HAGA AMIGOS EN LUGARES POCO
M UESTRE RESPETO POR SUS AMIGOS POTENCIALE
Cuando cultiva relaciones con amigos potenciales en lugares poco comunes, demuestra respeto por los otros, incluso por aquellos con quienes está en desacuerdo en los asuntos principales. Entiende que la forma en que haga sentir a los amigos potenciales será clave para ganar su apoyo. Pocas cosas pueden interponerse en el camino de una relación productiva tanto como la falta de respeto. Cuando los amigos
Otro principio que adopta mientras trata de ganarse a los amigos en lugares poco comunes es “mantener su mirada en el futuro”.
potenciales sienten que les faltan el respeto, se elevan las murallas y se abren las trincheras.
En la opinión de Obama, mostrar respeto a aquellos con quienes no se coincide no equiva- le a abandonar los principios, valores o creencias profundamente arraigados. El respeto y la acep- tación son dos cosas diferentes. Reconoce las diferencias de opinión y se mantiene leal a sus principios, pero, a la vez, muestra buena disposi-
ción para cooperar con otros en áreas de interés común. Su elección de mostrar respeto a aquellos con quienes no está de acuerdo, subyace a su habilidad para ganar su cooperación y trabajar con ellos de manera exitosa. Cuando ya existen agravios, mostrar respeto funciona como un bálsamo en una herida que arde y puede iniciarse un proceso que, a la larga, conduzca a alianzas y sociedades fructíferas.
Una revisión de la carrera de Obama proporciona muchos ejem- plos sobre la forma en que su decisión de mostrar respeto a otros le ayudó a ganar amigos y ejercer infl uencia. El reverendo Alvin Love, pastor de la Lilydale First Baptist Church, recuerda como, en su papel de organizador comunitario a mediados de la década de los ochenta, Obama parecía muy inexperto, pero también mostró respeto al llegar dispuesto a escuchar. “Preguntó qué quería que se hiciera y qué era importante en este vecindario”,32 explicó Love. “Estaba interesado en descubrir qué pensaba yo que podía hacerse en la comunidad sobre temas como la seguridad pública y el empleo, en lugar de darme una interminable perorata”. Con la buena disposición para mostrar res- peto por el duro trabajo que los líderes comunitarios hacían, logró reclutar a quince ministros y movilizar sus esfuerzos en temas como la capacitación laboral y las drogas en la comunidad.
Durante su segundo año en la facultad de leyes, sus compañeros de clase los instaron para que se postulara como presidente de Har-
vard Law Review. Él había mostrado un gran respeto a aquellos con
los que no estaba de acuerdo. Como recuerda una colega de Harvard
Obama entiende que la forma en que haga sentir a los amigos potenciales será clave para ganarse su apoyo. Pocas cosas pueden interponerse tanto en el camino de una relación productiva como la falta de respeto.
Law School, Christine Lee, “Estaba dispuesto a hablar como [los conservadores] y entendía bien de dónde venían”.33 Como Berenson resume, “Lo que realmente lo separó de la gente que tenía casi las mismas opiniones que él, es que no demonizó a la gente al otro lado de la disputa”. Por ejemplo, recuerda, “No era la clase de persona que acusara de ser racista a la gente por tener opiniones diferentes de la política Affi rmative Action”. Obama logró el apoyo de los puntillosos editores conservadores de Review, que creían que a pesar de sus incli- naciones liberales, los trataría con imparcialidad”.34
Tras asumir la presidencia de Estados Unidos, ha seguido utili- zando el respeto como un medio para infl uir sobre los otros y de hacer amigos en lugares poco comunes. Por ejemplo, en el histórico discurso al mundo musulmán en junio de 2009, Obama empezó con palabras que decían mucho y que establecieron el tono:
Me siento honrado de estar en la eterna ciudad de El Cairo y de ser recibido por dos extraordinarias instituciones. Por más de mil años, Al-Azhar ha sido el modelo del aprendizaje islá- mico y por más de un siglo, Cairo University ha sido la fuente del progreso de Egipto. Juntos, ustedes representan la armonía entre la tradición y el progreso. Agradezco su hospitalidad y la hospitalidad del pueblo de Egipto. Estoy orgulloso de traer conmigo la buena voluntad del pueblo estadounidense y un saludo de paz de las comunidades musulmanes en mi país: as-
salaamu alaykum.
Los oyentes en Egipto y a lo largo del mundo musulmán escucha- ron respeto, el deseo de extenderse más allá de las viejas barreras y la buena disposición de extender la mano. Obama procedió a confi rmar esa impresión:
Como estudiante de historia, también conozco la deuda de la civilización con el Islam. Fue el Islam —en lugares como Al-Azhar University— el que llevó la luz del conocimiento a
través de muchos siglos, allanando el camino para el Renaci- miento y el Siglo de las Luces de Europa. Fue la innovación en las comunidades musulmanas la que desarrolló el orden del álgebra, nuestra brújula magnética y las herramientas de navegación, nuestra maestría de plumas e imprenta, nuestra comprensión de cómo se propaga la enfermedad y cómo pue- de sanarse. La cultura islámica nos ha dado arcos majestuo- sos y vertiginosas agujas, poesía eterna y música apreciada, elegante caligrafía y lugares de pacífi ca contemplación. Y a lo largo de la historia, el Islam ha demostrado a través de las palabras y de los hechos, las posibilidades de tolerancia religiosa e igualdad racial.
Escogió transmitir respeto mediante su tributo a las muchas apor- taciones del mundo musulmán, resaltó los vínculos musulmanes con Estados Unidos y reconoció (aunque no necesariamente validó) los agravios. Tendió los cimientos para un progreso mayor en temas como la prevención del terrorismo y la paz en el Oriente Medio.