y la reconversión de la industr ia azucarera de Holguín (Cuba)
4. Los procesos de apropiación del Desarrollo Humano Local en la reconversión del sector azucarero en Holguín
4.4. La disponibilidad de un capital humano cualificado
Sin embargo, la estructura política y social de Cuba presenta, al mismo tiempo, una serie de potencialidades y oportunidades que permiten enfrentar y superar las limitaciones y restric- ciones antes señaladas. Estas potencialidades se sitúan tanto en el ámbito más estructural, de las características educativas y formativas de la población cubana; como otras relacionadas con las políticas adoptadas más recientemente, particularmente en el campo del reforza- miento de las instancias y estructuras políticas y administrativas de carácter descentralizado. Una de las prioridades nacionales a la largo de la trayectoria histórica de la revolución cu- bana ha sido la atención prestada a la formación y a la capacitación académica y técnica de su población. Con el triunfo de la Revolución Cubana se procedió a la transforma- ción y ampliación del sistema educativo. Las medidas que se adoptaron para ello fueron: la campaña de alfabetización masiva, la apertura de miles de aulas de primaria en todo el país, el desarrollo de planes emergentes de formación de maestras y maestros, la puesta en marcha de un Plan Nacional de Becas, la creación de los Institutos de Superación Educacional para la calificación y recalificación de profesorado, la constitución de insti- tuciones pedagógicas especializadas en el cuidado y educación de niñas y niños, el impul- so de la educación técnica y profesional, y la realización de importantes transformaciones en la enseñanza media superior y universitaria.
A partir de 1975, los esfuerzos principales se dirigieron a la consolidación del sistema na- cional, su perfeccionamiento y adaptación a las necesidades derivadas de del desarrollo económico y social del país, como uno de los ejes para lograr la modernización de la es- tructura económica sin generar, a su vez, grandes desigualdades sociales (ÁLVAREZ, 1997: 119-120).
Más allá de la importancia que se le ha asignado siempre a los primeros niveles de la en- señanza, es en los niveles medios y superiores donde se ha puesto más el acento. A la edu- cación técnica y profesional de grado medio se le ha asignado la responsabilidad de for- mar al personal cualificado y medio en aquellas habilidades y destrezas que requiere el desarrollo económico del país, en sus distintas especialidades vinculadas a las industrias azucarera, química, alimenticia, electrónica, construcción de maquinarias, energética, producción agropecuaria, economía, geología, minería, metalurgia, transporte, comuni- caciones y construcciones.
La Educación Técnica y Profesional contaba en el curso 1958-1959 con 40 centros y una matrícula de cerca de 15.000 alumnos y alumnas. Cinco décadas después, supera los 280.000 personas matriculadas en las 529 escuelas repartidas por el país (OFICINA NACIONAL DE ESTADÍSTICAS DE CUBA, 2009:9).
El Sistema de Educación Superior amplió de manera significativa el número de instituciones desde mediados de los años setenta, pasando de 29 en el año académico 1976-1977, a 42 en el curso 1986-1987, y a 68 en el año académico 2008-2009. Igualmente, en la educación superior, la matriculación ha ido en aumento desde mediados de los años noventa pasando
de poco más de los 100.000 matrículas a más de 600.000 en el curso académico 2007-2008, de los cuales se graduaron más de 70.000 estudiantes (OFICINA NACIONAL DE ESTA- DÍSTICAS DE CUBA, 2009:11-12).
Gráfico IV.5. Cuba. Matrícula inicial por cada 10.000 habitantes 1958-2009
2.500 2.000 1.500 1.000 500 0 1958/59 1974/75 1977/78 1980/81 1983/84 1986/87 1989/90 1992/93 1995/96 1998/99 2001/02 2004/05 2008/09 0 1958/59 1974/75 1977/78 1980/81 1983/84 1986/87 1989/90 1992/93 1995/96 1998/99 2001/02 2004/05 2008/09 a) Primaria 100 200 300 400 500 600 700 800 b) Secundaria Básica
250 200 150 100 50 c) Pre-Universitario
Fuente: OFICINA NACIONAL DE ESTADÍSTICAS DE CUBA (2009:164).
Gráfico IV.6. Cuba. Matrícula inicial por cada 10.000 habitantes, 1958-2009
250 300 350 200 150 100 50 a) Técnica y profesional 0 1958/59 1974/75 1977/78 1980/81 1983/84 1986/87 1989/90 1992/93 1995/96 1998/99 2001/02 2004/05 2008/09 0 1958/59 1974/75 1977/78 1980/81 1983/84 1986/87 1989/90 1992/93 1995/96 1998/99 2001/02 2004/05 2008/09
Fuente: OFICINA NACIONAL DE ESTADÍSTICAS DE CUBA (2009:164).
Fuente: OFICINA NACIONAL DE ESTADÍSTICAS DE CUBA (2009:167).
Gráfico IV.7. Cuba. Personas graduadas por niveles de enseñanza, 1958-2009
300.000 350.000 250.000 200.000 150.000 50.000 100.000 1958/59 Primaria 1979/1980 1999/2000 2003/2004 2007-2008 Media Adultos Especial Superior Otras
500 600 700 400 300 200 100 b) Superior 0 1958/59 1974/75 1977/78 1980/81 1983/84 1986/87 1989/90 1992/93 1995/96 1998/99 2001/02 2004/05 2008/09 0
En los últimos años ha ido ganando importancia paulatina la actividad de postgrado en la educación superior debido a que el país cuenta con más de medio millón de gradua- ciones universitarias que necesitan atención para garantizar su actualización continua. Las variantes que adopta el postgrado son cursos, entrenamientos, estudios, diplomado, especialidad, maestría y doctorado.
Igualmente cobran cada vez más relevancia la actividad científica e investigadora, aunque su vínculo con la producción y los servicios está aún por debajo de las potencialidades existentes, y ésta es una dirección que demanda mayores avances para contribuir a la ace- lerada aplicación de los resultados científicos y técnicos. Lo antes expuesto se vincula con la necesidad de continuar reforzando la integración docencia-investigación-actividad la- boral en la formación de los estudiantes y el desarrollo del trabajo transdisciplinario, que son dos premisas para el perfeccionamiento de los planes de estudio que requiere el gra- duado del próximo siglo (ÁLVAREZ, 1997:135).
Paralelamente a la enseñanza de menores y jóvenes, la educación de personas adultas ha jugado también un papel importante en el sistema educativo logrando, en 1980, la esco- larización de todos los trabajadores y amas de casas con sexto grado, y en el año 2008 de
Gráfico IV.8. Cuba. Personas graduadas por sexos, 1958-2009
500.000 600.000 700.000 800.000 400.000 300.000 200.000 100.000 0 1976-1977 1979-1980 1989-1990 1999-2000 2001-2002 2003-2004 2005-2006 2007-2008 Total Mujeres
una buena parte con el noveno grado; que dan entrada al estudio de la enseñanza técni- ca y profesional.
La educación de personas adultas que hasta el año 1959 se reducía a 304 escuelas noctur- nas en todo el país, atendidas por 1.369 enseñantes, con un número de matrículas de 27.965, integrada fundamentalmente por adolescentes que procedían de escuelas prima- rias con interés en elevar su nivel escolar cuyos planes de estudios y métodos de enseñan- za no respondían a las necesidades de la población adulta. A partir del curso escolar 2000-2001 se introduce un nuevo Programa dirigido a jóvenes de 18 a 30 años desvin- culados del estudio y el trabajo, y en el curso 2008-2009 la educación de personas adul- tas alcanzó un número de matrícula de 373.229 donde el 73,8 por ciento se encuentra en las denominadas Facultades Obrero Campesinas con el objetivo de alcanzar el 12 gra- do. (OFICINA NACIONAL DE ESTADISTICAS DE CUBA, 2009:10)
Aunque se han preservado los principales logros educacionales de los últimos años, la ca- lidad del proceso docente educativo se ha visto afectada debido a la difícil situación eco- nómica que se inicia en 1989, especialmente por la reducción de inversiones en el sector, el insuficiente mantenimiento, la escasez de medios materiales y equipos para la ense- ñanza, la obsolescencia de talleres y maquinarias para el subsistema tecnológico, la falta de actualización sistemática de la bibliografía y la información internacional; las dificul- tades para completar los requerimientos informáticos, las limitaciones para impresión y edición de literatura especializada, etc. Los planes educacionales no han estado exentos de errores e insuficiencias, pero han logrado resultados objetivos que sitúan al país en una decorosa posición mundial por sus índices de alfabetización, docentes per cápita, grado de escolarización y proporción de profesionales y técnicos, entre otros.
Sin embargo, quienes conocen el sistema educativo señalan que se debe poner el énfasis en el perfeccionamiento de los aspectos cualitativos del sistema, a través de la moderni- zación continua de los planes y programas de estudios, en correspondencia con las nece- sidades del progreso científico-técnico; en la mejora de capacidades del personal docen- te; la transformación de los métodos de enseñanza para favorecer cada vez más el debate y la reflexión crítica, el desarrollo de la creatividad y de habilidades prácticas.