En esta tercera y última parte de nuestro trabajo de investigación vamos a tratar de sistematizar los principales planteamientos teóricos, políticos y epistemológicos de los intelectuales y pensadores aymaras, cuya obra la organizamos en función del desarrollo de un conjunto de principios y fundamentos propios del pensamiento qulla. Para ello vamos a agrupar dichos aportes en varios acápites, en los que trataremos de (de)mostrar el desarrollo del complejo trabajo político e intelectual aymara contemporáneo.
Inicialmente, podemos afirmar que a partir de la instauración de las facultades y carreras de ciencias sociales en Bolivia, allá por los años finales de la década del sesenta, se puede percibir dos tendencias en el quehacer de los cientistas sociales: una, la repetición, más o menos acrítica, de las grandes corrientes y/o narrativas maestras provenientes de la ciencia social moderna, con toda una serie de distorsiones y deformaciones que ello (con)lleva u ocasiona: leer una sociedad no industrial y no occidental con nociones y categorías producidas para entender e interpretar el capitalismo tardío en las sociedades (post)industriales propias de Occidente.
La otra tendencia teórica y política, existe y se desarrolla fuera de los claustros universitarios, tales como las que emergen en el seno de los pueblos y comunidades indígenas, y son las que se proponen pensar, estudiar y comprender la sociedad boliviana por lo que realmente la constituye: lo andino amazónico, es decir lo aymara, lo quechua y lo guaraní, así como las condiciones de posibilidad para la instauración de una serie de relaciones interculturales entre pueblos y comunidades. Este conjunto de esfuerzos intelectuales se ha ido desarrollando en y con la perspectiva de aportar significativamente tanto al conocimiento (entendimiento) como al proceso de transformación y descolonización del conjunto de la sociedad y el Estado bolivianos.
La actual emergencia de nuevas epistemologías y paradigmas teóricos, propios del mundo andino, genera una interesante perspectiva de comprensión de los procesos de insurgencia político intelectual de los pueblos y comunidades aymaras. Más aún, esta veta andina de pensamiento asume que la vida misma está compuesta por una serie de fuerzas y energías tanto materiales (bióticas y naturales) como inmateriales (espirituales), cuya interacción constituye lo que los intelectuales y pensadores aymaras denominan suma qamaña.
Los intelectuales aymaras establecen, como una premisa básica del trabajo teórico y político, lo que ellos denominan los “efectos de comprensión e interpretación”, es decir la necesidad de contextualizar las (cosmo)visiones provenientes y/o emergentes de las diversas formaciones económicas, políticas y sociales de “nosotros y los otros”. Así, los esfuerzos reflexivos aymaras se insertan en el contexto de reconstitución de nuevos paradigmas de vida y proyección de una nueva dinámica teórica y política: el Pachakuti.
Aquí hay que volver a afirmar que los intelectuales aymaras contemporáneos fundan su reflexión en una muy interesante lectura del espacio territorial andino, también en el proceso histórico del devenir (post)colonial de los ayllus y comunidades indígenas y, sobre todo, en la cosmovisión de los pueblos andinos, hoy empeñados en un intenso proceso de (re)afirmación política e intelectual.
Los esfuerzos reflexivos emergentes de la intelectualidad aymara se insertan en el contexto de reconstitución de nuevos paradigmas de vida y nuevas dinámicas del Pachakuti y ello es así porque los pensadores aymaras piensan a partir de la territorialidad andina y también desde la potencialidad política cultural de los pueblos andinos. Estos procesos les permite afirmar que en los Andes no sólo hay ecosistemas variados y complementarios, sino también una gran biodiversidad, que a su vez posibilita la articulación de una serie de redes (más o menos) compartidas en un complejo tejido de pisos ecológicos propios del mundo andino.
Cuál es entonces la propuesta político intelectual propiamente aymara? Cuál es el modelo societal y estatal que quieren forjar los pensadores aymaras? El punto de partida es entender que el ayllu, la marka y el suyu constituyen paradigmas de vida: suma qamaña (bienestar y armonía). Es por todo ello que Simón Yampara habla de matrices y lógicas civilizatorio culturales distintas, que, por efecto de la colonialidad, están mutuamente bloqueadas.
¿Cuáles son las condiciones de posibilidad para el desarrollo teórico y político de las propuestas aymaras de descolonización? En el campo teórico, así como en el político e intelectual, es muy importante el desarrollo de propuestas decoloniales como el Pachakuti, la cuestión de suma qamaña, el proceso de reconstitución de los ayllus, la rearticulación del proceso katarista, del cual emerge un pensamiento político propiamente andino: qullana.
Los intelectuales aymaras también plantean el desarrollo del t’inkhu, es decir la realización de una serie de encuentros no sólo de carácter intercultural (“entre culturas”) sino también inter-civilizatorios. Así y aun cuando las ideologías clasistas y/o etnicistas han vuelto a ser (pre)dominantes, en el sentido que los activistas e ideólogos de la izquierda criolla están volviendo a proponer que “lo étnico tiene que estar
subordinado al enfoque clasista”, los intelectuales aymaras no creen en la izquierda, ni en el sindicalismo, y más bien quieren fortalecer el ayllu, posicionándose más allá de la teoría (tradicional) de los “dos ojos”: clase y etnia.
Los intelectuales aymaras discurren igualmente por un camino y una vía de indagación e investigación signado por el propósito y la intención de pensar y reflexionar desde y a partir de sus propios u originales ideas y conceptos emergentes de la propia lengua aymara: jaqi aru.
Es también por el propio quehacer teórico y político de los intelectuales aymaras, que el conjunto de la ciencia social boliviana comienza a adquirir un rostro propio, que aporta y proporciona una serie de condiciones de posibilidad para el desarrollo de nuevas metodologías, nuevos conceptos, en fin de nuevos marcos de referencia.
Es por todo ello que aquí, en este tercera y última parte de nuestro trabajo, vamos a tratar de mostrar, precisamente, la consistencia y la sustantividad (teórica y política) de dichos aportes, así como los desafíos epistemológicos que emergen de dichas reflexiones.