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Paratexos electrónicos, ese oscuro objeto de deseo

3.5.2. Función Informativa

Si en algo concuerdan la mayoría de los estudios que abordan la cuestión del paratexto lite- rario es que, una de sus funciones principales es la de ofrecer información al lector que sirva como “elemento auxiliar […] al servicio de una buena acogida del texto y de un lectura más adecuada” (Lluch 2003). A la importancia tradicional de los peritextos como punto de partida para el establecimiento de hipótesis interpretativas –títulos, subtítulos, portadas o pantallas de inicio...– o para la contextualización pertinente de las obras –autores, créditos, material de apoyo– debemos añadirle ahora toda una nueva funcionalidad informativa procedimental como consecuencia de la arquitectura ergódica de que se vale la obra electrónica y que en

ocasiones requiere de ayuda explícita por parte de los autores. La enorme distancia ontoló- gica entre un elemento peritextual como el título de una obra y otro tan recurrente a día de hoy como un tutorial de navegación nos obliga a hacer una subclasificación de las funciones informativas que cumplen los elementos peritextuales.

3.5.2.1. Peritextos informativos de presentación literaria: Al situarnos frente a

una obra literaria, sea esta libresca o electrónica, nos encontramos siempre con una serie de elementos peritextuaxales cuya función principal es la de presentar el texto que nos dis- ponemos a leer. Elementos tan reconocibles y esenciales para el objeto impreso como son la cubierta, el lomo o los títulos que aparecen en ambos dos, tienen una difícil traslación directa en el ecosistema digital, como ya hemos visto anteriormente (Nikolajeva y Al-Yaquout 2015). Pero ni mucho menos eso quiere decir que en la obra digital los autores no se valgan de ese peritexto presentacional con el que el lectoespectador se nutre de hipótesis posibles acerca de lo que está a punto de experimentar y con la que se comienza a cimentar el pacto ficcional entre emisor y receptor. Como establecen Nikolajeva y Al-Yaqout en su investigación, el icono que sirve como puerta de acceso a la obra cumple parte de esta función de presentación al ofrecer una primera síntesis visual de lo que los editores o los autores quieren mostrar de la obra que se esconde tras ese primer click, pero de igual manera lo hacen las cortinillas de carga11 que se reproducen en múltiples momentos del proceso de lectura de una obra elec- trónica o las pantallas iniciales que normalmente anteceden el inicio estrictamente discursivo en las apps para tabletas.

3.5.2.2. Peritextos de información autoriales/editoriales. Los peritextos referen-

tes al autor, ilustrador o editorial, tradicionalmente se han englobado junto a los de presen- tación arriba referidos debido a su cercana localización en relación al objeto libro. Además, ambos tipos de peritextos cumplen una función contextualizadora análoga para con el lector, pues a pesar de no tratarse de información relativa al mundo “ficcional” interno, el conoci- miento autorial, editorial, etc. genera una serie de referencias sobre las que el lector también puede apoyarse para empoderarse en su travesía literaria y complejizar su proceso interpre- tativo (Fittipaldi 2013). En cambio, a pesar de las similitudes con el peritexto presentacional, la entrada de la multidisciplinariedad en la LIJD como consecuencia de la multimodalidad expresiva requiere una atención específica hacia los elementos paratextuales que ofrecen in- formación sobre los autores, editores y laboratorios creativos responsables de las obras que pueblan el corpus. El cambio significativo en la presentación de esta información, además, justifica esta separación taxonómica ya que no siempre resulta tan sencillo encontrar dicha

11. Nos referimos a esas transiciones gráficas diseñadas por las editoriales digitales, laboratorios de diseño de aplica- ciones, programas informáticos, videojuegos, etc. que aparecen mientras el dispositivo informático carga la informa- ción con la que ejecutar los programas y sobre las que el lectousuario no tiene ninguna capacidad de acción.

información en una obra digital, apareciendo tanto en escenas de créditos a la manera cine- matográfica, en menús específicos creados para ello a los que hay que acceder navegando por los paratextos, o directamente no mostrando la totalidad del equipo que ha conformado el proceso creativo de la obra y que en ocasiones se aglutina bajo la marca comercial que la distribuye. Incluimos bajo esta categoría funcional, también, las opciones estéticas textuales y peritextuales que vinculan una obra a una colección específica de obras, como el que se percibe fácilmente en la serie de remediaciones de clásicos desarrollados por Nosy Crow y que refuerzan el peso de colectivo de la editorial a la hora de comunicar la autoría detrás de

Fig. 3.9a Clasicos de Nosi Crow Fig. 3.9b Clasicos de Nosy Crow los textos (Fig. 3.9).

3.5.2.3. Peritextos de información referencial: Incluimos bajo esta función todo

aquel contenido que se ofrece dentro de la obra literaria electrónica y que pretende comple- mentar el proceso interpretativo y la experiencia lectora de las criaturas mediante la inclu- sión de información no perteneciente al discurso literario propiamente dicho. La complejidad y plurifuncionalidad de la obra electrónica permite la división de estas informaciones refe- renciales en dos bloques: por un lado, aquellas cuyo material proviene del mundo factual y buscan complementar con datos “reales” y externos al mundo ficcional la contextualización que el lector pueda hacer de la obra propuesta; y por otro, aquellas cuyo material nace y per- manece dentro del mundo ficcional, a modo de complemento paraliterario que acompaña el núcleo central discursivo de la obra. Nos estamos refiriendo aquí a la diferencia significativa que separa, por ejemplo, una anotación crítica sobre el trasfondo histórico del contexto real a la que se hace referencia en un momento dado de una narración (Fig. 3.10), de la inclusión dentro del entramado peritextual de una obra electrónica de toda una serie de elementos enciclopédicos que enriquezcan el conocimiento que el lector tiene sobre el mundo ficcional

propuesto por el autor –mapas, bestiarios, etc.– (Fig. 3.11)

3.5.2.4. Peritextos de información procedimental: El carácter cibernético, interac-

tivo, reactivo y ergódico del interfaz literario digital ha conllevado una variación paradigmá- tica en los modos en que un lector debe enfrentarse al objeto literario, no sólo en cuanto al tipo de experiencia cultural que este propone, sino también en cuanto a la manera en que debemos utilizar el artefacto literario para ser capaces de “leerlo”. Esto ha dado a lugar a la existencia de toda una serie de elementos peritextuales que pretenden instruir directamente o dirigir intuitivamente al lectoespectador sobre cómo se ha de “utilizar” la obra que tiene delante. Bien sea a través de tutoriales, pictogramas, menús emergentes o pequeños guiños simbólicos al lector, este conjunto de peritextos es fundamental para el éxito experiencial de una obra literaria-electrónica y un aspecto fundamental dentro del diseño objetual de los textos digitales.

3.5.2.5. Peritextos de información situacional: La gamificación de la literatura elec-

trónica, y el acercamiento constructivo de esta hacia los terrenos videolúdicos ha supuesto la entrada de toda una serie de elementos peritextuales heredados de esta esfera cultural que sirven como guía y acompañamiento informativo durante un nuevo proceso de lectura multilineal cuya complejidad de navegación necesita en ocasiones de este material de apoyo que acompaña al discurso literario. Nos referimos aquí a todos esos elementos periféricos como mapas, inventarios de objetos, menús de progreso, etc. que sitúan al lector dentro de la obra literaria y que lo guían durante el proceso y progreso de lectura. Estos elementos pueden dividirse a su vez en:

3.5.2.5.1. Peritextos de información situacional internos al mundo ficcional, como

ocurre, por ejemplo, en 80 Days donde continuamente se nos ofrece información sobre los días que llevamos viajando y el volumen de dinero que nos queda, fun- damental para el éxito de Mr. Fogg en su arriesgada apuesta y que el lector debe

Fig. 3.11 Anomaly Fig. 3.10 Mi Vecino de Abajo

tener siempre presente a la hora de acompañarle como Passpartout (Fig. 3.12).

• 3.5.2.5.2. Peritextos de información situacional externa al mundo ficcional pero

referente al discurso literario, como son todos los indicadores de progreso que acompañan en la mayoría de ocasiones a las narrativas arborescentes y que nos ofrecen una visión panorámica de nuestro recorrido literario respecto a la totalidad multilineal que proponen este tipo obras, como ocurre, por ejemplo en A Duck has an adventure en la que estos indicadores nos muestran, por ejem- plo, la cantidad de finales a los que hemos llegado durante nuestra exploración. (Fig. 3.13).12