2. Normativización y normalización
2.7. El derecho indígena en la Argentina
2.7.5. Los Límites del INAI
Una primera señal de este problema lo detectamos durante la entrevista con Ángela Marcela Jaramillo, de la Dirección de Afirmación de Derechos Indígenas del INAI. De hecho, al preguntar que pasa entre la promulgación de las leyes dirigidas a los pueblos originarios y la efectiva aplicación, no nos contestaron a la pregunta, refiriéndonos, en cambio, los resultados ya obtenidos, obviamente en otras provincias. Con lo que respecta a la Ley de Medios, la única respuesta que nos parece relativa a su efectiva implementación ha sido la siguiente: “muchos de esos pueblos asumieron ese desafío de poder generar sus propias formas de comunicación, pero no se está empezando por el techo si no por las distintas bases. Hay gente que tiene experiencia en trabajar, pero, obviamente, no están todos los medios instalados, porque es como una gran empresa, generar un medio de comunicación” (Jaramillo, 20.07.15). Como veremos, los “medios” que faltan parecen ser los recursos económicos. La misma incertidumbre se nota en la respuesta hacia los canales televisivos:
de televisión hay menos iniciativas, porque me imagino que será muchísimo más costoso, si en una radio ya es costoso. Sé que hubo experiencias iniciales, pero yo no las seguí de cerca, que sí algunos estuvieron trabajando en proyectos de comunicación televisivos, pero son formaciones profesionales que se van dando para estar preparados, para estudiar y trabajar (Jaramillo, 20.07.15).
La paradoja del INAI está en el hecho de que sus funcionarios son indígenas, entonces tendrían que ser los primeros en estar informados y en defender sus propios derechos. En cambio, la impresión que tuvimos al visitar la institución fue muy diferente, como si el uso de la lengua indígena fuera oportuno solamente en contextos ceremoniales o comunitarios, pero siempre separados de la ciudad, donde la lengua del conquistador sigue siendo la más adecuada al contexto. Como si no bastara, en la sede del INAI hay también una parte de administración pública, pero ni un funcionario habla una lengua originaria en el momento de atender a las personas, y al preguntar por qué, nos contestaron que hasta ahora no tuvieron algún inconveniente con eso. Esto no quiere decir que la ley no se haya implementado a nivel nacional, porque se obtuvieron muchos resultados en varias provincias, solo que no es así para la Provincia de Buenos
Aires, es decir, que todo lo que se hizo en esta zona fue sobre todo gracias a la intervención directa del Estado y no gracias al INAI, donde parece que las cosas están menos organizadas. Lo confirma el profesor Sebastián Valverde, antropólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA): “El INAI está desbordado. Le faltan todos los técnicos, le desborda totalmente la situación. Y también están corriendo detrás de los proyectos grandes en vez de poder solucionar las cosas de fondo, entonces con cosas como estas no pueden avanzar” (Valverde, 03.08.15). Es más, al hablar con el cacique de una comunidad del partido de Moreno acerca de un proyecto de radio comunitaria, la respuesta ha sido bastante aclaradora: “el proyecto de radio que iba a dar el Instituto es toda mentira, toda política, me endulzan, te dicen que te van a poner una radio si estás con ellos, y si no estás con ellos, afuera. Ellos manejan todo, me endulzan, pero a mí no me gusta la mentira” (Draulio Escobar, 16.07.15).
Para profundizar un poco la cuestión y entender dónde está el problema, tuvimos la posibilidad de hablar con Gabriela Comuzio, la Secretaria Ejecutiva del Consejo Provincial de Asuntos Indígenas de la Provincia de Buenos Aires, que funciona en La Plata y depende directamente de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires. Cabe precisar que este Consejo Provincial, que es un órgano de aplicación de políticas públicas, no tiene recursos propios y, además, tiene solamente tres miembros, ni siquiera hay un empleado administrativo. Entonces, resulta que el órgano que se ocupa de la implementación de las leyes nacionales dirigidas a los pueblos originarios en la Provincia de Buenos Aires, no tiene ni fondos ni miembros. La Secretaria Ejecutiva nos explica que, normalmente, ella va a las comunidades para conocer y palpar la realidad con la que tiene que trabajar, recoge y discute los proyectos de las comunidades, y después, obviamente, los eleva al INAI, porque es el INAI el que tiene los recursos económicos, y, además, eso dice la ley. El problema es que el INAI nunca ha otorgado a este Consejo Provincial un permiso o una financiación para proyectos determinados, que normalmente son proyectos laborales o cooperativas de vivienda. La razón es simple:
debería de estar asignado un presupuesto anual acorde a un informe, que uno presenta, de las necesidades de las comunidades, de tierra, que el Estado pide adquirir con fondos propios, para darle a los hermanos. Debería digamos, está establecido. También para la formación de cooperativas de trabajo, pero si vos tenés un organismo que no cuenta con un solo centavo no podés concretar ningún proyecto de los que los hermanos traen (Comuzio, 25.07.15).
Cuando el Consejo Provincial eleva determinados proyectos al INAI, lo que hace el Instituto es derivar la propuesta a otros organismos específicos. Añade la Secretaria: “En general, los proyectos no se aprueban. Puede pasar que algunos se aprueben, según el caso. Lo que pasa es que, en general, los recursos de Provincia para proyectos no existen, no está capital, y cualquier proyecto implica dinero” (Comuzio, 25.07.15). Entonces, ¿qué hace el INAI? Simplemente, en primera instancia se ocupa de Nación. Es decir que, por ejemplo, anualmente el Consejo Provincial tiene que llevar adelante un relevamiento territorial de comunidades indígenas en la Provincia de Buenos Aires, y la Nación, a través del INAI, otorga los recursos económicos necesarios solamente para pagar a los técnicos y para comprar el material, pero no otorga dinero para los proyectos. ¿Qué hace, entonces, el Consejo Provincial de Asuntos Indígenas? Intenta mirar hacia adelante. Así nos cuenta la Secretaria:
he pensado recurrir a un organismo internacional, que es el Fondo Indígena, y lo logré, logré el vínculo, para mi gran sorpresa, porque yo ni sabía que existía ese Fondo Indígena, que es internacional, asentado en Bolivia y representado en Canadá, EE.UU, Italia, España, Noruega, etcétera. Pero, el vínculo de ese Fondo Indígena está con el INAI. Entonces, yo me enteré cuando me informé con la representante que lleva adelante, digamos el técnico, que preside ese Fondo Indígena, que avala o no proyectos determinados que se presentan. [...] Porque todos los países tienen un presidente en ese Fondo Indígena y, por la Argentina, lo que preside y figura como presidente de ese Fondo Indígena es el presidente del INAI. Así que yo me puse tan contenta que, finalmente, logré ese vínculo internacional, y resulta que está abortado ahí, porque el INAI, por supuesto, no nos brinda a nosotros la posibilidad de un recurso económico (Comuzio, 25.07.15).
Eso significa que, según la subdivisión de los poderes en Argentina, Nación se ocupa de Nación y Provincia se ocupa de Provincia. El problema es que Provincia no tiene los recursos necesarios, pero Nación da precedencia a las provincias que le competen y, además, el INAI es un organismo que depende de la Nación, así que, por lo general, los proyectos de Provincia no se aprueban por falta de recursos.