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Internado en el campo de concentración de Buchenwald.

Prof. Paúl Rassinier, en "El Drama de los Judíos Europeos:

"Desde hace 15 años, cada vez que en

un lugar cualquiera de la Europa no ocupada por los soviéticos me habían señalado a un testigo que pretendía haber asistido personal- mente a unas ejecuciones por medio del gas, me había trasladado inmediatamente a aquel lugar para recoger su testimonio. Y, cada vez, la experiencia había terminado igual:

consultando mi fichero, le formulaba a aquel testigo tantas preguntas concretas a las cuales sólo podía contestar con unas mentiras

evidentes, incluso a sus propios ojos, que

terminaba por confesarme que él no había visto nada, pero que un íntimo amigo suyo, muerto en la aventura y de cuya buena fe no podía dudar, le había contado la cosa. Recorrí así, millares y

millares de kilómetros a través de Europa".

PERSECUCIÓN: El Prof. Rassinier fue observado, acusado y

llevado ante la justicia. El había buscado, durante 15 años, testigos de los gaseamientos sin encontrarlos. La rara muerte de los "testigos". El marco político de la acusación. El padre de la Revisión.

En su obra "Qué es la verdad?", Ediciones Acervo, España, el Prof. Rassinier, en la página 96, dice:

"Naturalmente, este capitán de la SS (Dr.) Becker fue notificado como muerto, al igual que Gerstein y otros lo fueron, luego de suscribir sus extrañas y hasta agraviantes declaraciones. En este proceso de Nürnberg, hay demasiados testigos que prestan una inusual complacencia a los fundamentos de la acusación, al legar anotaciones "auténticas" antes de morir oportunamente.

Según mis conocimientos, estos "mixtos" (transportes públicos, tanto para la gente como para mercaderías) jamás

fueron hallados, así como tampoco aquellos que los conducían o los usaron"

La acusación y su transfondo político.

La acusación fue debilitada notablemente por su propio fundamento: la masa de 6.000.000 de judíos exterminados en las cámaras de gas. Inmediatamente después de la guerra, cuando la confusión de los cerebros del mundo en general había llegado a la cumbre, fue muy fácil difundir esta aseveración. Pero, desde aquél momento, se publicó muchísimo material que, durante el proceso en Nürnberg, no estaba a disposición. Estos documentos nos llevan a la conclusión de que sí, es cierto que los judíos fueron perseguidos cruelmente por el régimen de Hitler pero que también es imposible que eso haya causado 6.000.000 de víctimas. Desde el día en que empezaron a preocuparse con esta cifra -la que siempre se afirmó como muy exagerada-, también empezaron a interesarse por los medios del exterminio. Por ejemplo: queda establecido, hoy en día, que no existieron cámaras de gas en Buchenwald, Bergen-Belsen, Dacha y Mauthausen. Así que aquellos testigos que avalaron públicamente la mentira, al declarar que habían visto cámaras de gas en funcionamiento en estos campos, tampoco encontraron quienes los escucharan, al declarar la misma cosa de Auschwitz. Y menos aún se les cree cuando se contradicen entre sí, pues si se le cree a uno, se debe dudar de las declaraciones de los otros. ¿Qué otra cosa se puede hacer frente a estas contradicciones? ¿Anular sus declaraciones y decirles a todos que sólo cuentan las historias inventadas por ellos?

Por otro lado, deberíamos sacar a uno que otro de la fila de testigos de la acusación, para que la opinión pública presente y pruebe que son mejores que los acusados, pues han sido cómplices de la parte acusadora, al haber sido miembros del "Intelligence Service"...

Siempre encontraremos caras patibularias en los testigos presentados. Esto es, por ejemplo, en. el caso del comandante en jefe y general de la SS Bach-Zelewsky, jefe de uno de los "Einsatzgruppen" (grupo especial cuya misión era la captura de judíos y partisanos) en el frente Oriental- Gracias a él, es conocida la actividad de aquellas unidades así como el texto de un discurso de "comienzos de 1941" (sin datos específicos), pronunciado en Weselberg, en el cual el Reichsführer SS Himmler dijo, supuestamente, que el propósito de la guerra en el frente oriental era el de aminorar la población eslava a sólo 30.000.000 de personas. Pero nadie escuchó este discurso y el texto nunca fue

encontrado (Nürnberg, 7 de enero de 1946, ÍMT, T. IV, pág. 535). El 16 de enero de 1961, Bach-Zelewsky fue detenido por "asesinatos políticos" fríamente calculados durante la cruel represión contra los partisanos que se habían levantado en armas en Varsovia en el año 1944, así como también por el fusilamiento de rehenes polacos en Sosnovitz-Bendzin (Diario del 17 de enero de 1961). El 11 de febrero de 1962 fue sentenciado a cuatro años y medio de prisión, lo que prueba que la jurisprudencia se volvió muy tolerante después de Nürnberg. La baja moral de muchos testigos de la acusación se hizo ver cuando la revista inglesa "Weekend" publicó el 25 de enero de 1961, una fotografía de Höttl con el siguiente texto:

"The spy story: Thats stranger than fiction. He was a friend of Nazi leaders. His real boss was a British secret service man".

De esta manera, fue dado a conocer que el testigo principal -de la acusación contra el Nacionalsocialismo por la aniquilación de 6.000.000 de judíos- fue un agente del "Intelligence Service". Referente a las relaciones políticas a las cuales debe ser asignado este proceso cabe agregar, que el abogado Raymond de Geouffre de la Pradelle no fue el único que protestó contra el secuestro de Eichmann, denegándole competencia a los jueces de Jerusalén. Hasta en los propios círculos judíos se originaron disputas, antes del proceso

y después de la sentencia del acusado. Por ejemplo, se podía leer en la revista "Le Monde", del 21 de junio de 1960, acerca de la opinión del "Américan Council for Judaism" -representativo de la mayoría de los judíos de América-, lo siguiente: El "American Council for Judaism" ("Consejo Americano del Judaísmo") escribió ayer lunes, una carta a Christian Herter (en aquél entonces ministro del Exterior de los EE. UU.), en la cual se denegó el derecho al gobierno israelí de hablar por todos los Judíos. El Consejo aclara, que el judaísmo es una religión y no una nación, rogando al señor Herther que contradiga la presunción del gobierno israelí de que juzgaría a Eichmann en hombre del judaísmo. A ésto, Nahum Goldmann, presidente del Congreso Mundial Judío, para quien este asunto fue muy penoso y, en cierto modo, para defenderse contra las represalias por esta presunción, respondió: "Las autoridades israelíes asintieron que este hecho es, abiertamente, una contradicción con las leyes argentinas. Además, podría dejar un precedente peligroso. Pero todo este caso es tan extraordinario, que lo ideal del hecho no es el único o principal elemento en el juicio de este asunto... El estado de Israel no puede asegurar que

representa al judaísmo mundial pero como insiste porque logró capturar a Eichmann, estoy de acuerdo con que sea juzgado ante tribunales hebraicos: si Ben Gurion quiere hacer del proceso de Eichmann un segundo Nürnberg, seguramente ganaría en prestigio, pero el presidente de uno de los tribunales "ad hoc" convocados deberá ser asistido por representantes de todos los países que tuvieron que soportar el yugo de la SS. Pero ni ésto fue aceptado por el gobierno israelí- Además, esto no era un problema jurídico sino más bien político, que el Estado de Israel quería resolver con este proceso. Era sabido que las indemnizaciones que Alemania le pagaba a Israel, en concepto de reparación de daños -que este Estado jamás sufrió- vencerían el 1º de enero de 1962. Como cada cuota anual consistía en 200 millones de marcos alemanes, una de las principales fuentes de ingreso del Estado caería. Tanto peor sería ésto, porque el hogar israelí no puede prescindir de ayuda financiera de tal importancia (desde hace 12 años, Israel vive de casi sólo reparaciones alemanas, ayuda americana, favores franceses y británicos, así como pagos de la diáspora). Incomprensiblemente, el gobierno israelí quería conseguir una continuación de las reparaciones alemanas durante un segundo lapso y mucho menos comprensible fue que Alemania pensaba que con ésto bastaría. Por lo tanto, no es Eichmann el acusado sino toda Alemania, cuya política en total fue amenazada por este proceso con la acusación ante la consciencia mundial; todos tos ministros y colaboradores de Konrad Adenauer estaban en peligro de ser acusados del acuerdo con el Nacionalsocialismo. Allí no se trata de otra cosa que de un intento de sabotaje: o Alemania aceptaba la propuesta o el gobierno alemán estaría perdido. Por lo menos, esta era una estrategia de la que se podía creer capaces a los líderes del estado de Israel. Y por un acuerdo y un encuentro notable, encuadraba perfectamente con las ideas del Kremlin. Esta tesis la encontré representada en muchos diarios de los cuales no se sospechaba que eran simpatizantes de Alemania o que fueran enemigos de los judíos. Muy característica es la opinión de "Le Canard enchaine", del 12 de abril de 1961 -un día después de la inauguración del proceso-: "El juicio a Eichmann es llevado, por un lado, contra la Alemania de Hitler y, por otro lado, contra la Alemania de Konrad Adenauer. Ciertas personas -para no nombrar directamente o los israelíes- opinan que no es su culpa; tan sólo pueden ampliar sus acusaciones contra Adenauer por tener en su gobierno a varios antiguos nazis, como por ejemplo, a Globcke, su secretaria general predilecto, que fuera el comendador sumiso y polémico de las leyes racistas de Nürnberg. Se espera que durante

el proceso sean nombradas miles de personas que ahora son activas en la República Federal de Alemania. Se comprometerán masas de jueces, oficiales, delegados, altas autoridades y profesores. En fin, una bárbara propaganda contra Bonn. Hay personas que gustan decir que Nikita no dudará en redesarrollar la cuestión Berlín en medio del proceso, justamente en aquél instante en que la opinión pública esté contra Alemania".

El 29 de marzo de 1961, dos semanas antes, ya el periódico había escrito lo siguiente: "Algunos días después de la detención de Eichmann, Ben Gurion, quien profería discursos en los EE.UU., escuchó que un tal Konrad Adenauer, había llegado a Washington para conversar con Ike (Eisenhower); Ben Gurion tomó el primer taxi que se le cruzó y se dejó llevar junto a Adenauer. Al entrar, se notaba cierta sonrisa conspicua; al salir, reía como loco y mirándolo bien, se había visto en el pliegue de su corbata -él nunca usaba corbata- un cheque por el monto de 500 millones de marcos alemanes. Alemania empezaba a pagar otra vez. Por fin... los israelíes no dejan confundirse cuando se les cuentan tales cosas: Los procesos son costosos, dicen y se frotan las manos".

Yo no sé si Adenauer realmente entregó los 500 millones de marcos alemanes, o no, pero ambas hipótesis son valederas. Pero si dio los 500 millones, estos son un poco más de dos cuotas anuales.

Supuestamente, sí se había asegurado al canciller que de ciertos casos no se hablaría. De todas formas, estos casos realmente no fueron mencionados. Hasta aquí llegamos. Alemania no parece estar dispuesta a seguir pagando después de finalizarse el proceso. ¿Cómo reaccionaría Israel?

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TESTIGO Nº 24

Hanna REITSCH, Capitán de aviación, piloto de

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