5. De las variables: normas de promoción de la IED y desarrollo
5.1. Impacto de la inversión extranjera en el orden económico
En el Perú y América Latina no ha habido una correlación positiva entre la inversión foránea y el
desarrollo económico. Con ingresos de inversión extrajera 13 veces superiores a los registrados
Se han identificado tres causas fundamentales de tan desalentadores resultados: en primer lugar,
la mayor parte de los ingresos de inversión extranjera ha provenido de las privatizaciones de
empresas públicas y la compra de algunas privadas; es decir, ha sido resultado de transferir al
extranjero activos nacionales y no de la formación de capital fijo y la apertura de empresas
productivas. En segundo lugar, los recursos provenientes de las privatizaciones en su mayor parte se han destinado a financiar el déficit de la balanza de pagos o el fiscal. En tercer lugar, ha sido
muy modesta la contribución de la inversión extranjera para conseguir un desarrollo industrial
autentico, pues buena parte de ella se ha canalizado a las operaciones de ensamble de
manufacturas con partes y componentes importados. En cuanto a los déficit externos y fiscales,
estos tienen su origen en la disposición de recursos para el pago del servicio de la deuda externa
(235 000 millones de dólares de intereses sólo en 1990-1999).
Que a fin de aportar datos concordantes con el marco teórico formulado y con el objeto de
resaltar los logros en materia de inversión extranjera en países donde la liberalización de los
mercados no ha sido el único factor de fomento a la IED, se ha incluido a China, país que optó
por ahorrar e invertir más, y por mejorar la asignación de sus utilidades, mediante el uso de
mecanismos apropiados de manejo estatal y de modernización de sus esquemas de supervisión ha
logrado recibir más inversiones extranjeras, al mismo tiempo que consiguió potenciar su
industria. La apertura del mercado de capitales, la liberalización financiera, y las políticas de
reforma sectorial en China permitieron superar las dificultades de financiamiento de los grandes
proyectos de inversión en estos sectores. China ha abierto algunas zonas o regiones para recibir
inversiones extranjeras, y tiene una economía centralmente planificada donde la economía estatal
tiene un valor considerable y la empresa privada una fuerza relativa mucho menor. China es el
país en desarrollo que más inversiones extranjeras ha recibido en los últimos años (30% de la total captada por el mundo en desarrollo).
Brasil es el principal receptor de IED en América Latina, no obstante el influyente rol del Estado en la economía. El 2007 Brasil recibió 34 600 millones de dólares en inversión para proyectos
productivos, más que ningún otro país de Latinoamérica, y que representó un crecimiento del
84,3 % frente a la IED de 2006, a la par que ha permitido compensar el déficit en cuenta corriente
del país. Los principales sectores de destino de IED en Brasil han sido la industria alimenticia, las
telecomunicaciones, el sector energético y fundamentalmente la industria automotriz.
El desarrollo industrial de Corea del Sur se financió con cargo al ahorro interno y en menor medida con capital foráneo. Antes de la industrialización de Corea del Sur, que comenzó con el
Primer Plan Quinquenal en 1962 y que se organizó en torno a la producción de bienes de
sustitución de importaciones, el país tenía una economía basada en la agricultura de subsistencia.
En los 20 años transcurridos entre 1962 y 1982 el producto nacional bruto real creció a una tasa
promedio anual de 5.8%, el PNB per cápita se incrementó de 87 a 1 678 dólares. En el mismo
periodo Corea se convirtió en uno de los exportadores más importantes del mundo. Ello merced a
la aplicación de una política de Estado orientada al desarrollo industrial de bienes manufacturados
para la exportación. El desarrollo de una industria fundamentada en el uso intensivo de la mano
de obra para insertarse al mercado mundial y de especialización de su industria en las nuevas
tecnologías de la información.
En realidad la importancia del rol del Estado en la economía es un tema irrelevante en la
normatividad vigente, ello a tenor de lo establecido en el artículo 60 del texto constitucional de
1993 y según lo dispuesto por el artículo 7 del Decreto Legislativo 662 que permite la
liberalización de la cuenta de capital, la eliminación de controles sobre el crédito y la apertura de
los flujos al capital extranjero sin considerar los riesgos derivados de las fluctuaciones en el flujo
de los capitales internacionales, la multiplicación de las importaciones y el debilitamiento de la
balanza comercial que dicha medida muchas veces acarrea para el conjunto de la economía. Las
transacciones financieras dependen del cumplimiento de una promesa de pago futuro de modo
que los valores que preceden y que sobrevienen a las transacciones financieras suelen ser
sustancialmente diversos. Adicionalmente, las diferencias en las tasas de interés de los países
aunada a una situación carente de regulaciones provocan inversión especulativa. Se ha
cuestionado además el hecho de que las empresas foráneas usualmente exporten el componente
importado que es mayor que el de origen nacional. Y que la capacidad tecnológica local tienda a
disminuir, en vez de aumentar, dado que la compañía extranjera importa tecnología propia. En
consecuencia un marco legal de inversión extranjera no solo debe de fomentar la diversificación de la producción y la expansión del mercado. No solo debe estar asociado a la generación de
divisas y salarios adecuados sino también a evitar medidas económicas que puedan disminuir la
tasa de retorno de los activos financieros en el país. Ello es concordante con el propósito de evitar
la depreciación en el tipo de cambio mediante una política monetaria y fiscal coherente.
Hay que tener presente que los controles de las transacciones en la cuenta de capital son la manera en que un país trata de protegerse contra los riesgos derivados de las fluctuaciones en el
flujo de capitales internacionales. Estos controles cobran importancia en el marco de un régimen
cambiario fijo, cuyo mantenimiento puede complicarse si hay un flujo libre de capitales. En
cualquier caso la apertura prematura de la cuenta de capital implica riesgos graves si la
reglamentación y supervisión financieras son inadecuadas. Si los sistemas bancarios no están bien
reglamentados y si los mercados internos de capital están sujetos a distorsiones, las afluencias de
capital extranjero en este contexto podrían crear numerosos problemas.
La industria cumple varias funciones muy relevantes para la expansión del sistema económico: la
generación de innovaciones y absorción del progreso tecnológico y la inducción del crecimiento.
En el sector industrial radica el núcleo principal de los agentes que desarrollan tecnologías de
producción, especialmente de aquellas que son susceptibles de transferencia intersectorial y que
se difunden por todos los segmentos del sistema económico; e igualmente, es uno de los sectores
económicos que mayor capacidad muestra para incorporar innovaciones en los procesos de
producción, y en los correspondientes productos, lo que redunda en continuos y superiores
incrementos de productividad. En suma, la industria constituye el eje que da organización,