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G.W V 1) El libro se presenta como un profundizamiento de las cuestiones tratadas en el

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segundo capítulo de Humano, demasiado humano (I). Para su elaboración Nietzsche lee nume- rosos libros de carácter técnico (obras de erudición entre las que se mezclan el derecho, la teología, o incluso la ciencia física), como ejemplos más significativos se pueden mencionar los siguientes textos: de J. Baumann (catedrático de filosofía de Gotinga) Manual de moral junta- mente con un compendio de filosofía del derecho; de H. Spencer Los hechos de la ética; de J. R. Mayer La mecánica del calor, y finalmente también cabe destacar, como lectura filosófica, a Spinoza (posiblemente de nuevo por mediación de K. Fischer)124. Todas estas lecturas tienen su

reflejo en la forma de análisis de Aurora, más concreto y ajustado al tema que en las obras ante-

119 Para la reivindicación de Sócrates, véanse IV 3: W.S., §6 Die irdische Gebrechlichkeit und ihre Hauptsache, pp.180-181; y §86 Sokrates, pp.239-240); para la de Epicuro, §7 Zwei Trostmittel, pp.181-

182 y §227 «Der ewige Epikur», p.294.

120 Retomando así el tema de los escritos juveniles Fatum und Geschichte. Willensfreiheit und Fatum,

comentados al inicio del presente capítulo, cf. IV 3: W.S., §9 Wo die Lehre von der Freiheit des Willens

entstanden ist, p.183; §11 Die Freiheit des Willens und die Isolation der Facta, pp.184-185; §23 Ob die Anhänge der Lehre vom freien Willen strafen dürfen, pp.195-196; etc.

121 Cf. IV 3: W.S., §29 Der Neid und sein edlerer Bruder, p.200; §31 Eitelkeit als Nachtrieb des ungesell- schaftelichen Zustandes, p.201.

122 Cf. IV 3: W.S., § 22 Princip des Gleichgewichts, pp.193-195; §28 Das Willkürliche im Zumessen der Strafen, pp.199-200; §33 Elemente der Rache, pp.199-200; §183 Zürnen und strafen hat seine Zeit, p.269;

§237 Die furchtbare Rache, pp.297.

123 Cf. IV 3: W.S., §87 Gut schreiben lernen, p.230: “(…) endlich jenen jetzt noch so fernen Zustand der

Dinge vorbereiten, wo den guten Europäern ihre grosse Aufgabe in die Hände fällt: die Leitung und Ueberwachung der gesammten Erdcultur.”

124 Según Janz* III, p.46, las lecturas atestiguadas durante su estancia el verano de 1880 en Venecia con

Köselitz son, aparte de obras literarias (Adalbert Stifter, Balzac, Stendhal, George Sand) y los menciona- dos libros de Baumann y Spencer (el último en traducción alemana): de Hans Lassen Martensen (teólogo hegeliano, criticado por Kierkegaard) Compendio del sistema de la filosofía moral (1870); de Hermann Lüdemann (catedrático de teología en Berna) Antropología de San Pablo; de Jakob Wackernagel (su sucesor en la cátedra de filología de Basilea) Sobre el origen del Brahmanismo; de August Siebenlist La

filosofía de la tragedia de Schopenhauer (Pressburg, 1880); y finalmente de Franz Overbeck Cristianismo de nuestra teología. A estos libros, entre los que domina el elemento teológico, se le añade posterior-

mente una amplia serie de lecturas de carácter científico y de filosofía positiva. Aparte de R. Mayer y W. Roux (2.3.Leib) hay que destacar el encargo a Overbeck de números específicos de las revistas “Philoso- phische Monatshefte” y “Kosmos” (Janz* III, p.67). Lee igualmente de Otto Liebmann (profesor en Es- trasburgo y Jena) Kant y los epígonos (1865); del darwinista Otto Caspari La hipótesis de Thompson; de Adolf Fick Ensayo sobre la causa y el efecto; de J. G. Vogts La fuerza.Una visión realmonística (cf. Janz*, pp.66-67), lo que le lleva igualmente a releer a Lange y Spir. También es interesante señalar la lectura de E. Dühring Curso sobre filosofía considerada como configuración vital y cosmovisión estricta-

mente científica (1865) (un texto con el que entró en polémica F. Engels). Nietzsche cita a Dühring en G.M. y ya en el verano de 1875 se había ocupado muy seriamente de El valor de la vida (1865) (véase el

comentario sobre Lust y Unlust en 2.4.Wille zur Macht). La influencia de todas estas lecturas es más perceptible en los escritos póstumos que en su elaboración posterior en la obra publicada.

riores. En el libro se apuntan ya algunas de las principales tesis que conformarán la filosofía de Nietzsche tras el Zarathustra: es el caso del análisis del sentimiento de poder (Machtgefühl) co- mo precedente de la noción de voluntad de poder (2.4.Wille zur Macht); o la descomposición de la consciencia (invalidación de la noción del yo) en una multiplicidad de impulsos (véase 2.3.Leib). Todos estos temas aparecen en Aurora, no obstante, de manera aislada y sólo en la lectura de los escritos póstumos de este período se puede obtener una visión de conjunto de los distintos planteamientos del pensamiento de Nietzsche. El cuestionamiento de la moral, que constituye la cuestión central del libro, representa un decisivo paso hacia delante en el proceso de descubrimiento de los procedimientos de valoración (Schätzung, Wertschätzung) al que hacíamos referencia anteriormente125. Nietzsche entiende en Aurora los juicios y los conceptos de la moral como interpretaciones que siguen a la acción y que por tanto no pueden postularse como su causa. El aforismo 34, titulado Sentimientos y conceptos morales, nos descubre la clave de la interpretación nietzscheana de la moral: “(…) En tal sentido, la historia de los sentimientos morales es completamente distinta de la historia de los conceptos morales. Los primeros son poderosos antes de la acción, los últimos lo son particularmente después de la acción, en vista de la necesidad de opinar sobre ella”126. En esta perspectiva desaparece la diferencia entre los

juicios (Urteile) de la moral y los prejuicios (Vorurteile) denunciados en el título del libro. El aforismo 104 Nuestras valoraciones (Unsere Werthschätzungen, V 1, p.90) introduce, en la descripción de esta “interpretación heredada” que es la moral, el término “Werthschätzung”, que tendrá una importante relevancia teórica en el mencionado proceso de “desenmascaramiento” que da lugar al nihilismo. La invalidación de la moral va así aparejada en la reflexión de Nietzsche a la invalidación de la metafísica, una vinculación que ya había sido denunciada en Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Como ejemplo de ello en Aurora valga la invali- dación del sujeto en el aforismo 116 El desconocido mundo del sujeto (Die Unbekannte Welt des «Subjekts», pp.106-107) en el que la desarticulación de la moral, como aún la creían Platón y Schopenhauer, lleva a la pérdida de fundamento del “mundo interior”: “(…) ¡Las acciones nunca son aquello que nos parecen! Nos ha costado mucho esfuerzo aprender que las cosas exteriores no son como se nos presentan – ¡y si sólo fuera eso! ¡pasa lo mismo con el mundo interior! Las acciones morales son en realidad «otra cosa» – no podemos decir nada más: y todas las acciones son esencialmente desconocidas. Lo contrario fue y es aún la creencia gene- ral: tenemos contra nosotros el realismo más antiguo: la humanidad pensaba hasta ahora: «una acción es aquello que nos parece»”127. De esta manera con Aurora Nietzsche pone los presu-

puestos de la demolición posterior de la moral que hallará su expresión más directa en la incri- minación de La genealogía de la moral 128.

125 Nietzsche resume este cuestionamiento de la valoración y de la moral en una anotación de noviembre

1882 – febrero 1883 en los siguientes términos: VII 1, 4[151], p.160: “Moralität = Inbegriff aller uns einverleibten Werthschätzungen: was soll aus dieser ungeheuren Summe von Kraft werden? Nur insofern interissirt mich die Frage wie diese Schätzungen entstanden sei.”

126V 1, M., § 34 Moralische Gefühle und moralische Begriffe, p.39:: “(…) Insofern ist die Geschichte der

moralischen Gefühle eine ganz andere als die Geschichte der moralischen Begriffe. Erstere sind mächtig

vor der Handlung, letztere namentlich nach der Handlung, angesichts der Nöthigung, sich über sie

auszusprechen.”

127 K.G.W. V 1: M., § 116, p.107: “(…) Die Handlungen sind niemals das, als was sie uns erscheinen!

Wir haben so viel Mühe gehabt, zu lernen, dass die äusseren Dinge nicht so sind, wie sie uns erscheinen, – nun wohlan! mit der inneren Welt steht es ebenso! Die moralischen Handlungen sind in Wahrheit «etwas anderes» – mehr können wir nicht sagen: und alle Handlungen sind wesentlich unbekannt. Das Gegentheil war und ist der allgemeine Glaube: wir haben den ältesten Realismus gegen uns; bis jetzt dachte die Menscheit: «eine Handlung ist das, was sie uns erscheint.» (…)”

128 En este sentido, en el prólogo de 1886 Nietzsche se califica a sí mismo de “topo” por su tarea de

horadar, socavar, la confianza en la moral. V 1, M., Vor.(1), p.3: “In diesem Buche findet man einen «Unterirdischen» an der Arbeit, einen Bohrenden, Grabenden, Untergrabenden. (…) Man verlernt gründ- lich das Schweigen, wenn man so lange, wie er, Maulwurf war, allein war – –”. El aislamiento que se desprende de estas líneas (y que también puede encontrarse en el prólogo de M.A. (I)) contrasta viva- mente con el entusiasmo de algunas formulaciones del “nosotros” aún en este periodo (1.2.Utopie). Por otra parte, posiblemente, Nietzsche tomó el uso del adjetivo, aquí substantivado y entre comillas, “unterir- disch” de Dostoievski, cuyo libro Memorias del subsuelo le causó una honda impresión. (Un análisis de la

Esta crítica de la moral va a continuar en La gaya ciencia (Die Fröhliche Wissenschaft

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