historiadores en los "Institutos para la Historia
Contemporánea" omitieron durante años: la
iluminación científica de la acusación por la
gasificación.
Testigo Nº 35: Udo Walendy. aparte del Dr. Stäglich, el revisionista más importante de Alemania.
"De todo aquello que Poleweu, vio en Auschwitz. como primer corresponsal del "Pravda", la comisión investigadora soviética no vio nada. Tampoco fue filmado nada de ésto por los camarógrafos soviéticos. Pero de todo aquello que la "comisión investigadora" quiere haber visto y lo que los camarógrafos quieren haber filmado, de todo ésto, Poleweu, como primer inspeccionador soviético, no encontró nada".
PERSECUCIÓN: Fue perseguido judicialmente en varias
oportunidades. Sus obras fueron confiscadas. Sacrificó su carrera profesional por la investigación revisionista. En el Nº 31 de su
revista "Historische Tatsachen", Walendy investiga los primeros informes soviéticos referentes a Auschwitz, que fueron impresos el 2 de febrero de 1945 por el "Pravda". Y llega a la conclusión que si los camarógrafos soviéticos vieron los restos de las cámaras de gas, montanas de zapatos, fosas en las cuales se quemaban los cadáveres, cámaras de gas transformadas en garages, instalaciones de alta tensión para ejecutara humanos y cintas sinfín para transportar a los muertos, sin embargo no los filmaron.
Un documental, supuestamente filmado en aquel tiempo, contenía, entre otros, el siguiente error: el Film no fue rodado de acuerdo a la vegetación y la vestimenta de aquel febrero de crudo frío, sino en el siguiente verano, con actores de cine. Además, el lector consternado, se percata de que aquel asesinato de millones, supuestamente ejecutado en Auschwitz, fue investigado sólo por los soviéticos, incluyendo a algunos ingleses, entre ellos un religioso, pero ningún material probatorio llegó jamás a Occidente y no se permitió que expertos occidentales investigaran los casos.
De estas máquinas de tortura que fueron descritas (las cintas de transporte y otros objetos) los presos que vivían fuera del territorio comunista no sabían nada. También las pantallas de lámparas, hechas de piel humana, o las zapatillas fabricadas con cabellos de mujer, nunca fueron vistos o investigados por facultativos occidentales. Y la comisión soviética que supuestamente debía investigar millones de asesinatos, no contaba con más miembros que una comisión aquí en el país, para investigar un delito común y corriente.
Ella no filmó los instrumentos utilizados para el hecho, erró la ubicación del lugar (Auschwitz) por treinta kilómetros y no encontró los cadáveres de cuatro millones o rastros de los mismos.
Leemos en la página 6 del trabajo del Dr. Walendy:
"Ya el primer artículo del "Pravda" del 1º de febrero de 1945 -cuatro días después de conquistar el campo de concentración- no trae un sólo detalle de lo que el ejército rojo encontró al conquistar el campo de concentración. Tan sólo contiene el supuesto relato de un preso que manifiesta una aseveración global, imposible de desmenuzar científicamente y que no prueba nada; tampoco dice haber visto algo acerca de "cámaras de gas", ni siquiera cómo y cuándo los alemanes hicieron tal cosa".
En las páginas 7 y 8, Walendy explica el informe del periódico soviético "Pravda":
Veamos detalladamente estos artículos del “Pravda”:
1ª. Aseveración:
La primera aseveración no se refiere a aquello que fue encontrado por el ejército rojo, sino que está basada en lo que algunas personas contaban, es decir, que supuestamente encontraron. Pero de forma extraña cuentan de una actividad intensa en los años 1941,1942 y primavera de 1943, pero nada acerca del año 1944, en el cual, según los investigadores del holocausto, se había llegado a la cumbre de los asesinatos en Auschwitz, exterminando ¡a 20.000 personas por día! De esto, los presos liberados no sabían nada. De lo contrario lo hubieran denunciado inmediatamente. Es cierto que en 1941,1942 y en la primavera de 1943, llegaron numerosas personas a Auschwitz, pues se necesitaba personal para las numerosas fábricas allí existentes. Hasta fines de la guerra, fueron empleados unas 100.000 personas, entre ellos polacos, franceses, rusos, yugoeslavos, judíos y naturalmente alemanes. También esto suena extraño. En los artículos del "Pravda" no se menciona a estas industrias; supuestamente, los polacos no contaban nada al respecto. Las impetuosas dimensiones del complejo Auschwitz que supuestamente originaron un shock en Poleweu, fueron designadas por el "Pravda" como una combinación asesina mortal, no así la industria de armamentos de Alemania.
2ª. Aseveración:
Cuando los soviéticos conquistaron Majdanek, los alemanes comenzaron a esfumar las pruebas en Auschwitz. Eso fue el 24 de julio de 1944. De este modo, los alemanes tuvieron escasamente medio año para eliminar todas las huellas. De este medio año, tres meses de invierno con el suelo congelado, circunstancias caóticas y el ejército rojo en vista y cada vez más cerca. ¿Qué fue lo que, supuestamente, eliminaron en este tiempo? Las viejas tumbas en la parte oriental del campo de concentración fueron, supuestamente, cientos de cúmulos con innumerables capas de cadáveres. Se presupone que los alemanes los aplanaron. Quiere decir que se hubieran encontrado los cadáveres. Sin embargo, todo facultativo sabe que en Auschwitz no se encontraron las fosas comunes y que desde hace décadas se dice que los alemanes incineraron todos los cadáveres.
Además en Auschwitz había ya en 1942 epidemias de Tifus, las que no permitían el entierro de cadáveres. Pero sin embargo, se siguió hablando de las industrias de armamentos, así como se aseveraba que las fosas quedaron así durante años y que tan sólo fueron aplanadas para destruir las huellas".
¿Qué más "destruyeron" los alemanes? Las huellas del sistema eléctrico, es decir, no sólo todo el equipo sino también sus huellas. Eso sería: la usina eléctrica, el sistema de cables, los altos hornos (estos debieron haber sido construidos con una técnica "fascista" tan alta Que hasta hoy en día es imposible inventarlos con aquella capacidad y eficiencia descritas por Poleweu, cuando afirma que "quemaban cientos de personas de una sola vez"), la enorme cinta transportadora, la eliminadora de huesos, las carboneras, etc."
Inglaterra niega conscientemente la tesis de Auschwitz Walendy informa en la página 7:
"Distintas delegaciones llegaron al campo de concentración para investigar las huellas de los delitos. En mayo de 1945 fue una delegación inglesa, compuesta por el Dr. H Johnson, decano de la catedral de Canterbury y el profesor J.D. Eye de Oxford. En la literatura "exterminacionista" en idioma alemán y hasta el año 1987, no encontramos nada acerca de esta delegación. Tampoco se sabe algo acerca de sus descubrimientos. ¡Es muy raro! Estos descubrimientos obviamente fueron tan pobres, que el gobierno
británico se negó, aún en noviembre de 1945, a reconocer el exterminio de los seis millones de judíos por los alemanes ("Historische Tatsachen", Nº 26, pág. 34). Pero vean de qué manera se componía esta comisión: dos personas, una de ellas teólogo. La especialización del profesor no fue mencionada. ¿Es que no había un bastidor documental más probatorio para esta declaración? ¿Será que el gobierno británico alguna vez envió una comisión investigadora a Auschwitz? Nosotros no lo sabemos.
6ª. Aseveración:
El cobertizo con los bancos de metal para torturas así como la rotura de la espina dorsal, etc., -aunque Poleweu supuestamente afirma haberlos visto-, nunca fueron expuestos al público. Ninguna fotografía se ha publicado de ellos. Asimismo. el corresponsal de la "United Press" Henry Shapiro, no creyó en esta mentira sino que en cambio investigó por su cuenta el producto "Krutz" en, la fábrica "Krupp".
7ª. aseveración:
Poleweu vio "miles de mártires en Auschwitz, tan esmirriados que temblaban como sobras al viento..." Quien vio la situación alimenticia de los presos liberados -mediante las películas soviéticas de Auschwitz- puede constatar que estos presos, a excepción de los enfermos, tenían un aspecto bastante bueno. Es más, ¡parecían estar mejor alimentados que los soldados alemanes en enero de 1945!
No encontrado:
Notable es -en el artículo del "Pravda" del 2 de febrero de 1945- que todo aquello que Poleweu aseveraba, no fue encontrado. Él, no vio montones de anteojos y paladares, ninguna bolsa de cabellos humanos, ningún montón de zapatos, ropas usadas o cosas que se utilizaran en fotomontaje y que luego fueron publicadas, oficialmente, por los soviéticos. El corresponsal del "Pravda", que ya había buscado durante varios días material para acusaciones, no encontró cámaras subterráneas así como tampoco escuchó de ellas. Ni siquiera utilizó alguna vez el nombre de Birkenau o publicó algo acerca de aquel campo de concentración. Se entiende entonces, que tampoco mencione aquellas casas campestres en los alrededores de Birkenau, que ya en 1942 se decía que habían
sido transformadas en cámaras de gas y que funcionaron hasta 1944. Ninguno de los miles de prisioneros liberados le contó, en su euforia, algo de ellas y nada de Birkenau. ¡Sorprendente! ¡Muy sorprendente! Podemos comentar que tampoco vió cofres con vestimentas, trenes saqueados ni horcas móviles".
En general se puede decir: todo lo que Poleweu vio e informó en Auschwitz, como primer corresponsal del "Pravda", la posterior "comisión investigadora soviética" no vio nada y tampoco filmó nada. Pero todo aquello que ha querido ver la mencionada comisión soviética no fue visto por Poleweu. Los detalles los descubrimos nosotros. Allí no rima nada. Y por eso se calló también la prensa mundial acerca del artículo del "Pravda" del 2 de febrero de 1945, así como lo hizo también frente a otras publicaciones soviéticas acerca de Auschwitz, en el año 1945. Nos referimos, precisamente, al requerimiento del gobierno británico de informar finalmente algo acerca de lo encontrado en Auschwitz, presentado a Moscú el 15 de febrero de 1945 y el 25 de abril del mismo año. Ningún investigador del "Holocausto" ha publicado, hasta hoy, la escasa respuesta soviética del 7 de mayo de 1945, lo que significa que no la creyeron.
Y esto, a pesar de que, de conformidad con los soviéticos, hablaron por décadas de los 4 millones de asesinados en Auschwitz; es decir, que desde un comienzo no se sometieron a ningún complejo agitativo.
Walendy es, seguramente, el historiador más importante en el territorio alemán en lo que a las aseveraciones de cámaras de gas se refiere. De sus extensas obras, tan sólo citamos una pequeña parte.
Y reconocemos con escalofrió que la investigación de esta acusación por la gasificación de millones se le encargó, irónicamente, a aquel Josef Stalin que hizo ejecutar en el bosque de Katyn, a 15.000 oficiales polacos, culpando luego del hecho a Alemania (por suerte actualmente ya se conoce la verdad acerca de Katyn en Polonia).
Por lo tanto, la aclaración del "mayor caso de asesinato del mundo", le fue encargada a una potencia política criminal que no tenia relación moral alguna con la verdad. Y esta potencia, omitió todas las reglas básicas para tal investigación criminal.
El autor conoce varias declaraciones de personalidades judías que personalmente estuvieron en Auschwitz, pero que no vieron las "cámaras de gas", sino que se enteraron de ellas después de la
guerra. Ahora que las aseveraciones acerca de las cámaras de gas de Auschwitz, Birkenau, Majdanek, etc., parecen dudosas, debido a la constatación de Walendy de que nunca se realizaron investigaciones serias al respecto, tampoco son permitidas, hoy en día, otras sobre el asunto; por lo tanto, las declaraciones de estas personalidades judías deberían ganar en importancia. El requerimiento de una comisión investigadora de esta aseveración de las cámaras de gas, parece ser hoy más urgente que nunca.
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