La parte del capítulo “Devadatta” en la que Shakyamuni explica su logro de la Ilu- minación diciendo que «el hecho de haber logrado yo la iluminación correcta e impar- cial y de poder yo salvar a los seres vivos a gran escala se debe totalmente a Devadatta quién fue un ‘buen amigo’» (LSOC, pág. 223) parece ofrecer una clave. En otras palabras, de no haber sido por Devadatta, Shakyamuni no habría podido convertirse en Buda.
El Gran Maestro T’ien-t’ai de China dice en el quinto volumen de “El profundo sig- nificado del Sutra del Loto”: «El bien existe en respuesta al mal. No hay un bien aislado del mal» y «El mal apoya al bien. Sin el mal tampoco habría bien». El bien y el mal no son sustancias, son conceptos relativos, por lo tanto, no se puede decir que alguna
persona en particular sea intrínsecamente buena o intrínsecamente mala.
Tsunesaburo Makiguchi, primer presi- dente de la Soka Gakkai dijo que «hasta una buena persona que se oponga al gran bien se convierte de inmediato en una persona de gran maldad. Y hasta una persona de gran maldad que se oponga al gran mal se vuelve, inmediatamente, una persona de gran bien». La verdadera realidad de la vida corporiza la inseparabilidad del bien y del mal. Tanto el bien y el mal existen en la vida. Por esa razón precisamente, en términos de la práctica, es que debemos basarnos en la naturaleza de la iluminación y luchar por el bien.
Al budismo le concierne la victoria o la derrota, se trata de una lucha ilimi- tada. Puesto que Shakyamuni derrotó a Devadatta, la «maldad» de este ayudó a de- mostrar el «bien» de Shakyamuni. Por otro lado, de haber sido Shakyamuni derrotado por el mal, con seguridad no le habría sido posible llamar «buen amigo» a Devadatta.
El presidente Toda aclaró esta cuestión como sigue:
«La inseparabilidad del bien y el mal no significa que el bien y el mal sean lo mismo. Su inseparabilidad se refiere a luchar para crear el bien. Durante la existencia de Shakyamuni, Devadatta fue el ofensor y cortó las raíces del bien en el mundo. Las enseñanzas anteriores al Sutra del Loto dicen que “sin la existencia del mal no se pueden manifestar las acciones sabias del bien. Por ello, durante inmensurables kal-
pas, Devadatta había estado junto a Shakya- muni, y cuando el Buda predicó el camino, Devadatta practicaba la injusticia. De este modo se inspiraban mutuamente”. Pero una vez que el bien es revelado completamente, el mal se convierte totalmente en bien. Por lo tanto, el Sutra del Loto enseña la insepa- rabilidad del bien y el mal, la inseparabilidad de lo incorrecto y lo correcto y la inseparabi- lidad de una relación inversa y una positiva. Esta doctrina central no había sido revelada en las enseñanzas anteriores al Sutra del Loto» (Toda Josei Zenshu, vol. 6, págs. 360 y 361).
Si el mal funciona para revelar al bien, entonces el mal puede ser transformado en bien. Esta es realmente la inseparabilidad del bien y el mal. Pero si se le permite simple- mente al mal seguir su curso, entonces no se convierte en bien. Es sólo cuando se reta a fondo al mal y se le conquista que se con- vierte en una entidad de inseparabilidad del bien y el mal. En ese sentido, la iluminación de las personas malvadas que se presenta en el capítulo “Devadatta” es la gran prueba de la victoria que Shakyamuni ganó.
La inseparabilidad del bien y el mal no significa que el bien y el mal sean lo mismo. Semejante forma de pensar equivale a afir- mar al mal. La doctrina del Sutra del loto de la inseparabilidad del bien y el mal es sobre luchar constantemente para crear el bien y hasta convertir al mal en bien. El Sutra del loto enseña la inseparabilidad del bien y el mal, la de lo correcto y lo incorrecto y la de una relación inversa y una positiva.
N
ichiren designó a seis discípulos sa- cerdotes para proteger y propagar sus enseñanzas luego de su muerte. De ellos, sólo Nikko permaneció leal al es- píritu y enseñanzas del Daishonin. Los otros cinco traicionaron las enseñazas del Budismo de Nichiren por sus intereses personales. Este es mayormente el origen de diversas sectas que se autodenominan Budismo de Nichiren —un título que sólo es de nombre.La traición de los cinco sacerdotes prin- cipales al Budismo de Nichiren fue descrita con detalle en escritos de Nikko Shonin, tales como Sobre los asuntos que los cre- yentes de la escuela Fuji deben saber (Gosho
Zenshu, págs. 1601 a 1609) y Refutación a
los cinco sacerdotes principales (GZ, págs. 1610 a 1616). Según el recuento de Nikko Shonin, los errores de los cinco sacerdotes principales pueden resumirse como sigue:
1)
Afirmaron que las enseñanzas de Nichi- ren pertenecían a la escuela Tendai y que propagó las enseñanzas del Sutra del loto siguiendo las enseñanzas de Dengyo.2)
Visitaron templos shintoístas en sitiostales como Ise, el Monte Izu, Hakone y Kumano.