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Mercader Árabe

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Espada de alquiler bajada de la web de GW España

-¿Ha dicho cincuenta coronas? -Malik levantó la vista del objeto que inspeccionaba con reservas. Sus "compañeros de negocios " eran apenas unas siluetas desdibujadas en las oscuras sombras de la habitación. -¡Ya conoces mi precio, mercader! -contestó una voz sibilante.

La figura envuelta en la sombra se tambaleó hacia adelante en su silla. Estaba sentada a cierta distancia de la mesa en la que se amontonaban espadas, hachas y otras armas.

-Acero estaliano -dijo mientras lo presionaba-. De excelente calidad. El final de la frase sonó como un siseo mientras la débil luz de un farol iluminaba la brillante saliva de una lengua bífida y trazaba un perfilado negro de una cara grotesca, deformada y bulbosa.

Malik asumió que Khalzak el Mutante siempre hacía sus tratos en la sombra, pues sus deformidades atrían inevitablemente la atención de la Cábala.

-No estoy seguro de la calidad -aventuró Malik, pendiente de la reacción de las formas cambiantes de unas figuras que se reflejaban en el grasiento suelo-. Pensaba que esto iba a ser una reunión entre los dos -dijo tranquilamente.

Khalzak se inclinó hacia la luz. Su aspecto era repugnante. En su mejilla izquierda tenía dos pequeños cuernos y su lengua bífida se retorcía en su boca como un tentáculo. Tenía una joroba que le hacía inclinarse sobre las armas de forma protectora y su brazo derecho era increíblemente pequeño, atrofiado y menguado como el de un niño aquejado de viruela.

Malik desvió lentamente la mirada porque, aunque estaba horrorizado, intentaba disimularlo.

Unos malhechores aparecieron en la corona de luz que proyectaba el farol con los rostros desfigurados por los Poderes Ruinosos.

-Te mentí -admitió Khalzak elevando el tono de su voz con una maliciosa finalidad.

Khalzak observaba la distancia que le separaba de Malik; de repente, notó un hedor a carne putrefacta. Ahora Malik se inclinó hacia adelante con un destello en sus ojos.

-Yo también - susurró.

Se escuchó el sonido del cuero sobre el metal y un destello plateado. Unos segundos después, en la habitación estalló la violencia.

Malik se agachó bajo la mesa mientras escuchaba el sonido del acero entrechocando sobre él. Se las había arreglado para acurrucarse tan pronto como se inició el combate. Era un hombre de negocios y no un guerrero, y no quería morir bajo el acero de Khalzak.

El mutante tenía otras ideas.

El pánico le atenazó el estómago cuando la mesa en la que se escondía se rompió en una lluvia de astillas mientras Khalzak la apartaba a un lado y las monedas caían a tierra con resonancia metálica. -¡Pagarás por esto! -juró, dispuesto a asestarle un golpe mortífero con su espada.

Malik reaccionó instintivamente echándose a un lado mientras cogía del suelo una espada estaliana. La ira de Khalzag le había hecho desequilibrarse y ahora era vulnerable.

Sin pensarlo dos veces, Malik hundió su espada en el estómago de Khalzak. El mutante sacó la hoja de la espada sangrando a borbotones por la herida.

La batalla alrededor de Malik había acabado y sus camaradas sonreían victoriosos.

-Buen acero -felicitó a un estupefacto Khalzak-. Y eres tú quien ha pagado - dijo en tono grave- ¡un precio amargo que no te podías permitir!

Mercader Árabe

Llegan procedentes de las tierras del desierto eterno, cruzando el mar hasta alcanzar el Imperio. Buscan la ciudad de la que han oído hablar en susurros aterrados y en las pesadillas de los niños. Buscan Mordheim, la Ciudad de los Condenados.

No todos los espadas de alquiler suelen son guerreros y los mercaderes de Arabia no son especialmente famosos por su habilidad bélica. Más bien desempeñan el papel de consejeros, buscadores de tesoros y coleccionistas de objetos arcanos. Estos personajes suelen encontrarse en los turbios bazares de calles poco transitadas y en oscuras tabernas. Tienen una extraña habilidad para encontrar los mejores objetos al mejor precio y saben adentrarse en el mundillo de los bajos fondos, mercados negros y comerciantes extranjeros para proporcionar material a los aventureros.

Son expertos en tesoros y antigüedades y buscan su propia fortuna en los artefactos olvidados enterrados bajo la ciudad pero para poder desenterrarlos necesitan los servicios de una banda. La relación es, por tanto, recíproca. Aunque los mercaderes rehuyen cualquier tipo de conflicto, sus empleados los suelen mantener a poca distancia, pues no se fían del mercader cuando lo que está en juego son tesoros y la gloria.

Reclutamiento: 20 coronas de oro +10 coronas de oro como tarifa de mantenimiento.

Patrones: cualquier banda del bien puede reclutar los servicios de un mercader árabe (Mercenarios,

Enanos, Cazadores de Brujas, Ladrones de Tumbas, etc.).

Valor añadido: un mercader árabe incrementa el valor de la banda en +10 puntos, más 1 punto por cada

punto de Experiencia que obtenga.

M HA HP F R H I A L

10 2 2 3 3 1 4 1 7

Armas/Armadura: cimitarra (cuenta como una espada).

Habilidades: un mercader puede elegir de la lista de Habilidades Académicas cada vez que obtenga

una nueva habilidad. Además, posee una serie de habilidades propias descritas a continuación.

Reglas Especiales

Regatear: se trata de la habilidad especial descrita en el reglamento de Mordheim.

Charlatán: el mercader tiene la habilidad de obtener el mejor precio por los objetos que vende y, gracias

a ella, obtiene 2D6 monedas de oro por objeto que venda la banda (hasta su valor total máximo) si no ha quedado fuera de combate durante la batalla.

Negociante: el mercader tiene muchos contactos útiles en el mercado negro y con comerciantes

extranjeros que le sirven para localizar objetos muy especiales. Después de cada batalla (si no queda fuera de combate), el mercader puede visitar uno de estos tres mercados: el Mercado Negro, el Mercado de Comerciantes Extranjeros y el Mercado de Objetos Robados, en búsqueda de objetos para la banda. Tira 1D6 en la tabla correspondiente para ver los objetos que encuentra de oferta.

Mercado Negro: un puñado de ladrones y rufianes de los bajos fondos de Mordheim se dedica a vender

y procurar todo tipo de sustancias ilícitas. Además de ellos, estos mercados son frecuentados por los infames miembros del gremio de asesinos...

3

1D6 Objeto

1 No hay nada disponible.

2 Veneno negro o loto negro (1D3 dosis). 3 Sombra carmesí (1D3 dosis).

4 Raíz de mandrágora u hongos sombrero loco (1D3

dosis)Sombra carmesí (1D3 dosis).

5

Estilete (requiere la habilidad "Entrenamiento extensivo"). Proporciona +1 ataque por turno y está sujeto a un modificador de -1 a la Fuerza.

6 Cerbatana (requiere la habilidad "Entrenamiento extensivo").

Mercado de Comerciantes Extranjeros: los comerciantes allende los mares suelen frecuentar tabernas

sospechosas y las esquinas de las calles en las afueras de Mordheim. Allí ponen a la venta muchos objetos exóticos y maravillosos, aunque a precios exorbitantes.

1D6 Objeto

1 No hay nada disponible.

2 Anillo con veneno (el portador es inmune a todo tipo de

venenos).

3 Lámpara de los Djinn o pata de mono (consulta la sección del

Bazar).

4 Alfombra mágica o tufenk (consulta la sección del Bazar). 5 Capa élfica.

6 Seda de Catai.

Mercado de Objetos Robados: los traficantes tienen una amplia gama de objetos que se han

"procurado" de muy distintas fuentes (mejor no saberlas). Ofrecidos a precios increíbles, los comerciantes deben estar siempre atentos porque no puedes fiarte de la palabra de los traficantes y los objetos a veces tienen algún pequeño defectillo...

1D6 Objeto

1 Libro de cocina Halfling. 2 Arma de Ithilmar. 3 Arma de Gromril. 4 Tomo de Magia.

5 Rifle de caza o arco élfico. 6 Ristra de pistolas de duelo

Todos los objetos adquiridos a través de los contactos del mercader están a su precio base (no se añade el modificador por objetos). Todos los objetos comprados en el Mercado de Objetos Robados se adquieren también a mitad de precio, pero después de utilizar el objeto debes tirar 1D6. Con un resultado de 1, el objeto se rompe y queda inutilizado. Se trataba de una elaborada imitación.

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