E l Mimo en la Educación Infantil
4.2. E L M IMO EN LA E DUC ACIÓN I NFANTIL
El alum nado, sob re tod o desd e la ed ad de tres años, es con veniente q ue em piece a p racticar el m im o en sesiones co rtas.
¿P ueden ejecutar m im o niños o niñas tan pequeños? La respuesta es que sí. Esta actividad , en un nivel elem ental, entra perfectam ente dentro de sus p osibilidad es. N o im porta d em asiado lo que haga, ni cóm o lo haga. Lo que se p retende es hacer, e ir ad quiriendo con la experiencia un p oco de dom inio. D e esta m anera perm itirem os a los niños y a las niñas descubrir los elem entos d e un tipo degram ática gestual.
4.2.1. D E LA REAL IDAD A L A FICC IÓN
Está claro que el niño o la niña accionan, gestualizan de form a espontánea, y sus gestos son claros, exp resivos, intencionales, sinceros, por lo tanto son válidos. En principio, pues, no hay por qué d esp reciarlos ni corregirlos. P or otro lado, cuando im ita las acciones o los gestos de los adultos, cuando representa una historia o un cuento que narra el profesor o la p rofeso ra, está haciendo m im o a su m anera, de acuerdo con su capacidad física y m ental, co n su capacidad de observación, con las experiencias que ha vivido, etc. Todo esto es im portante y m uy positivo.
S in em bargo, poco a poco, gradualm ente y con una m etodología ap ropiada, se les puede ir educando en la tom a d e co nciencia d e que no es lo m ism o el gesto coti-
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diano, el que se hace en la vida d iaria, que el que se hace fuera d el contexto de la realidad . P or ejem plo, cuando se recrean aspectos de esa realidad dentro del m arco de un cuento, de una historia o de una dram atización. A quel es d e verdad , surge d e form a autom ática, y es válido se haga com o se haga, no se p uede volver atrás p ara cam biarlo, pero este o tro pertenece al m undo de la ficción, del juego, y por tanto se puede repetir cuantas veces se desee, se p uede m od ificar si no gusta cóm o se ha hecho, perfeccionarlo o cam biarlo por otro com pletam ente distinto.
4.2.2. D E LA COPIA A L A CREA CIÓN
S i se le propone a un niño o a una niña que im ite algún aspecto de la realidad , lo m ás p rob able es que hag a lo prim ero que se le ocurra en ese m om ento, sin p asar previam ente por un p roceso de observación o de reflexión. Esto ciertam ente es m ás fácil y m ás cóm odo para todos. P ero si se p retende q ue una actividad sea ed ucativa, form ativa, conviene q ue haya u n m ínim o de exigencia en ese p roceso de análisis d e la realidad, para que exista una garantía de verosim ilitud en la aproxi- m ación o ad ecuación entre esa realidad y su im itación.
P or otro lado, es co nvenien te que la exploración, el descu brim iento, la ad ap tación y la transform ación del m ed io sean unas constantes fundam entales en el proceso evolutivo de m ad uración y supervivencia desd e la vida infan til a la ad ulta. A ún m ás, en el fondo, se trata d e una exploración d e sí m ism o, de su capacidad de transfor- m arse, de ser co m o es y de ser de otros m odos diferentes. Esto le p rep ara p ara poder descubrir después distintas facetas o dim ensiones en una circunstancia determ inada, y actuar de m últiples form as. D e este m odo evitarem os q ue el niño o la niña se qued e en la m era im itación, en la sim ple copia, o peo r aún, en la pasivi- dad o en la indiferencia, e irem os g uiándoles p rogresivam ente hacia la creatividad. H a de qued ar claro, por tanto, que el m im o no sólo sirve para im itar o recrear, sino tam bién para inventar, para crear. S e trata, en últim o term ino, de llegar a construir una peq ueña historia aún partiendo de esq uem as tom ad os d e la realidad . El resul- tad o final será nuevo , no im porta d em asiad o en este caso el grad o de o riginalidad .
4.2.3. V ALOR EDUCATIVO DEL MIM O
En la práctica ed ucativa, la creación y la actuación m ím ica brindan al alum nad o una m ag nífica oportunidad para p oner en co ntraste la p ropia visión de sí m ism o y del entorno co n la que tienen los d em ás, para sim bolizar y descifrar el yo y el m undo. El m im o co ntribuye al proceso de ad ap tación al m ed io, a la producción de la im ag en corporal y su ub icación esp acio-tem poral, y ofrece grandes ventajas com o vehículo para la creatividad, en el m arco de un am biente lúdico .
La acción m ím ica, la representación de la realidad co tidian a, no solam ente es útil para la co m unicación de esa realidad objetiva, sino que tam bién tiene un gran valor de sim bolización. Esto es fundam ental tenerlo en cuenta.
4.2.4. O BJETIVO FUNDAMENTAL
En la tarea educat iva, más que una representación de m imo c om o un p roduct o acabado , se pretende que el niño o la niña logren una c oncienc ia de símismos com o sujetos cap aces de evocar la realidad, d e imitar, de crear, dent ro de unos marc os de flexibilidad y originalidad.
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S e trata, en principio, de poner al niño o a la niña en relación con el “m aterial”que es su m ism o ser, su yo real, su persona transp aren te, exp resiva. El niño o la niña conocerá su ser diferenciad o, qué son plenam ente, sólo si lo hacen en prim er térm ino por m ed io de su vivencia corporal.
El niño o la niña se im itan a sí m ism os e im itarn a las co sas y los seres que co no- cen, en la m ed ida d e q ue d isfrutan haciéndolo, y conform e a sus posibilidad es d e actuación o co m unicación corporal. Y es p recisam ente, a través del m im o, co m o m ejor am pliarán sus co no cim ientos y sus cap acidad es de co m unicación.
En el m im o “infantil”, el proceso de transform ación ha de ser una labor atractiva, com o un juego, en el que la flexibilidad es im prescindible p ara conseguir, por lo dem ás, la p roducción divergente. En el ám bito del juego, el niño o la niña d esarro- llan su fantasía a través d e la asim ilación de la realidad deform ante, cam biante.
4.2.5. P ROPUESTA M ETODOLÓGICA
P lanteam os a co ntinuación unas orientaciones para llevar a cab o el proceso de la práctica del m im o en esta etap a.
1. D e entrad a no se le p ed irá al alum nado que rep rod uzca m im icam ente senti- m ientos com o la aleg ría o la tristeza en general, en abstracto, ni otros aspec- tos trascendentales o profundos d el ser hu m ano. S in em bargo, sí es posible que im ite o represen te de form a corporal, sencillas situaciones y acciones d e su realidad cercana. S e pueden poner algunos ejem plos d e acciones sencillas com o acunar al beb é, cam inar lenta y suavem ente, sin ruido, para q ue no se desp ierte, regar las p lantas d el jardín, cortar flores y hacer un ram o para rega- lárselo a alguien, abrir un paquete y d escubrir un regalo im aginario, etc.
2. D esp ués de un tiem po de exp erim entación, los niño s y las niñas podrán realizar peq ueñas im itaciones, teniendo en cuenta algunas consignas y reglas de juego sencillas com o: “H ay q ue m ostrar todo co n acciones y no con p alab ras, hacerlo todo m uy despacio, sin prisa”, etc. N o hay b uenas o m alas im itaciones. Todas son válidas p or el hecho de p roceder de niñas y niño s que hacen lo posible p or ser com prend idos. S in em bargo , no tod o pued e q ued ar en una sim ple g esticu- lación, es preciso orientarlos, co nducirlos p ara que grad ualm ente vayan tom ando conciencia de lo que hacen, de perfeccionar sus gestos, de investigar las form as de hacer m ás adecuadas a la realidad , m ás claras, de la conveniencia d e un continuo análisis de esa realidad, de la reflexión y la interiorización, etc.
3. D esp ués de varias sesiones, se p odrá constatar hasta qué pun to el alum nado está atento a sus g estos, a sus actitudes y a sus p osturas. El ritm o de ejecu- ción dism inuye, buscan la m ejor form a de traducir, de exteriorizar una acción pensad a. El autom atism o tiende a desap arecer en estos m om entos; los gestos son buscad os y destinad os a com unicar algo .
4. Estos p equeño s m om entos p ued en ser seguidos, algo m ás tarde, de una sucesión de acciones (no num erosas) que se encad enan, sean prop uestas p or el profesorad o o im aginados por el alum nad o. Lo s tem as tales com o, la com pra, la lim pieza, algunos oficios, la vida en el colegio... dan lugar a reflexio- nes e investigaciones interesantes.
5. D esde este nivel de la expresión por gestos es interesante q ue, después, el m aestro o la m aestra hag an expresar a cada uno la situación vivida. El reg reso
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a la p alabra, al lenguaje concep tual, favorece una tom a d e conciencia, tanto en el co ntenido de la im itación com o en la form a d e hacerla. Los co m entarios perm iten superarse...
6. Finalm ente, se pued e lleg ar a la actuación o representación. En efecto, la suce- sión de acciones m im icas pued en ser rep resentad as, y el grupo ad ivinará lo que sus com pañeros han hech o.
7. C onsegu ir hacer la actuación m ím ica de una peq ueña historia un p oco m ás elab orad a, co nlleva: profundizar un poco m ás en el proceso de la creación -siem pre que cad a dificultad , cada reto, cad a investigación, cad a hallazgo no se salgan del m arco lúdico - efectuar unos trám ites d e selección, hab er descar- tado algunas ideas, acciones, situaciones -a veces confusas, dificu ltosas- etc. y haber ideado otras p osibles, m ás exp lícitas; equilibrando la creatividad con el sentido pragm ático. En todo caso, no hay que olvidar que en lug ar de un producto, m ejor o p eo r term inado, lo q ue verdad eram ente im porta es el proceso de la actuación en el grupo, co n todas sus circunstancias, en un clim a de libertad, de afecto, de juego creativo.
8. Es conveniente aclarar que al principio los ejercicios d e m im o se realizarán sin
accesorios , para centrarse en la acción co rporal exclusivam ente. M ás tarde se
utilizarán algunos accesorios sim ples que p uedan d esem peñar -sim bolizar- distintas funciones: palos, trapos, cuerdas, aros, cubos, etc. Estos elem entos facilitan el desarrollo de las situaciones m ím icas. P or ejem plo, a partir de un trap o se p ued e uno im ag inar m uchas cosas, pued e servir para d istintos fines (com o sábana, com o d elantal, com o m antel, com o vela d e un b arco...)
9. P ara co ncluir, una observación im portante: todo el proceso requiere aplicación, atención y calm a para que sea verdad eram ente enriquecedor y form ativo.
10. E valuación final de la actividad. D esp ués d e haber finalizado la actuación o la rep resen tación d e la historia d e m im o, se p ued en plantear algunas p reg un- tas. ¿La realidad, la historia, la em oción que la m ím ica tenía la intención de tran sm itir han sido rep roducidos correctam en te? S i no ha h ab ido suficiente claridad en la co m un icación, ¿a q ué se deb e? ¿d ónd e ha estad o el fallo? ¿los gestos no han sido precisos? ¿L as acciones no han sido suficientem ente claras y exp lícitas? ¿Q ué otras vías se pued en intentar para hacer llegar el m ensaje de form a clara y co nvincente, para co nseguir m ejorar la co m un ica- ción, la credibilidad?
En los com ienzos d e la actividad se pued e co nsiderar este análisis m ás que suficiente, pues el alum nado aún no dispone d e recursos p ara am pliar su pers- pectiva crítica ni para m ejorar su actuación. P ero en estad ios m ás avanzad os, a m ed ida q ue se vaya ad quiriendo experiencia en tod os los asp ectos que co nform an la ejecución y la p ercepción del m im o, se podrán llevar a cab o análi- sis m ás exhaustivos, ahond ar m ás en algun os p orm enores, distribuir por grup os algunas preg untas sobre el ejercicio que han observad o y que, a su vez, servi- rán de p auta p ara adquirir un háb ito en la p ercepción m ím ica.
M odelo d e cuestionario acerca de la rep resentación d e m im o:
1. ¿L as acciones se han suced ido en la d im ensión espacio-tem poral ap ro- piad a?
2. ¿Los p ersonajes encajaron bien en la historia?
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3. ¿S e han co m prendido sus intenciones, sus acciones? ¿Tenían lógica, co nti- nuidad ?
4. ¿L as ideas, sensaciones y em ociones se han trad ucido bien por las accio- nes físicas?
5. ¿H an estado bien definidas las relaciones entre los distintos perso najes? 6. ¿S e han com prend ido los cam bios de unos personajes a otros?
7. ¿El argum ento o la historia tenía interés? ¿S e podría m odificar, transform ar? ¿C óm o?
4.2.6. I NTERVENC IÓN EDU CATIVA
El profesorado, que en un principio deberá intervenir en las p ropuestas d e los tem as, en la form a de actuar, incluso m ostrando cóm o se puede hacer un m ovi- m iento, un encadenam iento, poco a poco irá dism inu yendo sus intervenciones, dejand o al alum nad o q ue cree, que d escub ra, que actúe d e form a autónom a. S e dedicará norm alm ente a o bservar, a guiar, a ayudar, a sugerir alguna idea, algún cam bio en la acción, a introducir cualquier detalle, a hacer preguntas para aclarar ciertos asp ectos o pasajes confusos, etc., evitando coartar la esp ontaneidad y la creatividad del alum nad o.
P uede proponer a un grup o q ue haga gestos, acciones, encad enam ientos, y los dem ás tendrán que ad ivinar el co ntenido de lo que han hecho, qué significa cada acción, qué rep resenta. A sí ap renderán a b uscar, a seleccionar los gestos m ás significativos, los m ás apropiados en cada caso.
El alum nado p uede inventar, crear sus propios encad enam ientos de m im o en form a de juegos. S e b asarán en los hecho s de la vida cotidiana q ue están a su alcance, en personajes fantásticos, de cuentos, de ficción, de televisión, en anim ales, en oficios, en historias, en canciones…
S i se pretende hacer una actuación m ás elab orad a, rep resentar una h istoria en m im o, se p uede p rep arar por partes, se p uede rep artir en grup os.
4.2.7. C ONC LU SIÓN
H a qued ado claro que el m im o en esta etapa se propone com o un m edio m ás, com o un instrum ento -utilizado en su form a m ás prim itiva, m ás elem ental- que pued e servir al niño o a la niña para conocer y dom inar su cuerpo y la realidad que está a su alcance. Es evidente que el niño o la niña no van a ad quirir un co nocim iento técnico de la form a d e hacer m im o para conseguir una m ayor perfección y expresividad en sus acciones. A hora bien, el profesorad o, responsable de la actividad que se lleve a cabo en el aula, sí que deb e tener uno s cono cim ientos elem entales, básico s sobre esta m ateria q ue, com o lenguaje esp ecífico que es, tiene su propias reg las adm iti- das com únm ente. P uede darse el caso d e profesores o p rofesoras que renuncien a llevar a cab o esta actividad por no saber có m o guiarla, por desco nocer sus fundam entos técnicos.
P or todo ello p asam os a exp oner, aunq ue esquem áticam ente, algunos de los aspectos m ás im portantes de esta form a de exp resión y com unicación. Estam os co nvencidos q ue a la m ayoría del profesorado le interesarán y le serán útiles p ara sentirse m ás co nfiad os en su práctica ed ucativa.
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