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18741 18819 21967 28028 29130 37107 48965 49035 82469 72277 71762 71620 71515 73122Area y Producción de Cítricos en el Quindío.

3.2 CAUSAS DE LA CRISIS CAFETERA

3.2.3 Insostenibilidad en el modelo tecnológico

Era muy buen cafetero, iba con el Comité. Llegué a tener 60 cogedores. Para el crédito, el Comité me obligó a tumbar el sombrío y a sembrar variedad. Veníamos del caturra, bueno, que se paloteaba, luego supimos que era deficiencia de magnesio y se pensaba que era roya, bastaban 2 aplicaciones a tiempo, lo aprendimos al final. La caturra permitía ahorrar, con la variedad se cogían sólo pesitos (JM: 11).

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22La variedad da todo el año y es más susceptible a la broca.” (EB: 27).

23La UN desarrollo otra tecnología: los cucarrones son alcohólicos y se diseñaron trampas con sustancias que huelan a alcohol y platos atrapamoscas. El alcohol empieza a evaporarse y la broca se mete debajo y se pega al plato (EB: 27-28).

24Sin árboles el café se quema y se vuelve inútil. El café debe su duración a la presencia de árboles (London, 1989:14)

, con uso desmedido de abonos sintéticos. En las charlas de cafetería, presumir cuántos árboles se sembraba por ha y la cantidad de abono utilizado, fue signo de prestigio, así sobrevino una “estética tecnicista”. Esta tendencia tecnológica culminó con el lanzamiento del “café variedad” hacia mediados de los 80s. Sin embargo “la variedad” encontró resistencia entre los productores: por la deficiencia de anclaje, la exigencia de especiales prácticas

culturales, porque dispersa su producción en más “graneos”, los granos son de

Antioqueños -donde las Cooperativas de Caficultores monopolizaban las compras- no se adquiriera

la cosecha, suscitando protestas de autoridades y caficultores.

“Acatamos las sugerencias de la Federación, que asuma los riesgos de la almendra pequeña” – El Colombiano, Sep de 1988- (London, 1989:3).

En 1988, el antropólogo Norteamericano Christopher E London, realizó un trabajo de campo en Betulia, Sudeste Antioqueño. Consignó reflexiones sobre el modelo tecnológico impulsado por la Federación. Pese a que aún no se había roto el Pacto de Cuotas y no se presentaba la broca, el autor predijo que ese modelo

podría desencadenar una crisis cafetera.

“El cambio tecnológico había introducido los factores de desestabilización cafetera” (Ibid: 2).

Las razones eran sociales y técnicas. Socialmente, al diferenciar negativamente al pequeño productor, se destruía al portador de una cultura cafetera que garantizaba la calidad, se reducía la oferta de mano de obra y se prescindía del “amortiguador” entre la clase media y el jornalero. Dentro de las razones técnicas se adujó que un grano de menor tamaño propiciaba su cristalización y atentaba contra la calidad; que el poco anclaje del “variedad” lo hacia susceptible a caer después de 2 cosechas, que era más exigente en insumos, que con la eliminación de los bosques se perdía la fertilidad natural y demandaba más abonos. Garantizaba “una rentabilidad actual pero no en el largo plazo” (Ibid: 3) “si el químico llega a ser la base de la fertilidad de café se está perdido. Tales costos no pueden ser llevados por un cafetero humilde” (Ibid: 13).

El modelo era antiecológico25 (favorecía la erosión, la eliminación de la avifauna). Se sustentaba en una concepción del desarrollo tecnológico economicista26 y tecnicista27, en que sólo importaba la productividad y la riqueza a corto plazo, desatendiendo la “sustentabilidad productiva”. Se desconocían aspectos integrales y holísticos del desarrollo tecnológico, al exigir la aceptación de la totalidad del modelo tecnológico, desapercibiendo que entre los productores la adopción de recomendaciones

apenas puede ser parcial28

25Los cafeteros no han visto en la naturaleza una cosa agotable(Ibid: 11).

26Una concepción del desarrollo que busca la ganancia a corto plazo…Para medir la rentabilidad de un estilo tecnológico hay que tener de presente el papel que juega dentro del ambiente(Ibid: 7). El cambio tecnológico debe ser visto desde una perspectiva amplia de su impacto, El cambio no es meramente tecnológico sino ecológico…Una visión tecnicista que no toma en cuenta las condiciones ecológicas, origina una perspectiva de la riqueza sólo en términos de la productividad y la ganancia inmediata. La verdadera tecnificación está basado en la supervivencia a largo plazo no el afán de lucro inmediato (London ,1989:12,13). Bienestar no es sacar más plata sino usar bien la plata y los recursos disponibles(Ibid: 18).

27 Estética tecnicista: medida cultural que justifica el cambio, tecnológico que no se produce aislado del ámbito cultural(Ibid: 16).

28La variedad requiere adoptar insumos y prácticas culturales que antes no se utilizaban(Ibid: 4).

.

“Con los años la dependencia del químicos es total y se carece de conocimientos alternativos. El abono es narcótico, quema el suelo. Los químicos deben combinarse con otras fuentes de fertilizantes” (Ibid: 7). “Eran paradigmas importados” (Ibid: 9).

En consecuencia se abogaba por otro modelo: “tecno ecológico” y holístico29, con métodos de investigación en campo30. Sugería cambiar el modelo de extensión: no apoyarse exclusivamente en las visitas individuales, acudir más a las actividades grupales e

interinstitucionales31, apuntar más al cambio de actitudes y valores32, orientarse

por otra concepción del desarrollo, opuesta al consumismo, fomentado por los cambios tecnológicos, la llegada de la electricidad y las vías de comunicación, que

terminaban aproximando a los campesinos a la cultura urbana33

Para el autor sólo una producción más ecológica podía respaldar la calidad del café suave colombiano

.

34. Quienes más cerca estaban a tal modelo de producción

eran los pequeños productores, que no podían asumir los costos del modelo pregonado por la Federación. Esos pequeños cafeteros sustentaban valores de identidad35

29Alto costo de la tecnificación, con condiciones sociales y técnicas que militan contra su desarrollo. No se apunta a una caficultura holística en que el pequeño pueda participar… El desarrollo no es meramente técnico debe ser integral… contemplando factores de inestabilidad que socavan la capacidad del cafetero par enfrentar las crisis… se debe .invocar participación… visión amplia y holística de interrelaciones entre los elementos naturales. (Ibid: 20).

30La tecnología científica está en variación constante…el productor no cambia en meses, una equivocación puede ser fatal…el cafetero trabaja en condiciones muy diversas no limitadas sólo por el café…no tiene recursos para cambiar de un momento a otro, no trabaja en un ambiente controlado sino en un ambiente abierto y heterogéneo… promover el cambio tecnológico para que sus consejos y reglas sean estables… el cafetero no puede jugar con sus métodos. Hacer investigación no en el ambiente controlado y hermético del científico si no en lo heterogéneo y problemático del cafetero, las prácticas culturales del cafetero no son homogéneas ni debe pensar que el cambio de prácticas culturales se puede hacer de manera homogénea (Ibid: 11-13).

31El cambio viene en pedazos no en paquetes completos. El método de visitas individuales no da para una extensión amplia a través de la cual pueda capacitarse al cafetero para enfrentar diversas complejidades(Ibid: 13).

32Los prácticos sólo cuidan de si se abonó y se uso el préstamo(Ibid: 10).

33La identidad como campesino y cafetero antes fuerte se está perdiendo… Hay descontento frente al estilo de vida rural, trabajo duro y de recompensa limitada(Ibid: 17).

34Cambio tecnológico que introduce factores de desestabilización, de la sobrevivencia de los árboles depende la sobrevivencia del suelo (Ibid: 2). Los agroquímicos deben ser sólo un complemento de la fertilidad, si el químico llega a ser la base de la fertilidad de un cafetal ya está perdido (Ibid: 13-14).

35Trabajar por una nueva identidad cafetera(Ibid: 19).

como cafeteros que los aproximaba a las formas de producción tecno ecológicas. En consecuencia, la Federación debería de convertirlos en aliados y no tenerlos como una carga.

Las reflexiones de London concuerdan con lo que, 18 años después, expresaron algunos de nuestros entrevistados, quienes manifestaron la desilusión con el modelo tecnológico en que se les involucró. Atribuían mayor importancia en la crisis a las exigencias de costos de producción y a la escasa perdurabilidad y resistencia de las nuevas especies de café y no daban demasiada importancia al impacto de la ruptura del pacto.

“La crisis se debió a La Federación. Hizo tumbar los guamos y los cafés tradicionales para que compráramos abonos, eran, 614 palos por cuadra, 130-150@ sin ningún gasto. Hacia 1975, se echó atrás porque hubo que invertir en químicos y renovaciones (BG: 1).

Echo la culpa a la política de aumentar la producción y aumentar los gastos. A un palo de café tradicional le cogí 32 kg a uno de caturra sólo 7 kg. Los gastos aumentaron y no fuimos capaces de sostenerlo, otro sería el cuento con la vieja caficultura. La plaga aumentó por la aglomeración, bajo la calidad, acabamos el suelo matando los microorganismos. Hasta 1970 no conocíamos venenos. Se nos dijo que de 150@ íbamos a pasar a 400@, un espejismo. Conozco de está tierra desde 1928, sólo conocí los abonos sintéticos después de 1970. Manteníamos la tierra cubierta, había humedad y abonos orgánicos. El primer abono, subsidiado, fue a $13 el bulto. Desde el 82 la producción bajó, tuve que soquiar, un lucro cesante de 2 años, y todavía hay arábigos que sembró papá”(BG: 2).

Esos señalamientos tal vez respondan por el hecho de que las realidades productivas y de costos son percibidos directamente: la variedad es exigente y delicada, los costos de los abonos están en alza. Entretanto, no se comprende la dinámica de los mercados internacionales y cómo se da en el mercado internacional el ajuste de precios. Se tiende a creer que la determinación de los precios es un antojo de la Federación, fue el riesgo en el que se incurrió con la intervención del mercado nacional y los precios de sustentación.

Nos parece injusta la percepción que se tiene de la Federación. Pero es importante detectar si el enjuiciamiento del patrón tecnológico implementado tuvo repercusiones y si los productores que juzgaron negativamente la experiencia de ese modelo de producción, en el futuro serían reacios a replicar un modelo semejante. En 3 de 4 casos, esa experiencia implico un viraje, es decir mayor

propensión a buscar alternativas sustentables (arborización, manejo de coberturas,

disposición a implementar abonos orgánicos), en 1 de estos 3 casos el viraje fue drástico, al punto de empeñarse en un radical discurso alternativo. Sin embargo en los casos restantes, en un primer momento siguió primando la búsqueda de rentabilidades mediante mayor productividad, pero en un segundo momento, cuando se hizo evidente el alza de los insumos, hubo menos escepticismo en las alternativas, fue más rápida la propensión a explorarlas, pero invocando el costo/beneficio y no el ideal de la sostenibilidad.

3.2.4 Adaptación a los mercados laborales

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