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Navegación: la acción en el orden de las escenas

INTRODUCCIÓN Y CARACTERIZACIÓN

3 COMPONENTES FORMALES DEL RELATO INMERSIVO 1 Sobre el sujeto, el escenario y la acción

3.3 La acción con el relato

3.3.3 Navegación: la acción en el orden de las escenas

La facultad de elegir el orden de exploración de los contenidos es una de las opciones más extendidas en la acción de usuario. La World Wide Web se fundamenta en esta característica esencial a través del hipertexto. La posibilidad de enlazar a otras piezas de información en cualquier formato, ya sean páginas web, archivos de documentos textuales o material audiovisual, permite al usuario diseñar su propio itinerario informativo. De esta manera, el texto final es el resultado de las elecciones realizadas por el propio usuario en su búsqueda de sentido o información, del entrelazado de las distintas lexias o nodos que el hipertexto91

91 Las unidades de lectura que son las lexias para Roland Barthes encuentran en el hipertexto un

acomodo estructural que resalta su función como fragmentos dotados de sentido. Theodor H. Nelson acuña el concepto hipertexto en la década de los sesenta como una escritura no secuencial, como una serie de bloques de texto conectados entre sí por enlaces que forman distintos itinerarios para el usuario. Es George P. Landow (

conecta entre sí. En la World Wide Web los nodos se unen a través

1995) quien ve en el hipertexto la culminación de la teoría postestructuralista y adopta el término de Barthes para aplicarlo a la teoría del hipertexto. Para Landow las unidades de lectura, las lexias, se convierten en nodos que componen el itinerario hipertextual. No

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de hiperenlaces. Por este motivo, la creación de cibertextos conlleva también pensar en su estructura organizativa, de manera que permita a los internautas construir sus propios recorridos. Desde la teoría periodística se ha analizado tanto la composición como la estructura del hipertexto. Javier Díaz Noci92

Díaz Noci y Palacios, 2009

y Marcos Palacios recogen a modo de síntesis las distintas tipologías establecidas en las investigaciones realizadas en el ámbito español ( ). En el aspecto de la composición el hipertexto está integrado por enlaces y nodos (que pueden ser textuales, sonoros, visuales, audiovisuales o gráficos), mientras que en su estructura (y, por tanto, las posibilidades de recorrido que se ofrecen al lector) se distinguen dos tendencias claras: las estructuras axiales y las reticulares. De acuerdo con los autores, las axiales se dividirían a su vez en lineales y arbóreas, junto con una tercera opción que serían las paralelas. Cuando se unen todos los niveles entre sí, daría lugar a una estructura reticular, también conocida en el ámbito de la narrativa interactiva como rizomática.

Esta manera de componer los textos ciberperiodísticos da como resultado un consumo de la información por niveles o capas de profundidad. Como consecuencia de esta estructura se considera que la pirámide invertida tradicional no solo es vigente sino especialmente útil93 para la orientación del lector en noticias que se estructuran con

hiperenlaces. La información online es un servicio siempre disponible en la red, por lo que las noticias pueden ser actualizadas y ampliadas en cualquier momento a través de nuevas piezas de información o nodos94

obstante, una unidad de lectura no siempre puede coincidir con un nodo. Es decir, un nodo puede contener más de una lexia. Por ello, preferimos utilizar el término nodo.

. Desde el ámbito de la infografía periodística,

92 No está entre los objetivos de este trabajo referenciar la extensa investigación académica sobre el

hipertexto periodístico (destacamos la tesis doctoral de Sonia Pérez Marco sobre este tema (Pérez Marco, 2004)), puesto que referenciamos el hipertexto en cuanto estructura que permite un tipo de acción con el relato, la de elegir su orden, y, por tanto, tiene un efecto en la narración. La investigación sobre el hipertexto periodístico ha analizado en detalle las estructuras pero no el efecto que éstas tienen en la coherencia narrativa. Por este motivo, creemos suficiente resumir las estructuras básicas del hipertexto periodístico más consensuadas. Tomamos aquí la propuesta de Diaz Noci y Salaverría.

93 Como convención estilística para ordenar la noticia y el flujo del relato, la pirámide invertida adquiere

gracias al hipertecto una dimensión de profundidad que no tiene en otros medios. La noticia se convierte en un conjunto de nodos conectados entre sí que permiten una lectura no lineal. Algunos autores han querido resaltar la especificidad de dicha estructura digital denominando a la pirámide invertida periodística pirámide (Canavilhas, 2007), convergente (Álvarez Marcos, 2003) y horizontal (Franco, 2008).

94 Pero no siempre los distintos nodos de un relato periodístico en Internet se unen entre sí a través de

hiperenlaces strictu senso. En un contenido elaborado con el programa Flash o un aplicativo de Java, por poner dos ejemplos, se pueden establecen zonas activas y vínculos sin necesidad de presentarlos como hiperenlaces. El hiperenlace está asociado a la no linealidad en la exploración de contenido pero remite a

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Alberto Cairo denomina a los nodos escenas, y define una escena como “una parte de un gráfico, una unidad temática que puede ser leída e interpretada de forma autónoma, aunque precise escenas contiguas para cobrar significado completo” (Cairo, 2008: 75). Nosotros adoptamos el mismo término para el relato periodístico multimedial, porque entendemos que la herencia del término cinematográfico es mucho más útil para nuestro propósito, al tener una mayor connotación visual y diegética. La estructura de conexión entre las distintas escenas y los accesos a éstas conferirán al usuario mayor o menor grado de libertad en la navegación por ellas, en función de la estructura de la conexión.

Figura 38: Estructuras axiales y reticulares periodísticas

Fuente: (Díaz Noci y Salaverría, 2003)

la programación en lenguaje html, puesto que el hiperenlace nació como vínculo gracias a las posibilidades de dicho lenguaje. No obstante, la no linealidad puede representarse y experimentarse con otras tecnologías y soportes. El hipertexto como concepto teórico trasciende, por tanto, su referente primario.

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De lo expuesto hasta ahora, podríamos situar en una escala que valorara la libertad de navegación en un extremo la estructura lineal y en el otro, la reticular o rizomática. En la lineal, el usuario no puede más que seguir una dirección, por lo que el albedrío en la elección no existe; mientras que en la rizomática, el usuario puede ir desde cualquier escena a cualquier otra, por lo que tiene la libertad máxima. Parecería obvio que la segunda estructura es preferible a la primera, al ofrecer mayor libertad al usuario. ¿Pero realmente es así? La opción de acción que se plantea es de navegación, de elección de itinerarios y de escenas. En el relato digital puede estar compuesto de escenas que deban ser secuenciales para que exista coherencia narrativa. La libertad del usuario de obviar la secuencialidad e ir a cualquiera de ellas en el orden que desee no revierte en una mejor experiencia narrativa sino todo lo contrario: puede generar frustración y rechazo. Para evitar la confusión que el exceso de opciones puede provocar, Ryan sugiere un equilibrio en la oferta de opciones: “The best protection against these dangers is to place limits on the agency of the user, either by orchestrating periods of user activity and periods of system control or by narrowing down the choices in the case of constant activity.” (Ryan, 2006a: 123). No existe una única fórmula para alternar periodos de actividad y de control. Cada relato ha de tener la estructura más adecuada con este objetivo.

Desde el ámbito profesional se han buscado soluciones. Bart Marable, creador de narrativas interactivas al frente de la empresa Terra Incognita95, cuenta cómo se cuestionó

la idoneidad de la no linealidad ante el reto de hacer un narración atractiva: “Did our visitors really want unlimited choices? Was a non-linear structure the most effective—not to mention enjoyable—way to learn? Was the linear format, such as television, really so bad?.” Puesto que su objetivo era cubrir las expectativas del público de un museo, enormemente variado, su equipo se planteó qué tipo de perfiles y necesidades debían satisfacer:

What we came to realize was that online visitors come from a very broad spectrum of society, and they come for a variety of reasons. Some come knowing very little about an online exhibit's topic, while others may consider themselves experts in the subject. Some like having the freedom to pick and choose topics to explore, while others like having a clear path to follow. Some are visually oriented, while others like reading. Some are looking for the answer to a specific question. Others are just looking for an enjoyable experience. In other words, our

95 Los trabajos de la productora se pueden consultar en su página web: http://www.terraincognita.com

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interactive stories were attracting visitors from all different backgrounds, each with different interests and capabilities.

The result of this philosophical soul-searching was a clearer model of how interactive stories can be designed for multiple audiences. We came to see our stories not as a single, set structure, but as a layered, multi-form narrative. For those visitors who were self-directed and research-minded, the stories would allow them to take charge of the experience. But for those who simply enjoyed sitting back and experiencing a story, the sites would become that as well (Marable, 2005).

Figura 39: Linealidad y puntos de entrada en Becoming Human

3-189 Su trabajo Becoming Human96

El menú que guía por la historia principal corresponde al del nivel que Marable llama experiencia y que está compuesto de los elementos narrativos más tradicionales: se cuenta un relato con un principio, un nudo y un desenlace. Se considera la parte de implicación emocional, la que conserva el hilo narrativo del relato. El segundo nivel es el de la exposición propiamente dicha, que incluye el contenido educativo e interpretativo. El tercero, el archivo, se compone de la exhaustiva información de objetos y recursos, por lo que puede satisfacer al usuario más experto. Es la consulta a la base de datos. Marable llama a esta estructura en tres niveles The Integrated On-line Exhibit Model (ver figura 39).

presenta la estructura que responde a todos estos retos. Se trata, en esencia, de una estructura reticular, puesto que el usuario puede acceder desde la página principal a la totalidad de escenas del documental. Sin embargo, a la vez, la presentación enfatiza una línea secuencial del relato. Como afirma Marable, la estructura responde a los tres principios planteados para responder a las necesidades de información y experiencia de cada perfil de usuario: contenido en capas, múltiples puntos de entrada y conexión entre las historias del relato.

Como vemos, la estructura debe ser la adecuada para cada tipo de relato. Lo que cabe plantearse es qué condiciones narrativas son más pertinentes para una u otra estructura de navegación. Marie Laure Ryan realiza su prospección desde la búsqueda de la coherencia narrativa97

96 El documental Becoming Human se realizó en 2001 y sigue siendo consultable en

y desde el ámbito de la teoría del hipertexto, que ha abordado la no linealidad como opción de interacción con la narrativa en profundidad. La autora establece un catálogo de estructuras. En La narración como realidad virtual, realiza una clasificación adecuada a los tipos de relatos de no ficción digitales y, posteriormente, en

http://www.becominghuman.org. La estructura de navegación y los recursos utilizados mantienen su vigencia pese a la enorme celeridad con que quedan desfasados en internet, lo que demuestra la robustez del modelo y la clara visión de sus productores.

97 Marie-Laure Ryan realiza una clasificación de nueve estructuras en La narración como realidad virtual

que posteriormente reelabora en su libro Avatars of story. En la primera la clasificación consta de nueve estructuras: el gráfico completo, el árbol, la red, el vector con ramas laterales, el laberinto, la red dirigida u organigrama, la historia oculta, el argumento trenzado y, por último, el espacio de la acción, recorrido épico y el mundo de la historia. En la segunda versión agrupa las estructuras en tres categorías: gráficos de trama, arquitecturas que afectan al discurso y arquitecturas que afectan a la historia. De estas tres cabe decir que las dos últimas son propiamente arquitecturas interactivas, mientras que la primera se puede considerar más un esquema conceptual. De la primera versión a la segunda se dan algunos sutiles cambios. Elimina la historia oculta, añade la opción de trama lineal, que llama “plot as state-transition diagram”, y el “espacio de la acción, el recorrido épico y el mundo de la historia” también desaparece y aparece la estructura “sea-anemone”, en la que todos los nodos se conectan a uno central.

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Avatars of story reelabora su propuesta clasificándolas según si afectan al discurso o a la historia. Más clara y más pertinente para nuestro objeto, hemos seguido esta segunda.

La estructura en red es habitual en el periodismo en internet. La actualización y estructura abierta del hipertexto, permite conectar unas piezas informativas con otras, de modo que el relato periodístico se construye como un puzle de módulos de información, cuya coherencia viene dada por el hecho noticiable. En este tipo de estructura, “the reader’s choices at every decisión point determines not what will happen next in the storyworld but the order of presentation of the events” (Ryan, 2006a: 103). La red se configura mediante la conexión entre sí de módulos que abundan en distintos aspectos de la información, ya sean biografías de los personajes principales, contexto histórico, reacciones y declaraciones, cronologías, hechos similares del pasado, etcétera. La coherencia narrativa se construye el proceso de comprensión del lector de la misma manera que en cualquier texto, a través del mecanismo de inferencia, que hemos visto con anterioridad. La propia autora reconoce que la estructura en red sirve para un tipo de narrativas documentales: “Stories that the reader reconstructs, not through random travel through a network but consulting a well-organized database of documents” (Ryan, 2006a: 104). Sin embargo, no consideramos que la buena organización de documentos y no el azar sea una condición para que una narración basada en elementos estructurados en bases de datos pueda tener un sentido narrativo. Un ejemplo de ello son los trabajos del neoyorquino Jonathan Harris98, situados en la intersección entre narración y programación.

Por ejemplo, We Feel Fine99

Semejante a la red, la estructura radiante que Ryan denomina anémona de mar (sea-anemone) tiene un nodo principal desde el que se desarrollan los distintos componentes. Este nodo principal, que podría ser la página principal de un medio o de un reportaje, representa mucho más claramente la estructura típica periodística, como la

muestra en tiempo real frases publicadas en la red, en blogs, que contienen las palabras “I feel”. El resultado es una composición (que se muestra con visualizaciones distintas) de emociones expresadas por miles de personas. No están ordenadas previamente por el autor e incluso la presentación visual refuerza el sentido azaroso de su aparición, pero no se puede negar su calidad narrativa, si bien es evidente que no existe un hilo argumental.

98 Para saber más sobre Jonathan Harris y su trabajo se puede visitar su web oficial:

http://www.number27.org/ [Consulta: 13 de enero de 2012]

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propia autora reconoce: “Widely used in informational Web sites, the radiating pattern has no special affinities for narrative” (2006a: 104)

En el vector con ramas laterales, no se puede elegir entre distintos itinerarios posibles, sino que solamente existe uno. No obstante, se permiten pequeñas excursiones a otros lugares que siempre llevan de nuevo al itinerario principal. Es el ejemplo de las visitas guiadas.

La estructura trenzada (track-switching system) permite conectar los distintos hilos narrativos de un relato en determinados nodos pero los enlaces siguen un curso temporal que no permite volver atrás. Este tipo de estructura también permite entrelazar distintas versiones de un relato a través de sus personajes.

La autora considera que estas estructuras se corresponden con diferentes maneras de navegar a través de un historia fija y predeterminada, mientras que las estructuras siguientes corresponderían a patrones de elección que darían como resultado distintas historias. Son tres: el árbol, el laberinto y el diagrama de flujo.

El árbol representa los recorridos en las decisiones que se toman y que llevan a diferentes desarrollos del relato. A mayor número de decisiones, mayor complejidad en la estructura por los múltiples relatos resultantes.

Figura 40: Arquitecturas interactivas Según Marie-Laure Ryan

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Arquitecturas que afectan a la historia

En el diagrama de flujo, red dirigida u organigrama, los opciones de elección están mucho más controladas. De hecho, se ofrece la ilusión de la elección, puesto que pese a tener la opción de recorrer distintos itinerarios, en un momento u otro acaban confluyendo en determinados nodos.

El laberinto traza una narrativa espacial con distintos finales. La estructura laberíntica es para la autora, característica de los juegos de aventura (Ryan, 2004). El usuario ha de encontrar un camino entre el punto de origen y el de llegada, pero el esquema permite numerosas variaciones. El argumento contiene tantas tramas como recorridos posibles. El personaje puede triunfar o morir y hacerlo de distintas formas según el itinerario elegido.

Desde el ámbito de la infografía digital, Cairo establece dos tipos de estructuras: la horizontal y la vertical. Como él mismo reconoce, rara vez se dan en forma pura, por lo que la estructura resultante es mixta. La estructura es equivalente al vector con ramas laterales del que habla Ryan. Es, en resumen, un itinerario en el que las escenas principales tienen un hilo secuencial y a partir de ellas el usuario puede explorar otras secundarias. Si bien a menudo el usuario tiene la libertad de acceder a cualquiera de las escenas principales, la presentación del menú deja clara la secuencia de éstas. La disponibilidad de acceso a cualquiera de ellas da la opción al usuario que no la visita por primera vez de ir directamente a la escena que le interesa.

Como hemos visto, la coherencia narrativa es más difícil de lograr cuanto más abierta es la estructura y más itinerarios posibles puede tomar el usuario, pero no es inviable. Las estructuras reticulares, rizomáticas o de red suelen adoptarse para ensamblar piezas informativas vinculadas contextualmente por el hecho informativo o por el tema. La coherencia en este caso reside en el ejercicio de inferencia o deducción del topic por

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parte del usuario, como diría Eco. Hemos visto también como en los relatos multimediales pensados de manera unitaria la estructura reticular es perfectamente factible siempre y cuando conviva con una presentación que otorgue mayor presencia jerárquica a un recorrido principal secuencial que asegura la integridad narrativa. Por tanto, incluso una estructura reticular puede permitir la inmersión si prioriza en sus opciones de navegación entre escenas una estructura lineal con un hilo narrativo.

Figura 40: Estructura mixta horizontal vertical

Estructura con predominio horizontal

Estructura con predominio vertical Fuente: (Cairo, 2008)

Llegados a este punto no parece que la relevancia de la acción sobre el orden en el relato dependa tanto de la estructura hipertextual de éste, dado que como hemos visto incluso una estructura reticular puede ser presentada con un eje principal que permita la coherencia narrativa, sino de si la acción está vinculada a la experiencia diegética. Es decir, si el usuario tiene la sensación de que la acción que realiza forma parte del relato o es únicamente una forma de atajar caminos en él.