EN TORNO A LAS CONCEPCIONES TEORICAS Y POLITICAS DE VICTOR HUGO CARDENAS
2.1. Hacia la construcción de una democracia intercultural
Las temáticas de la producción intelectual de Víctor Hugo Cárdenas comenzaron con el asunto sindical campesino, luego el político e ideológico y, después, el gubernamental y estatal. Al menos en sentido cronológico la primera etapa de la producción intelectual de Cárdenas está ligada al activismo sindical, es decir a la participación en la dirección sindical campesina; la segunda, más de carácter político e ideológico, coincide con el desempeño del trabajo, como diputado, en el Parlamento; y la tercera implica un trabajo político estatal desde la vicepresidencia de la república.
Una vertiente sin duda muy importante del trabajo y la producción intelectual de Víctor Hugo Cárdenas es la propuesta sindical katarista108. Luego, como un segundo eje de sus (pre)ocupaciones está el desarrollo político del propio movimiento katarista, que lo ha ido plasmando en una serie de publicaciones tanto en la prensa como en algunos libros109. Durante gran parte de la década de los noventa la producción intelectual de Cárdenas tuvo una relativa disminución debido al hecho de que él consideraba que no era tanto el tiempo de la reflexión, cuanto el de la acción, que si bien no negaba la reflexión, ésta tenía que traducirse en el desarrollo de políticas públicas.
En la década de los años setenta, Víctor Hugo Cárdenas(pro)pugnaba por el desarrollo de un movimiento sindical campesino como parte de un movimiento social más amplio: anti-dictatorial y radicalmente democrático, así como también por una propuesta y un proyecto político que no sólo sea indígena, sino más bien nacional e incluyente, tanto en el discurso como en la práctica. Esta misma perspectiva también orientó el trabajo de Cárdenas desde la gestión (pública) de la Vicepresidencia. Por eso, uno de los ejes, tal vez el más importante, es precisamente la dimensión de la interculturalidad expresada en diferentes ámbitos: sociales, políticos y económicos.
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Cárdenas, Víctor Hugo, entrevista por el autor, 29 de agosto de 1998.
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Ibídem.
108
Cfr., por ejemplo, Cárdenas, Víctor Hugo, “Notas sobre la recuperación y construcción de la
democracia sindical campesina”, en: Bolivia: democracia y participación popular, La Paz, Flacso, 1985, pp. 91-108.
109
Cfr., por ejemplo, Cárdenas, Víctor Hugo, “El katarismo y otras formas de ideologías autóctonas”, en:
Boletín del Ceprolai, No. 6, 1989, pp. 81-93. También conviene ver Cárdenas, Víctor Hugo, “Katarismo:
El eje teórico y político que va atravesando estructuralmente la producción intelectual de Víctor Hugo Cárdenas es el desarrollo de las relaciones de interculturalidad. La propia perspectiva de generar y posibilitar los procesos de cambio desde y a partir de la gestión pública también tiene que ver con la construcción de una cultura genuinamente democrática, un tema sin duda crucial en el pensamiento y la acción política de Cárdenas.
De acuerdo con Víctor Hugo Cárdenas el trabajo político intelectual no es sólo para una acción testimonial, sino también para que las propuestas teóricas se puedan traducir en políticas públicas de carácter nacional estatal. Por tanto, la década de los noventa no era tiempo de escribir sino de hacer, de formular políticas públicas, de involucrarse activamente en el diseño y la formulación de normas y leyes, que por cierto han tenido una profunda huella katarista, tales como la ley forestal, la participación popular, la reforma educativa, la ley Inra, etc.
El desempeño vicepresidencial de Víctor Hugo Cárdenas fue realizado en condiciones muy difíciles, con una organización política pequeña y sin previa experiencia en el manejo de la cosa pública. El trabajo vicepresidencial también ha implicado la necesidad de desarrollar varias opciones, “abriendo abanicos”, es decir tendiendo puentes a los diferentes ámbitos del saber teórico y del (que)hacer político. Con todo, la experiencia de gestión pública ha sido muy interesante.
No obstante, Víctor Hugo Cárdenas afirma que, aún ahora, persiste una cierta incredulidad social debido a que un Estado que durante cinco siglos desarrolló una serie de acciones en contra de los pueblos indígenas, paradójicamente, en las últimas décadas, genera diversas políticas públicas en sentido contrario. En las propias palabras de Cárdenas, “después de 500 años de una acción estatal (en) contra de los pueblos indígenas de repente se desarrolla medidas en sentido contrario”110.
En el mismo ámbito de la gestión vicepresidencial, Víctor Hugo Cárdenas asume plena y conscientemente que las múltiples objeciones y reacciones generadas en contra de su participación en el ejercicio de la vicepresidencia, se las puede entender básicamente como efecto de la aún prevaleciente mentalidad colonial, sobre todo en la gente de la izquierda mestizo criolla, que aún les induce a pensar que un indígena aymara no puede hacer alianza y que la única posibilidad es el sometimiento.
No obstante, para Víctor Hugo Cárdenas la experiencia de gestión pública ha sido de mucha enseñanza. El aporte del movimiento katarista al desarrollo político del país es haber generado propuestas programáticas de carácter nacional, es decir que la implementación de una serie de procesos de cambio, como la participación popular
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y la reforma educativa, han posibilitado diversos avances en la toma de decisiones, en los pactos y acuerdos sociales y políticos cada vez más programáticos.
Ahora, una pregunta ciertamente crucial es cómo ha sido posible que un partido político pequeño, el MRTKL, que no pasaba del 5% de la votación electoral, liderizado por Víctor Hugo Cárdenas, un líder indígena e importante intelectual aymara, haya podido influir tanto en la generación de una serie muy interesante de políticas públicas. El logro de este conjunto de resultados es aún más soprendente si asumimos que todo ello fue posible en el contexto de un prevaleciente colonialismo y colonialidad.
En los cuatro años de gestión vicepresidencial y sobrellevando múltiples conflictos, además de un contexto social y cultural con profundas discriminaciones, Víctor Hugo Cárdenas logró avanzar y (ob)tener resultados concretos. Así, por ejemplo, la dedicación a la tarea legislativa implicó la inclusión, en la ley Inra, de la figura de la TCO (Tierra Comunitaria de Origen), que encarna el concepto de territorialidad definido por el Convenio 169 de la OIT, aunque todavía no permite el acceso de los pueblos indígenas a los recursos naturales (no renovables).
Así, es evidente que el movimiento katarista, con poca gente, ha influido, significativamente, en el diseño global de las políticas públicas, aunque también hay que reconocer que, al ser Bolivia un país eminentemente corporativo, los cambios y las transformaciones tardan mucho en efectivizarse. Es por ello que hay una urgente e implazable necesidad de transitar de una Bolivia corporativizada hacia una Bolivia territorializada: productiva y, por tanto, competitiva en el escenario internacional.
La experiencia de la participación de Víctor Hugo Cárdenas en la gestión vicepresidencial es un muy buen ejemplo de que es posible, incluso en situaciones de alianzas enormemente desiguales, dar pasos significativos en la transformación estructural del Estado colonial(ista). Probablemente por ello es que hoy, nuevamente, es el tiempo de reflexionar sobre del contenido y el sentido de la nueva propuesta katarista para las próximas y futuras coyunturas políticas.
Este conjunto de experiencias implica que Víctor Hugo Cárdenas es tanto un intelectual, como un político, ambos en el sentido (post)moderno del término. Aunque aquí es interesante escuchar la propia auto-definición de Cárdenas: “yo creo que (intelectual) no es un término que personalmente me gustaría que me defina, lo intelectual es una herramienta más, pero no es lo único que soy”111. En su visión, lo intelectual es básicamente una herramienta más del trabajo teórico y político.
Pero, ¿por qué persisten las críticas a Víctor Hugo Cárdenas? El nos responde con una extraordinaria lucidez: “yo más bien veo esas críticas como resultado de la
inmadurez política y, en lo histórico, yo veo eso como una típica actitud colonial”112. Esto significa que los propios líderes indígenas que critican a Cárdenas han introyectado el colonialismo. Es también por ello que él adoptó una actitud bastante serena: “A mí esas críticas ya no me llaman la atención [...]. Las críticas ya son moneda común, ya estoy habituado [...] Por eso yo me encargo de recordar a los hermanos kataristas que nunca respondamos críticas de esa naturaleza y nunca lo hemos hecho”113.
Veamos, a continuación, los principales posicionamientos de Víctor Hugo Cárdenas en y con relación a las doctrinas políticas más comunes en Bolivia.