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Normas de calidad y medio ambiente exigidas por la Unión

CAPITULO III EVALUACIÓN DEL SECTOR

3.4 Análisis del mercado español

3.4.6 Normas de calidad y medio ambiente exigidas por la Unión

calidad de vida como los factores sociales. La contaminación del agua, las catástrofes provocadas por las personas, el cambio climático, la contaminación del aire y los productos químicos son las cuestiones que más preocupan a los ciudadanos41. De la misma manera, la calidad se ha convertido en un factor de creciente importancia. No en vano la UE viene desarrollando un conjunto de mecanismos orientados a garantizarla.

1. Calidad

De acuerdo con la Comisión Europea de Agricultura y Alimentación, desde hace varios años, las preferencias de los consumidores europeos se orientan hacia productos sanos, nutritivos y producidos con métodos respetuosos del medio ambiente. Para todos los productos, la calidad es un imperativo fundamental. El concepto de calidad conlleva condiciones de salubridad, en primer lugar, seguida de la observancia de normas legales relativas al medio ambiente y al bienestar de los animales, pues se refieren a la protección de los recursos naturales y a las exigencias de carácter ético. El valor nutritivo es una condición relativa, ya que está ligado con los hábitos alimentarios, pero se encuentra sujeta a reglas de etiquetado. Existen además otros aspectos optativos de calidad ligados con la preferencia de los consumidores como sabor, olor y apariencia. Finalmente, constituyen un valor añadido, su producción en un lugar dado o con arreglo a un método tradicional determinado así como la agricultura ecológica.

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En lo que se refiere a la producción en un lugar dado o con arreglo a un método tradicional, las reformas de la PAC de 1992 y 1999 han creado distintivos europeos de calidad como la Denominación de Origen Protegida (DOP), la Indicación Geográfica Protegida (IGP) y la Especialidad Tradicional Garantizada (ETG); todos ellos orientados a promover y proteger de usurpaciones e imitaciones a los productos agroalimenticios. Los alimentos bajo dichos distintivos son productos que están protegidos por una normativa de la UE que garantiza el cumplimiento de requisitos superiores a los exigidos para el resto de productos.

La Denominación de Origen Protegida (DOP) designa el nombre de un producto cuya producción, transformación y elaboración deben realizarse en una zona geográfica determinada, con unos conocimientos específicos reconocidos y comprobados.

2. Certificación

El Eurepgap, señala Andersen (2003), es un programa privado de certificación voluntaria creado por 24 grandes cadenas de supermercados que operan en diferentes países de Europa Occidental bajo la organización denominada Grupo Europeo de Minoristas (Euro-Retailer Produce Working Group [Eurep]), cuyo propósito es aumentar la confianza del consumidor en la sanidad de los alimentos desarrollando Buenas Prácticas Agrícolas (Good Agriculture Practices [GAP]) que deben adoptar los productores. A diferencia de otros programas de certificación, este hace énfasis en la sanidad de los alimentos y el rastreo del producto hasta su lugar de origen.

Hasta el momento, la organización ha desarrollado un conjunto de buenas prácticas agrícolas para la producción de frutas y vegetales frescos. Eurep

hace referencia también a requisitos para el uso de plaguicidas, seguridad de los trabajadores, cumplimiento de leyes laborales nacionales, entre otros. Los requisitos de Eurepgap sobre sanidad y rastreo de los alimentos exigen al productor tener un sistema de administración completo, que le permita mantener un registro de todas las actividades desarrolladas en las tierras de cultivo. Se deben, además, mantener registros, por ejemplo, sobre el uso específico que se le dio a la tierra, el tratamiento con plaguicidas y la rotación de cultivos a lo largo del tiempo. Los requisitos de Eurep son relativamente flexibles en cuanto a la fumigación de suelos, el uso de fertilizantes, la protección de cultivos y otros, pero son estrictos en cuanto al almacenamiento de plaguicidas y la necesidad de documentar y justificar la manera en que se cultivó el producto y qué uso se le dio al terreno.

El productor con certificación Eurepgap se ubica en una posición ventajosa al vender sus productos a una de las 24 cadenas de supermercados que forman parte del grupo Eurep. Casi todos los que obtienen esta certificación son grandes productores, ya que cuentan con una mejor capacidad administrativa y financiera.

Los principios Eurepgap están basados en los siguientes conceptos: (a) seguridad alimentaria (Hazard Analysis Critical Control Points con siglas en

inglés Haccp); (b) protección medioambiental (Buenas Prácticas Agrícolas); (c) salud, seguridad y bienestar ocupacional en las fincas, así como una mayor sensibilidad y responsabilidad con respecto a temas sociales; y (d) bienestar de los animales (cuando corresponde).

Campos (s.f) señala, que el sistema de Análisis de Riesgos y Control de Puntos Críticos (Hazard Analysis Critical Control Points con siglas en inglés Haccp) se

ha constituido en la base del control oficial de alimentos y del establecimiento

de normas aplicables al comercio internacional, pues permite garantizar la

inocuidad de los alimentos a través de la identificación de peligros biológicos, químicos y físicos hasta la adopción de medidas para su control. El sistema es aplicable a todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde la producción, pasando por el procesamiento, transporte y comercialización, hasta la utilización final en los establecimientos dedicados a la alimentación o en los propios hogares.

Una de las directrices para la aplicación del sistema Haccp recomienda que el sector se encuentre operando de acuerdo con los Principios Generales de Higiene de los Alimentos del Codex Alimentarius, los Códigos de Prácticas

pertinentes del mismo y la legislación correspondiente en materia de inocuidad de alimentos, antes de la implementación del sistema Haccp a cualquier sector de la cadena alimentaria. El Codex Alimentarius, refiere el mismo autor, es un

código alimentario internacional que regula los siguientes aspectos: (a) etiquetado de los alimentos, (b) aditivos alimentarios, (c) residuos de plaguicidas y medicamentos veterinarios, (d) contaminantes, (e) métodos de análisis y toma de muestras, (f) sistemas de inspección y certificación de importaciones y exportaciones de alimentos, (e) higiene de los alimentos, (f) nutrición y alimentos para regímenes especiales.

2. Medio ambiente

Las políticas de la UE y de manera puntual la Política Agrícola Común (PAC) se orientan cada vez más a prevenir la degradación del medio ambiente para contribuir al mantenimiento de los espacios naturales y a la rentabilidad de las actividades agrarias en las distintas regiones de la UE. Una manera en que la

UE apoya al sector agrario e impide que se abandone la actividad de producción es a través de la opción de los estados miembros de la UE de mantener la ayuda en función a la producción bajo circunstancias bien definidas y dentro de límites claramente establecidos. Esta ayuda está condicionada por el respeto del medio ambiente, la salubridad alimentaria y las normas sobre el bienestar animal.

El segundo pilar de la PAC42 es el desarrollo rural, el que se sustenta en la

observancia de normas mínimas medioambientales como condición necesaria para acogerse a la ayuda gubernamental. Las normas mínimas medioambientales están contenidas en el código de Buenas Prácticas Agrarias (BPA) e implican, por ejemplo, el cumplimiento de la directiva de nitratos y el uso de productos fitosanitarios.

La Comisión Europea prevé un conjunto de medidas técnicas para mitigar los gases de efecto invernadero43, que afectan los cambios climáticos, pues se sabe que alrededor del 10% de las emisiones de estos gases en la UE corresponden a la agricultura (principalmente el oxido nitroso y metano procedentes del uso de abonos nitrogenados, fermentos intestinales y gestión del estiércol). Entre las medidas previstas, figuran el fomento de (a) la agricultura ecológica y (b) la aplicación más eficiente de los abonos para reducir el uso total de estos últimos, proceso ya iniciado al amparo de la actual legislación sobre nitratos (Directiva 91/676/CEE relativa a la protección de las

42 El primer pilar es la política de mercados y rentas, cuyo instrumento clave es la ecocondicionalidad que

se explica como el cumplimiento mínimo de normas medioambientales por parte de los agricultores como condición para acogerse a la ayuda gubernamental.

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Gases naturales que absorben parcialmente la emisión de radiación infrarroja que emite la superficie. Estos gases regulan la temperatura del planeta, contribuyendo que a nivel del mar esta sea considerablemente mayor que la que se observaría si la atmósfera no tuviera estos componentes.

aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en la agricultura).

Respecto de la protección de suelos, la PAC de la UE refuerza también el respeto de las normas agrícolas y ambientales que favorezcan la protección contra la erosión y el mantenimiento de la materia orgánica y la estructura del suelo. Los procesos de degradación del suelo, como la desertización, la erosión, la disminución de materia orgánica, la contaminación, el sellado, la compactación, la pérdida de biodiversidad y la salinización, pueden privar al suelo de la capacidad para realizar sus principales funciones. Tales procesos de degradación pueden deberse a prácticas agrarias inadecuadas, como fertilización desequilibrada, captación excesiva de aguas subterráneas para regadío, uso incorrecto de plaguicidas, utilización de maquinaria pesada o pastoreo excesivo. La degradación del suelo puede deberse también al abandono de determinadas prácticas agrarias. Por ejemplo, la progresiva especialización en cultivos herbáceos ha venido acompañada, a menudo, del abandono de los sistemas tradicionales de rotación de cultivos y de la utilización de materia vegetal como abono, prácticas que contribuían a la restauración del contenido orgánico del suelo. Las medidas previstas por la UE para la protección del suelo comprenden la ayuda a la agricultura ecológica y la labranza de conservación, protección y mantenimiento de terrazas, uso más seguro de plaguicidas, gestión integrada de cultivos, gestión de sistemas de pastoreo de baja intensidad, reducción de la densidad de ganado y utilización de compost homologado.

Para reducir el impacto perjudicial de los productos fitosanitarios en el medio ambiente, la UE divulga el uso correcto de los mismos, su aplicación y la

manera cómo tratar los residuos que generan. De igual manera, para impedir el uso indiscriminado de plaguicidas, por los riesgos que conlleva para la salud y el medio ambiente (suelo y agua), la UE regula su uso (Directiva 86/362/CEE sobre fijación de contenidos máximos para los residuos de plaguicidas sobre y en los cereales, Reglamento CE N° 396/2005 sobre límites máximos de residuos de plaguicidas en alimentos y piensos de origen vegetal y animal y Orden PRE/3301/2006 sobre límites máximos de residuos de plaguicidas y su control en determinados productos de origen animal y vegetal).

En cuanto a los nitratos, los códigos de buenas prácticas agrarias regulan aspectos como los períodos de aplicación de abonos, su utilización en las inmediaciones de pendientes y cursos de agua, métodos de almacenamiento de estiércol, métodos de dispersión y rotación de cultivos y otras medidas de gestión de la tierra. Los programas de actuación deben incluir medidas obligatorias que regulen la prohibición de aplicar determinados tipos de abono en períodos específicos, la capacidad de los contenedores para almacenamiento de estiércol, restricciones de la aplicación de abonos (en pendientes pronunciadas, en suelos saturados de agua, inundados, helados o cubiertos de nieve, cerca de cursos de agua), así como otras medidas definidas en los códigos de buenas prácticas agrarias.