CAPÍTULO 4. CONSTRUCCIÓN DE AUTONOMÍA Y ENFOQUE INTERCULTURAL: ¿FINES, MEDIOS O CONTENIDOS DE LA EDUCACIÓN
4.3. Educación Artística Intercultural: al centro de la formación integral de la comunidad educativa
4.3.2. Los modelos educativos y la Justicia Curricular en México: el lugar de las artes en los modelos educativos vigentes
A pesar de que en los contenidos de documentos para la educación oficial en México y aunque el Secretario de Educación en turno afirme lo contrario, no se cuenta con una definición del concepto ―modelo educativo‖, existen términos y argumentos que utilizan las autoridades educativas para la edición, publicación de textos o la emisión de spots publicitarios en los cuales nos cuentan sobre las bondades de los nuevos modelos educativos, cada vez que uno nuevo entra en vigor. Mucho de lo que acontece en el ambiente educativo alrededor de estos modelos educativos está centrado en el docente47 y no en el estudiante como se pretende afirmar en los argumentos oficiales. Se implementan reformas ―para impulsar un modelo educativo centrado en aspectos formales de la eficiencia escolar, tales como estímulos económicos al desempeño docente‖ (Díaz Barriga Á. , 2005, pág. 91). Esto parece apuntar efectivamente a mejorar las condiciones laborales de profesores y profesoras, en contraposición con el argumento que afirma que ―la RIEB y, en particular el Plan de estudios 2011, representa un avance significativo en el propósito de contar con escuelas mejor preparadas para atender las necesidades específicas de aprendizaje de cada estudiante‖ (SEP, 2011, pág. 9). Pero en la realidad las condiciones sociales y de trabajo del magisterio son cada vez menos prometedoras.
En otras palabras, la mencionada reforma y su documento rector, el PEB 2011, pretenden que las escuelas tengan las mejores condiciones económicas, materiales y con el personal docente mejor preparado, para enfrentar las necesidades educativas de los estudiantes y lograr aprendizajes pertinentes para la formación del educando. Sin embargo, al revisar los contenidos de los programas escolares y su jerarquización de asignaturas, podemos darnos cuenta de que tal argumento representa una falacia, pues los contenidos aparecen cada vez
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O mejor dicho, en someter a los docentes a formas de cualificación de su desempeño, atribuyéndoles casi todo el peso del fracaso escolar.
191 menos situados y significativos. Las enseñanzas contempladas en estos programas no constituyen realmente las bases de una preparación para la vida futura del estudiante, ya que la jerarquización de contenidos no corresponde ni se puede adaptar con facilidad a los intereses y a las necesidades de los niños en sus diferentes contextos de vida.
Además, la pretendida autonomía de gestión que la nueva reforma ha implementado como innovación se limita al hecho de que las escuelas consigan los recursos donde y como mejor les parezca o puedan, pero no incluye aportaciones más generosas para la educación, por el contrario, son más reducidos los presupuestos del gasto público asignados a este rubro. Sin embargo, el gobierno publica en los medios, sendas declaraciones de boato y logros, como el caso del programa ―Escuelas al cien‖, a un costo que sería bueno comparar con el presupuesto para la educación para hacer un balance y una estimación sobre su pertinencia. Por otro lado, las tan celebradas RIEB 2011 y RCEN 2012 han demostrado ser un retroceso en materia de formación y educación, puesto que desde su aprobación y puesta en vigor en el país, la matrícula para Escuelas Normales ha disminuido significativamente y de manera gradual, a un ritmo aproximado del 30% anual. Es decir, con las reformas ya no es necesario estudiar una Licenciatura en Educación, dado que cualquier aspirante con título universitario que apruebe el examen puede ocupar una plaza docente. Por esta razón, las Escuelas Normales particulares están cerrando o cambiando de giro a universidades pedagógicas o centros de estudios universitarios que ofrecen carreras afines a la educación, con lo cual los estudiantes eligen los enfoques universitarios u otras carreras diferentes de la docencia como la conocemos, en caso de no ser aceptados en la Escuela Normal oficial de su región o estado.
En el contexto del CES XXI, el panorama tampoco es muy alentador, pues tratándose de la Escuela Normal particular más importante de la ciudad, tampoco se libera de esta tendencia. En otras palabras y desde la intervención realizada por mí, la matrícula ha disminuido drásticamente, de 30 alumnas en 2014, a 21 en 2015, llegando a la preocupante cifra de 14 en 2016, y 8 para la generación que cursará Educación Artística en 2017 en la Licenciatura en Educación Preescolar, y a la ausencia de aspirantes inscritos para esta última generación en la Licenciatura en Educación Primaria. Según Ken Robinson ―estamos preparando a los niños para un futuro que desconocemos‖ (2010). Y habría que agregar también a los adolescentes y adultos que integran grupos en escuelas de Educación Media y Superior, incluidas las que preparan docentes.
192 Esto indicaría que argumentar una preparación para hacer frente a un futuro no muy lejano está muy lejos de la realidad. Ilustran el párrafo anterior las cifras de disminución de la matrícula de las Escuelas Normales, el hecho de la desvaloración del trabajo docente al permitir el acceso a la docencia a cualquier profesionista (sin menospreciar su preparación profesional), la cada vez más marcada descontextualización de la educación y la enajenación de contenidos sociales como la historia, la geografía o las artes, entre otras causales que pueden afectar negativamente las dinámicas educativas en México (Tabla 4.2).
GEN NA E % CA % CM/P PEA % L %F SC % RM
2012-2016 30 22-28 70% 30% 3 60% 40% ALTA ----
2013-2017 21 22-26 60% 44% 1 50% 50% MEDIA 33%
2014-2018 14 22-27 50% 50% 3 50% 50% MEDIA 33%
2015-2019 8 --- --- --- --- --- --- ---- 45%
GEN: GENERACION PEA: PERSONAS CON EXPERIENCIA EN ARTES NA: NÚMERO DE ALUMNAS % L: PORCENTAJE LOCALES
E: EDADES % F:PORCENTAJE FORÁNEAS