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Homo erectus y el poblamiento de Asia

Capítulo 11 La inteligencia social

1. Homo erectus y el poblamiento de Asia

2. Los primeros europeos

3. La Gran Dolina y los primeros europeos 4. Canibalismo prehistórico

5. Homo antecessor

6. Evolución humana en Europa en el Pleistoceno Medio 7. La Sima de los Huesos

1. Homo erectus y el poblamiento de Asia

Puesto que los primeros humanos no fueron europeos ni asiáticos sino africanos, en algún momento del pasado se tuvo que producir el poblamiento inicial de Eurasia a partir de gentes llegadas de Africa. ¿Cuándo ocurrió este hecho?

Desde que Eugène Dubois (1858-1941) descubriera en 1891 la calota (o bóveda craneal) y el fémur de Trinil en Java, esta isla ha proporcionado un gran número de fósiles humanos. Los más antiguos, con más de 1 m.a., son algunos restos de la región de Sangiran y la calvaria infantil de Modjokerto (una calvaria es un

neurocráneo, o cráneo sin el esqueleto de la cara). Recientemente, los geocronólogos Cari Swisher y Garniss Curtis junto con otros colegas han datado por Argón-39/Argón-40, utilizando la nueva técnica de fusión por rayo láser, el Niño de Modjokerto en 1,8 m.a., y dos cráneos fragmentarios de Sangiran (el 27 y el 31) en 1,6 m.a. Un cráneo parcialmente conservado, Sangiran 4, y algunos fragmentos mandibulares son probablemente de la misma edad que los fósiles anteriores. De todos modos, conviene ser todavía prudentes respecto de estas fechas dado que la relación entre los fósiles y los sedimentos volcánicos datados no está del todo clara (éstos y muchos más fósiles de Java fueron recogidos por aficionados y no excavados profesionalmente).

Otros fósiles javaneses, como la calota de Trinil, Sangiran 2 (muy similar), y Sangiran 17 (el cráneo mejor conservado de todos los de Java), tienen una edad entre 500.000 años y algo menos de 1 m.a. Por último, los más modernos de todos los fósiles humanos de Java son la calvaria de Sambungmacan y catorce calvarias más o menos completas, dos tibias y restos pélvicos encontrados en las terrazas del río Solo en Ngandong.

Eugène Dubois era un médico holandés que se alistó como médico militar con el propósito de viajar a Java, donde esperaba descubrir el eslabón perdido entre el «mono» y el hombre, siguiendo las teorías del famoso biólogo evolucionista Ernst Haeckel (1834 1919), que situaba en las selvas de Asia, y no en las de África nuestros orígenes. Con la calota y el fémur que encontró en Trinil, Dubois creyó haber dado con el eslabón buscado, que bautizó como Pithecanthropus erectus («hombre-mono erguido»), hoy en día conocido como Homo erectus. Todos los fósiles de Java se adscriben a esta especie, aunque los restos de Ngandong, los más modernos, son algo distintos, reflejando un cierto cambio evolutivo.

Los fósiles javaneses como Sangiran 4, Sangiran 2 y la propia calota de Trinil no son muy diferentes en su arquitectura general de los fósiles africanos de Homo ergaster. Sus capacidades craneales se estiman entre 800 cc y 950 cc. En realidad, ambas especie comparten muchos rasgos primitivos, herencia común de homínidos anteriores. Por ejemplo, a pesar de que se ha producido un gran expansión cerebral respecto de los australopitecos, el neurocráneo sigue siendo bajo (o plano), con una frente muy tendida, su máxima anchura situada en la base, a la altura del hueso

temporal, desde donde las paredes laterales convergen hacia arriba, como se puede apreciar bien en vista posterior.

Sin embargo, los fósiles javaneses muestran unas características que no se encuentran entre los africanos de la especie Homo ergaster, y que caracterizan a toda la especie Homo erectus. En esencia, se trata de que el neurocráneo es más robusto, de paredes más gruesas, con un toro supraorbital recto y muy desarrollado que forma una auténtica visera, y otro refuerzo óseo transversal también muy conspicuo en el extremo posterior del cráneo, denominado toro occipital.

Hay además unos engrosamientos óseos en el techo de la bóveda craneal y en otras regiones del neurocráneo. En vista lateral se observa que el hueso occipital está muy angulado.

Aunque hay fósiles no pertenecientes al Homo erectus que presentan (si bien generalmente atenuados) algunos de estos rasgos que expresan robustez del neurocráneo, la combinación de todos ellos sólo se encuentra en esta especie. Además hay una serie de especializaciones en la base del cráneo del Homo erectus. El único ejemplar fósil de Java que presenta el esqueleto facial bien conservado es Sangiran 17; en él se observa una cara muy ancha y bastante plana, que parece una versión robusta de la de fósiles de la especie Homo ergaster como ER 3733 y WT 15000. Además, un fragmento de mandíbula y algunos restos craneales apenas descritos de Java son extremadamente robustos, tanto que ha habido y hay autores que han querido hacer con estos fósiles un género diferente llamado Meganthropus; sin embargo, mientras no se disponga de una documentación fósil más completa, es demasiado aventurado admitir la coexistencia de dos especies humanas en Java. Desde el punto de vista evolutivo, parece razonable aceptar que el Homo erectus deriva del Homo ergaster, aunque se aprecian cambios importantes que justifican que se los considere especies diferentes. Louis Leakey encontró en 1961 en Olduvai una calvaria incompleta (OH 9) que se data entre 1,4 y 1,2 m.a. Por la morfología de lo poco que se conserva, parece representar el eslabón intermedio entre el Homo

ergaster y el Homo erectus. Sin embargo, de confirmarse que el primer poblamiento

de Java se produjo hace 1,8 m.a., ya no podría ocupar ese lugar en la evolución humana.

En China, dos supuestos utensilios líticos, un fragmento mandibular con un molar y un premolar, y un incisivo humano suelto procedentes del yacimiento de Longgupo, podrían alcanzar una edad similar a la que ahora se atribuye a los primeros javaneses. Sin embargo, la edad es discutible, y la mandíbula podría no ser humana, sino de algún pariente de los orangutanes según algunos expertos. El incisivo es sin duda humano, aunque todavía no se tiene suficiente información sobre la posición de este resto en la estratigrafía del yacimiento (es decir, en el conjunto de capas que lo forman).

Si no se tienen en cuenta los problemáticos hallazgos de Longuppo, el fósil más antiguo de China es un cráneo muy mal conservado procedente de Gongwangling (Lantian), que parece tener algo menos de 1 m.a. La mandíbula de Chenjiawo (también de Lantian), puede ser de la misma edad o algo más moderna.

La más completa documentación humana fósil de China se encuentra en la cueva de Zhoukoudian, a unos 50 km de Beijing (o Pekín). Desde 1921, año en que comenzaron las excavaciones, se han descubierto restos de muchos individuos diferentes, incluyendo cinco calvarias. Por desgracia, la práctica totalidad de los fósiles se perdieron en 1941 cuando fueron enviados desde Pekín a Estados Unidos escoltados por infantes de marina americanos para que estuvieran «más seguros». Los fósiles nunca llegaron a su destino porque el convoy fue capturado por los japoneses, aunque no parece que lograsen apoderarse de los fósiles; en cualquier caso, nunca se ha vuelto a saber de ellos. Queda como consuelo el magnífico estudio que realizara Franz Weidenreich (1873-1948) y moldes de los fósiles.

En excavaciones más modernas se han encontrado algunos nuevos restos humanos. Los fósiles de Zhoukoudian se encuentran en varios niveles del yacimiento y se datan entre 250.000 años, los más modernos, y 550.000 años los primeros. Desde el punto de vista evolutivo los fósiles humanos de Zhoukoudian corresponden a la misma especie que los de Java, es decir al Homo erectus; sus capacidades craneales, estimadas en las cinco calvarias, varían entre 915 cc y 1225 cc.