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6. Las TIC y sus implicaciones en la enseñanza y aprendizaje de lenguas

6.3. Los factores implicados en el cambio lingüístico

Es evidente que en la lengua, como en otros ámbitos, el cambio es con frecuencia el resultado de la fusión de varios factores. Por ejemplo, aunque se considere que la imprenta tuvo un papel significativo en el establecimiento de la lengua inglesa, no hubiera tenido la misma influencia sin la concurrencia de un conjunto determinado de factores políticos y sociales. El elevado grado de interacción entre las diferentes dimen- siones de la vida va en contra de la relación mano a mano o causa-efecto entre las TIC y la evolución lingüística. No obstante, es posible evaluar las implicaciones de las TIC en el uso lingüístico retrocediendo en el tiempo.

A lo largo de la historia, el impacto del progreso tecnológico en la lengua se ha manifestado de diferentes formas, dependiendo básicamente de en qué atributos ejerce su influencia. Por ejemplo, la reducida medida de las pantallas y de los teclados de los teléfonos móviles, junto con el límite de 160 caracteres que se pueden enviar, ha moti- vado un nuevo lenguaje que comprime la información en poco espacio. Como consecuencia de esas propiedades, los medios han creado una tendencia hacia ciertos usos y muestran una afinidad con ciertos tipos de textos y, por consiguiente, de lenguas. La imprenta es intrínsecamente apropiada para la posición de argumentos narrativos o complejos. Las asociaciones entre un medio particular y un tipo concreto de texto o lengua no son permanentes. Las personas que han crecido con los contestadores automáticos no son reacias a dejar mensajes en el contestador. Si han dejado de llamar a sus amigos por el envío de mensajes de texto y de correos electrónicos no es porque se sientan incómodos llamándolos, sino porque los mensajes de texto o el correo electrónico son más prácticos y/o más baratos. Lo que demuestra dentro de la matriz social una interdependencia entre los diferentes tipos de influencias tecnológicas y no tecnológicas (Kenning, 2008).

Según Kenning (2008: 41), la influencia de las TIC en la evolución lingüística de- pende de en qué medida y con qué rapidez se ha extendido y en qué medida y rapidez ha sido adoptado por un segmento significativo de la población. Esa autora cree que el índice de adopción de la innovación se ve afectado por diferentes factores como son el coste, la percepción general de sus ventajas inherentes y relativas y la presión creciente para adoptar una innovación tal y como lo hace la mayoría de las personas en sus redes interpersonales (efecto de difusión). Además, afirma que existe una fuente legítima que ayuda o impide la difusión. En el pasado los gobiernos nacionales ejercieron a menudo el control sobre qué innovaciones había que difundir, cómo y quién se encargaba de hacerlo. Por eso, la política gubernamental es un actor que puede afectar al equilibrio en la comunicación interpersonal e influir en el tipo de lengua a la que se exponen las personas. En todo el mundo es usual que los gobiernos intervengan en la forma en la que la lengua se usa y que, además, se responsabilicen de la planificación lingüística.

El papel de las TIC en la evolución, actuando como catalizador o freno, varía de un caso a otro. Crystal (2006: 41) afirma que: «no hay duda de que la lengua escrita es incapaz de expresar todas las características prosódicas y de entonación del habla y de

transmitir la multiplicidad de emoticones con la inmediatez de ciertas interacciones de internet, pero que las formas gráficas que expresan la prosodia y el paralenguaje no son nuevas, ya que los emoticones se introdujeron antes del desarrollo de la comunicación por internet». De hecho, las TIC no fueron las iniciadoras del uso de emoticones. Las cartas informales hace mucho tiempo que contienen esos símbolos con la intención de compensar la ausencia de sentimientos y emociones. Lo que realmente hicieron las TIC fue estandarizar y dar a conocer el uso de los símbolos gráficos.

Es difícil defender la idea de que la contribución de los medios de comunicación en el cambio de lenguaje se basa sólo en la ampliación del léxico y de los modismos. Las personas están expuestas diariamente a múltiples influencias y es poco realista pensar que los medios de comunicación son los únicos actores en el comportamiento lingüís- tico. Parece ser que los medios ejercen influencias en la lengua. Esas influencias se con- vierten ocasionalmente en cambios, ya que raramente existen signos claros de cambio y, en la mayoría de los casos, las influencias son sutiles y difíciles de detectar, por lo que no se puede localizar la fuente del cambio. Además, el impacto de las TIC en el lenguaje es variable por el medio en el que se manifiesta y por los diferentes aspectos de la estructura y del uso lingüístico.

Como se ha comentado, el vocabulario es una de las áreas sobre las que se reconoce más abiertamente que las TIC tienen una clara influencia. Los avances en las TIC motivan la formación de nuevas palabras o la ampliación en el significado del vocabulario ya existente. Olson (1994) expone que: «poner el mundo sobre el papel requiere la elaboración de elementos léxicos y sintácticos que representen la fuerza ilocutiva de las palabras». Por ejemplo, la falta de voz tiene que contemplar medidas compensatorias para permitir al lector descubrir la intención comunicativa del hablante, es decir, saber si el contenido proposicional se quería transmitir como una afirmación, una sugerencia, una declaración autoritaria, etc. En segundo lugar, las TIC ayudan a difundir formas y significados nuevos y/o poco familiares, más allá del contexto original, incluyendo términos prestados de otras lenguas. «La comunicación en todo el mundo vía internet, la globalización de las economías nacionales como corporaciones multina- cionales y la televisión comercial con publicidad y videoclips han implicado una nueva dimensión de préstamos léxicos y un cambio de código, por lo menos, en los lenguajes técnicos de los negocios, del comercio, de la informática, de la publicidad y del lenguaje joven (Busse y Görlach, 2002: 14).

Las innovaciones tecnológicas siempre han implicado desarrollos en el campo léxico. Según Crystal (2006: 212), desde el siglo XVII y como resultado de un flujo continuo de nuevas palabras en los ámbitos de la ciencia y de la tecnología, los términos científicos y técnicos forman en estos momentos más de la mitad del vocabulario en inglés. Algunos de esos nuevos términos sólo los utilizan los especialistas, mientras que otros pasan a tener un uso común.

Por lo tanto, las TIC constituyen una importante fuente productora de nuevas palabras y de nuevos significados. Algunos ejemplos de ese nuevo léxico serían: «tele- visión», «ordenador», «chip», «ratón», «memoria» y el amplio uso del prefijo «e-»; ejemplos, «e-learning», «e-competencias», así como el empleo de palabras de nuevos usos como «carpeta» y «guardar». La multiplicidad de términos y de significados nos indica que las TIC desempeñan un papel significativo en la vida de las personas. Pero algunos inventos tienen más influencia en la lengua que otros, no por su importancia intrínseca,

sino porque han tenido un mayor impacto en la cultura de la comunidad en las que han sido introducidas. En referencia a la aportación de las TIC en la creación de nuevo vocabulario, el ejemplo más obvio es la extensión semántica de palabras como «ratón», «carpeta», «directorio» y el aumento de su uso en función del desarrollo de la tecnología informática. Asimismo, las TIC han sufrido modificaciones en el contacto creciente con otras lenguas y la variedad de esas lenguas ha permitido que por lo menos se haya conseguido una mejor comprensión de ciertos términos léxicos extranjeros o regionales (Kenning, 2008).

Por otra parte, en la actualidad, el trato desequilibrado entre el inglés americano y el británico, a favor del inglés americano, y la adopción del alemán de Alemania por parte de los hablantes austriacos nos muestran que también la tecnología se puede entremezclar con realidades sociopolíticas y económicas para producir cambios lingüís- ticos que reflejan y aumentan las relaciones de poder asimétricas.

En cuanto a la influencia de las TIC en otros elementos de la lengua como son la puntuación y la ortografía, Baron (2000: 188-9) opina que los cambios en la puntuación forman parte de un intercambio creciente del discurso escrito y oral. Se utiliza una pun- tuación que facilita el acceso al significado del mensaje y que intenta que sea visible- mente fácil de leer o que contenga características prosódicas del discurso hablado. Puede ser debido a que la ortografía y la puntuación son aspectos de la lengua que se aprenden, no se adquieren y, por lo tanto, están más abiertos al cambio. De nuevo, nos enfrentamos a los efectos de las TIC que varían en función del medio y de la circuns- tancias del contexto en el que se producen y que reflejan la habilidad de los seres humanos para adaptarse a diferentes situaciones. Parece que existe un mayor vínculo entre las TIC, la ortografía y la puntuación que entre las TIC y la pronunciación.

En cuanto a la influencia de las TIC en el registro, la historia demuestra que su evolución está estrechamente relacionada con el cambio de registro-variedad en función del uso o variación funcional (Halliday, McIntosh y Strevens, 1964: 77).

En los párrafos anteriores se han tratado las formas en las que las TIC alteran el panorama lingüístico, pero ¿qué papel tienen las TIC en la propagación de la lengua? Según Kenning (2008), durante siglos las fuerzas armadas estuvieron siempre detrás del crecimiento o el declive de las lenguas. Las conquistas militares expandían la lengua que se hablaba en un territorio. La superioridad militar contribuía a dar fuerza económica y social a una cultura, lo que ayudaba al crecimiento y al estatus de las lenguas de los países poderosos, añadiendo nuevos incentivos para su aprendizaje. En tiempos recien- tes, son los factores económicos y de prestigio los que han cobrado más importancia. Si el inglés ha desbancado al francés en el escenario internacional, no es porque sea la única lengua capaz de desempeñar el papel de lenguaje global, sino porque el inglés se ha encontrado de forma repetida en el lugar y en el momento adecuado, en el centro de mayor desarrollo social, económico, político y tecnológico (Fennell, 2001: 244). En un principio, el inglés y el francés se extendieron como resultado del colonialismo, pero fue la mayoría de operadores de telégrafos, la que abrió el camino al inglés como lengua franca en las telecomunicaciones y en el comercio. Posteriormente, fue el liderazgo de la Revolución Industrial, por parte de Gran Bretaña, la superioridad eco- nómica y política de EEUU y recientemente el dominio tecnológico de Norteamérica los que han elevado al inglés al rango que tiene en la actualidad. La lengua inglesa en los últimos años también se ha beneficiado de la tecnología informática, ya que el código

Morse fue desarrollado para el inglés y originalmente sólo permitía combinaciones de hasta cuatro símbolos que no cubrían caracteres acentuados. El ASCII, el código usado por los ordenadores para representar caracteres, se basaba en el alfabeto inglés. Más tarde, se introdujeron cambios que hicieron posible escribir en programas basados en las lenguas más habladas, ya que los programas para lenguas minoritarias se limitaron a las relaciones financieras. Eso implica una exclusión social y un serio riesgo para esas len- guas.

Al igual que pasó con la escritura, los aparatos para grabar transformaron la adquisición de conocimiento hacia un enfoque más autónomo, disminuyendo la dependencia de otros y motivando la originalidad de pensamiento y de lengua.

Los usuarios se enfrentan a una compleja y gran expansión de las lenguas tanto por el volumen de formas de expresión como por la dificultad de relacionarlas con el contexto apropiado. Según Kenning (2008: 100), en última instancia lo que interesa a los usuarios y a los aprendices de esas lenguas no es el tema de si las TIC causan o inducen el cambio, sino los resultados de los procesos de la evolución, incluyendo la existencia de correlaciones entre ciertos medios de comunicación y formas particulares de lenguaje. Las TIC, como vehículo e instrumento de comunicación, siempre han desempeñado un papel importante en la difusión del lenguaje.