Recuerdo bien situaciones particular- mente difíciles, véase la peligrosa travesía de Córcega en esquí de fondo. Esta es una hermosa caminata que se realiza desde febrero hasta mediados de marzo, de Calvi a Zonza, a través de esta montaña, joya de la naturaleza, en el mar Mediterráneo. Los hombres y el equipo sufrieron mucho debido al rigor climático, una ruta difícil para encontrar un refugio sin vigilancia… una etapa especial- mente difícil fue la espesa niebla en donde pensamos instalar un campa- mento provisional necesario para protegernos durante la noche de la nieve y el frío…
La ira
La naturaleza puede enojarse. Los ciclones, maremotos, tsunamis, inundaciones, avalanchas, tormentas, terremotos, incendios, son mucha furia que el hombre no puede contro- lar.
En efecto, el hombre no puede luchar contra el poder de los elementos naturales, es una ilusión creerlo. Sin embargo, tener en cuenta esta dimen- sión le permite al hombre protegerse mejor y exponerse menos a los fenó- menos naturales. Debemos "Lidiar
con la naturaleza" y no implantarnos sin importar el lugar o el cómo, cuándo constatamos la venida de una catástrofe natural (de lo cual deberíamos eliminar la palabra "catástrofe"), mejor dicho desastre natural. Tenemos que educar a nuestra gente sobre estos temas y no hacerles creer, como lo hemos hecho hasta ahora, que nosotros podemos "domesticar" la naturaleza.
Sin embargo, gracias a la imagen de lo que nuestros ancestros han cons- truido en nuestra vieja Europa, es posible desarrollar nuestras ciudades y territorios para protegerse de la ira de la naturaleza. También las investigaciones objetivas deben aler- tarnos del calentamiento global, la capa de ozono, el dióxido de carbono (CO ²), y las contaminaciones con el fin de que el hombre tome las medi- das globales necesarias para su supervivencia… y entonces ¿habre- mos entrado en un nuevo ciclo?…
El respeto
Y si esta naturaleza está en su derecho de desatarse, convirtiéndose en ocasiones indomable, imponiendo siempre el respeto del hombre. Porque sin ella "él" ya no existe. Aire, agua, alimentos que ella produce son, como todo el mundo lo sabe, esenciales para nuestra supervivencia y nuestro equi- librio.
Esto necesariamente implica la protección del medio ambiente y el respeto a la ecología.
El naturista canadiense Janine Benu-
ys, en su libro, "bio-mimetismo" indica: "para llegar a inventar el ser humano, el laboratorio de la natu- raleza ha trabajado durante casi cuatro millones de años, dando lugar a una biodiversidad prodigiosa la cual estamos lejos de entender. Sin esta complicidad, el ser humano no puede sobrevivir. Vivimos por tanto, un período crítico, ya que la diversidad está en caída libre en todas partes del mundo. Incluso si percibimos los fenómenos naturales culturalmente diferentes, es indiscutible que debe- mos saber cómo preservar la naturaleza en su complejidad y frágil equilibrio." Hay que saber observar, escuchar y respetar. Y no buscar domarla, jardinearla, o neutralizarla… para continuar la evolución ya empezada hace varios millones de años.
Por su parte Pierre Rabhi (francés nacido en el Sahara en 1936, campe- sino de Ardéche, ver bibliografía): “La naturaleza es ciega e indiferente para los que no la escuchan. ¿La necesitamos? Sin lugar a dudas. ¿Ella nos necesita?“.
¿Excelente tema de filosofía? ¡No! Se los dejo de meditación… R
Fuente: http://www.montagnes-sacrees.com/ es/montanas-sagradas/la-naturaleza-y- su-diversidad Ilustraciones: Editor www.montagnes-sacrees.com
Renovación nº58
Miscelánea Miscelánea
N a t u r a l e z a
D i v e r s a
La supervivencia
La naturaleza en cualquier momento puede volverse hostil. Me tocó, y me vi obligado a estar en una situación de supervivencia. Aquellos que han vivi- do este tipo de experiencias saben que hay que adaptarse a la naturaleza y respetarla para poder sobrevivir en un medio difícil.
Vegetal, animal o mineral, la
naturaleza nos seduce un poco
más cada día.
El micro cosmos, la marcha de
los pingüinos, el planeta azul, el
planeta blanco, perros de nieve,
un pueblo que emigra, la tierra
vista desde el cielo… Muchos
enfoques en la naturaleza
revelan su poder y su belleza, su
poder de volvernos felices y
contemplativos. Toda o una
parte de la tierra, del agua, del
aire es un universo impulsado
por un deseo irremediable de
vida. Estoy sediento de esta
naturaleza, en conquista de los
espacios, el tiempo, el silencio,
la pureza, la belleza del mar o
de la montaña, del bosque o el
campo. La naturaleza me
permite respirar, de relajarme,
de equilibrar mi ser interior, de
reír, de hacer nacer mis
emociones y abrirme a la
contemplación, todo viviendo el
momento presente en armonía
conmigo mismo y el medio
ambiente.
Mi necesidad de mantenerme en
contacto con ella es vital.
La naturaleza y su diversidad
Recuerdo bien situaciones particular- mente difíciles, véase la peligrosa travesía de Córcega en esquí de fondo. Esta es una hermosa caminata que se realiza desde febrero hasta mediados de marzo, de Calvi a Zonza, a través de esta montaña, joya de la naturaleza, en el mar Mediterráneo. Los hombres y el equipo sufrieron mucho debido al rigor climático, una ruta difícil para encontrar un refugio sin vigilancia… una etapa especial- mente difícil fue la espesa niebla en donde pensamos instalar un campa- mento provisional necesario para protegernos durante la noche de la nieve y el frío…
La ira
La naturaleza puede enojarse. Los ciclones, maremotos, tsunamis, inundaciones, avalanchas, tormentas, terremotos, incendios, son mucha furia que el hombre no puede contro- lar.
En efecto, el hombre no puede luchar contra el poder de los elementos naturales, es una ilusión creerlo. Sin embargo, tener en cuenta esta dimen- sión le permite al hombre protegerse mejor y exponerse menos a los fenó- menos naturales. Debemos "Lidiar
con la naturaleza" y no implantarnos sin importar el lugar o el cómo, cuándo constatamos la venida de una catástrofe natural (de lo cual deberíamos eliminar la palabra "catástrofe"), mejor dicho desastre natural. Tenemos que educar a nuestra gente sobre estos temas y no hacerles creer, como lo hemos hecho hasta ahora, que nosotros podemos "domesticar" la naturaleza.
Sin embargo, gracias a la imagen de lo que nuestros ancestros han cons- truido en nuestra vieja Europa, es posible desarrollar nuestras ciudades y territorios para protegerse de la ira de la naturaleza. También las investigaciones objetivas deben aler- tarnos del calentamiento global, la capa de ozono, el dióxido de carbono (CO ²), y las contaminaciones con el fin de que el hombre tome las medi- das globales necesarias para su supervivencia… y entonces ¿habre- mos entrado en un nuevo ciclo?…
El respeto
Y si esta naturaleza está en su derecho de desatarse, convirtiéndose en ocasiones indomable, imponiendo siempre el respeto del hombre. Porque sin ella "él" ya no existe. Aire, agua, alimentos que ella produce son, como todo el mundo lo sabe, esenciales para nuestra supervivencia y nuestro equi- librio.
Esto necesariamente implica la protección del medio ambiente y el respeto a la ecología.
El naturista canadiense Janine Benu-
ys, en su libro, "bio-mimetismo" indica: "para llegar a inventar el ser humano, el laboratorio de la natu- raleza ha trabajado durante casi cuatro millones de años, dando lugar a una biodiversidad prodigiosa la cual estamos lejos de entender. Sin esta complicidad, el ser humano no puede sobrevivir. Vivimos por tanto, un período crítico, ya que la diversidad está en caída libre en todas partes del mundo. Incluso si percibimos los fenómenos naturales culturalmente diferentes, es indiscutible que debe- mos saber cómo preservar la naturaleza en su complejidad y frágil equilibrio." Hay que saber observar, escuchar y respetar. Y no buscar domarla, jardinearla, o neutralizarla… para continuar la evolución ya empezada hace varios millones de años.
Por su parte Pierre Rabhi (francés nacido en el Sahara en 1936, campe- sino de Ardéche, ver bibliografía): “La naturaleza es ciega e indiferente para los que no la escuchan. ¿La necesitamos? Sin lugar a dudas. ¿Ella nos necesita?“.
¿Excelente tema de filosofía? ¡No! Se los dejo de meditación… R
Fuente: http://www.montagnes-sacrees.com/ es/montanas-sagradas/la-naturaleza-y- su-diversidad Ilustraciones: Editor www.montagnes-sacrees.com
Renovación nº58
Miscelánea
U N I V E R S O
astromia.com
Vuelos y viajes espaciales
2. La carrera hacia la Luna
EL AÑO 1955 FUE CRUCIAL para los vue- los espaciales. Proclamado por la comu- nidad científica internacional como año geofísico internacional, tanto la Unión Soviética como los Estados Unidos anun- ciaron su voluntad de lanzar satélites arti- ficiales.
La Unión Soviética pensó utilizar como cohetes espaciales sus grandes misiles ba- lísticos intercontinentales; los EE.UU., al no poseer misiles de la potencia de los ru- sos, prepararon el Proyecto Vanguard. La idea era emplear un cohete a combustible líquido ya existente, el Viking, como pri- mera sección y, como segunda y tercera, pequeños cohetes a combustible sólido. Pero había demasiada prisa: el Proyecto Vanguard fue un desastre, una serie de lanzamientos frustrados con los vehículos que se destruían a veces sin siquiera al- zarse de la rampa de lanzamiento. El fra- caso del Vanguard fue acrecentado por los éxitos soviéticos: el 4 de octubre de 1957 se puso en órbita el Sputnik 1, un satélite artificial con un peso de 184 li- bras que realizaba una vuelta alrededor de la Tierra cada 95 minutos. El cohete empleado por los soviéticos habia sido un misil balístico oportunamente readaptado. Un mes más tarde, los rusos lanzaron el Sputnik 2, un satélite con un pasajero a bordo, una perra de nombre Laika. Los Estados Unidos. por lo tanto se vieron obligados a actuar de prisa. Abandonado el desastroso Proyecto Vanguard, se pen- só en otro cohete. Bajo la guía de Werner von Braun, un equipo de ingenieros cons- truyó el Júpiter, una versión ampliada del cohete Redstone, que preveía el empleo de una segunda sección formada por cohetes de combustible sólido.
El 31 de enero de 1958, exactamente 84 días después de aprobado el proyecto de
von Braun, el primer Júpiter puso en ór- bita al Explorer 1, el primer satélite artifi- cial americano. Entusiasmados por el éxi- to, los políticos americanos se dieron cuenta que era necesario crear un ente es- pacial civil que se encargaría de todas las actividades espaciales de carácter pacífi- co, dejando al Ejército, la Marina y la Aviación las empresas exclusivamente militares.
Nace así, el 1 de octubre de 1958, la NASA (National Aeronautics and Space Administration) que sustituyó a la ya existente NACA (National Advisory Committee por Aeronautics). En los años siguientes, gracias a la NASA, el primiti- vo liderazgo ruso en cohetes espaciales, fue mitigado.
En abril de 1961, los soviéticos emplea- ron un cohete Vostok para poner en órbi- ta al primer hombre, Juri Gagarin. La tec- nología espacial americana, en lo relativo a cohetes, fue más diversificada: hubo di- versas familias de vehículos. El cohete Júpiter de von Braun fue reelaborado y se convirtió en el cohete Juno, un vehículo de cuatro secciones capaz de generar 150.000 libras de potencia.
Otras dos importantes familias de cohetes americanos fueron las de los Atlas y de los Titan. Gracias a un Atlas D en 1962 el astronauta John Glenn se convirtió en el primer americano en órbita.
Desde 1957 von Braun soñó con un cohete capaz de desarrollar más de un millón de libras de potencia. Y desde 1959 trabajó en el proyecto Saturno. Cuando el primer cohete Saturno estuvo preparado, todos aclamaron al prodigio y la carrera hacia la Luna se volcó en favor de los americanos. R
Sellos postales dedicados a Yuri Gagarin. URSS, 1981.