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Yo me siento primero vasco y luego nicaragüense Pero nunca

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con la revolución sandinista con la que prosperó todo el tema de la teología de la liberación, con un tipo de iglesia más próxima al pueblo. Todo aquello de la misa campesina de Carlos Mejía Godoy y esas cosas.

Mi abuela y mi tía, se pasan el día en la iglesia. Son fundamentalistas de Cristo. Mis primos pasan un poco más, aunque antes tocaban en un grupo de la iglesia. Pero mi padre siempre ha renegado del catolicismo y a mi madre tampoco le ha preocupado nunca eso. Yo ni siquiera estoy bautizado. Mis padres me decían que si de mayor quería ser católico, que hiciera lo que quisiera, pero que ellos no me iban a meter en una religión en la que no creen.

Cuando estoy en Nicaragua me siguen preguntando por qué no voy a la iglesia. Y he ido a misa un par de veces y aquello es un fiestón, no tiene nada que ver con lo de aquí.

Cuando acabé las prácticas en ETB, preparé el trabajo de fin de máster y luego aproveché para ir en invierno a Nicaragua, porque mis padres habían ido en agosto y yo no pude por el trabajo. Era la primera vez que iba allí yo solo. A la vuelta del viaje, mi madre insistió en que me apuntara a Lanbide y acabé haciéndolo, aunque ahí están las estadísticas de la poca gente que consiguen colocar.

Me puse también a echar currículums y a los dos meses o así me enteré, a tra- vés de un conocido que trabaja ahí, de que necesitaban a alguien para el depar- tamento de comunicación de una cooperativa agrícola de la zona. Me cogieron y llevo trabajando ahí algo más de un año.

Estoy contento con el trabajo porque me gusta el tema de la comunicación corporativa, es una rama distinta del periodismo que me interesaba conocer. Además, tampoco es una empresa muy formal. Mis jefes son los ganaderos que se juntan un rato después de haber estado todo el día trabajando en el baserri. Lo que hago es aplicar los conocimientos que he ido adquiriendo todos estos años. A mí siempre me ha gustado bastante todo lo relacionado con el diseño gráfico y de webs. He ido aplicando lo que ya sabía y también me he seguido formando en mi tiempo libre en plan autodidacta.

Es un contrato de fin de obra, pero yo estoy a gusto y me apetecería seguir. Aunque desde luego preferiría encontrar algo relacionado con el periodismo deportivo.

Pero yo sigo preparándome. Me puse a hacer inglés en la Escuela Oficial de Idiomas al acabar el máster, porque lo tenía muy olvidado y porque me parece importante para la comunicación, no tanto por el título. Y sigo con ello aunque a veces con el trabajo me cuesta bastante.

Y también me gustaría hacer algún curso de diseño gráfico para completar lo que he ido haciendo por mi cuenta. Lo que me apetece es seguir formándome en las distintas cosas que me gustan.

Yo preferiría seguir trabajando aquí, pero tampoco me importaría irme fuera. Por ejemplo, a Madrid, que me gusta mucho y que encima me parece más bara- to que Gasteiz. Unos amigos de la carrera se fueron allí a hacer un máster y les he visitado un montón de veces.

Me gustaría quedarme en Álava o por lo menos en Euskal Herria, pero si hay que irse a Madrid, a Barcelona o a otro país, pues se va. Para eso nos estamos preparando.

Algunos de los amigos de mi cuadrilla se han ido fuera para estudiar, pero por trabajo no se ha ido ninguno.

Seguramente, si yo estuviera trabajando en Gasteiz alquilaría un piso allí. Hace poco nos estuvimos planteando entre tres amigos el alquilar un piso en Agurain. Pero al final no lo hicimos porque mi padre anda con problemas en la fábrica y decidí no dar el paso, porque así puedo aportar algo en casa. Y es que además tengo una relación buenísima con mis padres, así que no tengo prisa.

De todas formas, sería el primero de mi cuadrilla que se va de casa. Bueno, uno se ha ido ahora con la novia, pero a un piso que es de sus padres, y eso es distinto. Así también me habría ido yo.

Si yo me fuera, sería sobre todo porque vivo un poco a las afueras y a veces es un poco rollo andar moviéndote, aunque solo sean un par de kilómetros. Me he comprado un coche hace unos meses y ahora voy a todos los sitios en coche. Antes estaba acostumbrado a ir andando, pero ahora se me hace duro.

Reconozco que me gustaba la idea de tener mi propio piso y estar más tiempo ahí, pero de momento lo hemos dejado aparcado. Ya habrá tiempo para irse. Lo que sí tenemos desde el Bachillerato es una lonja. Hace poco nos hemos cambiado de sitio. Nos hemos juntado dos cuadrillas de las que se había ido yendo la gente y ahora estamos en una lonja gigante que era un taller del padre de un amigo. Ahora estamos veinticinco personas ahí. Aunque yo no soy muy de lonja. Me gusta estar algún rato, pero soy más de andar por la calle e ir a bares o a terrazas en verano.

También me gusta mucho viajar, pero no he podido hacerlo mucho con mi fa- milia porque el año que no íbamos a Nicaragua nos tocaba ahorrar. Es que solo los tres billetes ya salen unos 1.000 €. Si yo hubiese tenido un hermano, no sé cada cuánto tiempo podríamos haber ido allí. Alguna vez nos íbamos un fin de semana de camping por aquí cerca, pero poco más.

Ya de más mayor sí que he viajado algo con mis amigos. Estuvimos en Portugal e hicimos un recorrido tipo interraíl por cuatro países de Europa Central. Me sa- caba algo de dinero trabajando en una txosna durante las fiestas y ahorraba de lo que me daban mis abuelos. También vendí una guitarra que tenía y además no fumo, y eso se nota bastante a la hora de ahorrar.

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En los viajes a Nicaragua sí que me he movido algo y he recorrido el país, pero sobre todo lo que hacemos es estar con mi familia, por lo menos mientras esté mi abuela.

Unos amigos de mi cuadrilla fueron a Nicaragua hace unos años en un viaje solidario que organizó una asociación de la zona. Yo me apunté también pero el final no pude ir. Pero es que además tampoco habría podido estar a cien kiló- metros de mi familia y no estar con ellos. Si yo cruzo el charco es para estar con ellos. Claro que me gustaría ir a otras zonas de Latinoamérica, pero de momento el objetivo de mis viajes no es ese.

De todas formas, este año voy a ir al Caribe por primera vez. Ya lo tengo todo mirado y voy a ir a una isla del Caribe y voy a pasar tres noches allí. Ya se lo he dicho a mi madre y ella quiere venir también. Pero mi aita ya nos ha dejado claro que él se quedará en casa con su familia.

Nicaragua no está nada explotada turísticamente. Ahora hay gente que va a Costa Rica que está empezando a subir también a Nicaragua, porque no tiene nada que ver. Es mucho más virgen y resulta mucho más barato. Es un muy buen plan para ir con amigos.

Mi madre siempre se ha movido mucho con gente de asociaciones por el eus- kera o por temas políticos y culturales. Y ella y mi padre pertenecen a una aso- ciación cultural. En las fiestas organizan en la txosna un día con cosas de Nica- ragua. Y siempre han mantenido mucha relación con gente de Nicaragua o de El Salvador que están aquí. Incluso mi madre mantiene la relación con el jefe de la brigada de la primera vez que fue a Nicaragua, que vive en Gasteiz con una chica nicaragüense.

Yo no aguanto venir con ellos a Gasteiz, porque conocen a todo el mundo. De crío yo también conocía a bastantes hijos de salvadoreños o de nicaragüen- ses, pero he ido perdiendo el contacto con el tiempo. Al final, acabas saliendo con tus colegas.

Pero hace un tiempo me encontré en las fiestas de Agurain con una chica de rasgos latinos que me sonaba mucho. Hablando con ella resultó que era la hija de unos amigos de mis padres y yo había estado de pequeño en su casa un montón de veces. Estuvimos hablando un buen rato porque tenemos muchas cosas en común. Su madre es de allí y su padre de aquí, y ella ha vivido aquí casi siempre. Es como yo y eso te hace sentir que eres parte de algo especial.

Porque cuando vino mi padre había muy poca gente de fuera y además él tuvo la ventaja de estar con alguien de aquí, y eso facilita más las cosas a la hora de integrarte. Yo he vivido muy cómodo en esta situación. Mi padre nunca se ha considerado de fuera. Siempre ha estado muy integrado y nadie le ha hecho de menos. Bueno, igual algún caso aislado, pero nada importante.

Mi padre nunca se ha

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