En la referencia de Hoppe se comenta el criterio extendido de la consideración de un prisma limitado lateralmente por la pared del estribo, coronado por una franja horizontal de 3 m de ancho (por debajo de la capa de firme) y una cara del lado del terraplén, tal que partiendo del extremo del franja de coronación, baje en pendiente 1:1 hasta hacer contacto con el relleno ó terreno natural2.71 (el esquema sería muy parecido al caso español,
solo que en coronación se tendría 3m, en vez de los diez especificados como mínimo en el PG3, v. fig. 2.65).
Otros trabajos como el de Shaefer y Kock enfocando este tema con esquemas propios de puentes integrales señalan una configuración como la reflejada en la fig. 2.63, pero así como en el caso de la granulometría se habría disertado sobre el tema.
La fig. 2.63 muestra el enfoque utilizado en los años 70s; modificado luego en los 80s buscando una pendiente para la base del material granular, más suave (6-10H:1V). Tras el estudio reflejado en el trabajo (utilizando material granular en la zona del trasdós), la recomendación es utilizar 3H:1V (muy parecido al enfoque inicial). También se recomienda utilizar una manta de geotextil sobre toda la superficie de contacto entre material del trasdós y el relleno, ó terreno natural en general.
Las características propias del material trasdós permitirían en estos casos el drenaje adecuado del agua y por ello, independientemente del sistema colector y fuga, no se hace ninguna especificación adicional.
2.71 En el trabajo de Shaefer y Kock, según los resultados de la encuesta efectuada, se
comenta que es usual encontrarse este tipo de diseños con pendientes 1,5–2H:1V.
fig. 2.63 Configuración inicial del trasdós
Capítulo 2. Antecedentes
Uno de los elementos que precisamente dan lugar a los huecos bajo losa (foto 2.7 a) y b)), es también, el lavado del material del trasdós. En este sentido Briaud y otros [17,1997], al tratar este tipo de material
alertan sobre ello y refieren un esquema como el de la fig. 2.642.72 donde quedarían acotados los
materiales más susceptibles a este problema.
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Compactación
Basado en un trabajo de encuestas de Wolde – Tinsae y otros [34,1990], sobre el comportamiento de la zona de la transición, Chini
y otros [61,1993] resumen los espesores máximos de las capas y el
nivel de compactación requerido en muchos estados2.73. Como
poco, se aprecian especificaciones 95% de la densidad óptima con Proctor modificado, utilizando capas entre 150-250mm. Se cita también algún caso al 100% del Proctor modificado con capa de 150mm y varios al 98% con capa de aproximadamente 200 mm.
El estudio de Hoppe [5,1999] que llegó a recopilar mucha mayor
información en este sentido concluye que en general, el espesor máximo de la capa de material granular del terraplén de aproximación sería de 200mm; compactado al 95% del Proctor Normal (en cuatro estados llegaría a especificarse el 100%).
Aunque como se advertía en un principio, no existe un tratamiento consensuado sobre las características del trasdós, el nivel de compactación exigido en comparación con el resto del terraplén suele ser mayor.
2.2.3.2
Enfoque español
Por Orden FOM/1382/02 del Ministerio de Fomento son modificado muchos artículos del Pliego de Prescripciones Técnicas Nº 3 (PG3) sobre geotécnia vial2.74. Tres de ellos estarían vinculados especialmente a la zona
del trasdós2.75.
El Art. 332 centralizaría las disposiciones para la construcción del
terraplén de aproximación en la zona del trasdós, el Art. 421 estaría referido a las disposiciones del material drenante. Si bien es cierto que ambos habrían sido modificados recientemente, también delatan la preocupación que desde tiempo atrás se tendría sobre estos temas.
2.72De ella se comprende fácilmente uno de los elementos del por qué las limitaciones tan
restrictivas a graduaciones de material por debajo del Tamiz Nº 200 (0,1mm) e incluso el corte que en el mismo orden tendría el material de Dakota del Sur en el Tamiz Nº 4 (10mm), v. fig. 2.61.
2.73 Briaud y otros [17,1997] hacen referencia también a este trabajo, al tratar este tema. 2.74 Tratados ya, desde la OC 326/2000.
2.75 Art. 332: Rellenos localizados [29,2002], Art. 421: Rellenos localizados de material
fig. 2.64 Materiales susceptibles a la
Capítulo 2. Antecedentes
¾
Características del material
A partir de la redacción referida en la Orden Ministerial del 2002, se es mucho más selectivo en las características del material del trasdós. Sólo es aplicable suelos seleccionados ó adecuados (según los criterios para la clasificación del material del Art. 330.3.32.76), tal que en las condiciones de
compactación exigidas, su CBR sea superior a 20. El terraplén de aproximación, que en coronación tendría el mismo tipo de suelo y condiciones de compactación, el CBR podría ser superior a 5.
El suelo seleccionado sería en principio un material con tamaño
máximo no superior a 100mm y un corte en el Tamiz 0,4 UNE, menor o igual al 15% en peso de material pasado.
Se da también la posibilidad que cumpliendo todas y cada una de las siguientes especificaciones (al tiempo que el tamaño máximo referido), pueda ser clasificado dentro de esta gama:
a) por ciento en peso de material pasado por el Tamiz Nº 2 UNE: menor del 80; menor de 75 por el Tamiz Nº 0,40 UNE y menor de 25 por el Tamiz Nº 0,080 UNE.
b) límite líquido (LL) menor de 30 (UNE103-103).
c) índice de plasticidad (IP) menor de 10 (UNE103-104).
En cualquier caso el contenido de materia orgánica (MO) sería inferior a 0,2% (según UNE103-204) y el contenido de sales solubles (SS), incluido el yeso, inferior a 0,2% (según NLT114).
El suelo adecuado sería aquel que no pudiendo ser clasificado como
suelo seleccionado cumpla las condiciones siguientes: a) tamaño máximo menor de 100 mm.
b) por ciento en peso de material pasado por el Tamiz Nº 2 UNE: menor del 80, y menor de 35 por el Tamiz Nº 0,080.
c) LL< 40
d) Si el límite líquido fuese mayor de 30, el índice de plasticidad tendría que ser mayor de 4.
e) MO< 1%; SS< 0,2% (incluido el yeso).
Comparando las características de estos suelos con los considerados por algunos estados dentro del enfoque estadounidense (v. fig. 2.61) puede apreciarse que si bien serían básicamente granulares, serían también menos elásticos. Esto no quiere decir que sean mejores o peores (no se tiene suficiente experiencia al respecto), simplemente es un elemento que aprovecho para poner atención sobre ello considerando que ciertamente el estado de Dakota del Sur habrían evolucionado hacia un suelo marcadamente elástico (v. fig. 2.62) y los resultados, al menos en el caso de
2.76 Modificado también por la Orden referida.
Capítulo 2. Antecedentes
los puentes convencionales, sí que habrían alcanzado un buen comportamiento2.77.
¾
Geometría de la zona del trasdós
A partir de las modificaciones del PG3 se define en el Art. 332 lo que sería propiamente la zona del trasdós. El esquema de la fig. 2.65 resumiría la situación en corte o relleno (que no incluiría en ella los rellenos localizados de material drenante advertidos luego en el Art. 421). El ancho mínimo en coronación independientemente de lo señalado tendría que ser además al menos dos veces la longitud de la losa de transición en la dirección referida.
Con sus diferencias, en relación al enfoque encontrado por Hoppe sobre al ancho en coronación y pendiente de encuentro (v. pág. 2.67), la dirección de ésta sería igual (línea A de la fig. 2.65). En sentido contrario quedaría el apuntado por Shaefer y Kock [33,1992] (v. fig. 2.63), donde además se
recomienda 3H:1V.
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Compactación
El Art. 330.4.1 define las cuatro zonas en que estaría dividido el terraplén: coronación, cimiento, núcleo y espaldones. Varias características estarían referidas a cada una de ellas (tipo de suelo, CBR, nivel de compactación, etc.), sin embargo, el trasdós, estaría dividido solo en dos atendiendo al grado de compactación. Para la zona de coronación le es exigido el 100% de la máxima obtenida en el ensayo Proctor Modificado (UNE103 501) y para resto, al menos el 95%. En cualquier caso el nivel de compactación sería siempre mayor que el considerado en la zona de terraplén contiguo.
El espesor de las tongadas medido después de la compactación no sería superior a 250mm.
Como puede apreciarse, la Normativa española ha evolucionado hacia un tratamiento bien diferenciado de la zona del trasdós. Existe un salto cualitativo respecto a las especificaciones el PG3, previo a la redacción de las modificaciones y en este sentido, es esperable un mejor comportamiento de la transición al menos en lo referente al terraplén de aproximación.
Ya se ha comentado anteriormente que no sería ésta la única variable dentro de la problemática de la transición, pero incluso, débase tener en cuenta que la mejora constitutiva planteada sólo tendría lugar con un
2.77 No así en los integrales por los elementos comentados en pág. 2.66 en la referencia a las
fig. 2.65 Geometría del trasdós de la normativa
española.
Capítulo 2. Antecedentes
control eficaz de la calidad y el seguimiento efectivo de las disposiciones planteadas. En este sentido es el énfasis que hacía al comentar las foto 2.2.