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LUCHAR CON LOS OBSTACULOS

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En esta unidad (capítulos 5 – 7) estamos estudiando el mensaje evangelístico. Queremos ver cómo aplicarlo a las necesidades individuales: dar a cada persona el mensaje que Dios tiene para ella. Cada vez que hablamos con alguien sobre la salvación necesitamos la dirección del Espíritu Santo. El sabe cuáles son su s necesidades particulares y qué porción de la Palabra puede satisfacerlas. El es quien puede darnos penetración espiritual en sus  problemas y poner en nuestra mente las palabras que debemos hablar. Queremos ser más

sensibles a la dirección del Espíritu. Para esto estudiaremos ahora varios de los problemas que son más comunes, junto con sus soluciones.

Si podemos descubrir lo que impide que una persona acepte a Cristo, será más fácil  poderle ayudar. Por tanto, en esta lección consideraremos cinco de las barreras más

corrientes que Satanás pone en el camino de los que desean ser salvos: 1) una fe mal

dirigida, 2) el pecado en los creyentes, 3) los falsos valores, 4) las demoras, 5) los temores.

Fe mal dirigida

Muchas personas buscan su seguridad en otras cosas ajenas a Cristo. Dios, que habla de sí mismo como de un refugio (Deuteronomio 33:27), le dijo a Isaías (28:14 – 20) que el  pueblo se había refugiado en la mentira, falso refugio que no podría salvarlo. Las cosas en

las cuales confiaban eran semejantes a una cama demasiado corta, o una sábana o frazada demasiado pequeña para cubrir a una persona. Proverbios 14:12 nos habla de un camino que parece derecho pero que conduce a la muerte. En Mateo 7:24 – 29, Jesús habla de la tragedia de la fe mal dirigida.

La gente confía en muchos falsos refugios en la actualidad. Algunos serán buenos en sí,  pero no pueden salvar. Quizás le gustaría marcar una x junto a aquellos falsos refugios que

aparecen en esta lista, y en los que muchas personas de su región confían, en vez de acudir a Jesús en busca de seguridad y salvación.

FALSOS REFUGIOS

ida buena sfuerzos propios r miembro de iglesia geles tras religiones ración de los padres spíritus osición social ligión de su esposa

tepasados iblia en casa egarse a sí mismo inero bservar rituales frendar a la iglesia

oróscopos blero de ouija uletos, encantamientos ucifijo udar a otros rvir a la patria

Son miles los que ponen su fe en el hecho de que están bautizados, en lugar de ponerla en Cristo. Son cristianos sólo de nombre; jamás han tenido un encuentro personal con Cristo. No han nacido de nuevo. Otros ponen su fe en la Iglesia. ¡Qué campo para el evangelismo! Un modo de ayudar a estas personas es animarlas a que se acerquen a Dios, cualquiera que haya sido su experiencia espiritual hasta entonces. Muchos han renacido mientras oraban para que Dios los llenara con el Espíritu Santo.

Satanás hace que muchos pongan su confianza en ellos mismos en vez de confiar en Cristo. Unos sienten que son suficientemente buenos y que no necesitan a un Salvador. Otros tratan de ser cristianos, pero basados en sus propios esfuerzos. En c ambio, otros se dan cuenta de que son demasiado débiles para llevar la vida cristiana y creen inútil

intentarlo. Están fijándose en ellos mismos en lugar de mirar hacia Cristo y su poder transformador. El problema de muchos es que miran a Cristo como Maestro y Ejemplo a quien deben imitar, pero no lo conocen como Salvador y Señor. Es bueno que todos ellos conozcan Juan 3:3 – 7. ¡Es necesario nacer de nuevo!

La oruga no intenta volar con el fin de llegar a ser mariposa. Todos sus esfuerzos nunca lograrían producir un cambio semejante, lo único que hace es encerrarse en su capullo, renunciando para siempre a su vida pasada, y Dios obra el milagro de la transformación. Lo que una vez pareció un gusano, sale del capullo convertido en una bella mariposa. Tiene nuevos instintos, deseos y apetitos. Vive en un mundo nuevo. Comienza a volar, no para imitar a otros ni en un esfuerzo por transformarse a sí mismo, sino simplemente porque ahora es mariposa.

¿Qué pensar de los que dicen: ―Todos los caminos conducen a Dios. Una religión es tan  buena como la otra si la persona es sincera en su creencia‖? Muchos ponen su fe en

imágenes, cuadros, santos, amuletos, encantamientos, espíritus, antepasados, y cosas po r el estilo. Son sinceros, pero andan errados. Jesucristo es el  camino, el único camino; el único mediador entre Dios y los hombres (Juan 14:6; 1 Timoteo 2:5). Tenemos que dirigir nuestra fe hacia su Persona.

Pecados en los creyentes

Es posible que alguna persona a quien usted trate de ganar tenga dificultades por las faltas o pecados que ve en ciertos miembros de las iglesias. ¿Por qué ha de pedir que Cristo lo salve, si los creyentes que conoce no son mejores que él mismo? Algunos dicen que la iglesia explota a los pobres y oprime a los ignorantes. Tales obstáculos nos demuestran la importancia de que demos buen ejemplo en todo lo que hagamos.

Debemos reconocer que los creyentes no son perfectos, pero Dios es quien se ocupa de las faltas de cada uno. No conocemos todas las circunstancias del caso: por qu é la persona ha procedido mal, o si acaso se ha arrepentido de su mal proceder. Por eso Dios nos manda dejar que El sea quien juzgue (Mateo 7:1 – 3; Romanos 2:1 – 3).

A veces es importante darle a conocer a la persona que no todos los que se llaman creyentes lo son en verdad. Dios juzgará y rechazará a todos los falsos cristianos (Mateo

7:21). Satanás usa a los hipócritas (personas que a parentan lo que no son, falsos cristianos)  para lograr que la gente se disguste con la Iglesia y se vuelva hostil a Cristo y al

cristianismo.

Podemos preguntarles a esas personas: ―¿Se negaría usted a recibir dinero, simplemente  por el hecho de que existen algunas monedas falsas en circulación? Entonces, ¿por qué

rechaza el cristianismo, en el que ha y millones de personas verdaderamente convertidas,  por el solo hecho de que existan algunos falsos cristianos?‖ Podríamos preguntarle a esa  persona si conoce algún cristiano cuya vida concuerde con las enseñanzas de Jesús, o si

halla falta alguna en Jesús. Es a El a quien deben aceptar los que quieren ser salvos.

¿DEBEMOS DEJAR DE ACEPTAR DINERO?

FALSO GENUINO

Tal vez la gente le hable de las atrocidades e inmoralidades cometidas por las ―naciones cristianas‖. Dígales que no existen naciones cristianas. Aun en los lugares donde el

Evangelio se ha difundido más, la mayoría de la gente no es cristiana, pues no ha aceptado a Cristo como su Salvador personal.

Falsos valores

¿Qué vale más: un hogar cómodo durante ochenta años sobre la tierra, o un hogar

mucho mejor para toda la eternidad? ¿El placer temporal seguido de la aflicción eterna, o el sufrimiento temporal seguido del gozo inacabable? ¿Las riquezas terrenas o las celestiales? ¿Los momentos de popularidad y de fama en la actualidad, o el reconocimiento futuro y la recompensa eterna? ¿La aprobación del hombre o la aprobación de Dios? ¿Una vida

egocéntrica o una vida cristocéntrica? ¿Lo que ofrece el mundo, o lo que ofrece Dios en Cristo?

¡A ESCOGER!

Valores temporales Valores eternos

Todo el mundo arcos 8:36  El alma

Gloria de los hombres  Juan 12:43 Gloria de Dios  Nada de sufrimiento  Romanos 8:18 – 23 Gloriosa libertad

Riquezas, honor, poder Hebreos 11:24 – 26  Con Cristo, galardón

Muchas personas están eligiendo las respuestas erróneas a estas preguntas y viven conforme a un conjunto erróneo de valores. Algunas quisieran tener un hogar en el cielo,  pero les parece que seguir a Cristo les costaría demasiado. Han sido atrapadas por el amor

del mundo, y sin embargo no pueden hallar satisfacción verdadera en el mundo. Solamente Cristo puede darles gozo profundo y verdadero. Podemos usar con ellas estos textos.

Quizás le gustaría hacer una cadena con ellos. Salmo 16:11; Marcos 8:34 – 37; Lucas 15:11 –  24; Juan 10:10; 12:43; Romanos 8:18; Hebreos 11:24 – 26.

Parte de la estrategia militar de Satanás consiste en demorar la acción. Cuando una  persona desea ser salva, Satanás trata de hacer que espere hasta más tarde, y luego más

tarde, y más tarde; hasta que sea demasiado tarde. Aquellos con quienes usted hable pueden tener problemas como éstos:

1) Desean ―disfrutar de la vida‖ ahora y aceptar a Cristo más tarde (razonamiento muy común entre los jóvenes).

2) Están ―demasiado ocupados‖ para ir a la iglesia ahora, pero piensan asistir más tarde. 3) No comprenden qué importancia puede tener aceptar a Cristo de inmediato.

4) Desean comprender mejor el Evangelio antes de decidirse.

Podemos tratar los tres primeros problemas de la misma manera, puesto qu e se

relacionan íntimamente. Veamos cinco motivos para no demorar más el arrepentimiento: 1) Prevención. En la parte del libro que trata del evangelismo de niños y jóvenes enseñamos

lo importante que es entregarle la vida a Cristo en una edad temprana para evitar muchos  problemas y la desdicha que el pecado trae.

2) Ventajas y desventajas. Hágales pensar en las ventajas y desventajas que tiene esperar hasta más tarde para recibir la maravillosa vida que Cristo les ofrece.

3) Peligro. Hábleles de lo incierto de la vida y del peligro que corren al esperar hasta que sea demasiado tarde. Lea Santiago 4:13, 14; 2 Corintios 6:2; Isaías 55:6, 7.

4) Ofensa a Cristo. Pídale a la persona que se imagine que se halla en este caso. Ha ido a la casa de un amigo para darle un regalo. El amigo lo ve a la puerta, pero no le invita a entrar. Ve el regalo y dice: —  Ah, sí. Quisiera recibirlo algún día, pero ahora no. Vuelve otro día  para dármelo. —  ¿Qué haría él? O bien, ¿quién se atrevería a ignorar al alcalde del pueblo

si éste lo honrara con una visita a su hogar? Sin embargo, ¡cuántos dejan que el Señor del cielo y de la tierra siga tocando a la puerta de su corazón sin hacerle caso! Apocalipsis 3:20. 5) Dificultad creciente. Mientras más largo sea el tiempo que uno siga aplazando su

salvación, más difícil se hace que se salve. Mientras más repetimos una acción, más firmemente establecemos un estilo de conducta. Mientras más se aplaz a la decisión de aceptar a Cristo, más fácil es seguir aplazándola. No será más fácil ser salvo el mes que viene o el año que viene. Hoy es el mejor momento para hacerlo. Lea Hebreos 3:15.

La cuarta razón que se da para demorarse, el deseo de comprender mejor el Evangelio antes, es a menudo una razón legítima y merece ayuda especial. Usted puede felicitar a la  persona por su deseo de conocer la verdad. Invítela a hacer lo que hicieron los de Berea:

estudiar el Evangelio por sí misma. Lea Hechos 17:11. Puede matricularla en un curso por correspondencia, darle un Evangelio o Nuevo Testamento, prestarle un buen libro, invitarla a su casa para conversar más al respecto, invitarla a los cultos de la iglesia o a un estudio  bíblico en un grupo de oración.

Puede ofrecerse a orar con la persona para que Dios le muestre la verdad. Aconséjele que ore diariamente antes de leer las Escrituras, diciendo algo como esto: ―Dios mío,

muéstrame la verdad y ayúdame a aceptarla, aunque me cueste hacerlo.‖ Si está dispuesta a obedecer a Dios, El le contestará.

Alentemos a las personas a actuar de acuerdo con la verdad que ya conocen. La vida es como un sendero sinuoso. No tenemos que verlo todo antes de dar los primeros pasos. Sabemos a dónde nos lleva el camino, de modo que ponemos nuestra mano en la mano de Dios y dejamos que El nos guíe.

Temores

Dios desea usarle para liberar a las personas influidas por temores que les impiden aceptar a Cristo. El es más poderoso que cualquiera de las cosas que ellos temen. Recuerde

cuán a menudo Jesús decía: ―¡No temáis!‖ Ahora El desea decirles estas palabras por labios de usted a los que tienen temores. Isaías 41:13.

TEMOR A cambio de religión ersecución racaso  ser rechazado  por Dios

Temor a cambiar de religión

Muchos afirman que no pueden dejar las creencias que sus padres les enseñaron. No desean abandonar las tradiciones de la familia ni herir la sensibilidad de sus seres queridos. Consideran un cambio de religión como una traición a su cultura.

Los que se han criado en otra religión pueden sentir temor de aceptar a Cristo aun después de estar convencidos de la verdad del Evangelio. ¿Qué sucederá si quebrantan sus votos y dejan de adorar a sus dioses, espíritus ancestrales u otros poderes espirituales?

Aun después de su conversión, algunos tienen miedo de destruir las imágenes, altares y encantamientos en los cuales antes confiaban. Desean seguir a Cristo, pero temen lo que les  pudiera suceder.

¿Cómo ayudar a tales personas? He aquí cuatro sugerencias.

1) Pídales permiso para orar con ellos; pídale a Dios en esa oración que les muestre lo que deben hacer y les ayude a hacerlo.

2) Use testimonios de personas convertidas de esa religión.

3) Hable del poder protector de Jesús. No necesitarán de sus encantamientos o fetiches. El Espíritu Santo es más poderoso que los espíritus malignos (1 Juan 4:4).

4) Trate de conseguir, siempre que sea posible, que toda la familia siga a Cristo. Para algunas personas, la fe viene gradualmente mientras leen la Biblia y van

conociendo mejor al Señor. La persona que quita de la pared algo en cuya protección ha confiado, tal vez no lo encuentre tan difícil si pone en su lugar un texto bíblico que le recuerda el cuidado de Dios. El uso de calendarios con versículos bíblicos o cuadros de textos murales puede ayudarle.

Temor a la persecución

Muchos comprenden que seguir a Jesús les traerá persecución. Estarán expuestos al ridículo, al rechazo por parte de su familia y de sus amigos, o a la violencia física. A veces  podemos allanar el camino para un nuevo convertido (o alguien que desea convertirse) si

compartimos el Evangelio con miembros de su familia. Cierto adolescente aceptó a Cristo y quería ser bautizado en agua, pero sus padres eran de una religión no cristiana. El ser

 bautizado en desafío de sus deseos hubiera parecido una rebeldía contra ellos y el abandono de todo cuanto para ellos era sagrado, con el fin de seguir una religión extranjera. El pastor tuvo en cuenta los sentimientos de ellos. Fue a visitarlos y los invitó a reunirse con él para una serie de lecciones sobre la religión cristiana, a fin de que estudiaran si debían dar su consentimiento para que su hijo fuese bautizado. ¡Como resultado de las clases, ellos fueron bautizados junto con su hijo!

En aquellas regiones en que la gente está acostumbrada a tomar decisiones en grupo, los que se interesan en el Evangelio y los nuevos convertidos pueden hallar fortaleza en hacer  juntos lo que tienen temor de hacer solos. Los obreros cristianos que laboran en lugares así,

tratan de llevar el Evangelio a los grupos: toda la familia, una aldea entera, toda la tribu. Les presentan a Cristo a las personas clave de la comunidad si es posible, de tal modo que éstas puedan influir en los demás para que piensen en la invitación que les hace el Señor. Dios está usando este método para la salvación de grandes grupos de personas, a veces todos los habitantes de una aldea o comunidad. La entrega a Cristo es un asunto individual,  pero se hace en grupo cuando cada uno de los integrantes del mismo lo recibe como

Salvador y Señor.

Podemos animar a la persona que teme la persecución, al hablar con ella sobre la

influencia que puede tener. Dios desea usarla para llevar la luz del Evangelio a su familia y amigos. Puede comenzar a orar por ellos de inmediato. Cuando acepte a Cristo tendrá algo maravilloso que compartir con ellos, no algo que esconder, o de lo que deba avergonzarse. También podemos alentar a la persona haciéndole comprender que Dios la ayudará. Le dará fortaleza para lo que venga. Es un honor sufrir por Aquel que murió por nosotros. Además, Dios nos recompensará por ello. Cuanto suframos por El ahora, es como nada en comparación con la recompensa que nos dará en el cielo. Dios hablará con la persona y la alentará mientras le ayudamos a buscar y marcar en su Nuevo Testamento estos versículos: Marcos 8:34 – 38; Lucas 6:22, 23; Romanos 8:17, 18; 2 Timoteo 2:12; Hebreos 12:2, 3.

 No nos olvidemos tampoco de que el llamado para seguir al Crucificado incluye el llevar una cruz. En los cultos de la iglesia y en nuestro evangelismo, usemos cánticos que inspiren valentía y entrega. Podemos usar también testimonios tomados de la historia de la Iglesia. La gracia de Dios, que puso una canción en los labios de los mártires mientras se enfrentaban a los leones en el anfiteatro o eran quemados en las hogueras, es suficiente para nosotros en la actualidad. ¿Tiene miedo de tomar la cruz? Eso es perfectamente natural,  pero podemos asegurarle a la persona temerosa que somos sus amigos, que cuenta con

nuestras oraciones y ayuda. Luego debemos prestarle la ayuda práctica que necesite mientras tome su lugar en el Cuerpo de Cristo.

Temor al fracaso

Ya hemos mencionado este problema. ¿Ha oído usted alguna vez respuestas como las siguientes al invitar a alguien a seguir a Cristo? ―Me gusta el Evangelio, pero sé que no  podría llevar una vida cristiana.‖ ―Lo intenté una vez y fracasé. ¿Por qué habría de

intentarlo de nuevo?‖ ―Usted no conoce mi situación. En mi familia, en el vecindario y en el trabajo es imposible seguir las enseñanzas de Cristo. Fallaría el primer día.‖

Podemos usar los puntos y textos del cuadro adjunto para combatir los temores al fracaso. La persona puede tener la seguridad de que recibirá una nueva naturaleza. Dios contestará su oración y le dará fuerzas. El Espíritu Santo estará en su interior y le ayudará a resistir la tentación. El amor de Dios no la dejará, y los cristianos la ayudarán. Habrá lucha,  pero Dios la ayudará a vencer.

COMO EVITAR EL FRACASO

ueva naturaleza, Juan 3:1 – 3; 2 Corintios 5:17  Oración, 2 Corintios 12:9

l Espíritu Santo en nosotros, Romanos 8:1 – 9; Gálatas 5:22 l amor de Dios, Romanos 8:31 – 39

¿Qué clase de ayuda especial les da su iglesia a los nuevos convertidos? El recién convertido aprende a caminar espiritualmente, tal como aprende un bebé. Necesita que le enseñen. Cuando tropieza y hace lo incorrecto, el diablo le dice que es un fracaso y no  puede vivir para Dios. Luego puede pensar que Dios está enojado con él. Se siente tentado

a darse por vencido y abandonar el camino del Señor. ¿Cuál debe ser nuestra actitud en tal caso? ¿Acaso los padres castigan o regañan al bebé cuando se cae? ¿Será Dios menos amoroso con sus hijos?

¿Ha pensado usted alguna vez del gran campo de evangelismo que hay entre los que comenzaron una vez a seguir al Señor, pero se han vuelto atrás? Los descarriados pueden haber vuelto a una vida de pecado por diferentes razones, pero muchos de ellos no vuelven a Dios porque la iglesia los ha abandonado. Parece aceptar el hecho de que son unos

fracasados, y da la impresión de que no le importa. Fijamos nuestra atención en las

 personas nuevas y olvidamos a aquellas que en una ocasión manifestamos amar, pero que ahora abandonamos para que mueran.

¡No abandonemos a los descarriados! Podemos mostrarles que los amamos todavía. Usemos testimonios y pasajes bíblicos que los animen a consagrarse nueva mente a Dios. El los ama. Muchos de los mensajes de los profetas iban dirigidos a los hijos descarriados de Dios.

Jerry MacCauley era un fracaso irremediable: un alcohólico. Una y otra vez había intentado seguir a Cristo, y siempre había fallado. EL dine ro que debía usar en alimentar a

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