmó recién en 1995, con dos nuevos índices que abarcan dimensiones
Cuadro I.14
Ordenamiento de los departamentos en 1991, 1996, 2002 y 2005
IDH IDHM Cambio de
posiciones en 2005 1991 1996 2002 2005 91-96 96-05 02-05 91-05 2005 Artigas 16 12 19 17 –4 5 –2 1 19 2 Rivera 19 19 19 19 0 0 0 0 17 –2 Tacuarembó 13 15 12 13 2 –2 1 0 16 3 Soriano 9 9 11 11 0 2 0 2 12 1 Salto 11 14 16 15 3 1 –1 4 15 0 Paysandú 7 6 10 10 –1 4 0 3 10 0 Río Negro 5 5 5 5 0 0 0 0 13 8 Cerro Largo 17 18 17 16 1 –2 –1 –1 18 2 Rocha 12 11 9 9 –1 –2 0 –3 8 –1 Treinta y Tres 14 13 14 12 –1 –1 –2 –2 14 2 Durazno 6 8 8 8 2 0 0 2 4 –4 Flores 2 4 4 2 2 –2 –2 0 2 0 Florida 8 7 6 6 –1 –1 0 –2 6 0 Lavalleja 10 10 7 7 0 –3 0 –3 7 0 Maldonado 3 2 3 4 –1 2 1 1 5 1 Canelones 15 17 15 18 2 1 3 3 11 –7 Colonia 4 3 2 3 –1 0 1 –1 3 0 San José 18 16 13 14 –2 –2 1 –4 9 –5 Montevideo 1 1 1 1 0 0 0 0 1 0
Fuente: Elaboración para este informe basada en datos de opp, ech del ine, Proyecciones de Población del ine y Anuarios Estadísticos de anep.
de importancia para entender el efecto de las inequidades entre hombres y mujeres (pnud,
1995). Estos índices son el índice de desarrollo re- lativo al género (idg) y el ipg.
El idg sintetiza las desigualdades de gé-
nero con relación al idh, y el ipg busca medir
el empoderamiento femenino con respecto a la participación política y económica de las mujeres. El primero, que se compone de las mismas variables que el idh, se centra en la
desigualdad entre mujeres y hombres con- juntamente con el grado de adelanto medio de ambos sexos; el segundo se compone de tres variables que reflejan la participación femenina en la toma de decisiones políticas, su acceso a oportunidades profesionales y su capacidad de obtener ingresos.
Ambos índices pretenden recoger las di- mensiones consideradas fundamentales para el desarrollo humano, esto es, las oportunida- des de tener una vida prolongada y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los re- cursos necesarios para lograr un nivel de vida decente, así como la representación de las mu- jeres en diversas esferas de decisión.
tbmc Ar tigas Riv era Tacuar embó Paysandú Río Negro Salto Soriano Durazno Flor es Florida Rocha Treinta y Tres Cerr o Lar go Canelones Colonia Lavalleja Maldonado San José Montevideo pbi Ar tigas Riv era Tacuar embó Paysandú Río Negro Salto Soriano Durazno Flor es Florida Rocha Treinta y Tres Cerr o Lar go Canelones Colonia Lavalleja Maldonad o San José Montevideo Ar tigas Riv era Tacuar embó Paysandú Río Negro Salto Soriano Durazno Flor es Florida Rocha Treinta y Tres Cerr o Lar go Canelones Colonia Lavalleja Maldonado San José Montevideo Ingreso
* El último dato disponible de pib corresponde al año 2005. Fuente:Elaboración para este informe basada en las ech, opp y Anuarios Estadísticos de anep.
Evolución de los componentes del idh para distintos años por departamento
GRÁFICA I.14 Ar tigas Riv era Tacuar embó Paysandú Río Negro Salto Soriano Durazno Flor es Florida Rocha Treinta y Tres Cerr o Lar go Canelones Colonia Lavalleja Maldonado San José Montevideo Esperanza de vida Ar tigas Riv era Tacuar embó Paysandú Río Negro Salto Soriano Durazno Flor es Florida Rocha Treinta y Tres Cerr o Lar go Canelones Colonia Lavalleja Maldonado San José Montevideo Alfabetización
idhm2 y componentes sin estandarizar según barrios de Montevideo MAPA 1 idh mayor de 0,8 idh entre 0,6 y 0,8 idh entre 0,4 y 0,6 idh entre 0,3 y 0,4 idh menor de 0,3
Fuente: ine - Censo Fase I- 2004 - Censo 1996.
1 Ciudad Vieja 2 Centro 3 Barrio Sur 4 Cordón 5 Palermo 6 Parque Rodó 7 Punta Carretas 8 Pocitos 9 Buceo
10 Parque Batlle y Villa Dolores 11 Malvín 12 Malvín Norte 13 Punta Gorda 14 Carrasco 15 Carrasco Norte 16 Bañados de Carrasco 17 Maroñas y Parque Guaraní