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LA MANERA PERSONAL DE VIVIR LA FORTALEZA

In document 01 David Isaacs - Virtudes Humanas 2016 (página 119-122)

valentía en caso de poder influir positivamente para vencer las dificultades y para acometer empresas grandes»

LA MANERA PERSONAL DE VIVIR LA FORTALEZA

1. Habitualmente intento aclararme respecto a lo que puede considerarse «bueno» en cada circunstancia.

(No es correcto tomar decisiones, o sencillamente reaccionar, sin pensar en los criterios adecuados o dejándose llevar por el impulso del momento.)

2. Intento superar la pereza, la rutina y la imitación ciega de los demás con el fin de centrar mi atención en el bien.

(Conocer el bien requiere esfuerzo, un esfuerzo para superar toda una serie de tendencias básicas. Por ejemplo, centrar la atención en el bien significa «estudia».) 3. Habitualmente centro mi atención en lo que es bueno para los demás aunque cueste

un esfuerzo o tenga que sufrir.

(Con cierta frecuencia algunos ponen como valor superior «la paz», entendida como «ausencia de guerra». Se sienten satisfechos con tal de que no haya

enfrentamientos o enfados. El bien requiere esfuerzo, y por tanto sufrimiento. No siempre es compatible con «ausencia de guerra».)

4. Me esfuerzo habitualmente en realizar las pequeñas cosas de cada día con cuidado y con cariño.

(Aunque se puede entender la virtud de la fortaleza como la virtud del caballero andante que está dispuesto a correr cualquier riesgo, habitualmente la fortaleza se traducirá en pequeños esfuerzos en hacer las cosas normales bien.)

5. Resisto las tentaciones que invaden la vida como consecuencia de la sociedad de consumo.

(Esto requiere superar los caprichos, no dejarse llevar por lo que hacen los demás, no leer de todo ni comprar de todo ni ver todo en la televisión, por ejemplo.) 6. Aguanto las molestias físicas sin quejarme.

(La comodidad y el deseo de no sufrir son dos influencias notorias en el ambiente actual. Pero la fortaleza significa usar la voluntad para superar estas debilidades.) 7. Tomo decisiones con iniciativa para hacer cosas de auténtico valor para los

hijos/alumnos o para los demás.

(La ilusión y el entusiasmo por la vida ayudarán a salir de la rutina, a pensar, organizar y empujar a los demás hacia fines interesantes.)

8. Me esfuerzo habitualmente en no dejarme acostumbrar a lo que está mal, sencillamente como consecuencia de la frecuencia con que ese mal se repite.

(Es muy fácil acostumbrarse al mal y, así, perder la lucha en la búsqueda del bien. Nos contentamos con poco.)

9. Intento no quejarme de las cosas malas que veo en mi alrededor y, en cambio, me esfuerzo en hacer algo positivo para contrarrestar la influencia negativa.

(Un ejercicio interesante es pensar en las ocasiones en que uno se ha quejado en la última semana, por ejemplo. Cuanto más quejas menos fortaleza.)

10. Supero el miedo. la indiferencia o la seguridad con el fin de realizar acciones de auténtico valor.

(La fortaleza requiere arriesgarse, ser magnánimo, pensar en valores elevados, entusiasmarse con la vida. Es incompatible con la mediocridad, tan asociada a la seguridad exagerada.)

LA EDUCACIÓN DE LA FORTALEZA

11. Razono con los alumnos/hijos con el fin de que vayan descubriendo lo que significa el bien en cada cosa.

(Si un joven tiene mucha voluntad pero no sabe lo que es bueno, puede terminar haciendo el mal con gran eficacia.)

12. Busco o creo situaciones en que los chicos pueden entusiasmarse con algo que vale la pena.

(La educación de la fortaleza requiere iniciativa por parte de los educadores con el fin de ofrecer actividades en que los chicos/chicas pueden entusiasmarse. Muchas veces serán actividades en que se realicen acciones en favor de los demás.)

13. Intento lograr que los chicos/chicas superen sus propias dificultades o problemas. (Una tendencia es no querer que los hijos/alumnos sufran, y así los educadores los sustituyen y no los dejan aprender a asumir la responsabilidad para su propia vida.)

(Por ejemplo, no parar de correr en caso de no estar en condiciones de ganar la carrera, llegar a la cima del monte a pesar del calor y el cansancio, no pedir agua inmediatamente aunque existe un poco de sed.)

15. Consigo que los pequeños vayan enfrentándose razonablemente con las cosas que les producen miedo.

(Por ejemplo, el miedo a la oscuridad, el miedo a estar solo, el miedo a unos compañeros en el colegio.)

16. Organizo o promuevo actividades que suponen algún tipo de esfuerzo físico por parte de los chicos/chicas con bastante frecuencia.

(Por ejemplo, salidas al campo, juegos organizados, colaboración en la realización de trabajos propios -lavar el coche.)

17. Exijo a los hijos/alumnos regularmente en las reglas establecidas con el fin de que desarrollen su voluntad.

(Como consecuencia de la repetición de los actos termina siendo más fácil cumplir con ellas, de tal manera que los chicos/chicas pueden dedicar sus esfuerzos a otras cosas de mayor importancia.)

18. Busco maneras para que los jóvenes tengan iniciativas. para que se entusiasmen con algún proyecto y para que realicen las acciones correspondientes hasta terminarlas. (Tampoco se puede pedir a los educadores que estén realizando este tipo de acción todos los días. Pero si se quiere que los jóvenes desarrollen la virtud de la fortaleza, algún esfuerzo de este tipo habrá que hacer de vez en cuando.)

19. Ayudo a los jóvenes a tomar una postura respecto a temas importantes en la vida y a defender su opinión con sus compañeros a pesar de «lo que pueden pensar».

(No sólo se trata de tener criterio, sino también de influir sobre los demás.) 20. Les ayudo a decir que «sí» y a decir que «no» con valentía.

(La presión de los iguales es muy fuerte y hace falta ayudar a los chicos/chicas a tener esta firmeza desde pronto.)₣

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