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JOSÉ LUIS BUSTAMANTE Y RIVERO (1945 – 1948)

In document HISTORIA DEL PERÚ - 5TO (página 46-48)

 Al finalizar el gobierno de Manuel Prado Ugarteche, las fuerzas políticas antioligárquicas exigieron la derogatoria de las leyes de excepción y la vigencia plena de las libertades públicas. Estas fuerzas se agruparon y organizaron el Frente Democrático Nacional, luego se entendieron con el APRA Y el ex presidente Óscar R. Benavides. El Frente Democrático Nacional como nueva fuerza política, designó a José Luis Bustamante y Rivero como el candidato a las elecciones presidenciales de 1945.

El Frente Democrático Nacional (FREDENA) representó a una facción de la burguesía peruana, burguesía que pretendía incrementar la producción industrial para satisfacer el mercado interno, en contraposición a la oligarquía que se proyectaba al mercado exterior (oligarquía agroexportadora costeña) y negaba en la práctica la ampliación del mercado interno, proponiendo la conservación de relaciones feudales de producción (servidumbre, latifundio, gamonalismo, etc.).

Sin embargo, esta burguesía industrial peruana no se desligaba del imperialismo (EE UU), sino más bien planteaba las nuevas formas de dependencia económica: compra de insumos, adquisición de tecnología, etc.

Las elecciones presidenciales se llevaron a cabo el 10 de junio de 1945, presentándose también como candidato Eloy G. Ureta por la Unión Revolucionaria. El FREDENA Y José Luis Bustamante y Rivero fueron los vencedores, provocando una gran manifestación popular que esperaba la realización de reformas económicas y sociales. El Congreso tenía mayoría aprista y su presidente era José Gálvez del FREDENA.

ECONOMÍA Y SOCIEDAD

Los años de postguerra afectaron económicamente al Perú, provocando una disminución de la exportación de materias primas y generando desempleo y protestas.

Los productos agropecuarios habían tenido bastante salida en la época de la Segunda Guerra Mundial, lo que indujo a muchos hacendados a concentrar tierras, en perjuicio de los minifundistas y comuneros: con el fin de dedicarse a los cultivos para la exportación, esto trajo consigo la sindicalización masiva de los campesinos que reiniciaron una serie de luchas en la sierra sur principalmente; pero también en el centro y en el norte del Perú.

Los campesinos, ya sindicalizados, se organizaron en la Federación Agraria Azucarera (Trabajadores de los enclaves azucareros norteño s) y en la Confederación de Campesinos del Perú compuesto por pequeños propietarios, y desarrollaron una fuerte lucha contra el latifundismo, gamonalismo y la servidumbre, siendo el objetivo principal la obtención de tierras, problema que se planteó en la Asamblea Nacional de Indígenas Campesinos.

MIGRACIONES DEL CAMPO A LA CIUDAD

En este marco de luchas sociales en la sierra y de crisis de las relaciones feudales de producción, se desató una fuerte migración de la sierra hacia la costa. Los inmigrantes se instalaban en los alrededores de las haciendas costeñas y de las ciudades, formando cinturones de miseria.

La actividad obrera en las ciudades también fue intensa, en especial en el período de 1945 - 1947, cuando el Gobierno reconoció 264 sindicatos que iniciaron una serie de reclamos. Para calmar las protestas obreras se aplicó una política asistencialista que la bancada aprista del Parlamento respaldó y fomentó.

Estos movimientos sociales se deben a varias causas; entre ellas al fracaso de las proyecciones económicas del gobierno de José Luis Bustamante y Rivero, que se basaron en:

La población urbana creció bastante en el lapso de 1940 - 1988. debido, principalmente, a la inmigración del campo a la ciudad, como consecuencia de la crisis económica y el centralismo limeño.

1° Aumento de la burocracia estatal y controlismo de precios.

2° Aumento de jornales y sueldos para los trabajadores organizados (sindicatos) con emisión inorgánica.

3° Mantenimiento de un tipo de cambio fijo.

 Al fracasar estos planteamientos económicos cundió una gran intranquilidad laboral, azuzada aún más por el APRA, el cual entró en contradicción con el FREDENA Y el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero.

Otra causa para el inicio de estos movimientos reivindicacionistas fue los cambios económico-sociales en el latifundio que consistieron en asalariar a los huacchiIleros o

colonos (siervos), quienes posteriormente se organizaron en sindicatos, iniciándose así una nueva etapa del conflicto social.

Los huacchiIleros o colonos que no entraron al régimen salarial quedaron abandonados, sin

ningún tipo de respaldo en la producción, lo que ocasionó su migración a la costa, a las haciendas y ciudades. Entre tanto, algunas haciendas se habían estancado en un sistema de relaciones sociales personales (características del feudalismo), y otras sufrían la arremetida de las comunidades campesinas que crecían, en cuanto a población, en forma paralela a un gran desarrollo de su economía, cuya producción apuntaba hacia el mercado interno. Para la continuación de este desarrollo económico era necesario la toma de tierras que los hacendados retenían sin darle mayor provecho, pero que, generalmente, se negaban a entregar, utilizando para eso su poder político ya que tenían presencia en el Poder  Legislativo, generando en la sierra las luchas con los campesinos.

El Partido Aprista tomó en cuenta estos cambios en la sierra; pues tenía interés de que los sindicatos campesinos se adhieran a sus mas con el propósito de presionar a sus "enemigos políticos". El Partido Aprista defendió las reivindicaciones económicas de los campesinos con tal de tenerlos bajo su dirección política.

ASPECTO POLÍTICO

El gobierno de Bustamante y Rivero no gozó de estabilidad política y social por varios motivos; entre ellos se pueden nombrar:

1° Sindicalización y agitación obrera contra los bajos salarios. . 2° Luchas campesinas contra el gamonalismo.

3° Oposición del Legislativo dirigido por la mayoría aprista.

4° Oposición de la oligarquía agroexportadora cuya expresión en el congreso es la Alianza Nacional, de tendencia liberal, dirigida por Pedro Beltrán.

El Partido Aprista que era miembro del FREDENA (Frente Democrático Nacional) tuvo desde un principio serias diferencias con José Luis Bustamante y Rivero, éstas se fueron haciendo insostenibles frente al planteamiento conservador de la alta dirigencia aprista, contrario al reformismo de Bustamante. Prueba de ello es que los parlamentarios apristas no aceptaron una ley de reforma agraria, sólo aceptaron resolver, caso por caso, los conflictos agrarios; no modificaron la ley electoral que otorgaba el derecho a voto sólo a los ciudadanos alfabetos (20% de toda la población adulta); pero lo más sorprendente fue proponer la entrega de una nueva y más extensa concesión a la I.P.C. (International Petroleum Company), lo cual distaba mucho de su otrora y aparente "posición política antimperialista".

Lo señalado anteriormente iba socavando la unidad del FREDENA generando a su vez inseguridad económica y temor a un desborde social.

Pedro Beltrán y Eudocio Ravines ex militantes comunistas organizaron la Alianza Nacional y compraron el periódico La Prensa, con respaldo de la oligarquía, para enfrentarse a la

posición reformista de Bustamante y Rivero y hacer contrapeso al Partido Aprista.

El 28 de julio de 1947, los apristas se negaron a concurrir a la instalación del Congreso dejando sin quórum al Senado, produciéndose así un receso parlamentario. En mayo de

1948, el APRA movilizó a amplios sectores de la población con clara tendencia golpista. El 3 de octubre de 1948 se produjo en el Callao, un motín donde militantes apristas se apoderaron del cuartel Real Felipe y de la nave Grau, pero la alta dirigencia aprista dio una contraorden permitiendo que la insurrección sea aplastada.

¿Por qué la alta dirigencia aprista no prosiguió con la insurrección?

Haya de la Torre no estaba dispuesto a seguir con la insurrección porque temía que las bases apristas se desbordaran en sus manifestaciones; además corría peligro la vida de algunos altos dirigentes apristas como Seoane quien pidió garantías al ministro de Gobierno. Si las bases apristas (clase media, obreros, empleados, etc.) se desbordaban, se habría originado de nuevo una fuerte persecución de apristas, en especial de su dirigencia, quienes obviamente no querían ser objeto de persecución, sino, más bien, deseaban continuar en el poder político a través del Parlamento.

 A pesar de la persecución política, la dirigencia aprista se declaró fuera de la ley y entonces se inició la persecución de sus líderes. Las bases apristas, descontentas ante la actitud timorata y conservadora de sus representantes, optaron por radicalizarse políticamente. Luego del fallido golpe aprista, el 27 de octubre de 1948, se levanta en Arequipa el general Manuel A. Odría con el apoyo de la Alianza Nacional, para favorecer a la oligarquía agroexportadora, derrocando a José Luis Bustamante y Rivero.

MAR TERRITORIAL (LEY DE LAS 200 MILLAS)

Una de las medidas más acertadas de este gobierno fue la promulgación del decreto del 10 de agosto de 1947 que estableció la soberanía y jurisdicción del Perú sobre la plataforma marítima, el zócalo continental y el mar hasta 200 millas, dando origen así al mar territorial peruano. Posteriormente, Ecuador y Chile asumieron esta propuesta, firmándose el Convenio de Santiago en 1952, donde declararon también su soberanía sobre las 200 millas del océano Pacífico.

EE. UU., fue uno de los países que se opuso a la soberanía marítima en la extensión de 200 millas, exigiendo que la zona marítima soberana sólo sea de 12 millas. Su insistencia en este punto lo llevó a promulgar, años después, la Enmienda Kutche que facultaba al gobierno de EE. UU a reducir o suspender la ayuda económica en caso que se capture o sancione naves norteamericanas que se encuentren pescando en aguas consideradas por EE. UU "internacionales". Esta posición nos negaba la soberanía de nuestro mar territorial; era un mecanismo de presión típico de los países potencia.

Odría denominó, a su pronunciamiento político, "Revolución Restauradora de Arequipa". Hay que tener en cuenta que los otros sectores de la burguesía (incluido los que respaldaban a Bustamante y Rivero permitieron el golpe de Estado como "solución militar" para frenar el descontento popular, neutralizar los reclamos de los sectores sociales medios y para "domesticar" el movimiento obrero fortalecido en la década del 40. Se inició así un gobierno dictatorial, represivo, populista, paternalista, antidemocrático y prolongado, conocido como el Ochenio (1948-1956) de Manuel Apolinario Odría.

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