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Los procedimientos sociométricos y sus variaciones

LA EVALUACIÓN DEL DESARROLLO SOCIAL María José Díaz-Aguado y Rosario Martínez Arias

3. PRINCIPALES INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN

3.4. Las relaciones con los compañeros: métodos sociométricos

3.4.1. Los procedimientos sociométricos y sus variaciones

El método más utilizado en la actualidad para evaluar las relaciones entre iguales, así como la integración social en las aulas, es la sociome­ tría. Bajo este término se agrupan una serie de procedimientos que con­ sisten en preguntar a todos los alumnos acerca del resto de los compañe­ ros y conocer así el nivel de popularidad, las oportunidades para el esta­ blecimiento de relaciones de amistad, la impresión que tiene de sus com­ pañeros y la que produce en éstos, así como las cualidades o problemas en los que destaca. Aunque la técnica se remonta a Moreno (1934), con una orientación hacia el estudio de los procesos de grupo, pronto fue uti­ lizada por los psicólogos del desarrollo, que pusieron el acento en sus características como instrumento de diagnóstico individual de las rela­ ciones de niños y adolescentes con sus iguales. Desde entonces y hasta la actualidad ha experimentado diversas modificaciones que han permi­ tido mejorarla (Coie et al., 1982; Lemann y Solomon, 1952; Newcomb y

Bukowski, 1983; Maasen, Van der Linden, Goossens y Bokhorst, 2000; Peery, 1979, Terry, 2000). Los principales avances se produjeron en el desarrollo de procedimientos estadísticos que permitieron utilizar los resultados más allá del grupo particular en el que eran obtenidos, posi­ bilitando la fusión de datos y el establecimiento de tipologías para la cla­ sificación de los sujetos según su estatus social, definido como un cons- tructo general orientado al grupo, que representa la visión que el grupo tiene del individuo» (Bukowski y Hoza, 1989, p. 19). Bajo la etiqueta gene­ ral de Sociometría o Tests Sociométricos se utilizan diversas aproxima­ ciones, que pueden usarse de forma aislada o en combinación, siendo preferible esta última opción, ya que aportan informaciones diferentes sobre el estatus social.

3.4.1.1. Método de las nominaciones

Este método consiste en pedir al sujeto que nombre a los niños de su grupo (normalmente 3) que más le gustan para realizar alguna actividad y los que menos le gustan (normalmente 3), explicando el porqué. Con frecuencia la actividad suele ser jugar en el caso de los niños. Con los adolescentes suelen contemplarse dos actividades dife­ rentes: trabajo y tiempo libre, de forma que puedan obtenerse datos más diferenciados. El procedimiento permite obtener información de las oportunidades que cada alumno tiene para el establecimiento de relaciones de amistad dentro del grupo en el que se aplica por medio de los siguientes indicadores:

1. Elecciones o número de veces que el niño recibe nominaciones positivas (NP) o es nombrado en la pregunta ¿Quién es el que más te gusta para...? (Si se hacen dos o más preguntas, habrá dos o más puntuaciones en NP).

2. Rechazos o número de veces que el niño recibe nominaciones negativas (NN), o es nombrado en la pregunta ¿Quién es el que menos te gusta para...? En el caso de más de una actividad, ten­ drá varias puntuaciones en NN.

Estas puntuaciones pueden utilizarse directamente o construir mediante ellas los índices compuestos propuestos por Peery (1979) y modificados por Coie et al. (1982) y Newcomb y Bukowski (1983). En el caso de utilizarlas directamente, suele dividirse cada una de ellas por el número de niños de la clase que han realizado nominaciones, para controlar el efecto del tamaño del grupo.

Las puntuaciones compuestas son:

3. Preferencia Social, que se obtiene como PS = NP - NN, es decir, restando de la puntuación de nominaciones positivas, las nomi­ naciones negativas.

4. Impacto social o Visibilidad social, que se obtiene como IS = NP + NN.

La modificación sugerida por Coie et al. (1982), que es la preferi­ da en la actualidad, consiste en estandarizar o transformar en pun­ tuaciones típicas dentro de cada clase o grupo las NP y las NN. Esta transformación requiere calcular dentro de cada clase ; la media de las NP () y su desviación típica (), así como las correspondientes media y desviación típica de las nominaciones negativas () y () y cal­ cular con ellas las puntuaciones típicas por el procedimiento habitual, es decir, restando de la puntuación la media y dividiendo el resultado por la desviación típica.

Las preguntas sobre el ¿Por qué? ayudan a explicar los motivos de las elecciones y rechazos y mejoran el procedimiento de las nomina­ ciones, ya que una de las críticas planteadas a veces al procedimiento es la dificultad de establecer los motivos de la popularidad, que pueden quedar afectados por diferencias de edad, sexo y origen cultural. Una modificación del procedimiento anterior consiste en estandarizar las puntuaciones dentro de cada clase según el género, es decir, utilizando las medias y desviaciones típicas de niños y niñas separadamente.

5. Impresión de elector o impresión de ser aceptado (IE) que con­ siste en preguntar al niño sobre cuáles son los tres niños de la clase a los que más les gusta estar con él, que se supone serían los que deberían elegirle. En el caso de preguntas sobre varias actividades, esta pregunta podría repetirse.

6. Impresión de rechazo o de ser rechazado (IR), consistente en pre­ guntar al niño cuáles son los niños de la clase a los que menos les gusta estar con él, que se supone serían los que deberían rechazar­ le. En el caso de varias actividades, la pregunta puede repetirse. Estas puntuaciones (IE e IR) deben dividirse por el número de niños del grupo, y también pueden estandarizarse.

El método de las nominaciones puede aplicarse de forma colecti­ va a partir de los 7/8 años. Con niños preescolares también muestra buenos resultados, pero debe aplicarse de forma individual y con cier­

tas modificaciones. Normalmente se usan fotografías de otros niños de la clase y se les pide que hagan las nominaciones a partir de ellas. Howes (1988) señala que puede proporcionar resultados fiables si el grupo de niños ha permanecido junto al menos durante ocho meses. Con estos niños a veces se utiliza el procedimiento de las compara­ ciones por pares (Vaughn, 2001).

3.4.1.2. Método de la asociación de los atributos perceptivos

En numerosas investigaciones se propone como complemento del método de las nominaciones, la nominación en un conjunto selecciona­ do de atributos conductuales o psicológicos. Supone que los niños de la clase nominen al compañero/a (frecuentemente 3) que más destaca en el atributo o conducta, respondiendo a preguntas como «¿Quién es el niño/a de la clase que...». Coie et al. (1982) realizaron una selección de 24 atributos conductuales y psicológicos, con los que llevaron a cabo análi­ sis factoriales, así como regresiones múltiples, para examinar su peso sobre las elecciones y rechazos. Una selección de atributos utilizada con niños españoles y basada en resultados de otras investigaciones (Díaz- Aguado, 1986, 1988), puede encontrarse en Díaz-Aguado, Segura y Martínez Arias (1995). La selección de atributos se realizó a partir de las características mencionadas con más frecuencia en las respuestas a «¿Por qué?» de las nominaciones en elecciones y rechazos. Estos atribu­ tos son de dos tipos: positivos (p.ej., en la versión de adolescentes: tener muchos amigos, capacidad para atender y escuchar a los demás, saber comunicarse,...) y negativos (p.ej., en la misma versión: no tener amigos, llamar la atención de los demás frecuentemente, tener envidia. Las pun­ tuaciones derivadas de los atributos pueden utilizarse solas o en combi­ nación, puesto que a partir de ellos se pueden formar dos índices globa­ les, agrupando todas las nominaciones que cada niño recibe en los atri­ butos positivos por una parte, y negativos, por otra. Estas puntuaciones deben dividirse por el número de niños que han nominado, para evitar el efecto del tamaño del grupo. También pueden obtenerse puntuaciones típicas intra-clase, del tipo de las presentadas anteriormente.

3.4.1.3. Método de las puntuaciones de escala o rating

Algunos autores (Maasen et al., 2000) consideran que la mejor eva­ luación del estatus social o nivel medio de popularidad se obtiene a partir de este método. Consiste en pedir a todos los alumnos de la

clase que puntúen a cada uno de sus compañeros utilizando una esca­ la de cinco grados (muy bien, bien, regular, mal, muy mal), contes­ tando a la pregunta genérica ¿Cómo te cae?, seguida de los nombres de todos los niños de la clase. Maasen et al. (2000) proponen un pro­ cedimiento basado en una escala bipolar (-3 - 2 - 1 0 1 2 3 ) que mues­ tra interesantes propiedades psicométricas.

El estatus sociométrico de cada alumno se obtiene calculando la media de las puntuaciones que recibe, es decir, sumando todas las pun­ tuaciones que recibe y dividiendo dicha suma entre el número de compa­ ñeros que le han puntuado. Esta puntuación media refleja el nivel de acep­ tación interpersonal. Es una medida muy fiable, puesto que se obtiene de las valoraciones de múltiples evaluadores (todos los niños de la clase). No obstante, tiene algunas limitaciones, entre las que se encuentran los dife­ rentes sets de respuesta ligados a las escalas de valoración y ya comenta­ dos a propósito de otras escalas: tendencia central, efecto halo, etc. (Teny y Coie, 1991). Para su aplicación es preciso entrenar previamente a los sujetos en la utilización de la escala de grados (1-5 en la mayor parte de los casos). En Díaz-Aguado y Martínez Arias (1995) se presenta el proce­ dimiento de entrenamiento utilizado en las aplicaciones colectivas.

Puede utilizarse desde los tres años aplicándolo individualmente, puesto que se obtienen datos fiables (Howes, 1988). En este caso hay que realizar adaptaciones, de las que existen diferentes modalidades. El pro­ cedimiento propuesto por Howes consiste en presentar a los niños las fotos de todos los compañeros y asegurarse de su identificación. A con­ tinuación les presenta tres recipientes de diferentes tamaños (grande, mediano y pequeño) y las fotos de sus compañeros, una cada vez. Se le pide al niño que coloque las fotos en uno de los tres recipientes, según lo que le guste cada niño o lo prefiera como amigo. Otras variaciones suponen el empleo de caras que van de extremadamente sonrientes a extremadamente tristes (Vitaro, Trembley, Gagnon y Pelletier (1994). 3 .4 .2 . V entajas y lim ita cio n es de los p ro ced im ien to s so cio m étrico s

En Díaz-Aguado y Martínez Arias (1995) se presenta el procedi­ miento general y algunos datos estadísticos que apoyan su fiabilidad y validez. En Díaz-Aguado et al. (2000) se presenta una adaptación al contexto de la educación infantil.

Los procedimientos sociométricos representan probablemente la mejor medida para evaluar las relaciones con los iguales o compañe­ ros, siempre que los miembros del grupo hayan permanecido juntos

durante el tiempo necesario para conocerse. Los datos son fáciles y rápidos de obtener, ya que pueden aplicarse colectivamente desde los primeros cursos de la educación primaria. Las puntuaciones son fáci­ les de calcular. Como ya se ha señalado, las medidas son fiables, al intervenir múltiples evaluadores (todos los compañeros).

A pesar de sus ventajas, no están exentos de limitaciones. Éstas se encuentran fundamentalmente ligadas a su aplicación a niños pequeños: 1) a veces tienen dificultades de diferenciar las destrezas sociales de los iguales y basan sus decisiones en conductas negativas muy visibles, por ejemplo la agresión y las conductas disruptivas (Coie et al, 1990); 2) tien­ den a dar altas valoraciones a los compañeros que trabajan bien en el colegio. A veces también se han encontrado efectos ligados al género, que se manifiestan en la atribución de peores valoraciones a los compañeros de distinto género o a la elección de sujetos del mismo. Este aspecto puede corregirse utilizando la tipificación por géneros propuesta por Coie et al. (1982). Finalmente, los profesores y los padres plantean a veces objeciones a las nominaciones negativas, por las repercusiones que puedan tener en los niños. Investigaciones realizadas al respecto no encontraron evidencias de dichos efectos.