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Pruebas de las habilidades previas a la lectura

EVALUACIÓN DEL LENGUAJE Victoria del Barrio

I.3. Í Lenguaje no verba!

5. EVALUACIÓN DEL LENGUAJE ESCRITO

5.1. Recomendaciones para la evaluación del lenguaje escrito

5.3.1. Pruebas de las habilidades previas a la lectura

Test del ABC de Lourengo Filho (Lourengo Filho, 1928). Ha sido uno de los primeros tests de evaluación de lectura e influyó en la construc­ ción de los siguientes. Se llevó a cabo en el Brasil y se extendió por toda Hispanoamérica. La proximidad lingüística facilitó su traducción al español y la física su difusión. La primera versión argentina es de 1937.

Se centra, no en el análisis de la actividad lectora, sino en la eva­ luación de las habilidades relacionadas con la madurez para la lectura:

figuras, 3. Memorización visual, 4. Coordinación auditivomotora, 5. Capacidad de pronunciación, 6. Resistencia a la ecolalia, 7. Memorización auditiva, 8. índice de fatigabilidad, 9. índice de aten­ ción dirigida, 10. Vocabulario de comprensión general. Estas 10 habi­ lidades se evalúan mediante 8 actividades: copiar 3 figuras, memorizar objetos presentados visualmente, reproducir figuras dibujadas en el aire, repetición de una narración, repetición de términos presentados verbalmente, repetición de palabras de difícil pronunciación, recorte de líneas curvas cuadradas, poner puntos en una cuadrícula. Estas actividades están hoy presentes en todos las curriculas pedagógicas.

La prueba es de aplicación individual y está orientada a la inter­ vención. La duración aproximada de la aplicación es de 8 minutos y se utiliza para niños entre 6-14 años. La valoración se lleva a cabo mediante una escala de 0 a 3 para cada una de las actividades y con normas específicas para su valoración. La puntuación global se obtie­ ne con la suma de los puntos de cada prueba. Las puntuaciones per­ miten la obtención de un «perfil individual» o un «perfil colectivo» útiles para agrupar sujetos en función de sus distintas habilidades.

La fiabilidad es adecuada la validez predictiva presenta problemas (González Portal, 1984a).

Batería de madurez lectora de Inizan (Inizan, 1976)

Es una prueba de carácter preventivo que parte de la idea de una habilidad específica y evalúa por tanto lo que se considera prerrequi- sitos para la lectura; pretende determinar el momento adecuado para comenzar el aprendizaje de la lectura y evitar desajustes que originan las dificultades. Consta de dos partes: Batería Predictiva, muy próxi­ ma a la de Louren^o Filho, y Batería de Lectura aplicable a niños que ya han iniciado el aprendizaje. La primera explora: 1. Organización del espacio, 2. Lenguaje, 3. Organización temporal. La segunda: 1. Lectura de palabras familiares, 2. Dictado de palabras familiares, 3. Lectura de palabras extrañas, 4. Comprensión de lectura silenciosa. Es aplicable a niños de 5-7 años. Su validez predictiva es de 0.83.

Pruebas de lectura, Niveles 1 y 2 (De la Cruz, 1979, 1980, 1988) Es una prueba que basa su construcción en la atención de los ele­ mentos lingüísticos, espacio-visuales y simbólicos implicados en la lectura. El Nivel 1 consta de tres partes: Comprensión auditiva, Compren­ sión visual y Discriminación visual. En las dos primeras las tareas

consisten: 1. Identificación de un dibujo cuyo nombre pronuncia el evaluador y 2. Localización de letras o palabras escritas que lee el eva­ luador. Para la evaluación de la Discriminación visual la tarea a reali­ zar es la identificación de letras o palabras escritas con distinto tipo de letra. En el Nivel 2 las partes y tareas son las mismas, pero difieren los reactivos presentados que se hacen más complejos.

Es aplicable individual o colectivamente a niños de 5-6 años el nivel 1, y de 7-8 el nivel 2. En el primer caso el tiempo de aplicación son 30 minutos y en el segundo 60. La puntuación directa es el número de acier­ tos que se transforman en centiles en cada uno de los niveles. Es posible obtener un perfil a partir de las puntuaciones centiles individual y colec­ tivo. La fiabilidad de la prueba y la validez de la prueba es irregular.

El Test Reversal (Edfeldt, 1955, 1975). Parte de considerar la percep­ ción como elemento primero y básico del proceso lector. Consiste en la evaluación de la percepción espacial en función de las dimensiones dere­ cha-izquierda. El espejamiento, problema lector frecuente en disléxicos, alentó las investigaciones en esta dirección. La prueba ha tenido varias ediciones desde su primera aparición en Estocolmo en 1955. Nos vamos a referir aquí a la adaptación española de Villegas (1975) con varias edi­ ciones. El objetivo de la prueba es diagnosticar la madurez lectora y por tanto el momento oportuno para comenzar el aprendizaje de la lectura. La tarea a realizar consiste en el tachado de las figuras que no son idén­ ticas en 84 pares donde el 50% son idénticas y el otro 50% no; las dife­ rencias pueden darse entre figuras iguales (espejadas vertical u horizon­ talmente) o entre distintas en las que han cambiado pequeños detalles. Hay 6 figuras de ejemplos para familiarización con la tarea. El tiempo de ejecución son 15 minutos. La puntuación directa de la prueba se obtiene restando el número de errores de 84 la puntuación máxima posible. Esta puntuación se convierte en centiles. La puntuación media de la muestra española para niños de 6 años es de 70 con una desviación típica de 8.5. La validez es baja y la fiabilidad obtenida mediante test-retest buena.

BADIMALE Batería diagnóstica de madurez lectora (Molina, 1988) Esta prueba tiene un marco teórico que subraya los aspectos neurológicos implicados en la lectura; se señalan unos factores neu- ropsicológicos básicos para la madurez lectora: estructuración espa­ cial, estructuración rítmica, lenguaje oral (comprensivo y expresivo) y lateralización. Se ha hecho una selección de pruebas ya existentes para cubrir la evaluación de esos factores: 1. Organización perceptiva de Hilda Santucci (OP), 2. Reproducción auditivo-manual de estructuras

rítmicas de Mira-Stambak (RER), 3. Seriación óculo-manual de estructuras rítmicas de Mira-Stambak (RER), 4. Concreción-abstrac­ ción lexical, tomado del vocabulario del WIPPSI de Wechsler (CAL), 5. Memoria auditivo-vocal tomado de la repetición de frases del WIPP­ SI de Wechsler (CAL), 6. Reconocimiento de diferencias espaciales entre dibujos semejantes, tomado de Horts (RDE), 7. Orientación dere­ cha-izquierda, tomado de Piaget-Head en la adaptación de Galifret Grajon (ODI). Está elaborado para niños entre 5-6 años, la aplicación es individual y la duración de unos 30 minutos. Cada reactivo tiene unas normas de corrección para su valoración, a su vez cada subprue­ ba tiene una puntuación directa que se convierte luego en estándar. La puntuación global se obtiene con la suma de las puntuaciones están­ dar de las subpruebas. El punto de corte para poder hacer un buen pronóstico en el aprendizaje de la lectura lo ha estimado el autor en 72 puntos, por el contrario, el punto de corte de un mal pronóstico se esti­ ma en 49 puntos, las puntuaciones intermedias suponen dificultades en la lectura. La fiabilidad y validez es adecuada.