LATINIDAD TIPOGRÁFICA
2. CONTEXTO HISTÓRICO DE LA GRAFÍA LATINA
2.1. Industria, tecnología y mercado en la imprenta francesa
2.1.3. Lumitype: la baza fallida de Charles Peignot
Según Alice Savoie, «a pesar de que el invento [el prototipo de la Lumitype, de 1944] interesó inmediatamente a los profesionales franceses, la pobre salud económica de la industria francesa inmediatamente posterior a la guerra no permitía ninguna inversión seria».²⁸ A pesar de todo, la Lumitype seguía siendo un invento francés y Charles Peignot, tras las noticias que le llegaban desde los Estados Unidos —donde Higonnet y Moyroud habían recibido en 1949, un año después de su llegada, una financiación inicial de un millón de dólares por parte de la Graphic Arts Research Foundation—, se apresuraría por asegurarse la exclusiva en Europa —o al menos en Francia—, por miedo a que se le adelantase la competencia y antes de que llegasen otros nuevos, como afirmaba el propio Charles Peignot:
Recordé que mi padre había dejado pasar el tren de la composición mecánica y yo no tenía la intención de dejarme arrollar por la fotocomposición. Mi error fue sin duda la impaciencia o el exceso de premura. Tuve miedo de perder el tren y negocié con inventores francoamericanos en 1952–53. En 1954 presenté en el Grand Palais la primera fotocomponedora de Europa: la Lumitype.²⁹
Las fechas que da Charles Peignot no son muy fiables,³⁰ ya que Alan Marshall demuestra que al menos desde febrero de 1950 —fecha en la que Peignot viaja a los Estados Unidos para ver la máquina y encontrarse con los ingenieros franceses— Higonnet y Moyroud ya estaban negociando con él un contrato de comercialización en exclusiva para Europa.³¹ Un acuerdo que finalmente se reduciría a los derechos para la distribución de la Lumitype-Photon en Francia y el Benelux. De hecho, hay constancia de que en Francia se conocía perfectamente la existencia de la Lumitype en 1952, debido seguramente a los anuncios prematuros de Charles Peignot dentro del círculo profesional. Lo que sí es cierto es que, al
27 Ibíd.
28 Savoie, Alice, French type foundries in the twentieth century. Causes and consequences of their demise.
Reading, septiembre 2007, pág. 19.
29 Peignot, Charles, «Deberny & Peignot, la belle époque de la typographie», Caractère: revue mensuelle des industries graphiques, 26e année, nº 12, París, Compagnie française d’éditions, diciembre 1975, pág. 51.
30 En 1975, Charles Peignot habla de memoria, sin documentos, con 78 años y tras el cierre definitivo de su fundición un año antes.
menos durante el Salon TPG de ese año, ya se esperaba que fuese exhibida en París, donde sí que estuvo la Fotosetter.³² Finalmente, la Lumitype se presentaría a bombo y platillo en el Salon de 1954, donde fue el centro de atención.³³
Otra evidencia de que la Lumitype ya era conocida en Francia al menos desde 1952 es un artículo firmado por Paul Duburque, que bajo el título de «Vers la photo-compo» se publicó en el número de ese año de la revista Caractère Noël.³⁴ En él, Duburque hace un repaso de todas las máquinas de fotocomposición existentes en el momento y de su funcionamiento. Pero a lo largo del mismo se va haciendo evidente que todo el texto no es más que una larga exposición de la gran cantidad de ventajas y de mejoras que suponía la Lumitype-Photon con respecto a todas las demás fotocomponedoras. Y que, por si fuera poco, había sido inventada por dos ingenieros franceses.
El argumento inicial del artículo es que los precios de los materiales necesarios para la impresión tipográfica eran desorbitados, al igual que la cantidad inservible de ellos que se acumulaban innecesariamente en las imprentas. Esta perspectiva económica es la que, según Duburque, sirve de justificación para que se lleven a cabo investigaciones en el campo de la fotocomposición, mucho más económica y con menor necesidad de recursos materiales.³⁵ Este mismo argumento es el que va a usar Charles Peignot en una conferencia —en la que también intervino Vox— sobre la evolución de la tipografía y de la letra en general a partir de la fotocomposición por venir. Dicha conferencia no era en realidad más que una presentación comercial de la Lumitype, en la que Peignot afirmaba que superaba en rentabilidad a la Monotipia, la Linotipia y la Intertype.³⁶
A pesar sin embargo de los adelantos y ventajas que promet la Lumitype —y la fotocomposición por extensión—, desde el oficio eran conscientes de que en aquellos momentos aún tenían mucho que avanzar y grandes escollos por superar; en especial en lo que se refiere a la reproducción de los caracteres, su
32 «Nos hemos quedado asombrados al observar que la composición fotográfica esta representada únicamente por la Fotosetter, expuesta por los concesionarios franceses de Intertype. […] La
Lumitype, esta minúscula componedora fotográfica […] también estuvo ausente.» Dangon, «Au Salon de 1952…», op. cit., pág. 78.
33 «No debemos olvidar la gran atracción del Salon: la primera presentación en Europa de la máquina de composición fotográfica “Lumitype”.» «Les exposants vous parlent», Caractère: revue mensuelle des industries graphiques, 5e année, nº 5, París, Compagnie française d’éditions, mayo 1954, pág. 77.
34 Duburque, Paul, «Vers la photo-compo», Caractère Noël: numéro spécial d’art graphique français, París, Compagnie française d’éditions, diciembre 1952, s.p.
35 «¡Un único disco cuyo peso es del orden de un kilo reemplaza alrededor de dos toneladas de matrices que costarían más de 25.000 dólares! Es cierto que ciertos estilos no soportan la reducción o la ampliación dentro de unos límites, como del cuerpo 5 al 36. A pesar de todo, una sola máquina con un solo disco ofrece más posibilidades que cualquiera de las imprentas mejor equipadas del momento.» Duburque, «Vers la photo-compo», op. cit., s.p.
36 Peignot, Charles, «Quel avenir réserve à l’art typographique la composition photographique?»,
Caractère: revue mensuelle des industries graphiques, 8e année, nº 3, París, Compagnie française d’éditions, marzo 1957, pág. 37.
dibujo y el respeto a las normas tipográficas tradicionales, tal y como afirmaba Duburque con anterioridad:
Sería prematuro concluir que los resultados obtenidos [a partir de las
investigaciones llevadas a cabo en el campo de la fotocomposición] ponen en peligro a la tipografía, porque si bien la composición fotográfica debe hallar su completo desarrollo en ciertos procesos de impresión, no acaba de resolver el problema completamente.
[…] La investigación sobre la forma de los caracteres aún está por hacer en su totalidad. Es muy poco probable que nos contentemos por tiempo indefinido con la réplica de los caracteres de metal.
[…] Su uso abre a los grabadores, liberados de las restricciones impuestas por el tallado de punzones, un campo mucho más amplio en la elección de caracteres.
Sin apartarse de las reglas tipográficas fijadas a lo largo de varias
generaciones, es posible que veamos una evolución hacia la interpretación de los textos. Las gamas de series de letras, finas, seminegras, negritas, cursivas, redondas, etc… que se utilizan en la actualidad, podrían un día ampliarse, en un futuro próximo, con nuevos recursos en los procesos en hueco o en ófset.³⁷
Finalmente, la Lumitype sería la tumba de Deberny et Peignot, ya que, debido a las fuertes sumas invertidas desde el primer momento en el desarrollo, producción y comercialización de todo el sistema Lumitype-Photon, la fundición tuvo graves problemas financieros. Ante esta situación, Higonnet y Moyroud acabarían por adquirir la mayor parte de la sociedad en 1964,³⁸ poniéndola en manos de René- Paul Higonnet —uno de los tres hijos de René-Auguste Higonnet, que había trabajado para el Fondo Monetario Internacional—, quien la liquidaría en julio de 1974 tras la declaración legal de quiebra de la fundición.
Charles Peignot acabaría culpando del fracaso del proyecto Lumitype —y la consiguiente quiebra de Deberny & Peignot— a «personas demasiado ajenas al oficio» que se preocupaban más por la tecnología y la rentabilidad que por un verdadero amor a la tipografía, en clara referencia a los ingenieros de Photon.³⁹
Alice Savoie afirma por su parte que Peignot concebía la Lumitype como una forma de promocionar e impulsar la fundición y su catálogo de tipos, mientras que para Photon los tipos sólo eran una herramienta necesaria, no una cuestión de mercado, por lo que estaban condenados desde el principio a no entenderse.⁴⁰
37 Duburque, «Vers la photo-compo», op. cit., s.p. 38 Marshall, Du plomb à la lumière, op. cit., pág. 364.
39 Charles Peignot, «Deberny & Peignot, la belle époque de la typographie», op. cit., pág. 53. 40 Savoie, French type foundries in the twentieth century, op. cit., pág. 19.