Fuente: E.H.Fabregat, elaboración propia
2.2.4. Las actividades del valle: motor de las transformaciones socioespaciales
Los procesos de transformación en el valle y la distribución de los pueblos y las ciudades son importantes en la evolución del valle, dado que la forma de distribución en el espacio de las actividades de producción y de relación, define la red de circulación y agrupa, en conjuntos urbanos, a los actores sociales.
A partir de 1779, cuando llegaron los primeros colonizadores españoles, la transformación del valle fue consecuencia, en un primer momento, sólo de satisfacer las necesidades vitales de subsistencia. Está situación fue el motor inicial que movilizó los cambios en el valle e inició un proceso de producción distinto al anterior. Con el tiempo, y cuando comienzan a obtenerse excedentes, se produce un plusvalor que da la posibilidad de ampliar el consumo y que trae como consecuencia una reproducción ampliada del modelo.
El lugar de producción es el factor de estructuración espacial del valle, teniendo en cuenta que la dinámica de la población y el desarrollo de las fuerzas productivas están ligadas a éste. Al respecto sostiene Joan Eugeni Sanchez:
³«TXH HO HVWXGLR GH OD DUWLFXODFLyQ GHO HVSDFLR VRFLDO GHEH LQLFLDUVH SRU OD SUR\HFFLyQ HVSDFLDOGHODSURGXFFLyQGHYDORU\GHODVUHODFLRQHVHFRQyPLFDV\DTXHVRQORVHIHFWRVGH VXGLQiPLFDORVTXHFRQVLGHUDPRVTXHFRQILJXUDQORVGLIHUHQWHVIDFWRUHVHVSDFLDOHVWDQWRHQ VX ORFDOL]DFLyQ \ PRYLOLGDG FRPR HQ HO JUDGR GH ILMDFLyQ \ GH MHUDUTXL]DFLyQ GHO SURSLR WHUULWRULR´Sánchez, 1991:100)
El proceso de transformación fue lento durante los primeros años del siglo XIX, luego adquirió un mayor movimiento a partir de la instalación de la Gobernación de la Patagonia en Viedma. Esta localización, generó la necesidad de mano de obra, demanda que se cubrió con la llegada de trabajadores de otros lugares y de una población que era necesaria para su reproducción.
En consecuencia, se generó la necesidad de viviendas y de servicios para los nuevos residentes, como así también la articulación de los diferentes núcleos residenciales que surgieron y que incidieron sobre el propio proceso productivo.
Es posible observar hoy que este proceso continúa y que se reproduce en lo espacial, con nuevas transformaciones. Puede suceder que en algunos conjuntos urbanos, como en el caso de la localidad de Guardia Mitre, los cambios en la estructura de comunicación y el abandono de una forma de relación entre localidades, provoque un fuerte despoblamiento e involución del pueblo.
Los cambios en el valle, han estado relacionados con las variaciones en los procesos de producción, con la organización del trabajo y también con su división técnica. Los efectos obtenidos y las políticas adoptadas en cada momento histórico del proceso social de la construcción del valle definen las transformaciones en la articulación territorial y en los asentamientos humanos. Como dice Joan Eugeni Sanchez:³(OWHUULWRULRHQVXGLYLVLyQ\DUWLFXODFLyQVRFLDOSODVPDUiODGLYLVLyQ\ ODDUWLFXODFLyQGHODVUHODFLRQHVVRFLDOHVGHSURGXFFLyQ´(Sánchez, 1991:103)
En la construcción del Valle inferior, intervienen varios actores, desde los productores agrícola ganaderos del siglo XIX hasta, los agentes de la administración pública en la actualidad, es decir el Estado como principal generador de empleo. Al punto que el Estado provincial y el municipal, son los que inyectan en la economía local el volumen más importante de dinero, no sólo a través de los sueldos sino también a través de las compras que realizan. El comercio es otro importante motor de la economía más algunas escasas actividades industriales.
Sin embargo, más allá de los espacios de producción, como el área bajo riego, la zona de secano, la costa como área de explotación del recurso turístico, la producción en las islas y los espacios donde vive la gente, en el valle existen también actividades de servicios complementarios. Sirven tanto a los espacios de viviendas como a los de producción, es decir los espacios que ocupan funciones
como las de reproducción, intercambio, comunicación, consumo, ocio, educación, salud, bancarias, administrativas y otras. Sobre todo aquellas muy relacionadas con las actividades terciarias, que tienen como principal actividad el empleo en la administración pública, tanto provincial como municipal y algunos organismos del Estado nacional.
CAPITULO 3
Las unidades de paisaje del Valle Inferior del Río Negro: un proceso permanente de relación sociedad naturaleza
Según el marco natural y los caracteres geomorfológicos se identifican tres grandes unidades de paisaje, que son el valle del río, la costa y la meseta. Sin embargo, al tener en cuenta la relación entre la sociedad y la naturaleza, se observa que existen otras unidades de paisaje que organizan el Valle Inferior, y en donde participan activamente cada una de las grandes unidades mencionadas, que aquí actúan como contenedoras de otras unidades y subunidades (Figura 37).
Figura 37
Rasgos geomorfológicos de las unidades de paisaje
Fuente: Google Earth y fotos E.H.Fabregat elaboración propia
En geografía es importante considerar que el paisaje es la expresión, en un momento dado, de las relaciones entre los procesos humanos y naturales, y por lo tanto, son complejos y cambiantes. Existen, dentro de cada paisaje, elementos
heterogéneos dominantes, factibles de definir, los cuales representan signos que facilitan comprender la evolución, los cambios y las transformaciones producidas en ellos.
La denominación de un componente u otro de distinta naturaleza permite delimitar unidades de paisaje, cuya denominación está expresada por el elemento más sobresaliente. Es conveniente delimitar unidades con el fin de facilitar la comprensión del espacio geográfico e interpretar el grado de conocimiento que tienen de él las personas que lo habitan. En este estudio se trata especialmente de ver cuál es el significado de cada elemento y cómo están representados en la imagen mental de los alumnos que cursan la Escuela Media.
A partir de este planteo y teniendo en cuenta los caracteres físicos y culturales del Valle Inferior del río Negro como unidad geoespacial, se pueden definir distintas unidades a diferentes escalas: urbana, periurbana, llanura bajo riego, área de secano, costa e islas. Hay dos unidades geoespaciales que corresponden a la zona de los campos inmediatos a Patagones en el norte y la meseta Patagónica al sur del valle, que se incluyen dentro del área de secano.
Las Unidades de Paisaje del Valle Inferior fueron ordenadas de acuerdo a un criterio de representación política; en primer lugar la capital de la provincia y las unidades del sector sur y, en segundo lugar, la cabecera del partido y las unidades del sector norte del valle. Se definieron por lo tanto las siguientes unidades de paisaje: 1. Urbana Viedma, 2. Periurbano Viedma, 3. Llanura bajo riego, 4. Área de Secano, 5. Costa Atlántica Valle Inferior sur, 6. Urbana Carmen de Patagones, 7. Periurbano Patagones, 8. Costa Atlántica Valle Inferior norte, 9. Islas del Valle Inferior, 10. Guardia Mitre. (Figura 38)
Figura 38
Unidades de paisaje del Valle Inferior
Fuente: E.H.Fabregat elaboración propia