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La inconmensurabilidad y la carga teórica de los datos

In document Okasha. Filosofia de La Ciencia. (página 42-44)

Kuhn tenía dos argumentos filosóficos importantes para respaldar estas afirmaciones. Primero, el sostuvo que los paradigmas rivales son ‘inconmensurables’ entre si. Para entender esta idea, debemos recordar que para Kuhn un paradigma determina completamente la visión que los científicos tienen del mundo. Ellos lo ven todo a través de los lentes del paradigma. Así, cuando en una revolución científica un paradigma existente es reemplazado por uno nuevo, los científicos tienen que abandonar completamente el marco conceptual que utilizan para darle sentido al mundo. Kuhn incluso llegó a afirmar, obviamente algo metafóricamente, que antes y después de un cambio de paradigma los científicos ‘viven en mundos diferentes. La inconmensurabilidad es la idea de que dos paradigmas pueden ser tan diferentes que se hace imposible cualquier comparación directa entre ellos – no hay un lenguaje común al cual puedan ser traducidos ambos. Como resultado, los proponentes de diferentes paradigmas ‘no pueden establecer un contacto completo entre sus puntos de vista’, afirmó Kuhn.

Esta es una idea interesante aunque algo vaga. La doctrina de la inconmensurabilidad deriva fundamentalmente de la idea de Kuhn de que los conceptos científicos obtienen su significado de la teoría en la cual juegan un rol. Así, para entender el concepto newtoniano de masa, por ejemplo, necesitamos entender la teoría de Newton completa – los conceptos no pueden ser explicados independientemente de las teorías en las cuales están insertados. Esta idea, llamada a veces ‘holismo’, fue tomada muy en serio por Kuhn. El sostuvo que el termino ‘masa’ realmente significó algo diferente para Newton y Einstein, ya que las teorias en las cuales estaba insertado el término eran diferentes. Esto implica que Newton y Einstein estaban, en efecto, hablando lenguajes diferentes, lo cual obviamente complica el intento de elegir entre sus teorías. Si un físico newtoniano y uno einsteniano intentaran de tener una discusión racional, terminarían hablando cosas que ambos no entenderían.

Kuhn usó la tesis de la inconmensurabilidad para refutar la idea de que los cambios de paradigmas son completamente ‘objetivos’, y para reforzar su cuadro no acumulativo de la historia de la ciencia. La filosofía tradicional de la ciencia no vio mayor dificultad en escoger entre teorías rivales – usted simplemente hace una comparación objetiva entre ellas, a la luz de la evidencia disponible, y decide cual es la mejor. Pero esto presupone claramente que hay un lenguaje común en el cual se pueden expresar ambas teorías. Si, como afirma Kuhn, los proponentes de los paradigmas antiguo y nuevo están, casi literalmente, hablando de cosas que ambos no entienden, no puede ser correcta una propuesta simplista de elección de paradigma. La inconmensurabilidad es igualmente problemática para la tradicional imagen ‘lineal’ de la historia científica. Si los antiguos y nuevos paradigmas son inconmensurables, entonces no puede ser correcto pensar en las revoluciones científicas como el reemplazo de ideas ‘equivocadas’ por otras ‘correctas’. Porque llamar a una idea correcta y a otra equivocada implica la existencia de un marco común con el cual evaluarlas, que es precisamente lo que niega Kuhn. La inconmensurabilidad implica que el cambio científico, lejos de ser una

progresión directa hacia la verdad, no tiene una dirección definida: los paradigmas actuales no son mejores que los antiguos, solo son diferentes.

Pocos filósofos fueron convencidos por la tesis de Kuhn de la inconmensurabilidad. Parte del problema fue que Kuhn también afirmó que el paradigma antiguo y el nuevo son incompatibles. Esta afirmaciones muy plausible, porque si el antiguo y el nuevo paradigma no fueran incompatibles no habría necesidad de elegir entre ellos. En muchos casos la incompatibilidad es obvia - la afirmación ptolemaica de que los planetas se mueven alrededor de la tierra es obviamente incompatible con la afirmación copernicana de que ellos se mueven alrededor del sol. Pero, como los críticos de Kuhn rápidamente señalaron, si dos cosas son inconmensurables, entonces no pueden ser incompatibles. Para ver porque, considere la proposición de que la masa de un objeto depende de su velocidad. La teoría de Einstein dice que esta proposición es verdadera mientras que la teoría de Newton dice que es falsa. Pero si la doctrina de la inconmensurabilidad es correcta, entonces realmente aquí no hay desacuerdo entre Newton y Einstein, porque la proposición tiene un significado diferente para cada uno de ellos. Sólo si la proposición tiene el mismo significado en ambas teorías, es decir sólo si no hay inconmensurabilidad, hay un conflicto genuino entre las dos. Como todos (incluidos Kuhn) están de acuerdo en que las teorías de Newton y de Einstein están en conflicto, hay una fuerte razón para sospechar de la tesis de la inconmensurabilidad.

En respuesta a este tipo de objeciones, Kuhn moderó algo su tesis de la inconmensurabilidad. Insistió en que incluso si dos paradigmas son inconmensurables, esto no significa que sea imposible compararlos, sólo hace que la comparación sea más difícil. Kuhn sostuvo que se podía lograr una traducción parcial entre paradigmas diferentes, y así, los proponentes de los paradigmas antiguo y nuevo podían comunicarse hasta cierto grado: Ellos no siempre hablarían sin entenderse del todo. Pero Kuhn continuo sosteniendo que una elección completamente objetiva entre paradigmas era imposible. Porque además de la inconmensurabilidad que deriva de la ausencia de un lenguaje común hay también lo que el llamó ‘inconmensurabilidad de criterios’. Esta es la idea de que los proponentes de diferentes paradigmas pueden diferir acerca de los criterios para evaluar los paradigmas, acerca de que problemas debería resolver un buen paradigma, acerca de cómo sería una solución aceptable de esos problemas, etc. Así, incluso si ellos pueden comunicarse efectivamente, no serán capaces de llegar a un acuerdo acerca de la superioridad de alguno de los paradigmas en cuestión. En palabras de Kuhn, ‘cada paradigma satisfará sus propios criterios y muy poco de aquellos dictados por su oponente’.

El segundo argumento filosófico de Kuhn estuvo basado en una idea conocida como la ‘carga teórica’ de los datos. Para asir esta idea, suponga que usted es un científico tratando de escoger entre dos teorías en conflicto. Es obvio que hay que buscar datos que nos ayuden a decidir entre las dos – justamente lo que recomienda la filosofía tradicional de la ciencia. Pero esto solo será posible si existen datos que son convenientemente independientes de las teorías, en el sentido de que un científico aceptaría los datos cualquiera que sea la teoría en que creyera. Como hemos visto, los positivistas lógicos creían en la existencia de tales datos teóricamente neutrales, los cuales proveerían una corte de apelación objetiva entre las teorías rivales. Pero Kuhn sostuvo que el ideal de neutralidad teórica es una ilusión – los datos están invariablemente contaminados pos suposiciones teóricas. Es imposible aislar un conjunto de datos ‘puros’ que todos los científicos aceptarían independientemente de sus convicciones teóricas.

Para Kuhn, la carga teórica de los datos tuvo dos consecuencias importantes. Primera, esto significó que la elección entre paradigmas rivales no podía ser resuelta apelando simplemente a ‘los datos’ o los ‘hechos’, porque lo que para un científico cuenta como dato o hecho, dependerá del paradigma que él acepte. Por lo tanto, una elección perfectamente objetiva entre dos paradigmas es imposible: no hay un punto neutral ventajoso desde el cual examinar las proposiciones de cada uno. Segunda, la idea de verdad objetiva es cuestionada. Para ser objetivamente verdaderas nuestras teorías o creencias deben corresponder a los hechos, pero la idea de tal correspondencia tiene poco sentido si los hechos mismos están infectados por nuestras teorías. Esto llevo a Kuhn a la idea radical de que la verdad misma es relativa a un paradigma.

¿Porque pensó Kuhn que todos los datos estaban cargados de teoría? Sus escritos no son completamente claros en este punto, pero al menos dos líneas de argumentación son discernibles. La primera es la idea de

que la percepción esta fuertemente condicionada por creencias de fondo – lo que vemos depende parcialmente de lo que creemos. Así, un científico entrenado observando por medio de un sofisticado aparato de laboratorio mirara algo diferente a lo que miran los legos, obviamente por que el científico tiene varias creencias acerca del aparato que los legos no poseen. Hay varios experimentos psicológicos que supuestamente muestran que la percepción es sensible, de esta manera, a las creencias de fondo – aunque la interpretación correcta de esos experimentos es un asunto de discusión. Segunda, los reportes científicos experimentales y observacionales son presentados a menudo en un lenguaje altamente teórico. Por ejemplo, un científico podría reportar el resultado de un experimento diciendo ‘una corriente eléctrica esta fluyendo a través de una barra de cobre’. Pero este dato esta evidentemente cargado de una gran cantidad de teoría. Este no seria aceptado por un científico que no compartiera las creencias estandarizadas acerca de las corrientes eléctricas, y por lo tanto, no es teóricamente neutral.

Los filósofos están divididos acerca de los meritos de estos argumentos. Por un lado, muchos coinciden con Kuhn en que la neutralidad teórica pura es un ideal inalcanzable. La idea positivista de un tipo de datos establecidos totalmente libres de cometidos teóricos, es rechazada por la mayoría de los filósofos contemporáneos – nadie ha logrado siquiera decir como se podría lograr esto. Pero no es muy claro que esto comprometa la objetividad del cambio integral de paradigma. Suponga, por ejemplo, que un astrónomo ptolomeico y uno copernicano están engarzados en un debate sobre cual teoría es superior. A fin de que el debate sea significativo, necesitan algunos datos astronómicos en los cuales ellos concuerden. Pero, ¿por qué esto debería ser un problema? Seguramente ellos pueden estar de acuerdo en la posición relativa de la tierra y la luna en noches sucesivas, por ejemplo, o el tiempo en el cual sale el sol. Obviamente, si el copernicano insiste en describir los datos en una forma que presuponga la verdad de la teoría heliocéntrica , el ptolomeico le objetará. Pero no hay razón para que el copernicano haga esto. Afirmaciones como ‘el 14 de mayo el sol salió a las 7.10 a.m.’ puede ser aceptada por un científico, sea que crea en la teoría geocéntrica o en la teoría heliocéntrica. Tales afirmaciones pueden no ser teóricamente neutrales de una manera total, pero están lo suficientemente libres de contaminación teórica para ser aceptadas por los proponentes de ambos paradigmas, que es lo que importa.

También es obvio que la carga teórica de los datos nos fuerza a abandonar el concepto de verdad objetiva. Muchos filósofos aceptarían que la carga teórica de los datos hace difícil ver como el conocimiento de la verdad objetiva es posible, lo cual no quiere decir que el concepto mismo es incoherente. Parte del problema es que, como muchas personas que desconfían del concepto de verdad objetiva, Kuhn falló en encontrar una alternativa viable. La idea radical de que la verdad es relativa al paradigma tiene, en ultima instancia, muy poco sentido. Como todas las doctrinas relativistas, esta enfrenta un problema critico. Considere la siguiente cuestión: la afirmación misma de que la verdad es relativa al paradigma, ¿es objetivamente verdadera o no? Si los proponentes del relativismo responden ‘si’, entonces admiten que el concepto de verdad objetiva tiene sentido y caen en una contradicción. Si responden ‘no’, entonces ellos no tienen bases para discutir con quienes están en desacuerdo y que dicen que, en su opinión, la verdad no es relativa al paradigma. No todos los filósofos aceptarían que este argumento refuta al relativismo, pero si sugiere que abandonar el concepto de verdad objetiva es más fácil de decir que de hacer. Ciertamente, Kuhn levantó algunas objeciones a la visión tradicional de la historia de la ciencia como una simple progresión lineal hacia la verdad, pero la alternativa relativista que ofreció es bastante problemática.

In document Okasha. Filosofia de La Ciencia. (página 42-44)