PROFUNDIDAD DE LA CONSCIENCIA EXPERIENCIA
Siguiendo las instrucciones con detalle y gran atención o precisión, vemos que a cada pasito ocurre una Experiencia NUEVA, que va a influir en la capacidad perceptiva subsiguiente de la totalidad de las percepciones ordinarias y cotidianas.
Primeras Instrucciones
Una vez sentados comenzamos a observar nuestra mente. Aparecen pensamientos que son identificados como tales. La instrucción es no seguirlos, no desarrollarlos porque conducirán a la distracción. Concentrando la atención en la respiración, desaparecen sin necesidad de luchar contra ellos. No es necesario oponerse a ellos. Dejamos en libertad la capacidad de pensar mecánica inconsciente, no la intencional y la sugerida subconsciente que es otra cualidad del pensamiento, la capacidad o función creadora y asociativa; un pensamiento lleva a otro. La cualidad intencional consciente es la que lo provoca por el "quiero pensar en esto o lo otro", por deseo de cálculo o de reflexión.
De esta manera identificamos estas cualidades de la consciencia-pensante que comúnmente ocurren mezcladas y no distinguimos la mecánica, la asociativa, la voluntaria y la distracción que suponen.
Consecuencias
La posibilidad de observar nuestros pensamientos nos conduce a experimentar la capacidad de pensar y observar las tres cualidades básicas del mismo: Pensamiento inconsciente o mecánico, asociativo e intencional y sus secuencias valorativas, relacionadoras con sus acompañantes emocionales que traslucen la personalidad de cada sujeto, sus inclinaciones, preferencias, previsiones, ilusiones, miedos, defensas... etc.
La primera consecuencia práctica de estas observaciones es que muchas personas por primera vez, caen en la cuenta de que tienen pensamientos de las tres clases especificadas, de la misma manera que tienen manos, las manos no nos tienen a nosotros sino nosotros tenemos a las manos. Nosotros tenemos los pensamientos. Esto significa un distanciamiento, la identificación del pensamiento como instrumento y una facultad, pero de ninguna manera el asiento esencial de nosotros mismos. Es nuestro EGO pero nuestro EGO no es nosotros.
Como cuando miramos un espejo, la imagen es yo pero yo no soy la imagen. Así no podremos ya nunca más identificarmos con nuestro EGO.
En segundo lugar, el descubrimiento: "Mi EGO no soy yo" es caer en la cuenta de que esta observación la estamos haciendo desde otra consciencia diferente de la del pensamiento. Quien lee en su propia mente es el lector.
En tercer lugar, descubrir que el pensamiento puede ser detenido, borrado, eliminado, controlado, cuando colocamos firmemente la atención en la respiración o la postura. Esta energía intencional, es descubierta como un poder, aunque sea momentáneo, sobre el pensamiento. Al mismo tiempo descubrimos el poder opuesto: la fuerza del pensamiento que nos lleva, si no hay atención, por las injerencias que nuestra personalidad propone, los asuntos que deseamos y los que tememos, con lo cual nos atamos al sistema dualista, antagónico y limitador, condicionante y condicionado, de las sensaciones, las emociones y la conducta. En cuarto lugar, podemos tomar posiciones frente a estos hechos pudiendo oponernos a una dependencia mecánica.
Pero este condicionamiento, este hábito establecido por años de repetición y reforzado por creer que es Yo, se ha llegado a englobar al cuerpo e incluso a sus funciones, debiendo este expresarse para ser reconocido de manera semejante al pensamiento: por sistemas automáticos, asociaciones inconscientes, significados simbólicos, como instrumento para los deseos del EGO. Pero no vemos su libertad ni real naturaleza porque nuestros ojos son los del EGO. Este dualismo mente-cuerpo con predominio de uno sobre otro según las circunstancias, comienza a debilitarse a partir del momento en que observamos las consecuencias de la Práctica del segundo grupo de instrucciones.
Segundas Instrucciones
Aprendizaje de la postura justa y la respiración justa. La primera está bien descrita en el FUKANZAZENJI pero no así la segunda, que consiste en una inspiración
natural y una espiración prolongada (al menos tres veces más larga) forzando ligeramente al final, a la altura del ombligo, de manera que se expulse el resto del aire. Todo esto sin mover el tórax, solamente con el abdomen.
En todo entrenamiento, el aprendiz no debe utilizar juicios que provengan de sus propias creencias. El aprendiz lo es porque no sabe, permitiéndole esto dejar libre su consciencia para lo nuevo. Esta negación de sus propios pensamientos, su EGO, debe esperar que no se produzca constantemente, sino por momentos, consiguiendo la concentración y alternándose con distracciones hasta que fortaleciendo su atención por incontables repeticiones domine crecientemente y sin proponérselo, su barullo mental.
Consecuencias
La realización de estas segundas instrucciones frecuente y repetidamente a pesar de los fracasos, es una experiencia del cuerpo por sí mismo. Las observaciones de las sensaciones orgánicas independientemente de la utilización del cuerpo por parte del EGO como instrumento para sus logros, es también una nueva experiencia de Libertad en si misma. Igualmente nueva, es la experiencia de percepción de los estímulos exteriores no condicionados por los deseos del EGO, ni por sus temores. Es por esto por lo que lo llamamos Nueva Experiencia de Libertad o Percepción directa porque está momentáneamente liberada del condicionamiento. Es una percepción primaria que no depende de interpretaciones ni estas deben ser hechas, una vez que ocurre dicha percepción. Es necesario insistir en este último punto porque si es interpretado, el EGO se apropiará de la Experiencia, creándose un circulo vicioso de caracteres dualistas que reforzarán al Yo, bien porque resolverá "huir" bien porque se las atribuirá egocéntricamente.
La experiencia de esta consciencia es otro nivel de consciencia cuyas consecuencias son maravillosamente actualizantes porque es la misma consciencia cósmica de todos los seres sensibles.
Este acontecimiento percibido por el sujeto imposibilita la diferenciación en este nivel entre Yo y No-Yo. Entre Yo y otro Yo, dada su identidad.
A partir de este momento la peregrinación por los niveles de la propia consciencia ensancha por sí misma la percepción de tal manera que la flexibilidad alcanzada permite al sujeto una experiencia extraordinariamente rica de sí mismo. (Recursos desconocidos).
Observando como se conduce según el nivel de consciencia que utiliza, sus sentidos, emociones y pensamientos, en lugar de estar sólo reducidos a un campo elemental y limitado por sus valoraciones personales antiguas, se han ensanchado hasta hacerse ilimitadas. Distingue así, lo que es el Camino del Corazón; liberados los sentidos en su propio SATORI e igualmente el pensamiento, el hombre varía de consciencias como el año de estaciones sin dejar de ser él mismo. La Variedad así, es manifestación de la Unidad. "Fenómenos y vacío se interpenetran". Apariencia y realidad son NO-DOS. Esto es Práctica-Realización.
Llegado este punto, el practicante que ha necesitado de su SHANGA y su maestro para no desviarse, les va a necesitar más aún, puesto que las sutilezas del engañoso EGO que ha ido descubriendo, van a ser más finas y difíciles de reconocer. No teniendo que defenderse de ciertos temores ni perseguir ciertos deseos, su sistema defensivo también se ha relajado porque ya no se trata de un Yo simple e infantil, sino evolucionado. Asistir como primer espectador a este sutil juego es, aunque sólo fuese por esto, un experimento apasionante y también tranquilizador. Sin embargo tanto los aspectos psicoterapéuticos como filosóficos y otros, nada tienen que ver en importancia con la experimentación íntima de la propia consciencia, por la que cada acción recupera la agilidad y la frescura de lo completamente nuevo cada vez que se realiza. Este descubrimiento del presente como lo único vivo, llevaría mucho tiempo de explicaciones y jamás se acercaría a la calidad de vivirlo siendo por esto por lo que lo llamamos lo Inexplicable. No es secreto, sino íntimo. Intelectualizarlo es degradarlo y confundir. La vida es para ser vivida. Está más allá de la racionalidad, la razón una vez que ocupa el lugar de la función adecuada es un magnífico instrumento propio de la naturaleza humana, cuyas verdaderas funciones hemos de descubrir precisamente.
El objetivo del ZEN es un no-objetivo. Ello se debe a que "ser el que soy" no puede constituir meta ni obtención alguna para el EGO del principiante. Cuando esto es así, estamos a un nivel de consciencia distinto del habitual, extremadamente superficial, ya que el EGO funciona por objetivos, metas o logros, acumulándolos en su memoria desde donde van a continuar reforzándole y condicionando. SHOTOKU.
Cuando la Práctica es MU-SHOTOKU (sin objetivo, sin idea de beneficio), el pensamiento no condicionado es directo y primario, llamándole en nuestra Práctica, pensamiento natural, original, libre. Es entonces HISHIRYO. SHIRYO=pensamiento, MU-SHIRYO=no pensamiento. HISHIRYO = pensar sin pensar .
El desarrollo y la profundización de este tipo de consciencia-pensamiento corresponde también a otro nivel de consciencia de mayor madurez, transformando inconscientemente la personalidad (reestructuración).
El practicante que crea que con esto ha llegado al final del proceso, se equivoca, porque el encuentro de estos dos tipos de experiencia de mayor profundidad de las habituales debe ser unificado para poder prosperar al siguiente nivel de consciencia.
Esta nueva manera de percibir el cuerpo y la mente deber ser igualmente sobrepasado, dicho con mayor exactitud, abandonada, voluntariamente dejada atrás, olvidada, perdida, dejada caer. Esto es JIN SHIN DATSU RAKU. Una vez que esto está firmemente decidido, por esto mismo o en esto mismo, el siguiente nivel aparece, y lo llamamos SAMADHI. NADA. No queda NADA. ESTADO DE GRAN MUERTE del Ego.
Pero la nada que es ausencia de pensamiento, no es la Nada Presencia. El campo de la consciencia, calmado, limpio y transparente va a permitir al practicante maduro percibir como un espejo, que lo hace sin sufrir modificación alguna. Esta consciencia es la consciencia original, natural, tal cual es la consciencia vacía, reflejándose en ella las cosas tal cual son, verdaderamente y sin distorsiones egoístas, egocéntricas, egóticas. Esta es la Talidad de la Consciencia y la Talidad de las cosas.
Esta etapa es la del Despertar de la Consciencia y lo anterior se percibe como un sueño. BODAISHIN significa esto, el propósito de continuar el Gran Plan de lo Inexplicable, el Gran Plan del Cosmos en nosotros mismos, esta vez voluntaria y conscientemente. Esta es la única filosofía creíble, la del Naúfrago, el fracasado que intuye más allá de los razonamientos que la vida no puede ser Alo vivido antes@. Este sujeto de experiencia ya ha aprendido "lo que no es" pero aún no sabe "lo que es".
En la "etapa del sueño" nos identificamos con los pensamientos,es nuestro EGO. Desconfiando de esto, hay personas que "naturalizan" su existencia Adejándose guiar por su cuerpo@. La identificación con el cuerpo desemboca en un comportamiento instintivo, de atención orgánica irracional o autojustificativa ya que se conserva el mismo EGO del placer, llamándolo con frecuencia "exprimir la vida", "vivir el presente", "tener experiencias"; frases patéticas y desesperadas de la misma raíz egótica y autodestructiva que desembocan en sufrimiento para sí y para otros igualmente.
La identificación con la mente o con el cuerpo conservan el dualismo de uno frente a otro, de uno al servicio del otro. Esta visión no es visión, sino ignorancia, ceguera. De nuevo el enfoque personalista e interesado, limitado al placer y temiendo al dolor.
Llegados a este punto apena comprobar que profesionales o no del asunto de la vida, amor o libertad, actúen desde presupuestos teóricos resistiéndose a la comprobación en sí mismos de su propio Origen, su propia Naturaleza y se niegen a vivir en la lucidez de la propia experiencia profunda, más allá de lo personal. Padres y madres, médicos, maestros, biólogos, ecológistas, artistas, sacerdotes...manipulan conceptos en la zona superficial de la consciencia, relacionan pensamientos y construyen teorías imaginativas, fantásticas o científicas teniendo como base de inspiración, pensamientos. Todas las filosofías están por condición atadas a las palabras. Sin embargo, la experiencia ZEN no tiene relación alguna con ellas, es una experiencia anterior a las palabras. Por ser una experiencia de la Profundidad de uno mismo y de todo lo existente vivo o sensible, no tiene forma alguna, no es imaginable, discutible, modificable, troceable. "El espíritu no se deja atrapar" por la consciencia superficial pensante. La Sabiduría no es conocimiento.
Vida, todo el comportamiento se convierte en auténtico potencialmente. Ahora queda cargar con el propio Yo en sus deformaciones más difíciles de movilizar, más automatizadas. Pero el Practicante también puede transcender esta situación si su entrega es generosa.
CAPÍTULO 2
COMO COSER CUANDO SE ACABA EL HILO. REBELIÓN ESPIRITUAL