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Una vez, el rey Anga ejecutó la compleja ceremonia ashva- medha. Sin embargo, aunque los sacerdotes eran muy califica- dos y sabían cómo invitar a los semidioses, ninguno de los habi- tantes del cielo se hizo presente.
Los sacerdotes le informaron a Anga: “Oh rey, aunque he- mos hecho las ofrendas apropiadamente, los semidioses no las han aceptado. Sabemos que has reunido toda la parafernalia de la ceremonia con gran cuidado y, ciertamente, nuestro canto de los mantras Védicos no fue defectuoso, de ninguna manera. Por lo tanto, no podemos comprender por qué los semidioses de- berían sentirse insultados o descuidados y, por lo tanto, se han negado a aceptar las ofrendas ceremoniales.
Al escuchar esto, el rey Anga se sintió muy apenado. Pidió permiso para romper su silencio e inquirió: “Mis queridos sa- bios, tengan la bondad de decirme qué ofensa he cometido para que los semidioses se nieguen a venir hasta aquí para aceptar sus ofrendas en la ceremonia.”
El sacerdote principal respondió: “Oh rey, no has cometido el más insignificante pecado u ofensa en esta vida, ni siquiera en el interior de tu mente. Pero, en tu vida previa, has realiza- do actividades pecaminosas que, ahora, te impiden tener hijos, aunque estás calificado para ello. Pero, si oras al Señor Supremo por un hijo y luego ejecutas una particular ceremonia para este propósito, tu deseo será satisfecho. Cuando el Señor, quien es el supremo disfrutador de todas las ceremonias, venga aquí a bendecirte, todos Sus sirvientes, los semidioses, lo acompañarán para aceptar tus ofrendas.”
Después de esto, cuando los sacerdotes ofrecieron oblacio- nes al Señor Vishnu, una personalidad apareció del fuego de la ceremonia. Estaba vestido de blanco y sostenía un pote dorado lleno de arroz dulce. Después de recibir el permiso de los sabios, el rey Anga, con gran respeto, recibió el pote de arroz dulce con las manos juntas. Después de oler la preparación, el rey ofreció una porción a su esposa, Sunitha. Una vez que comió ese ali- mento, que tenía el poder de producir un hijo varón, la reina fue fecundada por el rey.
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iempo después, Sunitha dio a luz a un hijo llamado Vena. Como ella era la hija de la muerte personificada, el niño fue considerado, parcialmente, dentro de la dinastía de la irreligión. Una hija, en general, se parece a su padre y un hijo se parece a su madre. Por lo tanto, Vena se parecía a su abuelo materno, y así, llegó a ser muy irreligioso. Estas circunstancias suelen ser poco usuales, pero el hecho es que, algunas veces, el Señor con- cede una desafortunada esposa o un mal hijo para su devoto, para que, de esta manera, pueda desapegarse de la vida familiar más fácilmente.
Cuando era niño, Vena acostumbraba ir al bosque y mataba innecesariamente inocentes venados con su arco y sus flechas. En verdad, su misma apariencia era temible y, tan pronto como lo veían, los ciudadanos gritaban: “¡Aquí viene el cruel Vena!”
El joven Vena era tan malvado que, mientras jugaba con otros niños de su misma edad, los mataba sin piedad, como si fueran animales destinados al matadero. El rey Anga castigaba a su hijo de diferentes maneras, con la esperanza de reformarlo, pero, a pesar de todo su esfuerzo, fue incapaz de llevar a Vena al camino de la virtud.
Al meditar sobre su fracaso, el rey Anga pensaba: “Las perso- nas que no tienen hijos son ciertamente muy afortunadas. De- ben haber adorado al Señor Supremo en sus vidas previas, por eso, ahora no tienen que sufrir la insoportable miseria de tener un mal hijo. Por supuesto, en cierto sentido, un mal hijo es me- jor que un buen hijo, porque hace intolerable la vida del hogar e impide que se desarrolle un apego por la casa y la familia, como sí lo hace un buen hijo. En verdad, un mal hijo hace tan difícil la vida hogareña que, cualquier persona inteligente, se desapega muy fácilmente de tal vida familiar.”
El rey Anga pasaba las noches sin dormir, absorto en estos pensamientos. Así, en forma gradual, se volvió completamente indiferente de los asuntos familiares. En cierta ocasión, al final de la noche, se levantó en silencio de la cama mientras su esposa dormía profundamente. Sin ser visto, el rey abandonó su opu- lento palacio y partió en dirección al bosque.
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sucedido, los sacerdotes, ministros, parientes y todos los ciuda- danos se alarmaron mucho. Las personas comenzaron a buscar a Anga por todo el mundo, igual que un yogui descalificado trata de encontrar al Alma Suprema dentro de él. Finalmente, después de fracasar en la búsqueda de su gobernante, regresaron a sus hogares decepcionados. Al escuchar de la emergencia cau- sada por la ausencia del rey, los grandes sabios se reunieron en la ciudad capital, y entonces, los ciudadanos les informaron acerca de su difícil situación.
Los sabios piensan siempre en el bienestar de las personas en general. Ellos sabían que, en ausencia del rey, no habría na- die que guíe y proteja a los ciudadanos. Pronto, ellos estarían fuera de control y sujetos a la explotación. Después de llegar a una conclusión positiva, los sabios llamaron a Sunitha. Con su permiso, instalaron a Vena en el trono real, a pesar de no tener la aprobación de los ministros. Era bien conocido que Vena era muy severo y cruel por naturaleza, por lo que, cuando todos los ladrones y oportunistas del reino escucharon de su coronación, llenos de temor, se escondieron, como las ratas se ocultan de las serpientes.
Después de ascender al trono, Vena se volvió más engreído debido a su poderosa posición y, por lo tanto, comenzó a creer que era el más grande de todos. Montado en su carroza, el rey Vena viajó a través de todo su reino y prohibió la ejecución de ceremonias espirituales o dar caridad. Después de ordenar la suspensión de toda actividad espiritual, los sabios se reunieron nuevamente. Estaban muy preocupados por la gran catástrofe que les aguardaba a las personas.
Mientras se consultaban entre ellos, los sabios dijeron lo si- guiente: “Como hormigas atrapadas en medio de un madero que se quema por ambos lados, los ciudadanos están en peligro. Por un lado tienen a un irresponsable rey y, por el otro, los de- lincuentes y malhechores los acechan. Aunque hemos coronado al descalificado Vena durante una crisis política, las personas tie- nen sobre sí una amenaza mayor. El rey ha obstruido el camino de la elevación espiritual.”
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naturaleza. Por lo tanto, haberle apoyado resultó igual que darle leche a una serpiente. Nombramos a Vena como el protector de los ciudadanos, pero se ha vuelto enemigo de las personas. Sin embargo, es nuestro deber intentar, nuevamente, que se rectifi- que. Si podemos hacerlo, nos salvaremos de vernos implicados en sus actos pecaminosos. No obstante, si Vena se niega a escu- char nuestro buen consejo, lo reduciremos a cenizas con nues- tros poderes místicos.”
Después de conciliar sus mentes de esta manera, los sabios fueron a ver al rey Vena. Ocultando su ira, se dirigieron a él dulcemente y le dijeron: “Querido rey, hemos venido aquí para darte buen consejo, así que, por favor, escúchanos con atención. Si lo haces, la duración de tu vida, tu opulencia, tu fortaleza y tu reputación se incrementarán. Aquellos que viven de acuerdo a los principios religiosos son elevados al reino celestial, que está casi desprovisto de miserias y lleno de felicidad. Por esa razón, no deberías echar a perder la vida religiosa de las personas. Si im- pides el progreso espiritual de tus súbditos, caerás muy pronto de tu opulenta posición real.”
“Es el deber de un rey brindar a los sujetos una completa protección. Al mismo tiempo, debe ocuparlos de acuerdo a sus diferentes habilidades, para que puedan adorar al Señor median- te el desempeño de sus ocupaciones. Si el rey ve que el Señor Supremo es adorado, logrará que Él esté muy complacido y, au- tomáticamente, también los semidioses estarán satisfechos. Por el contrario, si el rey detiene las ceremonias sagradas, será una falta de respeto a los semidioses y arruinará su oportunidad de elevación celestial.”
Vena respondió: “Es muy lamentable que, debido a que son inexpertos, prediquen la irreligión en nombre de la religión. Son iguales a una mujer poco casta que abandona al marido que la mantiene para buscar un amante al que adorar. El rey es la ver- dadera Suprema Personalidad de Dios. Si, por ignorancia, no se adora al rey, tal persona nunca alcanzará la felicidad, ni en esta vida ni en la próxima.”
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saber que el Señor Vishnu, Brahma, Shiva y el resto de ellos, son simplemente partes y porciones del cuerpo del rey. Por esa ra- zón, deberían abandonar su envidia y adorarme con ceremonias rituales en las que empleen toda clase de parafernalia. Si son en verdad inteligentes, se darán cuenta que no hay persona superior a mí que merezca aceptar la primera oblación que es ofrecida en sacrificio.”
Por su vida pecaminosa, Vena había perdido toda inteligen- cia y, por lo tanto, no podía apreciar las palabras de los sabios.
Las insultantes palabras de Vena causaron un gran dolor en sus corazones y, entonces, los sabios exclamaron con gran cólera: “¡Acabemos con esta malvada persona! ¡Si vive, el mundo entero será destruido en poco tiempo! Este insolente y desvergonzado se ha atrevido a insultar al Señor Supremo. ¿Quién más, excepto este perverso Vena, haría algo así?”
Después de eso, con la sola pronunciación del sonido “hum”, los sabios mataron a Vena y partieron. Sunitha estaba tan afli- gida por la muerte de su hijo que preservó el cuerpo de Vena, gracias a cierto proceso en el que aplicó distintas sustancias y al que acompañó con los mantras apropiados. iempo después, los sabios se sentaron juntos en la orilla del río Sarasvati. Luego de bañarse y ejecutar sus prácticas diarias, comenzaron a conversar acerca de los disturbios creados en la sociedad por la difícil si- tuación.
En ese momento, pudieron ver una tormenta de polvo pro- ducida por el paso de los ladrones y maleantes que saqueaban a la población. Al ver esto, los sabios comprendieron el caos en que había caído la sociedad después de la muerte del rey Vena. Los sabios eran suficientemente poderosos como para detener los disturbios, pero no lo consideraron su deber. Por otro lado, también sabían que no podían descuidar a los ciudadanos. Si lo hacían, su poder espiritual disminuiría, de la misma manera que el agua contenida en una vasija agrietada se filtra gradualmente.
Los sabios apreciaban el hecho de que la semilla de aquellos, en cuya dinastía el Anga había aparecido, era muy poderosa y, por lo tanto, los niños nacidos tendían a ser piadosos. Entonces,
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concluyeron que la línea familiar de Anga no debería ser inte- concluyeron que la línea familiar de Anga no debería ser inte- rrumpida. omaron el cuerpo muerto de Vena y, con el batir rrumpida. omaron el cuerpo muerto de Vena y, con el batir fuerte de sus muslos, lograron la aparición de un enano llamado fuerte de sus muslos, lograron la aparición de un enano llamado Bahuka. El pequeño ser tenía la complexión de un cuer
Bahuka. El pequeño ser tenía la complexión de un cuervo negro,vo negro, cortos miembros corporales, una gran mandíbula, ojos rojizos y cortos miembros corporales, una gran mandíbula, ojos rojizos y cabellos del color del cobre.
cabellos del color del cobre.
Después de su nacimiento, Bahuka, sumiso, se inclinó ante Después de su nacimiento, Bahuka, sumiso, se inclinó ante los sabios y dijo: “Mis queridos señores, ¿qué debo hacer?”
los sabios y dijo: “Mis queridos señores, ¿qué debo hacer?”
Los sabios le dieron el nombre de Nishada. Inmediatamente Los sabios le dieron el nombre de Nishada. Inmediatamente después de su nacimiento, Nishada se hizo cargo de las reaccio- después de su nacimiento, Nishada se hizo cargo de las reaccio- nes pecaminosas del rey Vena. Por esa razón, sus descendientes nes pecaminosas del rey Vena. Por esa razón, sus descendientes son propensos a actividades tales como robar y cazar. Por ello, son propensos a actividades tales como robar y cazar. Por ello, solamente tienen permitido vivir en la
solamente tienen permitido vivir en las montañas y en el bosque.s montañas y en el bosque. Después de esto, los sabios batieron los brazos del cuerpo Después de esto, los sabios batieron los brazos del cuerpo purificado del
purificado del rey Vrey Vena, yena, y, como , como resultado, se resultado, se produjo una produjo una pare-pare- ja, forma
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Con gran placer, los sabios declararon: “Este niño es una Con gran placer, los sabios declararon: “Este niño es una encarnación autorizada del Señor Vishnu llamada Prithu, y esta encarnación autorizada del Señor Vishnu llamada Prithu, y esta niña es una expansión de la diosa de la fortuna llamada Archi. niña es una expansión de la diosa de la fortuna llamada Archi. Prithu será el principal entre los reyes. Mientras los sabios alaba- Prithu será el principal entre los reyes. Mientras los sabios alaba- ban la aparición de Prithu, los semidioses hicieron llover flores ban la aparición de Prithu, los semidioses hicieron llover flores desde el cielo y las danzarinas celestiales bailaban en éxtasis. El desde el cielo y las danzarinas celestiales bailaban en éxtasis. El sonido de caracolas, cornetas y tambores resonaba en el cielo. sonido de caracolas, cornetas y tambores resonaba en el cielo. Los semidioses y sabios celestiales descendían a la tierra desde los Los semidioses y sabios celestiales descendían a la tierra desde los sistemas planetarios superiores. Cuando el señor Brahma obser- sistemas planetarios superiores. Cuando el señor Brahma obser- vó las líneas del Señor Vishnu en la palma de la mano derecha vó las líneas del Señor Vishnu en la palma de la mano derecha de P
de Prithu y las marcas de rithu y las marcas de flores de loto en las flores de loto en las plantas de sus pies,plantas de sus pies, pudo entender que era una representación parcial de la Suprema pudo entender que era una representación parcial de la Suprema PPersonalidad ersonalidad de Dios.de Dios.
iempo después, como rey, Prithu era fuerte como Indra, el iempo después, como rey, Prithu era fuerte como Indra, el rey del cielo y
rey del cielo y, al mismo tiem, al mismo tiempo, era tolerante po, era tolerante como la tierra. como la tierra. AsíAsí como la lluvia satisface los deseos de todos, el rey Prithu distri- como la lluvia satisface los deseos de todos, el rey Prithu distri- buía su misericordia entre sus súbdi
buía su misericordia entre sus súbditos. Era como el mar del quetos. Era como el mar del que nadie puede comprender la profundidad. Igual que el monte nadie puede comprender la profundidad. Igual que el monte Meru, era firme en su propósito. Su opulencia era comparada Meru, era firme en su propósito. Su opulencia era comparada con las montañas del Himalaya, que almacenan valiosos metales con las montañas del Himalaya, que almacenan valiosos metales
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y piedras preciosas. Semejante al viento, su presencia era senti- y piedras preciosas. Semejante al viento, su presencia era senti- da en todas partes. En términos de belleza corporal, era igual a da en todas partes. En términos de belleza corporal, era igual a Cupido. Su fortaleza era como la de un león. Su auto-control Cupido. Su fortaleza era como la de un león. Su auto-control parecía rivalizar con el del Señor Supremo y su reputación se parecía rivalizar con el del Señor Supremo y su reputación se diseminó a través del universo entero.