Unidad vecinal de Mirones. una de las obras públicas construidas durante el Ochenio, financiada con el ingreso de las exportaciones. favorecidas por la demanda 'que impulsó la Guerra de Corea.
Con el ascenso de Manuel A. Odría, representante de los intereses de la oligarquía agroexportadora, se intentó reducir la burocracia estatal que había estado en expansión desde Augusto B. Leguía y José lo Bustamante y Rivero. Ésta y otras medidas se hicieron de acuerdo a los postulados liberales (reducir el gasto público y el déficit) que defendía la oligarquía y su más acérrimo defensor, Pedro Beltrán.
Entre los años 1950-1955, los gastos del Estado aumentaron en el ministerio de Gobierno, Policía, Educación y Fomento. Estos gastos elevados se entienden porque el gobierno amplió su política populista para intentar reducir las contradicciones sociales mediante obras públicas, trabajo. en construcción civil, etc., también desarrolló medidas de control sobre la población, lo que significaba tener bien organizadas y entrenadas a las FEM y FEPP.
Estos gastos se financiaron con los ingresos fiscales de las exportaciones de materias primas, que de 1948 a 1953 subieron de 16.9% a 31 %. Este fenómeno de bonanza económica de la exportación tenía su base en la coyuntura' internacional favorable provocada por la Guerra de Corea, donde EE. UU fue protagonista y tenía, por lo tanto, necesidad de materias primas para sostenerse económicamente, aumentándose, por consiguiente, la demanda de materias primas y produciéndose un incremento de precios, a nivel mundial. Cuando esta bonanza culminó (1953), las exportaciones de materias primas bajaron en gran medida, aportando sólo el 14% de los ingresos fiscales al Estado, lo cual obligó al gobierno a reajustar la política arancelaria con el fin de obtener más ingresos. Las actividades económicas internas aportaron bastante en la tributación pero sin afectar a las clases medias.
Durante el gobierno de Manuel A. Odría, se diseñaron políticas económicas basadas en un liberalismo ortodoxo que satisfacía a los intereses de la oligarquía agroexportadora y del capital extranjero. Pedro Beltrán, con su asesor Eudocio Ravines (ex-comunista), fue uno de los abanderados del liberalismo ortodoxo.
La misión económica estadounidense dirigida por Klein que asesoró a Odría, desde 1949 hasta 1955, recomendó la aplicación de medidas que en lo económico permitieron facilitar la expansión industrial como resultado del crecimiento dinámico del sector externo (comercio internacional), para lograr esto se debería promover las inversiones internas y extranjeras; pero esto implicaba ciertas condiciones tales como:
• Tipo de cambio libre, es decir, el precio de la moneda extranjera (dólar) deberá
determinarse libremente.
• Repatriación irrestricta de ganancias, esto significó que las empresas que
intervinieran en el Perú podrían llevar sus ganancias a su país de origen sin ninguna limitación.
• Bajo nivel de impuestos: esto motivaría a los empresarios tanto nacionales como
extranjeros a invertir, pues a menor nivel de impuestos más ganancias.
• Garantías legales. El Estado debería dar leyes que protegiera la propiedad e
inversiones, nacionales y extranjeras.
• No subsidiar la industria y no promover medidas proteccionistas como, por
ejemplo, el incremento de aranceles.
• El Estado debía generalmente abstenerse de intervenir en la economía, es decir,
no poner precios oficiales, no establecer la tasa de interés, no poseer empresa, aunque tenía que jugar un rol de apoyo al capital local y extranjero.
• El rol del Estado debía limitarse a asegurar un clima favorable para las
inversiones, reduciendo los conflictos políticos, controlando la subida de sueldos y salarios, manteniendo muy bajos los niveles impositivos y los gastos gubernamentales, manteniendo, también, el equilibrio presupuestal y dedicando los recursos a proyectos de infraestructura requeridos por el sector privado, en vez de incurrir en "gastos sociales improductivos".
estallaron roces políticos con la oligarquía agroexportadora al no estar muy de acuerdo a tener un "gobierno chico" (reducción de la burocracia) y a frenar el alza de sueldos y salarios. El crítico más incisivo era Pedro Beltrán, director del diario La Prensa y representante de la
oligarquía agroexportadora, siendo Odría meramente el ejecutor político de lo que le convenía a la oligarquía.
Comercio exterior:
Con el fin de beneficiar a los exportadores el gobierno devaluó, cinco veces la moneda perjudicando a la burguesía industrial incipiente que importaba del exterior insumos, tecnología, etc.
INVERSIÓN EXTRANJERA
El capitalismo de los EE.UU., que se encontraba en una nueva fase de expansión, encontró en el Perú condiciones favorables para la inversión, preferentemente en el sector minero y petrolero, con seguridad social, libertad cambiaria y bajos impuestos. Estas condiciones fueron logradas por la Misión Klein y Pedro Beltrán.
Como prueba de estas facilidades para la inversión extranjera está el Código de Minería (1950) en el cual se planteó lo siguiente:
1° Reducción de los impuestos a la exportación de minerales. 2° Exoneración del pago de derecho de importación de equipos.
3° Recaudación del pago de los impuestos mineros hasta en un 20% por factor agotamiento, etc.
Estas y otras condiciones no se modificarían, según el código, en los próximos 25 años. Las empresas mineras eran de los EE. UU, lo que evidencia una vez más nuestra dependencia económica.
También se promulgó la Ley del Petróleo (1955), la Ley de Electricidad (1955), garantizando a los inversionistas extranjeros un buen porcentaje de utilidades.
Pero toda esta época de "auge económico" acabó con el cambio de la coyuntura internacional; es decir, con el fin de la Guerra de Corea, provocando una grave crisis en la economía peruana, la cual evidenció en los hechos siguientes:
1° Las construcciones públicas se detenían o disminuían. 2° Se congelaban y reducían los salarios y sueldos.
3° El desempleo de los trabajadores era masivo, en especial del sector construcción civil. 4° Déficit fiscal: excesivos gastos en política asistencialista ante los ingresos fiscales que
habían disminuido. La balanza comercial incluso era marcadamente desfavorable (excesivas importaciones de alimentos ante la crisis del agro y el aumento de la población).
El Ochenio, económicamente, se fue tambaleando y cayendo indefectiblemente, pero quien pagó los costos fue el pueblo peruano.
POLÍTICA INTERNA
El gobierno de Odría de ocho años comprende tres momentos:
1. Junta Militar (1948 -1950), se inicia con el derrocamiento de Bustamante y
Rivero, deteniéndose así las reformas emprendidas en favor de la burguesía industrial. Se llevó a cabo una fuerte campaña de represión contra el movimiento popular, con proscripción de partidos políticos como el aprista y el comunista. En pocas palabras, el estado de derecho y las garantías de los ciudadanos quedaban suspendidas.
Una vez estabilizado el Perú, política y socialmente, el gobierno aplicó medidas económicas liberales perjudiciales para las clases trabajadoras, permitiendo canalizar los ingresos hacia las manos de los exportadores.
Según el decreto dado por Odría solamente las mujeres de sectores privilegiados podían votar en las elecciones.
2. Rápido crecimiento económico (1950 - 1953), esto se debía al crecimiento de la
venta de las exportaciones de materias primas y a la penetración del capital financiero norteamericano. Tal auge permitió la construcción de obras públicas (ministerios, grandes unidades escolares, hospitales, etc.), y un aumento de salarios a los trabajadores de construcción civil, además permitió cierta estabilidad económica, pero todo fue temporal.
3. Decadencia política y económica (1954 - 1956), se inicia con la recesión
económica de 1953 - 1954 debido a la baja internacional de la demanda y de los precios de las materias primas. Las relaciones entre el gobierno y la oligarquía agroexportadora se tornaron difíciles por las continuas discrepancias en materia económica y política. Surgen nuevas fuerzas políticas, de oposición, con carácter antioligárquico y apoyo de masas, como el Movimiento Social Progresista, y el Frente Nacional de Juventudes Democráticas.
La oligarquía le quita su respaldo a Manuel A. Odría, convocándose luego a elecciones generales para el 17 de junio de 1956, resultando vencedor Manuel Prado Ugarteche con el apoyo de los votos que le otorgó el APRA a cambio de un co-gobierno conocido como la "convivencia".
Los asesores políticos de Manuel A. Odría eran Zenón Noriega y Esparza Zañartu, cuya labor consistía en eliminar toda oposición política, anular a los posibles rivales políticos y detener los movimientos sociales. Los atropellos a las libertades públicas, que destacan en este gobierno, fueron el allanamiento e intervención de La Jornada, vocero periodístico del
FREDENA; el apresamiento y deportación del general Montagne, posible candidato en las elecciones de 1950, y otros hechos que confirman que el Ochenio era una dictadura intransigente y populista, en el sentido de ganarse el respaldo de las clases populares con políticas asistencialistas, desatando una cruenta represión sobre los grupos opositores lo cual es caracterizado también como de corte totalitario.
Como otras de las medidas populistas fue el haber establecido "el sufragio femenino a partir del cual las mujeres van a participar en las elecciones políticas o vecinales, anteriormente sólo tenían derecho a sufragar los varones, no así las mujeres, quienes estaban relegadas a sus roles tradicionales; sin embargo, con la ley 12 391, se concedía sólo el voto político general a las mujeres mayores de 2 1 años y las casadas mayores de 18 años, siempre y cuando supieran leer y escribir" (Díaz - 1988). Esta es una visión reformista y burguesa sobre la participación de la mujer en la política, que no ve el papel importantísimo que cumplen en la historia.
EL CAEM Y EL REFORMISMO MILITAR
Después de la Guerra con Ecuador (1941), el Alto Mando militar peruano exigía una doctrina estratégica nacional para defender la soberanía territorial, llegando a proponer lo siguiente: unificar los tres ministerios militares; crear un comando único permanente y fortalecer el Comité Central de Planificación de Defensa. En 1950 se fundó el Centro de Altos Estudios del Ejército de Trabajo Limitado, que luego se transformó en el Centro de Altos Estudios Militares, cuyo primer director fue el general José del Carmen Marín. El general Marcial Romero Pardo reemplazó al general José del Carmen Marín en 1957, introduciendo nuevas medidas que marcaron definitivamente las actividades del CAEM para el futuro.
La idea principal consistía en la creación de una "doctrina estratégica nacional" para asegurar el "bienestar general de la nación" y "defender la soberanía nacional". Para conseguir estos objetivos se necesitaba:
1° Controlar los combustibles (petróleo) y otras fuentes de energía. 2° Fomentar la industrialización del país.
3° Modernizar el aparato estatal.
4° Promover el patriotismo y nacionalismo, rompiendo las barreras de clase y cultura.
Estas propuestas fueron consideradas como "ideología desarrollista" de los militares, contraria a los intereses de la oligarquía peruana; mas, la burguesía industrial "compradora" se mostraba favorable a esta línea reformista, "desarrollista", porque los objetivos de ambos