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Profesor de Escuelas del Nivel Superior, opositor de la potencia ocupante alemana.

R.G. Polacco de Manasce:

"Es inaceptable que se acuse a su país no tan sólo injustificadamente de etnocidio, el cual nunca ocurrió, sino que además se lo obliga, contra toda lógica judicial y luego de 35 años, a levantar acusaciones así como dictar sentencias contra personas que no han hecho más que cumplir con su deber".

Al ser llamada su atención por diversos revisionistas, el Profesor Polacco de Manasce realizó durante todo un año investigaciones que le hicieron llegar a la conclusión de que jamás fueron gaseados judíos en el Tercer Reich y que tan sólo

fallecieron, generalmente, como consecuencia de la guerra. En una carta abierta dirigida al Presidente del Tribunal del Palacio de Justicia, en Colonia, protesta contra la reclusión de un antiguo hombre de la SS. Démosle la palabra al profesor Polacco de Manasce, reproduciendo así por completo su carta del 6 de febrero de 1980.

UN JUDIO AZOTA EL PROCESO ANTI-NS

de R. G. Dommerque Polacco de Manasce Doctor en Psicología, 5 rué Saint-Just, Traducción del 6. 2. 1980

Al Señor

Presidente del Tribunal en el caso Lischka Palacio de Justicia de Colonia (Köln)

Señor Presidente,

Yo había tomado la iniciativa de escribirle, al enterarme del comienzo del proceso arriba mencionado. Quisiera pedirle aprecie el presente escrito como complemento ineludible del primero. Me enteré, por medio de la televisión, de que el Fiscal solicita doce años de prisión para el acusado. En mi facultad como judío, masón inactivo. Profesor de escuelas de Nivel superior y antiguo luchador voluntario contra el nazismo, me dirijo con extremada indignación contra tales injusticias. Esta palabra no es demasiada dura y quisiera explicarle el uso de la misma.

1º) Entre mis amigos que son juristas, no se encuentra uno sólo que crea posible elevar una acusación después de 35 años, en especial si se trata de personas que ya habían estado en un tribunal y que fueron condenadas. Tal acusación, por lo tanto, es una verdadera violación de la ley, sin par en la historia humana.

2º) Esta histérica persecución (hago uso de la palabra "histérica" en sentido clínico y no figurado) 35 años después de la guerra, ya es contraria a la ley, tan sólo el espíritu del derecho internacional representa una excepción intolerable. Pero esta triste realidad aún es subrayada por los siguientes hechos horribles y detestables:

a) Las investigaciones que realicé desde hace un año, me demostraron que las acusaciones por etnocidio (asesinato de un pueblo) con cámaras de gas de seis millones de mis paisanos, son absolutamente falsas. En realidad, perecieron durante la guerra 800.000 judíos por acciones y consecuencias de ésta (incluyendo a aquellos de los campos de concentración), mientras que murieron 10.000.000 de alemanes; de ellos, por lo menos 1.500.000 en los campos de concentración aliados en Alemania y otros países. La desaparición de varios millones en siete campos de concentración, entre 1942 y 1944 es, por razones matemáticas, completamente imposible y el estudio de la técnica de gasificación prueba irrefutablemente que las cámaras de gas jamás existieron. Las únicas instalaciones para cámaras de gas las había -y las hay- en los Estados Unidos, pero para la ejecución de una sola persona a la vez. Gasificación colectiva hubo únicamente en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial.

Que el señor Lischka, durante la guerra, fuera Jefe de Policía bajo un régimen legal, no puede ser delito. Eso es obvio. Conforme a ésto, se deberían tener en cuenta los siguientes hechos:

b) Por lo menos quince años antes de la existencia de los campos de concentración en Alemania y hasta el año 1972, en la Unión Soviética fueron aniquilados, aproximadamente, 120.000.000 de no-judíos, por un régimen judeo-marxista en un sistema de cárceles y campos de concentración, administrados totalmente por judíos: Yagoda, jefe del NKWD y sus colaboradores Ouritzki, Sorenson, Jejow, Davidowitsch, Berman, como jefes de los campos de concentración fueron judíos al igual que lo fueron los directores de los penales Kogan, Semen, Firine, Apetter. Tengo la lista completa de estos verdugos judíos para los cuales aún falta un Súper- Nürnberg para que sean juzgados. Tan sólo Frenkel es responsable por la muerte de millones de no-judíos.

Es inaceptable que se acuse a su país no tan sólo injustificadamente de etnocidio, el cual nunca ocurrió, sino que además se le obliga, contra toda lógica judicial y luego de 35 años, a levantar acusaciones así como dictar sentencias contra personas que no han hecho más que cumplir con su deber. Pero lo que aún pesa más, es que se le obliga a Ud. a cargar con una deshonestidad que no merece; pero que sí merecen los acusadores de Alemania, cientos de veces.

La comparación aún es incompleta, pues no hay una medida conjunta para los 800.000 judíos muertos durante la guerra y los 120.000.000 que fueron asesinados por un centenar de verdugos judíos. (Las fotografías más importantes de esto, las puede encontrar en el tomo II del "Archipiélago Gulag de Soljenitsyn).

Quiero concluir diciendo que mis paisanos exageraron. Aún más, no les alcanza para la fama si pensamos que el régimen simbólico de los Rothschild, Marx, Einstein y Picasso, inicia un suicidio mundial.

La justicia elemental requiere que no se eleve esta acusación y que, en el peor de los casos, culmine con una liberación clara y simple o mejor aún, que sea denegada como incompleta ya que no se trata de violencia, la cual sí afectaría ya al derecho penal general.

Si yo dominara el idioma alemán, me hubiera ido ante el Tribunal para dar a conocer los 50 nombres de los verdugos judíos que asesinaron a los 120.000.000 de goyms en la URSS y a demostrar la imposibilidad matemática de la aniquilación de 6.000.000 en un tiempo limitado, tanto como la inexistencia de las cámaras de gas. Usted puede hacer llegar la presente a ambas partes como también a la prensa, la cual es completamente manipulada por mis paisanos. Crea usted, señor Presidente, en la seguridad de mis respetos y en mi esperanza de ver reelevarse a Alemania de esta humillante servidumbre por la cual el actual proceso es una verdadera farsa, ¡un símbolo entristecedor!

R. G. Dommerque Polacco de Manasce

(Este texto debe ser transcripto en su totalidad. Cualquier publicación parcial del mismo está prohibida).

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TESTIGO Nº 23

Paúl RASSINIER, Profesor, Asnieres/Seine,

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