Nuestro estudio sobre el Evangelio de la Pistis Sophia os ha revelado en el curso de los capítulos precedentes uno de los misterios más importantes y más extraordinarios del dogma de la transfiguración. Ahora estáis en condiciones de comprender claramente la naturaleza y las consecuencias de lo que llamamos "el segundo nacimiento sideral". Aquel que, lleno de deseo de salvación y en rendición total, llega, por la gracia de la rosa, a realizar el rompimiento del yo en el curso de la primera fase del verdadero camino, ha roto, en el santuario de la cabeza, el sistema magnético de la naturaleza ordinaria que le regía y le gobernaba implacablemente. Al instante es un liberado; vive aún en la naturaleza de la muerte pero ya no forma parte de ella. En lo que le concierne, ha despojado de un tercio de su fuerza a los eones de la naturaleza y estos ya no pueden ejercer sobre él su funesta influencia.
Así pues, se puede establecer con certeza y constatar con un profundo reconocimiento que el verdadero camino de los misterios transfigurísticos no termina sino que comienza por la salvación absoluta del candidato. Lo que se manifiesta después de este comienzo, es el maravilloso desarrollo del regreso al Reino Inmutable, un poderoso, imperturbable, cautivante y magnífico ascenso. Cuando la lengua sagrada nos asegura: "Vosotros sois llamados a la libertad", ella considera el regreso a esta libertad a la que son llamados todos los que se preparan para formar parte de la nueva raza; y se comprende que en el curso de este escalón hacia la libertad, un pobre solitario, si sigue y realiza las etapas de los misterios transfigurísticos, puede, como por milagro, escapar a la poderosa influencia del universo de la muerte.
Para explicar más claramente aún un acontecimiento tan prodigioso, se dice, en los capítulos 19 y 20 de la Pistis Sophia: «”iOh, mi Señor! Todos los hombres que conocen el misterio de la magia de los arcontes de todos los eones, y la magia de los arcontes de la Eimarmenê y de los que pertenecen a la esfera, conforme al modo como los ángeles disidentes les enseñaron, si les han invocado en sus misterios -que son sus magias malas- para impedir las buenas acciones, ¿surtirán efecto en este tiempo o no?".
Respondiendo Jesús, dijo a María: "No surtirán efecto del mismo modo como venían actuando desde el principio, ya que anulé la tercera parte en su fuerza. Pero si habrá excepción para todo lo que habían conocido en los misterios de la magia del Eón decimotercero. Esto sí
lo llevarán a efecto gloriosamente, cuidadosamente, porque Yo, conforme al mandato del Primer Misterio, no arrebaté la fuerza en aquel lugar"»
Es bueno tener presente en la conciencia una imagen clara y completa del desarrollo ya en curso, Así pues recapitulemos:
a) el candidato que entra en el segundo nacimiento sideral desorganiza y suspende en el cerebro el sistema magnético ordinario; liberándose asÍ de los lazos que le retenían prisionero. Desde que aumenta el número de los que siguen el mismo camino, obtenemos la situación ya, frecuentemente expuesta;
b) un grupo importante de liberados es constituido; está aún en el plano horizontal del campo de vida dialéctico, pero ya ha "renacido” en la esfera magnética de los Hierofantes de Cristo;
c) desarrollan, en grupo, un nuevo campo magnético;
d) extienden este nuevo campo alrededor del campo de vida ordinario, lo engloban y desarrollan en él, en consecuencia, una serie de turbaciones magnéticas;
e) estas turbaciones "perturban" la magia de los misterios de los arcontes de los eones; f) esta perturbación termina por volverse tan dinámica que ninguna magia de los otros
misterios puede ya ser ejercida.
Este desarrollo tendrá evidentemente consecuencias dramáticas; por si mismo es ya tan revolucionario que sobrepasará no importa que turbaciones del dominio social, político y económico.
Nosotros lo comprendemos cuando nos preguntamos detrás de que grupo o movimiento de este mundo se encuentran las fuerzas magnéticas de los arcontes de los
eones. Después de reflexionar, ¡podemos decir que estas fuerzas se encuentran detrás de
todos los grupos y movimientos del mundo! Hay, detrás de todos los grupos místicos y
religiosos, pequeños o grandes, se hagan llamar iglesia o secta, unas prolongaciones de la esfera reflectora llamadas en el Evangelio de la Pistis Sophia: los arcontes de las esferas. Y están, después de estos arcontes, sus diversas jerarquías. Estas fuerzas gobiernan y rigen la masa religiosa y mística con la intención que ya conocéis: imitar el reino de Cristo u otra manifestación de salvación, estableciendo místicamente el reino de la falsa apariencia.
Es preciso comprender que detrás de no importa que grupo ético o humanitario se encuentran fuerzas parecidas, que tienen las mismas intenciones. Es necesario comprender que detrás de todos los países de la tierra, detrás de todos los grupos importantes de estos países, detrás de todas las agrupaciones internacionales, como por ejemplo los países reunidos en el pacto Atlántico, las alianzas árabes, Israel, los países que pactan con Rusia, detrás de todos estos grupos, de estos países, decimos que hay prolongaciones de la esfera reflectora, expresadas quizás de una manera diferente, pero idénticas en su esencia y en su objetivo: el mantenimiento de la naturaleza dialéctica. En resumen, se ha desarrollado en la tierra una interminable fila de misterios diversos, agrupados bajo una sola mano y gobernados por ella, a pesar de la diversidad de los grupos y su aparente oposición de intereses; pues hacer luchar a los hombres entre ellos y hacerles verter su sangre es el método de la unidad dialéctica.
Para volver a lo que decíamos anteriormente, el desarrollo del campo magnético nuevo arrebata a estas potencias y subpotencias invisibles un tercio de su fuerza; de donde resultará el derrumbamiento total de la vida social actual en sus numerosas y diversas características. Se haga lo que se haga, ninguna vida nueva podrá ya ser insuflada en esta sociedad en estado de descomposición.
Y cuando las antiguas influencias espirituales ya no puedan penetrar, las luchas, las rivalidades y las tensiones cesarán y una lasitud infinita, un silencio angustioso se adueñará de todos. La humanidad se hundirá en un letargo, lo demoníaco mismo y sus orgías ya no tendrán lugar, porque la malignidad será amarrada. Así es como la humanidad se verá arrojada a la orilla como después de un naufragio, al lado de los restos de su propia vida y de las de la sociedad, al lado de los vestigios carcomidos del Estado y de la Iglesia.
Entonces, en el medio de un mutismo hecho de extrañeza y espanto, de un silencio más frío que el de la tumba, los hijos de Dios se demostrarán claramente a cada uno. Y todos los que verdaderamente hayan buscado a Cristo y su Reino pero que fueron engañados por las iglesias y las sectas en quienes creían por la sangre de su nacimiento, encontrarán al lado de los misterios del treceavo eón fuerza y consuelo.
¿Cuáles son estos misterios del treceavo eón? Son los misterios de la Fraternidad Universal que se encuentra en el corazón de la naturaleza de la muerte, o bien, como lo expresa Jacob Boehme, “es Cristo que ha tomado en su corazón a la naturaleza caída". El Treceavo Eón, es el campo de fuerza universal en permanencia en el quinto elemento de la sustancia primordial.
Descubriremos el increíble y extraordinario desarrollo del santo trabajo en el curso de las horas que el mundo va a vivir. Los misterios del Treceavo Eón son, interiormente, ardientemente invocados por los que se encuentran en la Escuela Espiritual; su realización es desgraciadamente lenta y todavía imperfecta, pues mientras el segundo nacimiento sideral no tenga lugar, los que aspiran y se esfuerzan son aún dificultados en su esfuerzo por todos los otros misterios. Por ello, los misterios de la realización no son aún, por el momento, más que un pálido reflejo de lo que deberán ser.
Si los factores de dificultad deben cesar por la gracia del desarrollo citado anteriormente, los misterios divinos resplandecerán con una fuerza increíble y serían numerosos los que rápidamente podrán realizar lo que su corazón desea con tanto ardor. En la gloria majestuosa del gran silencio del derrumbamiento dialéctico, un gran número de equivocados, de engañados serán incitados a buscar un contacto más estrecho con la vida superior y podrán, modestamente y sin dificultad, seguir el camino de los misterios. Así serán confirmadas las palabras que dicen que los fuertes reciben la gracia por los débiles.
Aún queda mucho por realizar para volver al nuevo campo magnético capaz de hacer callar al campo dialéctico, dando así a los que se saben "pobres de espíritu” la posibilidad maravillosa de encontrar la liberación. Con esta finalidad pedimos hombres fuertes y generosos, silenciosos héroes que solo tengan un objetivo: festejar interiormente el segundo nacimiento sideral.
¡Qué cada uno trabaje pues en desarrollar las posibilidades de salvación que lleva en él, para que llegue, para los débiles y los engañados, la hora en la que verán claramente!
Que las palabras "regocijaos, pues sois llamados a salvar al mundo” exalten vuestros corazones.
Reconfortaos pensando que hay, en el conjunto del universo de la muerte, en todos los dominios de la manifestación dialéctica, aquellos que operan activamente por la gracia de los misterios del Treceavo Eón. El nuevo campo de vida, la raza nueva así como el vacío de Shamballa existen gracias a estos misterios excepcionales.
Ved todo esto como un amplio, maravilloso y divino sistema de ayuda para todos los que, ya en el cuerpo físico, ya fuera de él, se vuelven hacia la Fraternidad Universal. Los siete misterios que nos son revelados podrán, en una concordancia armoniosa, ayudar poderosamente a la realización del Gran Trabajo, lo que quiere decir que todos poseemos una séptuple llave que da acceso al Treceavo Eón.
No se trata de esperar más dones y ayuda del Espíritu Santo. Todo de lo que tenemos necesidad está en poder nuestro y la actividad más importante que nos incumbe es arrebatar prácticamente a los eones un tercio de su fuerza.
Este desarrollo debilitará hasta tal punto la influencia magnética de los eones naturales sobre los que buscan que se llegará con mucho menos esfuerzo que antes a liberar de la mar de la vida a los que aspiran a salir de ella.