quiero hacer yo, es por
mi propio interés.
una academia, nos la han pagado y ya está. Como ahora yo en la uni, que estoy yendo a una.
Estoy haciendo 2º de Ingeniería. Tenía dudas entre Arquitectura o Ingeniería, que son carreras parecidas. Lo que pasa es que para hacer Arquitectura me tendría que haber ido a Donosti, y al final me decidí por Ingeniería, que la podía hacer en Bilbao, algo más a mano.
Estoy contentísimo en la uni. Me va muy bien y estoy muy a gusto con mis com- pañeros. Me he encontrado con gente que piensa más como yo y que es más madura que en Bachillerato.
Mi aita ha trabajado desde muy joven, desde que tenía diecinueve años o por ahí. Ahora hace unos turnos súper raros, por la tarde y por la noche.
Mi ama abrió una tienda de trabajos de costura hace unos años en nuestro ba- rrio. Pero le fue mal y la acabó cerrando. Ahora sigue haciendo arreglos en casa y se va apañando con eso.
Ella está muy metida en actividades culturales y de voluntariado. Tiene un gru- po de amigas con su hermana, que también vive aquí, y participan con varias asociaciones y esas cosas.
Yo creo que hace eso, por lo que ella cuenta, sobre todo para mantener sus orígenes. Nos suele pedir que le ayudemos, y estamos encantados de hacerlo, pero suele pretender que nos involucremos en todo y acaba agobiándonos un poco. Porque muchas veces nosotros no podemos dedicarle tanto tiempo como ella quiere. Además, como mi tía también está de por medio, a ella no hay quien le diga que no.
En las fiestas de Vitoria, organizan comidas populares y otras actividades. Y les ayudamos en lo que haga falta siempre que tengamos tiempo.
De vez en cuando quedan también con las amistades que tenía mi aita aquí cuando se casaron.
Cuando éramos más pequeños, también solíamos quedar con los hijos de las amigas cubanas de mi ama para ir al parque o para jugar. Pero acabé cortando la relación porque al hacerse mayores se pasaban todo el día con movidas. Al- gunos están metidos en follones bastante gordos.
Si me los encuentro por la calle, les saludo sin ningún problema. Pero para que- dar y salir no me apetece. Cada uno hemos cogido un camino distinto y ya está.
En todo este tiempo, habremos ido a Cuba unas tres o cuatro veces. Solíamos ir en verano y nos pasábamos allí algo más de un mes.
Ahora llevamos sin ir cuatro años y mi madre se va a ir ella sola en octubre. No- sotros no podemos porque tenemos clase y mi aita tampoco va. Bueno, mi aita
102 La diversidad infantil y juvenil en la CAE Las (mal) llamadas segundas generaciones
tampoco fue en los viajes anteriores. Dice que ya ha viajado mucho, que ya lo ha visto todo y que no tiene ganas de moverse.
Yo lo he pasado siempre muy bien allí. Nos quedamos en casa de una hermana de mi madre y, como casi nunca reciben familiares de fuera, te atienden súper bien. Aprovechamos para visitar a la familia, que es bastante numerosa, y para andar de playa en playa.
Mi abuela suele pasar temporadas aquí con nosotros y luego se vuelve a Cuba. Y aquí está también viviendo la hermana de mi madre. Quería salir de Cuba y conocer mundo y aprovechó la oportunidad de que estaba mi ama aquí para venirse.
Mi madre se suelta mogollón allí, está encantada. De he- cho, siempre nos ha dicho que cuando sea mayor piensa volver a vivir a Cuba a pasar la vejez. Mi aita no suele hablar sobre esto, y mi ama dice que él también puede ir allí si quiere. No sé si se acabarán yendo los dos cuando nosotros estemos ya enca- minados o cómo terminará la cosa.
Desde luego, mi ama tiene muy claro lo de volver a Cuba y suele repetir que no quiere acabar falleciendo aquí.
De todas formas, yo tengo bastante asumido que voy a tener que emigrar cuan- do acabe la carrera, porque aquí no voy a encontrar trabajo. Y además tengo que reconocer que me gustaría; en cierto modo, me apetece.
Aquí hay muy poco trabajo para ingenieros de mi especialidad y además al prin- cipio se cobra muy poco. Por eso quiero irme fuera, para conocer mundo y porque sé que voy a ganar mucho más dinero.
De mis compañeros de clase, a mí me parece que los que se toman la carrera en serio también tienen claro que van a acabar trabajando por ahí fuera.
Lo que ya no sé es si acabaré volviendo aquí dentro de unos años cuando tenga mis ahorros. Supongo que me quedaré donde más a gusto me encuentre cuando asiente mi vida con un buen curro, con un buen sueldo y con una casa.
El verano pasado me fui algo más de un mes a Londres a trabajar, a buscarme la vida. Y me gustó. Lo hice un poco como experiencia por si en un futuro tengo que empezar en otra parte. Para que no sea empezar de cero.
Un amigo de mi madre que vive allí me ayudó a buscar piso, pero el trabajo me lo conseguí yo. Allí encuentras curro súper fácil, porque es una ciudad tan grande que hay de sobra.