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Llegando al barrio: nuevos escenarios para el performance

Para mediados del año 2010 paralelo al proceso antes descrito, llevado a cabo en el Centro Educativo Lombardía, surge una primera aproximación al performance, con estudiantes de grado décimo, en el Colegio Francisco de Paula Santander. Aunque fueron sólo cuatro meses, el proceso desarrollado allí se asumió como un pilotaje, a través de cual se evidenciaron algunas características propias de este nuevo espacio que entraría a perfilar un nuevo horizonte para el desarrollo del taller. Lo anterior, dado que el ingreso al sector público requirió comprender las diversas dinámicas y procesos institucionales, administrativos y pedagógicos en que se movía el colegio, en tanto metodología y enfoques vigentes, para así poder plantear una alternativa pertinente para la educación artística en este contexto.

Es a partir de ese panorama que se empieza a fundar un plan de estudios en educación artística con énfasis en artes plásticas y visuales, capaz de abarcar el desarrollo de competencias, en tanto, el estudiante al implementar técnicas y procedimientos, desde la práctica, también debe comprender teórica y conceptualmente diversas prácticas artísticas contemporáneas, intentando dar un sentido político a su presencia en la escuela, teniendo como foco los intereses y voces de los estudiantes, así como el territorio.

Imagen 13 Iglesia de San Bernardino Plaza fundacional de Bosa, Ejercicio de Clase y Ceremonia Institucional F.P.S.

Fuente: Archivo Propio

La observación del contexto educativo evidenció que, algunas de las prácticas escolares llevadas a cabo en el colegio, resultaban disonantes y poco armónicas en tanto contenidos curriculares y pertinencia frente al territorio, lo cual hacía compleja la implicación de los estudiantes con las realidades y dinámicas que los atravesaban cotidianamente, generando apatía y desinterés en los procesos de participación escolar; surge entonces la pregunta por la

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pertinencia y por el aporte que desde la educación artística puede promover la movilización de la escuela por dentro y de cara a la localidad.

Imagen 14 Registro del Recorrido por la zona rural de Bosa San Bernardino y camino al Cabildo Muisca

Fuente: Archivo Propio. Fotógrafo Carlos Cardona.

Para poder generar un dialogo más preciso con los estudiantes y crear una mayor confianza y pertenencia, optamos por conocer la localidad e identificar las dinámicas sociales que enmarcan “Bosa territorio de…”; así que de la mano de un grupo de alumnos realizamos recorridos atravesando las UPZ de Bosa, conociendo los barrios, las calles y los contextos que habitaban y habitan los estudiantes. Conocer para saber y entender con quiénes se comparte el aula resultó fundamental para generar lazos y dinámicas más horizontales que permitieran relaciones más proxémicas y fluidas al interior de los talleres.

Una vez establecido el campo de acción, la relación con los estudiantes y las condiciones del contexto, como diagnóstico, curricularmente se asumió como base para estructurar el plan de

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estudios, el documento 16 de Orientaciones Pedagógicas para la Educación Artística en Básica y Media del Ministerio de Educación Nacional. A partir de éste se alcanzó una estructura de talleres y ambientes de aprendizaje, de acuerdo con diferentes niveles de complejidad y etapas de desarrollo, teniendo en cuenta los grados y ciclos escolares, los cuales abarcaron desde cuarto de primaria, hasta grado undécimo, en coherencia con la definición planteada en el Plan Nacional de Educación Artística, donde se señala que:

La Educación Artística es el campo de conocimiento, prácticas y emprendimiento que busca potenciar y desarrollar la sensibilidad, la experiencia estética, el pensamiento creativo y la expresión simbólica, a partir de manifestaciones materiales e inmateriales en contextos interculturales que se expresan desde lo sonoro, lo visual, lo corporal y lo literario, teniendo presentes nuestros modos de relacionarnos con el arte, la cultura y el patrimonio. (MEN, 2010, p.13)

A modo de aclaración, el plan de estudios en educación artística en la jornada de la tarde del Colegio Francisco de Paula Santander, IED Bosa, inicia con el taller de dibujo y grabado experimental, en grado cuarto; atraviesa los talleres de dibujo I (objetos y paisaje) y II (figura humana y retrato), en grado quinto y sexto respectivamente; luego, el taller de diseño básico, en séptimo; el taller de pintura, en octavo, para completar el modulo bidimensional. Para el grado noveno, se despliega el taller de procesos escultóricos y en grado decimo, el taller de performance, que cierra el círculo tridimensional, en el grado undécimo el taller de artes visuales (video y fotografía) concreta un recorrido integral, que da cuenta de las posibilidades expresivas, comunicativas e investigativas de la educación artística en la escuela.

En este sentido, la Investigación Basada en Artes -I.B.A- se constituye en pilar fundamental no sólo del área de Educación Artística, sino que hoy se articula con la educación media fortalecida, cuyo énfasis institucional en comunicación, permite la transversalización con otras áreas del conocimiento, mediante ejercicios de investigación situados en el contexto.

Lo anterior resulta relevante en función de la noción de campo ampliado, que se asume en tanto acción, conocimiento y múltiples posibilidades para la educación artística. El marco en el cual se establece inicialmente la apuesta pedagógica del taller Para Decirlo Todo Sin Hablar, el cual invoca integrar los saberes y sentires que habitan la escuela, bajo la premisa de ampliar las capacidades ciudadanas y sociales de los estudiantes a través de considerar la corporeidad y el performance como espacios para la práctica artística y política. De la mano de esta apuesta se

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deriva el desarrollo de las competencias específicas de la educación artística, en cuanto comunicación, sensibilidad y apreciación artística, las cuales propician e instauran roles y actitudes que apuntan a la formación integral, pertinente y vinculada con el territorio.

Imagen 15 Panorámica Foro Educativo Local Bosa 2011 Presentación en Sociedad Trinchera

Fuente: Archivo propio Fotógrafo Yeisson Fonseca

En coherencia con las competencias, surgidas desde la visión del Ministerio de Educación, y mencionadas en plan de estudios, que exponen como tarea importante para la educación artística la búsqueda de un vínculo con la cultura, la sociedad, el desarrollo humano y los derechos culturales, se empieza a zurcir el propósito inicial del taller, trazado para este contexto. El taller consistía, de forma muy general, en una aproximación a la realidad concreta de los estudiantes como sujetos históricos y políticos; por tanto, de aquí se deriva el interés por saber ¿quiénes son esos que habitaban la escuela?, ¿cuáles son sus intereses y proyecciones? o ¿cómo se asumen en el contexto escolar y social?, Preguntas se orientan más allá de la relación disciplinar, teórica o académica que se pueda establecer, pues se centran la capacidad de conocer y reconocer al otro en su diversidad y complejidad.

El performance, como arte del yo, parafraseando a Josefina Alcázar emerge entonces, de manera intuitiva como un dispositivo didáctico, que permite aproximarse a los sujetos y propiciar que ellos se aproximen a sí mismos. Es así como una pregunta generadora como provocación y la posibilidad de decir libremente lo que habitualmente la escuela no quiere escuchar, comenzaron a consolidar el proyecto de aula Para Decirlo Todo Sin Hablar, en su versión Bosuna, comoun espacio polifónico en el cual aprender de sí mismo, conocerse y reconocerse en los otros y con los otros, en medio del contexto escolar, conformaría una experiencia significativa.

En consecuencia, al proponer la lectura crítica de la realidad y una toma de posición frente a ella, como ejercicio político mediado y socializado a través de la práctica artística, se

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abre el espacio creativo, a partir de un modelo de experimentación, donde el saber se construye de forma, colectiva, donde la voz de todos puede ser escuchada sin decir una palabra. La mediación entre el ser, el saber y el hacer, la validación y reivindicación de las identidades individuales, colectivas, y el territorio cuerpo, escuela, localidad se piensan desde una perspectiva del reconocimiento, del otro y de lo otro.

En resumen, las categorías de performance, subjetividad y territorio que posteriormente conforman el desarrollo de la experiencia pedagógica y soportan conceptual y metodológicamente el ejercicio de investigación quedan así planteadas: